"Switch Off And Let’s Go" – Que bitácora tan estupenda

Cine, sociedad

En diversas ocasiones me he quejado en estos pequeños artículos de las nefastas traducciones de los títulos de las películas extranjeras, así como de las pequeñas catástrofes que pueden escucharse en el doblaje de las mismas. Hoy, a través de un enlace que aparece en una entrada de Blog de cine, he conocido la bitácora Switch Off And Let’s Go (Apaga y vámonos) que trata sobre el problema de las traducciones en el cine, como no puede ser de otro modo con abundantes ejemplos y con mucho humor. Lleva poco tiempo en activo, pues sólo he visto en el histórico 8 entradas, correspondientes a los meses de febrero y marzo de este año. Pero me han encantado. Espero que tengan mucho éxito y permanezcan mucho tiempo abiertos, porque creo que vendrán muy bien. Un saludo y ánimo.

Cuerno tallado en el museo del castillo de Uncastillo, Zaragoza

Nevadas de primavera, mal pinta para los almendros

Fotografía personal, naturaleza

Hoy ha amanecido nevando en Zaragoza. Supongo que no cuajará. La temperatura no es extremadamente baja, y la nieve es muy húmeda. Pero por el camino hacia Huesca, en amplas zonas entre Gurrea y Almudévar, una fina capa de nieve cubría los campos. Si las temperaturas se mantienen bajas, mal pinta para los almendros que hace un par de semanas estaban en flor, como habéis ido viendo en las imágenes que he subido estos días atrás. A ver si al mediodía está en condiciones de tomar alguna foto camino de casa.

Almendro en flor en los alrededores de Almudévar, Huesca

Comienza la fórmula 1 con Ferrari en cabeza

fórmula 1

Que conste que no he visto la carrera. Las cuatro de la madrugada, por mucho que sea de un domingo, no es hora para ver la tele. Pero ese el principio del Campeonato.

Se veía venir. Los coches rojos venían corriendo mucho. Llevan una progresión muy buena desde mediada la temporada pasada. Estaban a priori mejor adaptados a los neumáticos. Las pruebas realizadas eran muy buenas. Así que daremos por bueno el segundo puesto de Alonso. Pero que no se olvide de una cosa. Que su éxito de los dos últimos años lo cimentó en gran medida en los buenos resultados de la primera mitad de la temporada. Así que convendrá no darle mucha ventaja a los del «caballito».

No, no es un circuito de carreras, pero es mono este camino en los alrededores de Ontinar del Salz, Zaragoza

Sigo liado, con cambios domésticos, y Tom Sawyer

arte música y literatura

Pues eso, como de limpieza primaveral que recuerdo que era algo que sucedía por iniciativa de la tía Polly en Las aventuras de Tom Sawyer del genial Mark Twain. Siempre me hizo gracia esa costumbre. En casa, limpieza general había con frecuencia. Para desesperación de los más pequeños. Especialmente para mi desesperación. Pero en las andanzas del pequeño aventurero de Missouri, a orillas del padre Mississippi, era algo que sucedía en primavera. En fin, creo que hace mil años que leí por última vez uno de mis libros de aventuras favoritos de la infancia y adolescencia. Debería volver a leerlo.

Pequeña flor en las cercanías de San Jorge, Huesca

El velo pintado (2006)

Cine

El velo pintado (The painted veil, 2006), 11 de marzo de 2007.

El filme, dirigido por John Curran, es una adaptación de la novela del mismo título de W. Somerset Maugham, un escrito frecuentemente llevado al cine. De hecho, The painted veil fue llevada ya al cine en 1934, haciendo el papel de Katty, la única, la divina, la inconmensurable, la Garbo. También el filme de 1957 protagonizado por Eleanor Parker, The Seventh Sin, está basado en la misma novela.

La aventuras y desventuras de una esposa británica infiel en la revuelta China de principios de siglo, dan lugar a un drama de redención personal en el que dos son los personajes que se enfrentan son el matrimonio formado por la esposa, interpretada por la guapa Naomi Watts, y el bacteriólogo, interpretado por el camaleónico Edward Norton.

