Tras la tempestad viene el sol y la calma

Fotografía personal

Tras los días de temporal de frío y nieve, la mañana sale soleada aunque fría en el antiguo Reino de Aragón, así que después de comer me dirijo raudo a buscar los restos de nieve que hayan quedado. En la provincia de Zaragoza, poco o casi nada. En Huesca, en los Pirineos mucha, pero también mucha gente buscando estrenarse en los deportes de invierno, más en un fin de semana largo por fiesta local el lunes en la ciudad de Zaragoza. Así que me dirijo a la provincia de Teruel, y encuentro nieve y buena luz en los alrededores de Ojos Negros. Iran llegando las imágenes.

Las matas herbáceas se asoman en la capa de nieve, en los alrededores del molino de Ojos Negros, Teruel

Por fin llegaron las nieves

sociedad

Tras semanas de anómalo y tibio invierno, y días de anuncios sobre el temporal por llegar, al fin este llegó, y las nieves han cubierto buena parte de la Península Ibérica. En Zaragoza, no ha caído ni un copo. Y tampoco ha hecho tanto frío como anunciaban. Pero en Huesca, donde yo trabajo, hoy ha amanecido con una nevadilla que nos alegrado la mañana, especialmente porque conforme esta avanzaba ha salido el sol. Pues nada, ya sabéis, «año de nieves…»

Mañana de nieves en Huesca

Nuevo escáner (e impresora), viejas fotos

Fotografía personal, informática

Hasta hace 24 horas «disfrutaba» de un viejo escáner plano Agfa, lento y no muy lucido. También «disfrutaba» de los constantes atascos en los inyectores de una impresora Epson. Así que me líe la manta a la cabeza y me he agenciado un chisme multifunción de Canon, que es mucho más rápido y eficiente como escáner y que, según me dicen, tiene un mantenimiento mucho más sencillo que las epson.

La función escáner la estrené con viejas fotos de hace veinte años (algo más). Os pondré algunos ejemplos; no porque estén muy bien sino porque me hace ilusión. Y rompo una de mis «normas». En las tres salgo yo, y es posible que sólo una de ellas fuera realizada con una cámara mía. Son de la época en la que yo me dedicaba, aparte de a estudiar, a la animación en un grupo de tiempo libre. Pero bueno… traen recuerdos… razonablemente agradables. Subiré más en el futuro.

Valle de Pineta, Huesca – Diciembre de 1982

Praderas en los Alanos, Huesca – Julio de 1983

Subiendo al Balneario de Panticosa, una buena caminata – Semana Santa de 1984

El truco final (El prestigio) (2006)

Cine

The Prestige (2006), 21 de enero de 2007

Reconozcámoslo. Cuando veo una película de intriga o misterio, con un desenlace que se supone ha de sorprender al espectador, y hacia la mitad de la película ya he descubierto parte de ese misterio, y cuando sólo que una cuarta parte de la misma ya me imagino casi completamente de qué va a ir el final, esta película pierde muchos enteros en mi valoración.

Cuando nos enfrentamos a una película con misterio, pueden pasar tres cosas. La primera es que consigamos averiguar «antes de tiempo» el desenlace. Obviamente, hay un problema en la concepción de la historia o en cómo se ha trasladado al guion cinematográfico. El desenlace debe actuar de auténtico climax del filme, nos ha de sorprender, y si esto no es así, hay cierto grado de fracaso. Y esto es lo que me ha pasado con este largometraje, firmado por Christopher Nolan. Con cierta frecuencia, en el cine actual no conseguimos adivinar el desenlace; pero desgraciadamente no se debe a la habilidad del guion y de su traslación a la pantalla, sino porque el guion es tramposo, nos ha hablado de unas cosas y al final se saca de la manga una sorpresa con elementos que no estaban en el planteamiento y en el nudo de la historia. Muy típico de esta época de malos guiones, donde priman los efectos especiales. Lo ideal es que en la historia estén todos los elementos que necesitamos, pero combinados de tal forma que nos mantega en un vilo, que nunca estemos seguros de qué va a pasar y que al final tengamos esa sensación de sorpresa que acompaña a la magia del buen cine. Es lo que yo esperaba aquí… y no he tenido. Todo me ha parecido demasiado obvio.

