[Recomendación fotográfica] La mujer en Taiwan, las no-verdades, cómo se hace la película y eso que llaman fotografía “vernácula”

Fotografía

Ha sido una semana rara, y no he podido fijarme mucho en artículos que pudiese traer hoy y ahora en forma de recomendaciones fotográficas. Pero algo hay.

Lo primero y más importante, especialmente para aquellos que vivan en Zaragoza o se acerquen a la ciudad en los próximos meses, es que ya tenemos la segunda exposición de PhotoEspaña 2019 abierta en la ciudad. Está en el Centro de Historias, y se trata de una exposición de la fotógrafa taiwanesa Hou I-Ting, que reflexiona sobre las características de la identidad de los habitantes de la isla a través de la fotografía. La sociedad de Taiwán, país que no es un país oficialmente reconocido, está formada por una mezcla de influencias. Sobre una potente base de chinos de la etnia han tenemos sustratos indígenas, los propios de las primeras migraciones de las poblaciones costeras de la China meridional, la influencia de Japón y otras entidades colonizadoras y la compleja relación con el mundo que deriva del final de la guerra civil china. Hou plantea tres escenarios en la exposición; sus autorretratos bordados, realizados en los mercadillos callejeros de Taipéi, la recuperación de viejas fotografías del periodo colonial japonés, especialmente de niñas que accedieron masivamente a un cierto tipo de educación, sobre las que también interviene, y las fotografías de paquetes de bento, otra influencia nipona, las fiambreras con comida para llevar en el tren, y que todavía hoy en día puedes disfrutar. Porque están buenas. Me pareció una exposición muy interesante. Y creo que me pasaré algún otro día a visitarla.

Las fotografías de hoy están tomadas en el Centro de Historias de Zaragoza, mientras visitábamos las exposiciones mencionadas.

Secundariamente, en el Espacio Tránsito del Centro de Historias hay una curiosa miniexposición, Estuvieron aquí, por si no lo sabías, en la que repasan la estancia de personas famosas en Zaragoza. Muy curioso.

Nos encontramos en tiempos de falta de ética y profunda hipocresía. Después de la postmodernidad ha llegado la época de la postverdad. O en palabras llanas y directas, hemos cambiado las verdades a medias o del todo vale por la época de la mentira. Políticos, medios de comunicación, la gente en las redes sociales, todas cuentan “su verdad” que suele ser mentira. Una ficción para obtener un beneficio personal. Poco importa ya el bien común, la sociedad en la que todos vivimos y nos apoyamos. Desde el presidente de los Estados Unidos o de cualquier otro país hasta la estúpida instagrammer que se hace un selfi en un estanque contaminado porque parece que está en las Maldivas. Esté en Siberia o en Galicia. Y enferman… pero les merece la pena, parece. En este ambiente, la fotógrafa Alison Jackson le dio la vuelta al asunto. Y hace tiempo que comenzó a fotografiar a falsas celebridades como si fueran las auténticas para poner evidencia todo el sistema de valores de la celebridad personal y de las apariencias. En el canal de Youtube de Fotografiska podemos escucharle hablar de sus fotografías y del tema.

De un tiempo a esta parte se ha empezado a oír hablar de la fotografía “vernácula”. En los diccionarios de lengua castellana/española, el adjetivo vernáculo/a hace referencia a lo que es propio del propio país o de la propia casa de uno, y se suele aplicar a las lenguas o idiomas. Para mí, el castellano es mi lengua vernácula.

En inglés, el adjetivo vernacular tendría un significado parecido; pero parece que también hace referencia a las cosas ordinarias, comunes, cotidianas, del día a día. Y por ahí ha llegado el concepto de vernacular photography, como aquellas fotografías realizadas cotidianamente, sin intención de servir a ninguna de las dos nobles utilidades de la fotografía, la estética/artística y la documental/informativa. El caso es que para mí, eso que llaman fotografía “vernácula” no deja de entrar dentro de la categoría de lo documental/informativo. Aunque lo que se documenta sólo importe a la abuela que quiere enseñar lo guapos que son sus nietos, o lo que se informe es que Fulanita Instagrammer se está envenenando a sí misma mientras se hace un bonito selfi en un estanque color azul turquesa, envenenado con wolframio y otros metales pesados. En un curso del MoMA incluyen la fotografía científica dentro de los usos “vernáculos” de la fotografía… como si fotografiar un agujero negro fuese un asunto ordinario y cotidiano. Me parece discutible el concepto, por ser de límites imprecisos, así como el adjetivo usado. Al menos en castellano. Pero casi nadie de los que lo usan se van a parar a pensar en ello… probablemente aspiran a ser influyentes en los medios y las redes sociales, y para ello, cuanto más se copie del inglés, evitando ser original, mejor. El caso es que conocer y analizar esa fotografía cotidiana, de lo corriente, de la gente ordinaria (en el buen sentido de la palabra), es interesante. Antes he mencionado que la fotógrafa Huo I-Ting rescata fotografías cotidianas del periodo colonial nipón en Taiwán para intervenir sobre ellas y reflexionar sobre la identidad de la mujer taiwanesa.

En Lens Culture nos hablan de The Anonymous Project, en el que usan fotografías familiares o cotidianas para decorar una casa, realizadas en los años 50, en color, y que dan un nuevo significado a la casa, así como las propias fotografía reciben nuevas lecturas al ser vistas fuera del entorno para el que fueron tomadas.

