[Fotografía] Recomendaciones semanales; el premio para Leibovitz, y más

Fotografía

Desde múltiples fuentes se ha comentado esta semana la concesión del premio príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades a la fotógrafa Annie Leibovitz. Para quienes somos aficionados a la fotografía desde sus múltiples dimensiones, que un fotógrafo de la naturaleza que sea, consiga un reconocimiento por su labor nos produce alegría. Pero no nos debe anular el sentido crítico. Decía en algún sitio que Leibovitz, por las diferentes facetas de su trabajo y personalidad, podría haber optado al premio en al menos tres categorías: comunicación y humanidades (donde ha conseguido el premio), concordia (por su trabajo humanitario) y artes. Para algunos comentaristas y expertos, a los que humildemente me uno, esta última categoría era la que nos hubiera procedido más adecuada para reconocer su trabajo.

Leibovitz estaba en una terna junto con la Agencia Magnum y la periodista Christiane Amanpour. Desde aquí ya lo digo, admirando los méritos de los tres, cualquiera de los otros dos candidatos me hubiera parecido más adecuado en esta categoría. Por mí, mi preferido hubiera sido Magnum cuya trayectoria y logros supera con mucho los de Leibovitz utilizando el mismo medio, la fotografía, viniendo su compromiso desde mas largo, y siendo este más profundo e involucrando a muchas más personas. Sinceramente, mi alegría hubiera sido que premiaran a la fotógrafa en la categoría de Artes.

Villa Luna

Si el otro día comentaba el paseo con la Leica IIIf con el soviético Industar-22, por la tarde, con el mismo carrete, usé el que le es propio, el Elmar 50/3,5. Mucho más agradable de usar, por su acabado y suavidad de mecanismos. Villa Luna, Parque Pignatelli.

Dicho todo lo cual, es una fotógrafa que me gusta, aunque no necesariamente en sus trabajos más mediáticos. Tengo tres libros suyos. At Work, un libro del que se puede aprender mucho. De la lectura de este libro, he afianzado mi sensación de que para hacer buenas fotografías no necesitas un equipo complejo. Un cuerpo de cámara agradable de manejar, con un razonable objetivo entre 35 y 50 mm como objetivo principal, que aprendas a dominar perfectamente, y tener en la reserva un angular y un tele corto para determinados casos es suficiente, eficiente, efectivo y ligero. Si te has de dedicar al retrato, aprende a querer a tu tele corto, y todo lo demás es aprender a usar la luz y los conceptos más que un equipo sofisticado. A Photographer’s Live, 1990-2005Pilgrimage son los otros dos libros que tengo de la autora, y de los que más hojeo en mi biblioteca de fotografía.

Por lo tanto, si no considero un problema la persona galardonada sino la concesión del mismo, dejar aquí constancia de la tendencia de de estos premios a buscar galardonados que den brillo mediático a los propios premios, más que la coherencia en la concesión de los mismos. No es la primera vez que tengo esta sensación, lo que hace que lejos de considerarlos unos premios prestigiosos y serios, personalmente los considero unos premios propagandísticos.

Pignatelli

Nuevamente comentar cómo el revelado desatendido con Rodinal permite obtener gamas tonales muy amplia aun a costa de un poco más de grano de la cuenta. Don Ramón Pignatelli en el parque de su nombre.

Se me ha ido mucho espacio en este comentario a sí que seré breve en lo que me queda:

Nos cuentan del fallecimiento de Wayne F. Miller uno más de la extensa e inagotable cantera de fotógrafos documentales y comprometidos norteamericanos del siglo XX. Nos lo cuenta en Le Journal de la Photographie y en The Picture Show donde se centran en su trabajo con la comunidad afroamericana de Chicago.

The Migrant Mother de Dorothea Lange es una de las fotografías icónicas del siglo XX y uno de los símbolos de La Gran Depresión. En el nuevo Concepticious Photo Magazine nos hablan en profundidad de lo que fue aquel momento, la toma de la imagen, así como nos muestran otras de las fotografías que se tomaron de la mujer y de sus hijos por Lange. Siempre me ha impresionado que la mujer tuviera sólo 32 años aunque aparente mucho más, y tuviera ya siete hijos. Imaginaos su vida.

