[Recomendaciones fotográficas] f/64 y película de cine en blanco y negro

Fotografía

Lo cierto es que para hoy, o quizá mañana, tenía previsto una entrada de fotos, con entrada técnica en carloscarreter.es. Pero para ello tendría que haber ido bien una toma de fotos que hice este domingo. Y sólo ha ido regular. Todo llegará. Pero mientras me he encontrado un par de cosas que pueden dar para unas breves recomendaciones fotográficas.

Hace un par de domingos hicimos un paseo entre los puentes sobre el río Ebro en Zaragoza, y había una luz particularmente adecuada para el blanco y negro.

En primer lugar, en The Luminous Landscape han publicado un artículo en el que reflexionan con abundantes y significativos ejemplos fotográficos, sobre la importancia de la adecuada elección de la herramienta a la hora de ejecutar la obra artística. Fotografía en esta ocasión. Cómo determinadas fotografías no hubieran podido ser realizadas, o cómo determinados estilos de fotografía no hubieran sido posibles sin el desarrollo tecnológico que permitió disponer de la herramienta adecuada. The Luminous Landscape es un sitio en internet, muy vinculado a la fotografía de paisaje como se puede deducir de su nombre, que lleva mucho tiempo siendo un referente. Prácticamente de 1998. Aunque es una lástima que no sea fácil acceder a sus artículos más antiguos. Fueron los primeros en hablar del “derecheo del histograma” a la hora de exponer la fotografía digital. Compararon la “gran calidad y resolución” de los 6 megapíxeles de la Canon EOS D60 (no la 60D) con los negativos de medio formato escaneados. E introdujeron muchos debates y temas, que luego se podían ver en otros sitios, que no solían reconocer abiertamente quién había hablado inicialmente del tema.

Su fundador fue Michael Reichmann, autor que yo conocí en los años 90 del siglo XX cuando le leía sus artículos en la revista Photo Techniques, una pequeña revista de alto nivel técnico norteamericana que por esas causas y azares era posible comprar en un kiosco zaragoza aproximadamente un mes de que se publicase en Estados Unidos. En su momento, dicha revista publicó un artículo donde se pudo leer por primera vez sobre un concepto japonés sobre la calidad de lo que aparece desenfocado en una fotografía y que se denominaba “boke” o “bokeh” como lo transcriben los norteamericanos, para evitar que pronuncien “bouqui”.

Portada de la revista donde se popularizó el concepto de “boke”, primero en Estados Unidos, y de ahí al mundo, salvo Japón, donde ya lo conocían, que para eso es suya la palabreja. Yo tuve esa revista, comprada en el kiosco de la calle San Juan de la Cruz, cerca de Fernando el Católico, de Zaragoza. Y es posible que esté todavía en el altillo de un armario de mi casa, aunque me da pereza buscarla.

Como veréis en el enlace, el artículo está reproducido en The Luminous Landscape. Dos veces. Concepto hoy en día superpopular, pero que un porcentaje elevadísimo de quienes lo usan no tienen ni idea de lo que hablan. Sí, muchos de los que leéis esto y sois aficionados o incluso profesionales de la fotografía, también usáis más el término. Pero bueno…

Hoy en día, para acceder a todos los contenidos de la página hay que pagar una suscripción de 12 euros anuales, 1 eurito al mes. Yo lo hago. Es muy poco, para una página en la que he aprendido mucho. El artículo al que hago referencia hoy parece que está “abierto” a todos los visitantes, de todos modos. O por lo menos, de momento. Y una de las referencias a las que se alude es el Grupo f/64 o Grupo f.64, pues de las dos formas se ve escrito. Este grupo o asociación fotográfica estuvo impulsado y liderado por gente como Ansel AdamsEdward WestonImogen CunninghamWillard Van DykeHenry SwiftSonya Noskowiak, Preston HolderAlma LavensonConsuelo Kanaga y Brett Weston. A veces se incluye a Paul Strand dentro del grupo, pero en lo que yo entiendo Strand fue un inspirador, no miembro del grupo.