La historia es una de rivalidades, realmente encarnizadas, por no decir odio, entre dos ilusionistas de principios del siglo XX que se dedican a hacerse la cusca el uno al otro constántemente.

Los dos personajes principales, interpretados por Hugh Jackman y Christian Bale, absorben casi toda la película, lamentablemente porque hay algunos personajes secundarios que merecerían un mejor trato. Michael Caine nos ofrece uno de esos secundarios entrañables, y con su buen hacer nos sabe a poco. Dos de los personajes femeninos, los interpretados por Rebecca Hall y Scarlett Johansson, se me hacen escasos; creo que su incidencia en la historia personal de los protagonistas es importante, y en el filme quedan reducidos poco más al rol de necesarios «floreros«. Un pena. El tercer personaje femenino, interpretado por Piper Perabo, tiene un corto desarrollo más ajustado a las necesidades de la historia. El hecho de que el científico e ingeniro Nikola Tesla esté interpretado por un irreconocible David Bowie me parece intrascendente. Todos ellos cumplen sin mayor problema, no pudiendeseles achacar especialmente las debilidades del filme, que además de previsible es innecesariamente largo.

Entre los meritos de la película está sin duda la impecable producción, con una acertadísima ambientación en el Londres de la época, y una más que adecuada fotografía que nos permitiría introducirnos bien en el ambiente de la historia.

En fin, que dado como está el panorama, tampoco es que la vayamos a suspender, ya que le daremos un seis, pero una vez más las espectativas del espectador se ven defraudadas. La dirección no pasará tampoco de seis, con un siete en la interpretación.

Por cierto, el vil traductor de títulos ha vuelto a hacer de las suyas. ¿Qué necesidad había de cambiarle el título al largometraje para luego poner el título traducido entre paréntesis? ¿Es que no hay nadie con dos dedos de frente y una pizca de sentido común en las distribuidoras de este país? ¿Tan tarados nos creen como para pensar que con el título original la película no interesará?

Me permitiré un punto macabro con esta imagen de una momia egipcia del British Museum, Londres, Reino Unido

Este loco, loco, loco clima

sociedad

Últimamente, todo es el cambio climático. El sur de Europa tiene una primavera adelantada en pleno mes de enero, mientras que el norte de Europa sufre las consecuencias de una tormenta con aspiraciones de huracán. Las estaciones de esquí de buena parte del continente están bajo mínimo, o cubiertas de un manto verde. Hablar del tiempo es uno de los socorridos y tradicionales temas de conversación entre desconocidos, pero nunca se había hablado tanto del clima entre los grupos de amigos.

Para hoy se prevé la llegada de un tiempo auténticamente invernal, aunque la mañana ha sido suave y tranquila… ¿otra falsa alarma? Ya se verá.

Los únicos charcos que se ven en Zaragoza son los provocados por los servicios de limpieza de la mañana del Domingo y no por las lluvias invernales

Man Ray, el fotógrafo del surrealismo

Fotografía

Hace unos días comentaba cuánto me alegraba que en las 13 fotografías que según Neatorama cambiaron el mundo hubiese una de Man Ray. Este es uno de mis fotógrafos favoritos, y hasta ahora no había comentado nada de él.

La biografía que de él nos ofrece la Wikipedia en español resulta un poco escueta y esquemática. Por ello, sugiero que si conocéis el idioma utilicéis el de la Wikipedia en inglés. Aunque estadounidense de nacimiento, representó la esencia del surrealismo parisino en el campo de la fotografía, donde experimentó abundantemente, siendo características de él las solarizaciones o los rayogramas. Particularmente, la pureza de líneas de sus imágenes, sus retratos y desnudos llenos de elegancia, y su particular forma de crear y imágenes siempre me han fascinado. Así que daros una vuelta por los enlaces que os he puesto, y ya me diréis.

