[Cine] Golpe de efecto (2012)

Cine

Golpe de efecto (Trouble with the Curve, 2012), 7 de diciembre de 2012.

En un fin de semana pocho y extraño, encontramos un momento para acercarnos al cine a la improbable hora de las cinco de la tarde. Aunque de un tiempo a esta parte cada vez es menos improbable. Cosas que pasan. Sin una preferencia clara por lo que hay en la cartelera, decidimos “visitar” a Clint Eastwood, dirigido por otro, Robert Lorenz, en lo que parece su enésimo papel de viejo gruñón con  buen corazón. Y eso que parecía que Gran Torino había sido su despedida de la interpretación. Que tiene 82 tacos el “joven”.

Gus (Eastwood) es un ojeador de un equipo de beisbol americano que se está haciendo ya mayor. Mantiene una buena relación con Pete Klein (John Goodman), su jefe inmediato, pero los mandamases del equipo están pensando ya en retirarlo. Por lo demás, es un tipo solitario, que mantiene unas relaciones cordiales pero frías con su hija. Su hija es Mickey (Amy Adams), una abogada de éxito que se deja la piel trabajando en el bufete del que espera ser socia. Pero Gus está perdiendo la vista, y eso preocupa a PeteGus tendrá que ir a ojear a un joven de la ligas menores, que promete mucho, aunque es un soberano gilipollas, Bo Gentry (Joe Massingill). Y Pete convencerá a Mickey para que acompañe a Gus. Además, en su recorrido por las Carolinas, conocerán a Johnny (Justin Timberlake), una promesa de este deporte al que una lesión ha relegado también al empleo de ojeador. Y este sentirá algo más que simpatía por la arisca y encantadora Mickey, valga el oxímoron.

A ver. Me dejaré de tonterías. En la industria del cine americano, el más tonto tiene oficio para rodar una película. Pero a la mayor parte les sale un producto técnicamente razonable pero cuyo interés,… pues hay de todo. Y este es el caso. Con un guion flojito, flojito, con alguna que otra trampa, especialmente en un final forzado y no excesivamente afortunado, esta película se salva por las interpretaciones de sus dos protagonistas. Teniendo en cuenta que el romance entre los jóvenes y guapos es poco convincente y superfluo, aquí lo que importan es la historia y las escenas en las que cruzan miradas, palabras y actitudes el veteranísimo Eastwood y la no tan joven como nos quieren vender Adams. Aunque es cierto que es mona y tiene encanto. Ambos están muy bien, y justifican el pasar por taquilla. Pero lo demás,… pues del montón. Muy del montón.

En fin, para quienes queremos a Clint y nos cae simpática la Adams, una opción razonable. Pero por los pelos y por ellos. Por lo demás, un filme olvidable con facilidad, con la dificultad añadida de que el deporte que trata es de consumo norteamericano prácticamente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
El asador

Un cierto debate hay en el filme entre el vegetarianismo de la chica y el amor a la carnuza del padre,… que se solventa, y no destripo nada importante del argumento, con la caída en la tentación de la hija. Y eso que se come unos vulgares “perritos calientes”, y no las ricas viandas que se asan en la Plaza del Pilar de Zaragoza estos días.

[Cine] Moneyball (2011)

Cine

Moneyball (2011), 9 de febrero de 2012

Esta película fue vista en versión original subtitulada y por ello se conserva su título original. Es posible encontrarla en la cartelera española doblada al castellano con el título Moneyball: Rompiendo las reglas. Que mira tú qué necesidad había de añadirle ninguna coletilla al título. Pero ya sabemos cómo va lo de los títulos de las películas en este sufrido país.

He de reconocer que cuando vi anunciada esta película no me atrajo gran cosa. Brad Pitt, su protagonista absoluto me parece un actor limitado, que eventualmente, con un papel adecuado y una buena dirección da buenos resultados. Y el tema de la película, con el beisbol y estas cosas, me sonaba a pura americanada. Historia de superación personal, que buenos somos en América, y umbilicoscopismos intensivos similares. Pero la película ha entrado con cierta fuerza en la carrera por las estatuillas doradas, con candidaturas a mejor filme, mejores actores principal y de reparto, y mejor guion adaptado. Así que a por ella.

Dirigida por Bennett Miller, la historia nos cuenta cómo Billy Beane (Pitt), gerente de un equipo de las ligas mayores de beisbol en EE. UU., tras una serie de éxitos parciales, insospechados para su bajo presupuesto, decide buscar algún cambio de mentalidad y orientación en el equipo, con la intención de llegar más alto. Para ello, contrata a un joven licenciado en económicas, Peter Brand (Jonah Hill), que le convence que la utilización de técnicas procedentes de la estadística y la econometría puede servir para predecir los resultados y constituir una plantilla barata pero eficaz. Seguiremos a la pareja durante una temporada, para conocer en qué medida el experimento funciona, y cómo les afecta en sus vidas.

Realmente, nuestras sospechas iniciales estaban acertadas. Es la típica americanada, historia de superación personal tan del gusto de aquellos lares, y además en torno a su deporte favorito, que tiene escasa repercusión y es poco conocido a este lado del Atlántico. Estas historias lo mismo sirven para un soporífero telefilme de sobremesa que para una producción rumbosa para lucimiento personal de un actor famoso, como es el caso. Pero reconozcámoslo. Está bien hecha. Bien rodada, bien iluminada, técnicamente correcta. Y a pesar de que es algo más larga de lo que me gustaría, tras los clímax que suponen los partidos importantes de la temporada, se alarga demasiado la resolución de las decisiones personales del protagonista, el guion es lo suficientemente ágil para que resulte globalmente muy entretenida. Tampoco se centran tanto en los aspectos más técnicos del deporte como para que ahuyente a quienes no estamos al tanto. Bueno, sí que lo hacen, pero de una forma que resulta más como un mcguffin, poco importante a efectos prácticos, ya que lo importante es la actitud y los comportamientos de los protagonistas.

Como he dicho anteriormente, la película está rodada para más gloria del protagonista. Pero he de reconocer que lo hace bien. Brad Pitt está simpático, dinámico, y además consigue una gran empatía con el personaje, ya de por sí dibujado para conseguir esta empatía. Un tipo innovador, que se lleva muy bien, muy civilizado, con su ex (anecdótica presencia de Robin Wright) y el nuevo marido de ésta, padre amante y considerado, no antepone el dinero a otras motivaciones, es guapo… ¿cómo no va a caer simpático y bien?. Como contrapunto tiene por ejemplo a Philip Seymour Hoffman, como entrenador en plan enanito gruñón, en un papel de limitadas posibilidades para un intérprete de su nivel. Pero el personaje secundario, pero fundamental, que me ha encantado es el desarrollado por Jonah Hill, como joven universitario, ratón de computadora y biblioteca, que sabe lo que quiere, pero no tiene las habilidades sociales para imponerse. Hasta que su nuevo jefe le va dando oportunidades. No creo que gane el premio, pero me parece justa su candidatura al eunuco dorado.

Resumiendo, una película entretenida que se deja ver a pesar de ser un producto pensado más para el mercado interno norteamericano por su tema y las características de su historia.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Grafiti

No tengo fotos relacionadas con el beisbol, así que os dejo este colorido grafiti que encontré paseando por la Magdalena, en Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).