El código Da Vinci (The Da Vinci Code, 2006)

Cine

The Da Vinci Code (2006), 22 de mayo de 2006

Hay cosas que las ves venir y no las puedes evitar. Hace unas semanas era el ver o no ver la última Thomas Cruise Mapother IV; y fui. Y ahora, el best-seller de turno. Cuando leí el libro, y después de escandalizarme repetidamente por lo malo que era, la ignorancia del autor sobre numerosos temas, y lo tramposo que era argumentalmente, lo único que me indujo a terminarlo era saber si el chico se lo montaba con la chica o no. Más allá poco interés podía tener. Nada bueno se podía esperar de la película. Salvo…

… salvo que no fuera fiel a la novela, en cuyo caso…

Nada, no ha habido suerte. El director, Ron Howard, ha realizado una de las adaptaciones más fieles de una película a un libro que se conocen. Y por lo tanto, la ha cagado. Supongo que será alguna imposición del impresentable autor del librito en cuestión. Por lo tanto, los personajes son planos, la acción incoherente, las parrafadas pseudocientíficohistóricas insoportables, la presunta polémica con la estúpida Iglesia Católica… pues eso, estúpida. Respecto a los actores, Tom Hanks, a quien muchos admiramos en la estupenda Road to Perdition (me niego a traducir el título; pierde todo el sentido), está más bien rijosillo. La sosa de Audrey Tautou, sobrevalorada según mi opinión por culpa de una tal Amelie, está más sosa que nunca. El único que entretiene un poco es el altamente recomendable Ian McKellen, pero es insuficiente para salvar el chasco. Todo ello en un aburrimiento de casa dos horas y media de duración.

Y me diréis, con esos antecedentes ¿por qué has ido a verla? Pues porque era o verla o irme sólo a ver otra… y ya veis,… me gusta el cine acompañado. La nota… pfffff… un cuatro (con un cinquillo para la dirección y otro cuatro para la interpretación). Ahí queda eso. Para mi vergüenza, yo también he ido a ver la película de la temporada.

Pico Frentes desde Valonsadero, Soria

Km. 17 – 20 de mayo de 2006

Fotografía personal

Este sábado estuve de excursión. Almuerzo en el campo. Una buena amiga me invitó hace unos años a una reunión con antiguos compañeros suyos de cuando trabajó en Soria. En aquellos momentos me vino bien; pasaba una mala temporada. Después volví a ser invitado pero no había podido volver. Este año sí.

El lugar es privilegiado; un bosquecillo de robles, bastante despejado, cruzado por un riachuelo, a dos kilómetros de El Royo en la provincia de Soria. He puesto un pequeño reportaje del lugar en el siguiente blog: Km. 17 – 20 de mayo de 2006. Más que nada para que los participantes lo puedan visitar con comodidad. Pero iré subiendo algunas fotografías a estas páginas.

Algunas orquídeas silvestres en las cercanías de El Royo, Soria

Feria FOTO&CINE

ciudad, Fotografía

Hoy se celebraba en Zaragoza la primera feria de coleccionismo fotográfico FOTO&CINE. Tradicionalmente, esta feria se celebraba en Huesca en el entorno del conjunto de actividades relacionadas con la fotografía denominado «Huesca Imagen». Por algún motivo, este certamen pasó a mejor vida y ahora se ha recuperado la feria de coleccionismo para Zaragoza.

Y ahí estado yo. La verdad es que algún otro año en Huesca la he visto mejor surtida de material interesante. Diría que el advenimiento y consolidación de la fotografía digital también está afectando a esta actividad. En fin. Qué se le va a hacer. Yo, por lo menos, he pasado un buen rato.

Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, con la Feria FOTO&CINE

¡Oh, vaya! A lo mejor no había hobbits

Ciencia

Hoy es día de fiesta para mí. Un cierto acontecimiento social de anoche aconsejó que me tomara libre este viernes para no arriesgarme a conducir de buena mañana con sueño y cansancio. Y me he dedicado a descansar, leer cosas y tomarme las cosas con calma. Lo que pasa es que Genciencia me ha llevado a una profunda desilusión. Me cuenta que los fósiles que se atribuyeron a Homo floresiensis, una especie de hobbit en el sudeste asiático, pueden en realidad corresponderse con un «vulgar» Homo sapiens con un defecto congénito. Pues vaya.

En fin. Seguiré descansando y tomándome la vida con filosofía. Que son cuatro días.

La iglesia de San Miguel desde el 40, Zaragoza

Hard Candy (2005) (17 de mayo de 2006)

Cine

Inquietante película es Hard Candy (2005) (vista el 17 de mayo de 2006), dirigida por David Slade, e interpretada en un notable mano a mano por Patrick Wilson y la aparentemente jovencísima Ellen Page (menos de lo que aparenta en el filme).