Arte en la calle, La Defense, París

Recomendación, sobre la memoria

Historia

Hoy me limitaré a realizar una recomendación de lectura de un artículo de otro blog. La Petite Claudine publicaba el día 16 un artículo ilustrado con una historia de la época de la Grecia clásica, que me pareció que estaba bien. Así que hay aquí os dejo el enlace, por si queréis saber quién fue el primer en comprender algunos aspectos de cómo funciona la memoria y de cómo se puede entrenar. El artículo se complementa con otras cuestiones, incluida una curiosa reflexión sobre como evitar conversaciones largas e inútiles. Ale, a pasar buen día.

Arena de Verona, Italia

Estoy harto ya.com

sociedad

Es frecuente en los días que corren que las operadoras de telecomunicaciones te llamen a casa para ofrecerte sus maravillosos productos y sus no menos maravillosas ofertas, y lo fácil que es darte de alta en sus servicios, especialmente si de paso «pones los cuernos» a tu proveedor actual. Obviamente, ninguna de ellas te habla de lo difícil que será darte de baja si tus espectativas se ve defraudadas, o de lo costoso que es que un servicio técnico que nunca, nunca tendrá rostro humano te atienda convenientemente. Vale. Son cosas de la «civilización». Te llaman, dices que no, que muchas gracias, y te despides amablemente de la teleoperadora o, menos frecuentemente, del teleoperador. Estos últimos te hablan en castellano, pero con acentos de distintos países sudamericanos. Desconozco si esto se debe a que los sueldos por hacer este trabajo son míseros y los nacionales no los quieren, o si las empresas directamente instalan sus sistemas de televenta en aquellos países para que les salga todavía más barato. Cualquier cosa por explotar al prójimo.

Pero lo que motiva mi artículo de hoy es que hay una empresa de telecomunicaciones que me tiene especialmente martir. Esta es Ya.com, filial de Deutsche Telekom en España. Desde hace tiempo, no hay mes que no me llamen al menos una vez para ofrecerme sus servicios, y en las últimas semanas, incluso varias veces a la semana. Ha habido días en los que incluso he encontrado hasta cinco llamadas perdidas cuando he vuelto de trabajar. Y sistemáticamente, les digo que no, que no estoy interesado, que me borren de sus listas de potenciales clientes. El hartazgo es tal que ya empiezo a no ser tan amable o educado como antes con los teleoperadores. Y lo siento. Pero es que me siento acosado. Les he escrito un correo electrónico hace unos días pero no se han dignado en contestar todavía.

Por si acaso me leen. Señores de Ya.com; a estas alturas me tienen ustedes tan aborrecido, que les puedo asegurar que nunca, nunca, nunca seré clientes de ustedes. Por muy baratos que sean. Me caen mal. Aborrezco la imagen de su empresa. De hecho, aborrezco la simple mención de su empresa. Son ustedes unos chapuceros y unos zafios. Invaden mi intimidad doméstica con sus constantes llamadas telefónicas. Son unos desconsiderados. Desconozco quien les ha recomendado esta técnica de ventas, pero en mi caso fracasan estrepitosamente, y además voy a comunicar a todas mis amistades y conocidos esta situación para que eviten tener tratos con ustedes. Tontos, más que tontos. Me importa un rábano que sean baratos y que prometan el oro y el moro; si en todo son tan zafios, he de suponer que en sus servicios técnicos lo seran igual. No confiaría en ustedes ni aunque fueran mi última solución.

He dicho. No servirá de nada, pero que tranquilo me he quedado.

Antenas de telecomunicaciones en la Sierra de Alcubierre, Huesca

Hollywoodland (2006)

Cine

Hollywoodland (2006), 15 de enero de 2007

Es curioso comprobar cómo a veces las películas vienen por características o temática de dos en dos, y a veces de tres en tres, como los animalitos del anuncio. Así, hace unas semanas veíamos una de ilusionistas, y ahora tenemos en la agenda ver otra, eso si contar la que vimos de Woody Allen, que va por otros derroteros, pero que también incluye ilusionista. También veíamos hace unas semanas una película sobre un asesinato en el Hollywood de posguerra, y aquí tenemos este filme de Allen Coulter, en el que se vuelve a insistir en la época y en la temática, estando basados ambos aunque sin ser fieles a determinados hechos reales.