Si hace poco hablaba de Edward Weston y su evolución en la fotografía, interesante me ha parecido la reseña de una fotógrafa, Alma Lavenson, que aparecía en Lens (The New York Times) y que evidentemente estuvo en la misma onda que Weston. Me ha parecido realmente interesante.

Árboles

Y no falta detalle en las hojas de los árboles en una tarde nubes y claros. Parque Pignatelli.

Yéndonos también a tiempos históricos, In Focus (The Atlantic) nos ha mostrado un porfolio de 49 fotografías de los archivos de las Fuerzas de Defensa Finesas, en el conjunto de conflictos que sufrió este país nórdico en los años de la Segunda Guerra Mundial contra la Unión Soviética y contra Alemania, su presunto aliado. Las fotografías tienen interés documental, todas, pero algunas son muy buenas desde muchos puntos de vista.

En No Caption Needed nos muestra algunas fotografías de Andrew Fisher en las que se reflexiona sobre los espacios públicos, pensados para que hay gente, haciendo o disfrutando, pero que eventualmente quedan o permanecen vacíos. Este es un tema que a mí me había llamado la atención en al gún caso.

Cuando está bien llevada, me encanta la abstracción a través de la fotografía. Por ello no he podido evitar fijarme en el artículo de Feature Shoot sobre las fotos aéreas de Steve Back de las granjas de beta carotenos en Australia. Parece ser que allí utilizan un determinado género de algas para obtener este compuesto químico, asociado a la vitamina A.

Finalmente, decir que está a punto de empezar el certamen PHotoEspaña 2013, donde intentaré escaparme a ver exposiciones al menos un día. En junio. Y se van anunciando exposiciones. Rafael Roa nos recordaba que tendremos a Nobuyoshi Araki en el nuevo espacio expositivo de La Fábrica. Por lo que veo no será con una de las series que más me llaman la atención del prolífico fotógrafo japonés, pero… Y más de Araki y la fotografía japonesa. En American Photo nos cuentan de una aplicación para iPad, Shashasha, que nos permite hojear libros japoneses descatalogados por sólo 99 centavos de dólar. Destacan como la joya de la colección Okinawa de Araki.

Motos

Estos coches eléctricos infantiles aparecieron ahí en el parque Pignatelli de Zaragoza, cuando yo todavía era un niño. Supongo que los vehículos serán otros, de todas formas.

[Libros de fotografía] El antagonismo entre lo posado y lo no posado en C Photo y las peregrinaciones de Leibovitz

Fotografía

Hace un año por estas fechas, en un viaje a Barcelona, compraba el primer número de lo que se suponía iba a ser una serie de 10 volúmenes dedicados a la fotografía de la publicación periódica C Photo, que iban a salir a la luz semestralmente. Ya habían tenido una experiencia previa, pero ahora variaban ligeramente el formato y los objetivos. Durante meses me extrañé que no saliese el segundo número. Pensé que el proyecto tal vez había descarrilado. Pero en octubre, un boletín de la librería Kowasa me anunciaba la aparición del segundo número, casi un año después. Interesante número también.

Bueno, pues poco tiempo después otro boletín semanal de la misma librería me comunicaba la aparición del tercer número. Dedicado al retrato, lleva el título de Posado/No posado, y pone en contraste las imágenes del ser humano tomadas espontáneamente, sin que este se aperciba o tenga tiempo de prepararse para la toma, frente a aquellas en las que adopta un postura y una actitud más o menos natural o artificiosa, con el fin de mostrarse de una determinada, o sometiéndose a la voluntad del fotógrafo, para adoptar un determinado papel ante el objetivo.

La nómina de fotógrafos de este tercer número es amplia y muy diversa, ya que nos lleva desde clásicos de principios del siglo XX como Lartigue, de quien ya he hablado en estas páginas, hasta proyectos contemporáneos, más o menos osados, o representativos de los tiempos que corren.

En cualquier caso, una edición excelente, con gran calidad de impresión, y abundancia de fotografías algunas de las cuales gustarán más y otras menos, pero constituyen una interesante reflexión sobre el tema de la representación del ser humano en la fotografía.