La película se deja ver, pero no llega a emocionar. El comienzo es un poco brusco y apresurado, y más o menos entrevemos más que comprendemos de dónde vienen y quienes son los personajes. Este comienzo esquemático hace que nos resulte difícil que nos importe lo que les va a pasar. Tienen que pasar muchos minutos para empezar a entenderlos y para ese momento probablemente estaremos distraidos por los impresionantes paisajes que se nos ofrecen para deleite visual. Desde ese punto de vista, la película es un poco fallida. Siendo como es una historia de caracteres, estos no aparecen bien dibujados, quedando especialmente penalizada la esposa, por lo que ni siquiera el buen hacer habitual de la guapa actriz australiana consigue salvar. Más dibujado y más digno queda el papel del bacteriólogo, que permite a Norton cumplir como de costumbre con el cometido.

En fin, como resumen, un drama de principios de siglo que se salva por la buena factura técnica, la belleza de las localizaciones y determinados momentos y destellos en la historia, pero que nos deja un regusto a que algo le ha faltado para ser un producto redondo. Le pondremos un siete en la dirección por la corrección general, otro en la interpretación por el esfuerzo actoral, pero lo dejaremos en un seis en la valoración subjetiva.

Ríos, lagos y montañas son los escenarios de la película, aunque no estos que encontramos en el Lago Maggiore, Italia

Apolo, tengo un cilón en la cola

Cine, Televisión

Como buen adolescente varón de mi época, culminé esa etapa de mi desarrollo personal admirado por el universo que se nos abría, aunque fuera de ficción, en aquella estupenda película de aventuras que fue La guerra de las galaxias. Un universo que ya se había abierto de forma más refinada con la tremendamente novedosa 2001, una odisea del espacio, y que nos manifestó alternativas no menos interesantes con los blade runners persiguiendo «replicantas» que estaban como un queso, o sargentas estupendas sufriendo el acoso de tremendos lagartos alienígenas en la mítica Nostromo.

Pero claro, todo aquello que tiene éxito tiene subproductos, que se nos presentan con mayor o menor éxito. Creo que el bodrio más tremendo que siguió al éxito galáctico fue una infumable Starcrash de la que recuerdo poco salvo quizá a una más que comestible Caroline Munro condenada a trabajos forzados en un mina de un material de nombre no recordado pero de aspecto fosforescente en la que vestía con un sexy bikini, que como todos sabemos es lo más adecuado para un condenado a trabajos forzados. Claro que también salía David Hasselhoff; para qué os voy a contar más.

Entre todo este panorama, hay que destacar un producto televisivo que también se pudo ver en la pantalla grande, agrupando los dos primeros capítulos del serial. Se trata nada más y nada menos que de Estrella de combate: Galáctica. Todo un icono kitsch de la época, con aquellos cilones malvados y metálicos que vestían unas curiosas falditas, con su ojo rojo bamboleante, con sus sables. Y que vamos a decir de los impagables diseños de los uniformes de la flota estelar. No nos olvidaremos tampoco de las escenas de combate repetidas una y otra vez, con diálogos incluidos, provocando la hilaridad del espectador, derivada de la evidente escasez presupuestaria de la producción. O de los chistes sobre el hecho de que Boomer, Apollo o Starbuck tuvieran con frecuencia un cilón en la cola.

Pues bien, desde hace unos años se viene emitiendo por el mundo lo que se llama Battlestar Galactica «reimaginada«. En esencia, es lo que podría haber sido la serie con un esfuerzo de producción razonable, con unos guiones más currados y centrándose en los aspectos dramáticos, y olvidando la parte de comedia que acompañaba a los alegres camaradas que protagonizaban la serie «clásica«. Este fin de semana tuve ocasión de ver los dos primeros capítulos que se emitieron en su momento en forma de miniserie… y he de confesar que es la space opera más decente que he visto en muchos, muchos, muchos, muchos años. Mucho más atractiva argumentalmente que casi todo lo que se ha hecho en las dos últimas décadas en el cine sobre este tema, demuestra que en EE.UU. el talento en los guiones se ha ido a la televisión ya que en la pantalla grande todo se basa en el pim-pam-pum de los efectos especiales. Curiosamente el esquema argumental básico es el mismo que en el de la serie antigua; pero transformado en un verdadero drama espacial, que resulta mucho más que digno. Los efectos especiales quizá resulten modestos en comparación con los de las superproducciones cinematográficas. Pero son razonables y proporcionados, sin caspa alguna, y siendo capaces de hacer de la necesidad virtud, como por ejemplo haciendo humanoides a los cylones, que de esta forma son interpretados por actores de carne y hueso. Esto ahorra gastos de producción y permite nuevos giros argumentales mucho más ricos.