Formado en 1932 fue una clara consolidación de la reacción al pictorialismo que ya había comenzado años antes, buscando una fotografía más “objetiva”, más realista. Lo cual se expresaba con el nombre del grupo, que hace referencia a un valor de diafragma, necesario para alcanzar una amplia profundidad de campo y gran nitidez en la imagen con las cámaras de gran formato. En cualquier caso, las metas de este grupo de fotógrafos fueron posibles porque dispusieron de las herramientas adecuadas para conseguir las fotografías que ellos querían. Cosa que no sucedía en tiempo de los pictorialistas. A esto hay que sumar el desarrollo de técnicas de procesado de la imagen que permitían gran control sobre los tonos, como fue el sistema de zonas. Fue un grupo de gran influencia que todo aficionado a la fotografía debe de conocer. Aunque frecuentemente vinculado al paisaje, también fueron retratistas, fotografiaron bodegones, desnudos o fotografía urbana.

Además quiero dejar otra recomendación en forma de vídeo. Viene del canal de Youtube de CineStill, en el que para variar dedican uno de sus especiales a un fotógrafo que practica la fotografía en blanco y negro, utilizando las distintas variantes de la película Kodak Eastman Double-X (5222), que CineStill vende bajo la denominación CineStill BWXX. Esta película está pensada para el rodaje de imagen en movimiento, imagen cinematográfica, pero puede ser usada ventajosamente para la fotografía fija, como es el caso del fotógrafo Stephen Schaub (instagram), a quien está dedicado el vídeo.

Para quienes estén interesados en esta película, no es necesario comprársela a CineStill. Como en origen no lleva la capa antihalo que llevan las películas cinematográficas en color, y puede revelarse en cualquier química convencional para revelar película en blanco y negro, hay más gente que envasa la Double-X en los chasis propios de la película para fotografía fija de formato 135. Y puede que a un coste más barato.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; el premio para Leibovitz, y más

Fotografía

Desde múltiples fuentes se ha comentado esta semana la concesión del premio príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades a la fotógrafa Annie Leibovitz. Para quienes somos aficionados a la fotografía desde sus múltiples dimensiones, que un fotógrafo de la naturaleza que sea, consiga un reconocimiento por su labor nos produce alegría. Pero no nos debe anular el sentido crítico. Decía en algún sitio que Leibovitz, por las diferentes facetas de su trabajo y personalidad, podría haber optado al premio en al menos tres categorías: comunicación y humanidades (donde ha conseguido el premio), concordia (por su trabajo humanitario) y artes. Para algunos comentaristas y expertos, a los que humildemente me uno, esta última categoría era la que nos hubiera procedido más adecuada para reconocer su trabajo.

Leibovitz estaba en una terna junto con la Agencia Magnum y la periodista Christiane Amanpour. Desde aquí ya lo digo, admirando los méritos de los tres, cualquiera de los otros dos candidatos me hubiera parecido más adecuado en esta categoría. Por mí, mi preferido hubiera sido Magnum cuya trayectoria y logros supera con mucho los de Leibovitz utilizando el mismo medio, la fotografía, viniendo su compromiso desde mas largo, y siendo este más profundo e involucrando a muchas más personas. Sinceramente, mi alegría hubiera sido que premiaran a la fotógrafa en la categoría de Artes.

Villa Luna

Si el otro día comentaba el paseo con la Leica IIIf con el soviético Industar-22, por la tarde, con el mismo carrete, usé el que le es propio, el Elmar 50/3,5. Mucho más agradable de usar, por su acabado y suavidad de mecanismos. Villa Luna, Parque Pignatelli.

Dicho todo lo cual, es una fotógrafa que me gusta, aunque no necesariamente en sus trabajos más mediáticos. Tengo tres libros suyos. At Work, un libro del que se puede aprender mucho. De la lectura de este libro, he afianzado mi sensación de que para hacer buenas fotografías no necesitas un equipo complejo. Un cuerpo de cámara agradable de manejar, con un razonable objetivo entre 35 y 50 mm como objetivo principal, que aprendas a dominar perfectamente, y tener en la reserva un angular y un tele corto para determinados casos es suficiente, eficiente, efectivo y ligero. Si te has de dedicar al retrato, aprende a querer a tu tele corto, y todo lo demás es aprender a usar la luz y los conceptos más que un equipo sofisticado. A Photographer’s Live, 1990-2005Pilgrimage son los otros dos libros que tengo de la autora, y de los que más hojeo en mi biblioteca de fotografía.