Cinta y autorretrato

Una forma cada vez más frecuente es la época digital de posado ante la cámara es el autorretrato (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

En otro orden de cosas, recibí hace unos días el libro Pilgrimage de Annie Leibovitz. He de decir que me gustan más las imágenes que nos ofrece la fotógrafa norteamericana procedente de sus proyectos personales, o incluso de su vida personal, que las que realiza por encargo, su trabajo más comercial. En este caso, según se nos cuenta, el proyecto comenzó de forma casual. Visitando la casa de Emily Dickinson, armada con una compacta digital, comenzó a tomar imágenes de aquellos objetos o escenarios a los que se sentía emocionalmente vinculada. A partir de aquí, comenzó su peregrinaje por otros escenarios de la vida de otros personajes de las artes, las letras, las ciencias o el pensamiento, que le han influido en su vida. Ansel Adams, Louisa May Alcott, Julia Margaret Cameron, Charles Darwin, Georgia O’Keefe, Elvis Presley, Virginia Wolf, las cataratas del Niágara, entre otros, son algunos ejemplos.

Si las primeras imágenes fueron espontáneas y con un equipamiento básico, progresivamente se tomó la cosa más en serio, llevándose un equipo más sólido y algún ayudante. Pero en cualquier caso, el conjunto de imágenes que nos ofrece tienen un carácter íntimo, reflexivo. Imágenes que evocan tanto la presencia como la ausencia de las personas que allí estuvieron y crearon o pensaron. Me han gustado bastante. Pero además, contiene unos textos que complementan las imágenes. Pero que todavía no he tenido tiempo de leer. Quizá cuando lo haga os vuelva a comentar el libro. Tal vez con una nueva visión del mismo.

Leica IIIf

Ayer comencé a documentar mi mini colección de cámaras clásicas; aquí, un detalle de la Leica IIIf (Canon EOS 5D Mk.II, Cosina MC-Macro 100/3,5).

Annie Leibovitz at Work

Fotografía, Literatura

At Work por Annie Leibovitz es uno de los regalos que recibí estas navidades. Un regalo inducido,… sugerido… pero regalo. Y acabo de terminar de leerlo. Porque a pesar de que parezca ser un libro de fotografías, en realidad es un libro sobre fotografía… con fotografías.

Y la verdad es que he disfrutado mucho de él… y lo haré en un futuro. En este momento he disfrutado de su lectura. Con un estilo sencillo y directo, la fotógrafa nos va relatando su forma de trabajar en cada etapa de su vida o en proyectos específicos, especialmente trascendentes. La fotógrafa es especialmente conocida por sus retratos, aunque ha trabajado también como reportera para varias publicaciones. En el enlace anterior a su artículo en Wikipedia encontraréis los detalles. Muchos de sus retratos conceptuales son famosos, incluso cuando la mayor parte del público desconoce quién es la autora de los mismos. Muchos de ellos han aparecido como portada o en reportajes de revistas de gran difusión.

No es un libro excesivamente técnico, aunque no deja de hablar del material con el que ha trabajado, el que le ha gustado más o el que le ha gustado menos. Pero sí que nos habla de sus preferencias sobre qué puntos de vista prefiere, qué tipos de iluminación, qué tipos de encuadre, cómo ha realizado muchas imágenes ensamblando varios fotogramas… etc.

Por poner un ejemplo, en un momento en el que vemos que en los reportajes se usa y se abusa de los grandes angulares relativamente extremos, ella nos habla de cómo en la actualidad no se siente a gusto con sus imágenes de los ochenta tomadas con un 24 mm… prefiere moverse con un 35 mm. La focal de reportaje clásica.

También nos habla de sus relación con las personas fotografíadas, y aunque se manifiesta muy considerada y respetuosa con todas ellas, choca la agilidad con la que comenta lo cómoda que se ha encontrado con actores y actrices, o profesionales de la danza o del deporte, gente profesional de su cuerpo y la expresión, mientras que narra con minuciosidad su experiencia con gente más distante como cierta reina británica u otros políticos.

En resumen, un libro muy interesante cuando te gusta y practicas aunque sea de forma infinitamente más modesata la fotografía.

Ahora seguiré disfrutando de él, puesto que está ilustrado con abundante material gráfico de la propia autora, y siempre es interesante aprender de las fotografías de los mejores.

En el libro aparece alguna imagen tomada a orillas del Sena… así que… pues yo también tengo imágenes a orillas del Sena… qué leches.

La novia tiene frio (2ª versión)

Novia asiática en sesión fotográfica a orillas del Sena - Panasonic Lumix LX3