[Cine] Rental family (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. En las calles de Tokio.

Rental family (2025; 03/20260114)

Hace unos días me llamó la atención la llegada a la cartelera de esta película dirigida por la japonesa Hikari, con un reparto mayoritariamente japonés, salvo el protagonista… y en parte una de las actrices de reparto. Y cuya historia, por lo que se ve en el cartel anunciador transcurría en Tokio. No sabíamos gran cosa de este largometraje, pero nos picó la curiosidad. Y de lo que nos enteramos es que la acogida no había sido mala, ni por parte de la crítica, ni por parte del público. Aunque ya suponemos que no va a ser un fenómeno de masas precisamente.

Phillip (Brendan Fraser) es un actor norteamericano que lleva siete años viviendo en Tokio. Llegó para rodar unos comerciales y se quedó. Pero en los últimos tiempos le cuesta encontrar trabajo. Obviamente, para un actor caucásico las ofertas de trabajo en Japón son muy concretas y limitadas. En un momento dado le llega una oferta de parte del dueño (Takehiro Hira) de una empresa muy particular. Se dedican a impersonar familiares, novios, amantes, amigos, compañeros de trabajo… lo que sea,… ficticios en la vida de las personas con el fin que les convenga. Aunque a Phillip la cosa no le convence mucho, le parece mentir, accede a trabajar con ellos. Y dos de sus trabajos, el de padre de una niña de origen mixto (Shannon Mahina Gorman) que ha sido criada exclusivamente por su madre japonesa, y el de entrevistador de un viejo actor retirado (Akira Emoto), le llevarán a involucrarse en la vida de estas gentes más de lo que pensaba. Porque a veces es difícil separar ficción y realidad.

Irremediablemente, la película tiene un sabor que recuerda a las película de Hirokazu Koreeda. Koreeda ha realizado numerosas películas en las que ha reflexionado sobre el concepto de familia, y ha representado en sus películas todo tipo de familias, de muy distintos tipos. Algunas más «reales» que otras. Y un poco sobre eso va la cosa. Qué significan la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, los amantes. Cómo nos relacionamos. En qué medida somos honestos con ellos. Qué posición ocupan en nuestra vida. Cómo nos presentamos ante ellos, en qué medida nos escondemos de ellos. ¿Acaso no somos todos algo «actores» en nuestras relaciones con otras personas impersonando la persona que ellos creen que somos o quieren que seamos? Sobre ello nos habla la película. Pero también sobre la empatía y sobre la capacidad de relacionarnos de forma auténtica, incluso en situaciones de ficción.

Realizada de forma correctamente en lo técnico y en la dirección, la película se sostiene principalmente por la interpretación de los actores. Fraser está muy bien, emanando con su corpachón abundantes dosis de simpatía y empatía. Pero el resto también colaboran. La niña resulta bastante auténtica. El anciano actor tiene momentos entrañables. Y el conjunto del reparto está muy entonado. Pero la reflexión global que se nos propone se queda un poquito corta, un poco más superficial de lo que podría haber sido. Quizá por la dispersión de tramas. De las tramas de las personas que contratan a los peculiares actores de esta peculiar empresa. Que debe afrontarse a sus propios dilemas éticos.

Globalmente considerada, la película es recomendable. Se puede ver bien. Va un poquito de más a menos. Con un comienzo progresivo pero potente, pero para hacerse poco a poco previsible en su desarrollo y conclusiones. No obstante, yo lo pasé bien.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

Viaje al centro de la Tierra (2008)

Cine

Viaje al centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth, 2008), 18 de octubre de 2008.

Durante un día me he estado pensando si iba a comentar esta película o no en estas páginas. En contra de tal hecho se encuentra la cuestión de que la vi este pasado sábado en lo que podría denominarse «un pase privado de una versión de vídeo de alta calidad» y no en las tradicionales salas de cine. A favor se encuentra el hecho de que la película todavía se encuentre en cartelera, y que la visualización, aunque en vídeo fue realmente de muy alta calidad. Al final, un amigo me recordó que sí que he comentado en otras ocasiones películas de la Filmoteca de Zaragoza y que esta institución proyecta las películas en vídeo y con película tradicional. Así que… vale… la comentaré. Otro aspecto a favor es que la he visto en versión original subtitulada en español. Raro privilegio, casi imposible, en las salas comerciales de la capital maña.