En fin. Que no todo está perdido. Que con un poco de inteligencia e imaginación todo se puede hacer. Y últimamente, cada vez me voy convenciendo más de que los herederos de la época dorada del cine norteamericano no están en las grandes pantallas, sino en los muñequitos que nos hablan desde la caja tonta de nuestros salones domésticos. Eso sí; a consumir con moderación, con mucha moderación.

¿Restos metálicos de un antiguo cylon, o un viejo pozal en Ojos Negros, Teruel?

Recomendando una fotógrafa de la ciudad, Berenice Abbott

Fotografía

Desde que empecé esta versión de mi Cuaderno de Ruta hace dos años y un mes, de vez en cuando he ido proponiendoos la obra de diversos fotógrafos que a mí particularmente me gustan. Recientemente, debo a Caborian la oportunidad de recordarme otros fotógrafos que tenía olvidados, lo que me permite retomar de vez en cuando esta costumbre. En esta ocasión, la fotógrafa que me ha recordado es Berenice Abbott.

Esta longeva fotógrafa (1898-1991) es especialmente conocida por su fotografía de arquitectura en el Nueva York de los años 30 del siglo XX. Una ciudad en rápido crecimiento, y con sus rascacielos como símbolo del poder económico, de la prosperidad, incluso después del grave quebranto que supuso la depresión del 29, fue fotografiada en blanco y negro con gran maestría por esta artista. Podréis ver y admirar algunas fotos en este enlace.

Me ha gustado recordar a esta fotógrafa en la que no pensaba desde hace mucho tiempo. Tal vez más de una década.

Pequeño rascacielos de la DB en la Potsdamerplatz, Berlín

Diamante de sangre (2006)

Cine

Diamante de sangre (Blood Diamond, 2006), 5 de marzo de 2007.

Pues lo resumiré en pocas palabras. Es una película entretenida con pretensiones. Pretensiones de película con contenido social, de gran producción, de película de aventuras,… Pero se queda en una película entretenida.

Dirigida por Edward Zwick, plantea el problema de la violencia en África, con el trasfondo del tráfico de diamantes y de la rapiña de los países occidentales. Pretende seguir los pasos de El jardinero fiel, y hasta cierto punto lo consigue, tanto desde el aspecto formal como del fondo. Pero se mueve en un terreno mucho más superficial.

La interpretación, principalmente de Leonardo diCaprio y Djimon Hounsou, es correcta, incluso bastante buena en el caso del segundo. Jennifer Connelly merecería un mejor desarrollo de su papel, que queda peligrosamente en el borde de la definición de «florero», lo cual es injusto dadas las posibilidades de la actriz.

En resumen, una película entretenida, con una duración excesiva, en general correcta en sus aspectos formales, y de la que no sales con la impresión de haber perdido el tiempo. Le pondremos un siete en todo, interpretación, dirección y valoración subjetiva.

No son los cielos de África, que son los de Almudévar (Huesca), pero tampoco están mal

Eloisa está debajo de un almendro

Fotografía personal, naturaleza

En realidad, no era Eloisa, la «heroína» de Jardiel Poncela la que se encontraba debajo del almendro en flor, tomando la foto. Era yo mismo, disfrutando del adelanto de la primavera del que disfrutamos/que nos amenaza (que cada cual escoja la opción preferida en función de su percepción de las temperaturas anormalmente elevadas para la época).

Almendro en flor en las cercanías de Almudévar, Huesca

Esta noche eclipse de luna…

Ciencia, Fotografía personal, naturaleza

… que casi con toda seguridad no veré, por motivos diversos. Aunque curiosos e interesantes, los eclipses de luna no tienen la grandeza visual y emocional de los eclipses de sol. Y ya he visto desaparecer varias veces a nuestro satélite en las sombras terrestres.

Esta tarde he salido ha fotografiar al campo. Y como es natural, si pocas horas más tarde va a haber un eclipse lunar, la Luna debe estar aproximadamente en el punto opuesto al Sol en la bóveda celeste. Y por lo tanto, en el momento del ocaso, al ocultarse el astro rey debe darse la salida casi simultánea de su pálida compañera en los cielos de nuestro planeta.

Y he aquí el documento gráfico.

Fotografía del ocaso, tomada a las 18:42 en las proximidades de Almudévar, Huesca; me doy la vuelta con un giro de 180º y…

hela aquí, a las 18:43, Luna, lunera, cascabelera, saliendo por el firmamento entre girones de nubes