Por último, me ha parecido interesante el último vídeo que ha publicado Ilford Photo en su canal de Youtube, en el que hace un repaso al proceso de fabricación de sus películas fotográficas en Mobberley, Inglaterra. Lo que me preocupa es la avanzada edad de sus trabajadores. Espero que haya gente joven incorporándose y aprendiendo la ciencia y la técnica detrás de la fabricación de película y papel fotográficos. Y que dure muchos años. Últimamente soy muy fiel a las películas Ilford. Por su calidad, por su consistencia,… por la apuesta de la empresa con la fotografía con película tradicional frente a la actitud de otros, japoneses o americanos. Os dejo el vídeo.

Y por hoy, lo dejo. Que para tener pocas cosas de las que hablar, me ha salido una entrada más larga de lo que pensaba.

[Recomendación fotográfica] Museos de fotografía y sus artistas invitados

Fotografía

Echo de menos la existencia en España de museos de fotografía. Sólo tengo localizados dos, que no he tenido oportunidad de visitar. Uno es el Museo de Fotografía de Huete en la provincia de Cuenca, no es fácil llegar, no pilla de paso a casi ningún sitio,… y el otro es el Photomuseum de Zarauz, que no existía cuando visité esta villa guipuzcoana hace… veintiocho años en abril. Así que lo más probable es que uno acabe visitando este tipo de establecimientos cuando viaja por el extranjero.

Ayer caminé entre el puente de Santa Isabel sobre el río Gállego hasta su desembocadura, y más allá del azud sobre el río Ebro. Y aunque los árboles están deshojados todavía, todo indica que la primavera está llegando este año a marchas forzadas.

He visitado varios en Europa. Todos tienen características similares. No suele haber exposiciones permanentes, al estilo de los museos de bellas artes tradicionales. Puede que tengan una exposición temporal con obras extraídos de sus fondos propios, y basan su oferta expositiva en la obra invitada de diversos artistas u otras instituciones. Los conozco en Suiza, Francia, Holanda, Suecia,… en una diversidad de lugares. Casi todos tienen alguna cuenta en redes sociales, más o menos activa. Y es frecuente que, si tienen cuenta en Instagram, inviten a artistas a seleccionar obra propia o de otros artistas para la cuenta del museo durante unos días. Vamos a hacer un repaso de los recientes.

Fotografiska, en Estocolmo (Suecia). Un lugar estupendo. El mejor, o de los mejores. Estos días atrás tenía como artista invitada a Jens Johnsson, con fotografías que reflexionan sobre la paternidad. También a Alison Jackson

También han tenido a Alison Jackson, reflexionando fotográficamente sobre lo que es verdad o mentira, o lo que parece verdad sin serlo.

El Museum für Photographie Braunschweig no deja en manos de los fotógrafos su cuenta de Instagram, pero no deja de anunciar oportunamente a los que exponen en sus salas. Como todos los demás, claro. Este no lo he visitado todavía. La próxima vez que vaya por Alemania, si me pilla de paso… Ahora que caigo, yo he transbordado alguna vez de tren en la estación de Braunschweig… pero no tengo ni idea de cómo es la ciudad.

En la Maison Européenne de la Photographie han confiado su cuenta de instagram a la española Coco Capitán… que según creo está establecida en Londres. Como otros. Muy multidisciplinar esta artista… y un poco demasiado comercial en algunos aspectos para mi gusto. Pero es muy apreciada en no pocos ambientes artísticos.

Photography of China no es exactamente un museo. Más bien una revista en línea. Pero también cede su cuenta en instagram a los artistas invitados. Últimamente se ha tratado de @dengzhang456… no han publicado todavía el artículo sobre este artista en sus páginas virtuales, así que no sé como se llama exactamente. ¿Deng Zhang? Supongo.

Si en un futuro voy incorporando nuevos museos o instituciones con prácticas similares, la de ceder sus cuentas en redes sociales a los artistas, los iré trayendo aquí. Pero hay más cosas.

Magnum Photos nos ha trasladado de la mano del fotógrafo taiwanés Chien-Chi Chang, residente en Austria, al plató de rodaje de Alfonso Cuarón para Roma. Una película cuya dirección de fotografía se atribuye al propio Cuarón, premiado por esta categoría en los Oscar de este año. Pero que se ha rodeado de polémica, por el no reconocimiento de Galo Olivares como codirector de fotografía de la película, a pesar de que en algunas hojas técnicas del rodaje aparecía como tal. En los créditos aparece como operador de cámara. Si es verdad que su labor fue más allá, una cutrería por parte de Cuarón, que anda sobrado de prestigio como para no repartir un poco los méritos.

Quiero participar en un concurso de fotografía, y tengo fotografías que se ajustan al tema del mismo, pero realizadas con cámaras de película fotoquímica tradicional. Pero las bases indican que es concurso de fotografía digital. Mentiría si no reconociese que es algo que me tiene ligeramente “rayado”… ligeramente, nada grave. Al fin y al cabo, cada concurso es libre de organizarse como crea conveniente. En Lenscratch, mientras tanto, nos ofrecen los premiados de un concurso reservado exclusivamente para la fotografía con película tradicional, con algunas fotografías absolutamente excelentes. Pero soy de los que piensan que fotografía sólo hay una, y lo demás son técnicas fotográficas. Y cada uno se expresa con la que cree conveniente.

Finalmente, en el canal de Youtube de The Art Assignment han dedicado su último vídeo a un análisis de una obra de arte. Y esa obra de arte es una fotografía de August Sander. Y han hecho un trabajo magnífico. Lo he visto ya cuatro veces, y estoy emocionado. Os lo dejo puesto.