Por lo tanto, si no considero un problema la persona galardonada sino la concesión del mismo, dejar aquí constancia de la tendencia de de estos premios a buscar galardonados que den brillo mediático a los propios premios, más que la coherencia en la concesión de los mismos. No es la primera vez que tengo esta sensación, lo que hace que lejos de considerarlos unos premios prestigiosos y serios, personalmente los considero unos premios propagandísticos.

Pignatelli

Nuevamente comentar cómo el revelado desatendido con Rodinal permite obtener gamas tonales muy amplia aun a costa de un poco más de grano de la cuenta. Don Ramón Pignatelli en el parque de su nombre.

Se me ha ido mucho espacio en este comentario a sí que seré breve en lo que me queda:

Nos cuentan del fallecimiento de Wayne F. Miller uno más de la extensa e inagotable cantera de fotógrafos documentales y comprometidos norteamericanos del siglo XX. Nos lo cuenta en Le Journal de la Photographie y en The Picture Show donde se centran en su trabajo con la comunidad afroamericana de Chicago.

The Migrant Mother de Dorothea Lange es una de las fotografías icónicas del siglo XX y uno de los símbolos de La Gran Depresión. En el nuevo Concepticious Photo Magazine nos hablan en profundidad de lo que fue aquel momento, la toma de la imagen, así como nos muestran otras de las fotografías que se tomaron de la mujer y de sus hijos por Lange. Siempre me ha impresionado que la mujer tuviera sólo 32 años aunque aparente mucho más, y tuviera ya siete hijos. Imaginaos su vida.

Si hace poco hablaba de Edward Weston y su evolución en la fotografía, interesante me ha parecido la reseña de una fotógrafa, Alma Lavenson, que aparecía en Lens (The New York Times) y que evidentemente estuvo en la misma onda que Weston. Me ha parecido realmente interesante.

Árboles

Y no falta detalle en las hojas de los árboles en una tarde nubes y claros. Parque Pignatelli.

Yéndonos también a tiempos históricos, In Focus (The Atlantic) nos ha mostrado un porfolio de 49 fotografías de los archivos de las Fuerzas de Defensa Finesas, en el conjunto de conflictos que sufrió este país nórdico en los años de la Segunda Guerra Mundial contra la Unión Soviética y contra Alemania, su presunto aliado. Las fotografías tienen interés documental, todas, pero algunas son muy buenas desde muchos puntos de vista.

En No Caption Needed nos muestra algunas fotografías de Andrew Fisher en las que se reflexiona sobre los espacios públicos, pensados para que hay gente, haciendo o disfrutando, pero que eventualmente quedan o permanecen vacíos. Este es un tema que a mí me había llamado la atención en al gún caso.

Cuando está bien llevada, me encanta la abstracción a través de la fotografía. Por ello no he podido evitar fijarme en el artículo de Feature Shoot sobre las fotos aéreas de Steve Back de las granjas de beta carotenos en Australia. Parece ser que allí utilizan un determinado género de algas para obtener este compuesto químico, asociado a la vitamina A.

Finalmente, decir que está a punto de empezar el certamen PHotoEspaña 2013, donde intentaré escaparme a ver exposiciones al menos un día. En junio. Y se van anunciando exposiciones. Rafael Roa nos recordaba que tendremos a Nobuyoshi Araki en el nuevo espacio expositivo de La Fábrica. Por lo que veo no será con una de las series que más me llaman la atención del prolífico fotógrafo japonés, pero… Y más de Araki y la fotografía japonesa. En American Photo nos cuentan de una aplicación para iPad, Shashasha, que nos permite hojear libros japoneses descatalogados por sólo 99 centavos de dólar. Destacan como la joya de la colección Okinawa de Araki.

Motos

Estos coches eléctricos infantiles aparecieron ahí en el parque Pignatelli de Zaragoza, cuando yo todavía era un niño. Supongo que los vehículos serán otros, de todas formas.