Como sugiere el cartel de la película, nos encontramos ante una reinterpretación del mito de Caperucita Roja. La inquietante relación entre un fotógrafo de 32 años que se dedica a flirtear a través de la telaraña mundial con una adolescente de 14 años produce en el espectador una notable incomodidad por las connotaciones que arrastra. Conforme avanza el largometraje, esa incomodidad da lugar al desconcierto y al horror ante una situación que transcurre a lo largo de unas horas en las que la violencia es un elemento importante, aderezada con el equívoco y la duda sobre cuál es la naturaleza de los hechos que estamos presenciando. La realización es agresiva, con abundancia de primeros planos que tratan de reflejar la angustia de los personajes. Especialmente inquietante el de la adolescente, que tras un físico que nos habla de esos catorce años, aparecen unos comportamientos que difícilmente podemos dejar de situarlos en una persona mucho mayor… cuerda o desequilibrada. Da igual.

La interpretación está bien. Es razonablemente creible dadas las extremas situaciones a las que se ven sometidos los personajes. Especialmente la joven Page.

No es una película de palomitas, precisamente. La encuentro recomendable, aunque a ratos es dura. Sin embargo, tampoco llega a producir la agonía que la situación debería producir en el espectador. Quizá la excesiva frialdad de la fotografía lo evita. En cualquier caso, le pongo un siete (lo mismo para el director, y un ocho para la interpretación).

Eso sí. Nunca más volveré a mirar a una niña de 14 años como un ser inocente. Desde ahora me dan (más) miedo.

Cuidado con la mujeres, nunca sabemos lo que esconden.

Mi nuevo cuaderno de notas: Google Notebook

informática

He de reconocer que Google ha metido la directa, y se ha empeñado en sacar una serie de aplicaciones que poco a poco van sustituyendo las instaladas en nuestros discos duros. Tras su buscador, su correo electrónico, su gestor de blogs, su lector de blogs y su calendario (tiene otras muchas aplicaciones, pero que yo no uso, o no con tanta frecuencia), ahora nos ofrece su cuaderno de notas, Google Notebook. Idealmente, conviene ser usado con la extensión prevista para Firefox. De este modo, la potencia en la toma de notas mientras navegamos por internet es impresionante, y muy sencilla

Ninguna de estas aplicaciones es perfecta en sí misma, pero todas ellas tienen una gran ventaja. Son convenientes, y están disponibles allí donde tengamos un ordenador conectado a internet. En mi caso, en el trabajo y en casa. Más que suficiente. Que sigan, que a algunos nos viene bien.

En los alrededores de Badules, Teruel

Un respiro; Fernandito se ha impuesto claramente a Miguelito

fórmula 1

Hace una semana temíamos por la resurrección de Ferrari, y la amenaza que suponía para las aspiraciones del asturiano veloz. Sin embargo, todos hemos podido respirar tranquilos, porque, o bien Ferrari se ha desinflado o Renault ha volado sacando fuerzas de «flaqueza».

Con lo importante que son estos puntos para más tarde. Que se lo pregunten a Raikonnen.

Un flamante BMW circula al atardecer por Zaragoza con una luz de posición fundida. ¡Será cutre!

Más contento que un chico con objetivo nuevo

Fotografía personal

Pues eso. Que tengo un objetivo nuevo para mi Canon EOS D60. Un Tokina AT-X 124 AF PRO DX, es decir, para aclarar nos con las interminables siglas de los fabricantes, un zoom 12-24 f/4 diseñado específicamente para cámaras con captador digital de tamaño APS-C.

Nunca he sido yo fotógrafo (aficionado) muy de grandes angulares, pero con mi tradicional equipo para película podía utilzar un 28 mm, y solventar esta necesidad. Nunca había ido más abajo. Con la llegada de las tecnologías de captura de imagen mediante soporte digital, «mi 28» se quedaba convertido en el equivalente a un 45 mm. Es decir una focal normal. Hasta ahora no me había importado mucho; pero creo que conviene tener ópticas grandes angulares para poder experimentar y tener más opciones de toma de imagen. Así que me he liado la manta a la cabeza, me he rascado la hucha de los caprichos, me he ido a la página de TECHNIKdirekt.de, un vendedor en internet alemán, y me he hecho con el objetivo anteriormente mencionado. El motivo de irme a comprar a dicha página se resume en que era un 15% más barato que en establecimientos especializados españoles (portes incluidos) y un 25% más barato que en los más conocidos grandes almacenes de este país. ¿Se necesitan muchos más argumentos?