En este caso, se trata de darle unas vueltas a la muerte de George Reeves (interpretado por Ben Affleck), el primer Superman que alcanzó cierta fama en la pantalla, en este caso en la pequeña pantalla. Este fue un actor, secundario en el cine, de poco éxito, frecuente en las series B hasta que pasó en la televisión, cuando esta se iniciaba. Se le conocen diversos amoríos, entre otros con Toni Mannix (interpretada por Diane Lane), una mujer algo mayor que él, que fue amante primero y después esposa de E.J. Mannix (interpretado por Bob Hoskins), un alto ejecutivo de la Metro Goldwin Mayer, al que se asoció con el mundo del gangsterismo y de quien se sospechó aunque nunca se demóstro estar vinculado con diversas muertes de personas allegadas que «le molestaban» por uno u otro motivo. En el filme, aparecen las presuntas relaciones entre todos estos y otros personajes, como la novia formal del muerto (en el filme, Robin Tunney), la madre (encarnada por Lois Smith) y otros. Se presentan varias hipótesis derivadas de las investigaciones de Louis Simo, detective imaginario interpretado por Adrien Brody, aunque fuertemente basado en el real Milo Speriglio. Obviamente, no adelantaré aquí, cuál es la resolución del caso.

La película esta realizada con corrección aunque, desde mi punto de vista, carece de un poco de «alma». Las interrelaciones entre los personajes aparecen muy superficialmente dibujadas, y hay muchas cosas que suceden que no entiendes porqué suceden. Se utiliza con profusión el flashback para ir desde los hechos actuales que le pasan al detective a la vida previa del muerto, con variaciones en la fotografía para resaltar los cambios. Técnica muy habitual en estos casos. La resolución del caso es… bueno,… hay para todos los gustos. Hubo quien se sintió defraudado y otros entendimos que era la única posible aunque quizá no todo lo bien narrada que hubiese debido.

La interpretación queda en correcta por parte de Brody y Affleck (lo de este último ya es un mérito, en cualquier caso, porque mira que es mal el condenado), a muy buena en el caso de Lane y Hoskins, que nos dejan con ganas de que salgan más en pantalla y nos deleiten al mismo tiempo que enseñan a interpretar a otros.

En resumen, una película que entretiene sin más, que se hace un poquito larga, por lo que hay algún momento de cierto aburrimiento, y que no aporta nada de especial al genero. Le pondremos un seis, con lo mismo en la dirección, y un siete a la interpretación como homenaje a los momentos buenos proporcionados por los antes mencionados.

Nos miran, vayamos por donde vayamos, nos miran

Musgo en el desierto

naturaleza

Estos días atrás, en alguna revista que en estos momentos no puedo recordar (buscaré la referencia) leía un artículo dedicado a los desiertos, con toda su dureza y con toda su belleza. Uno de los escenarios desérticos presentados eran las estepas que encontramos en las cercanías de Belchite. Como ya os informaba el pasado sábado, recientemente estuve dando un paseo por un paisaje estepario en las cercanías de la línea de alta velocidad Madrid – Zaragoza – Frontera francesa, y no muy lejos de la mencionada población. Esa mañana estaba soleada, pero aun quedaba en el ambiente la suavidad provocada por las nieblas frecuentes en el Valle del Ebro en esta época.

Mientras paseaba, iba observando las plantas, secas, duras y correosas que poblaban el duro suelo de yesos y alabastros. Cuando de repente, observé que protegido por unas matas, y en la cara norte de una loma, crecía un musgo de aspecto verde y fresco. Qué poco imaginaba yo encontrar semejante planta en un lugar tan seco y soleado como este. Y menos con la escasez de lluvias que sufrimos. Supongo que la orientación norte, la protección de las otras plantas y la humedad dejada por las nieblas, son las que permiten la supervivencia del musgo en lugar tan inopinado.

Os dejo una imagen.

Musgo en paisaje estepario en algún punto entre El Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro, junto a la línea del AVE