En primer lugar, decir que el filme dirigido por Eric Brevig no es una adaptación de la famosa y entretenida novela de anticipación de Julio Verne. En esta ocasión, nos encontramos con un geólogo, modelo pringado, interpretado por Brendan Fraser, cuyo hermano desapareció y presuntamente murió estudiando volcanes, que debe cuidar de su sobrino (Josh Hutcherson) durante unos días. Con el sobrino van unos libros, entre ellos una copia de la novela de Verne, que harán que se cojan un avión, se planten en Islandia, conozcan a una guapa guía de montaña (Anita Briem) y acaben reproduciendo el recorrido de los aventureros del siglo XIX desde el Snaefells hasta un volcán italiano (da igual que en el original de Verne fuera el Stromboli y aquí se trate del Vesubio, es lo mismo)

La película se ha rodado en dos versiones. Una para su proyección en pantalla convencional y otra para pantallas 3D. Y esto se pone de manifiesto en que a los responsables de este subproducto les importa más bien poco la historia, los personajes, sus interrelaciones, sus motivaciones o lo que sea. Todo lo que tiene que ver con los actores y los personajes es banal, descuidado, tomado de cualquier manual tipo «Escriba guiones de cine y televisiones en dos semanas y sin esfuerzo». Tampoco se sonrojan de copiar descaradamente alguna de las más célebres persecuciones en carretilla minera de la historia del cine. Todo es secundario a la creación de escenas presuntamente impactantes en la versión 3D.

Resultado final: da la impresión de que los guionistas de esta historia van por el mundo con el encefalograma plano. En su conjunto es un mamonada de mucho cuidado. Se comprende que yo me hubiese negado, más bien ni hubiese considerado, ver este engendro en las pantallas de cine. Su único público objetivo sólo pueden ser niños que se pasan la sesión gritando, atiborrándose de palomitas con mantequilla hasta que les revientan las coronarias y saltando en los asientes como energúmenos. Si a cualquier otra persona de otros grupos de edad le llega a interesar este subproducto, habría que mirarlo de inmediato en algún servicio de urgencias.

De la interpretación no vamos a hablar. Para qué. A parte de que no tiene importancia… pues que no la hay. Por lo menos la chica es guapa. Y ya se inventan una adecuada subida de temperaturas para que pase de la ropa alpina a la camiseta de tirantes y los pantaloncitos cortos. Si casi me extraña que no acabe en bikini.

En fin, que no. Que no hay que ir a verla. Ni aun en versión original. Ni aunque os inviten como a mí. Que es un bodrio. Le pongo un tres con la misma nota en dirección y en interpretación.

Y la foto de hoy. Pues un volcán, que si os habéis pasado últimamente por aquí, sabéis que tengo fotos de volcanes.

Vista desde la necrópolis

Vista de Pompeya y el Monte Vesubio - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)

Cuatro vidas (2007)

Cine

Cuatro vidas (The Air I Breathe, 2007), 30 de septiembre de 2008.

En primer lugar, nuevamente a actuado el psicópata ese que se dedica a poner títulos en castellano. Qué tendrá que ver lo de las «cuatro vidas» con el «aire que respiro». Pero bueno; supongo que con la manía que tienen de tratar a los espectadores de cine como tarados, pensaron que así entenderíamos mejor de que iba. Aunque tal vez ni ellos sepan de que va.

La película dirigida por Jieho Lee es del estilo «vidas cruzadas«. Cuatro episodios, en cada uno de los cuales hay un personaje principal y varios secundarios, en los que se narra un episodio vital para cada uno de ellos. Las vidas de los personajes se entrecruzan, y el personaje principal en una de las historias es secundario en otra. Hay un personaje, un mafioso apodado Dedos, intepretado por Andy Garcia, que es el eje alrededor del que pivotan las historias de los personajes encarnados por Forest Whitaker (episodio Felicidad), Brendan Fraser (episodio Placer), Sarah Michelle Gellar, (episodio Tristeza) y Kevin Bacon (episodio Amor).

La historia se desarrolla principalmente dentro de un ambiente opresivo, relacionado con el mundo fuera de la ley de la delincuencia organizada. Hay violencia. Sólo las esporádicas incursiones a otros mundos se muestran con luminosidad y claridad. Pero incluso las historias de amor internas son oscuras y desesperadas. No está mal planteado, aunque cansa un poco a pesar de que la película no tiene excesivo metraje ni mucho menos (95 minutos).

Y las historias que se cuentan son un poco endebles. Muy cogidas por los pelos. No llegan a interesarme en algunos momentos. Los mcguffin que mueven a los personajes resultan a veces increibles. Los poderes «paranormales» de uno, el raro grupo sanguíneo de la otra,… seguro que se podrían haber buscado mejores motivaciones para conducir la acción.

Los actores están en general bien. Muchos de ellos, Garcia, Whitaker o Bacon, han demostrado su valía y oficio con creces anteriormente. Y aquí cumplen; sin esforzarse mucho más. Fraser es un actor flojo que aquí se salva porque tiene que hacer de tipo inexpresivo. Y la Gellar intenta superar como puede su condicionamiento de estrella televisiva, pero no lo consigue siempre, y muestra carencias interpretativas.

Me siento un poco defraudado. Las historias entrecruzadas me gustan; siempre me gustó el cine de Robert Altman, entre otras cosas, por su afición a este tipo de cine. Pero estas me han dejado un poco vacío. Pero bueno, seré benevolente y le pondré un seis a la valoración subjetiva, con la misma nota a la dirección y a la interpretación.

Otras opiniones sobre la película:

Hoy os dejo con una imagen del pasado Mercado Medieval de las Tres Culturas en Zaragoza.

Rapaz de pico amarillo

Exhibición de cetrería. Canon EOS 40D; EF 50/1,8