Y aquí va la primera experiencia. El objetivo tiene un campo de imagen equivalente a un 19 mm tradicional en el extremo más angular, y un 38 mm en el extremos menos angular (recuerdo que la gama de focales reales es un 12-24 mm). Aunque está diseñado para el captador digital, según todas las informaciones puede ser utilizado con cámaras EOS de película tradicional a partir de la focal de 18 mm. Lo cual no está nada mal. Mis primeras impresiones han sido muy agradables. Espero que se confirmen con el tiempo.

Parques eólicos en La Muela, Zaragoza

Trasteando, más, con los emuladores y los PCs virtuales

informática

Ayer comentaba cómo, en una tarde tonta, me entretenía instalando VMware Player en mi PC de sobremesa, y corriendo una máquina virtual, Browser Appliance, que es una distribución adaptada de Ubuntu, pensada para navegar con seguridad por internet.

Como todos los jueves, me disponía a salir a jugar al tenis cuando una gran tormenta sobre Zaragoza, me «obligó» a cambiar de idea. Así que decidí seguir jugando con los emuladores. Pero cambiando de maquinas. Y heme aquí instalando DosBox en mí Apple iBook G4 12″, y haciendo correr programas pensados para MS-DOS como la aplicación de análisis epidemiológico de los CDC, EpiInfo 6, o un antiguo Windows 3.1 que tenía por casa de antaño con la correspondiente versión de Microsoft Word 6.0. Todo perfecto. Salvo que cada vez que pulsaba la tecla «a», aparece la combinación de caracteres «a+». Un plus, supongo, sobre aquellos viejos PCs de hace más de diez años.

Escritorio de MacOS X con DosBox corriendo Windows 3.1 y Word 6.0
Escritorio de MacOS X con DosBox corriendo EpiInfo 6
«Plumas» en los alrededores de Almudévar (Huesca)

Trasteando con los emuladores y los PCs virtuales

informática

En realidad, tendr’ia que estar estudiando ingl’es. Pero no me apetec’ia mucho. Adem’as voy bien. As’i que me he puesto a trastear en el PC. Me he instalado el VMware Player, y la m’aquina virtual Browser Appliance, y a ver como funciona.

Os ense;o un pantallazo.


La verdad es que hay algunos problemas con las tildes y la e;es, por mala configuraci’on del teclado, que no s’e todav’ia si se puede apa;ar. Y no s’e si es problema de la aplicaci’on o de Blogger, (pero no va bien la carga de im’agenes por lo que las he enlazado en el Flickr, esto ya no que lo he corregido). Por lo dem’as un rato entretenido. Y se supone, que uno navega m’as a salvo de los malhechores de la telar;a mundial.

Amapolas en los alrededores de Almud’evar, Huesca

Aniversarios y leones de colores

ciudad, Historia, sociedad

Unos conocidos grandes almacenes españoles celebran en estos días el 25 aniversario del primero de sus centros en la ciudad de Zaragoza. Todavía recuerdo yo aquellos años, en los que dicha apertura vino acompañada de un cambio notable en la fisonomía de una parte de la ciudad y un desplazamiento de las zonas comerciales. Anteriormente localizadas en el eje del Paseo de la Independencia y la Calle Alfonso I, el desarrollo de los alrededores del Paseo de Sagasta, el Paseo de las Damas y las Plazas de Aragón y de Paraíso, cambió las costumbres de los zaragozanos. Por lo tanto, no es un hecho banal recordar estas efemérides.

La celebración se está centrando en la exhibición en el Paseo de la Independencia de 25 leones iguales, obra del escultor Francisco Rallo, y pintados de colores y con distintos motivos por una variedad de artistas. El león es el símbolo de la ciudad; un león rampante de oro sobre campo de gules es el motivo dominante del escudo y la bandera de la ciudad. Lo debemos al brevísimo periodo en el siglo XII en el que la ciudad dependió de los reyes de Castilla y León, poco después de ser reconquistada a los musulmanes por el rey aragonés Alfonso I, y antes de que volviese a ser, ya definitivo parte integrante del Reino de Aragón del que sería capital en un futuro.

Yo recuerdo haber estado con cierta frecuencia en el taller del escultor, situado en la Calle Madre Sacramento de la capital maña, al ser mi padre cliente del artista. Este suministraba de pequeñas esculturas y relieves para las lápidas que elabora mi progenitor en su taller de mármolista. Lo que más me llamaba la atención del taller del escultor, eran las figuras de los caballos que preparaba para los carruseles de las ferias de atracciones.

En cualquier caso, es una nueva atracción para que los zaragozanos paseen por el ya muy concurrido Paseo de la Independencia, aprovechando el buen tiempo primaveral.

Leones pintados en el Paseo de la Independencia de Zaragoza