The Millenium Simulation Project, un pedazo del universo de 2.000 millones de años-luz de lado

Ciencia

Hace un par de días, aparecía en Microsiervos un artículo sobre el asombroso parecido entre las conexiones de las neuronas y el aspecto global reticulado que se le supone al Universo. Este tipo de semejanzas y analogías son celebradas por muchos como algo trascendente. No es el caso del autor del artículo, que señala parecidos sorprendentes, pero no conclusiones más allá. A mí me parecen coincidencias, en las que me cuesta mucho alcanzar la trascendencia, concepto que siempre me resulta resbaladizo y esquivo. Pero no es aquí dónde iba yo a parar. La cuestión es que la lectura de la mencionada entrada, me llevó a conocer el Millenium Simulation Project.

Este proyecto de investigación del Instituto Max Planck de Astrofísica trata de representar mediante simulaciones la estructura del Universo a una escala grande, bastante grande. Ya sé que esto no es muy científico, pero es lo único que se me ocurre para decir que quieren representar cómo parece ser el Universo si analizáramos un cubo de 2.000 millones de años luz de lado. Lo cual tampoco es muy exacto, porque claro lo que estamos viendo y detectando corresponde a distintas épocas de nuestro Universo, dada la lenta velocidad a la que se arrastra la luz por el mismo. Entrar ahora a explicar o comentar los aspectos científicos del proyecto sería una necedad por mi parte. Probablemente cometería imperdonables errores, que harían de mi el hazmerreir de cualquier persona bien informada. Pero lo que indudablemente me ha parecido de interés general es el bello aspecto reticular de las imágenes generadas por las simulaciones.

No os las perdáis, visitad el sitio.

La imagen de hoy corresponde a cómo se ve el Universo en una esfera de 300.000 km de radio, centrada en el planeta Tierra. Uy, aparece otro cuerpo celeste además de la propia Tierra.

Terraza y luna

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

El fin de la vida, el universo y todo lo demás

Ciencia, Humor

Lo he intentado. De hecho, ayer no escribí nada por eso. Porque intenté resistirme. A escribir sobre el fin del mundo. Ya sabéis, por lo del LHC (Gran Colisionador de Hadrones). El agujero negro y esas cosas. Pero no lo he podido evitar.

Y es que, afortunadamente, hay quien se lo toma con buen humor. Y para aquellos que les cuesta enterarse de las cosas, alguien ha publicado una página web con el título ¿Ha destruido ya el LHC el mundo? (en inglés, pero se entiende bien; lo juro). Claro que hay algunos cuyos miedos van más allá de la simple destrucción del mundo, por lo que también han publicado otra página web con el título ¿Ha destruido ya el Gran Colisionador de Hadrones el Universo? (también en inglés, pero también se entiene bien; de verdad).

La parte semitriste/semicachonda de la cuestión es la elevada autoestima que tiene una parte de la humanidad sobre sus propias capacidades. Parece ser que hay un convencimiento por parte de alguna gente de que en un experimento altamente modesto en comparación con los fenómenos naturales del Universo, seamos capaces de liberar energías que en la naturaleza sólo se dan en situaciones casi cataclísmicas. Ahí tus pelendengues. Con un par. ¿Que no somos capaces de destruir el mundo? Ya verás tú. Y sin tener que pulsar el botón del arsenal atómico. El cual por otra parte tampoco le haría gran cosa a la Tierra en su conjunto. Tan sólo modificaría ligeramente ciertas condiciones necesarias para la vida basada en el carbono de una fina capa en la interfaz entre la materia sólida y líquida del planeta y la atmósfera que hemos dado en llamar biosfera. La Tierra como tal, seguiría dando vueltas alrededor del Sol como si tal cosa. Lo dicho. Esto es sobrevalorarse como especie.

La imagen de hoy, un pedacito especialmente hermoso de biosfera. En la provincia de Soria. Cerca de El Royo.

Orquidea silvestre

(Canon Powershot G6)

Ciencia que da risa en regímenes que dan miedo y ciencia que da miedo en sociedades que dan miedo

Ciencia, Política y sociedad

Hoy os pongo dos vídeos, que se deberían comentar por sí mismos.

El primero procede del viejo NODO, ese noticiario documental que los españolitos nos teníamos que tragar en tiempos del Tío Pachi, para que quedaramos enterados de los logros del régimen nacional-catolicista. Lo pongo:

Creo que se comenta a sí mismo. Bueno,… igual tenían razón… ellos veían en Marte arbolitos y animalitos, pero dos décadas más tardes se quedó seco y yermo… Cuántas mentiras más no nos contarían constantemente los impresentables del régimen.

El segundo vídeo me ha llenado de tristeza y de miedo. En él vemos a unos niños en un experimento sociológico, enfrentados a unos muñecos de juquete. Los niños son negros (o afroamericanos, para los amantes del lenguaje políticamente correcto). Los muñecos son blancos y negros. Las respuestas que dan los niños ante las preguntas que realizan los investigadores son devastadoras.

Me ha dejado triste esto último, así que me despido con una foto alegre del Mercado de los Sitios, que se celebró recientemente en el Barrio de San Gregorio de Zaragoza.

Anillo vegetal

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Vía: Pixel y Dixel – Cuando descubríamos vida en Marte.

Vía: Mujeres TIC – ¿Cuál es el muñeco más bonito?

Ser ciudadano y la teoría de la evolución

Ciencia, Política y sociedad

Microsiervos presenta una de esas noticias que parecen curiosas, pero que al mismo tiempo nos ponen la carne e gallina.

Se trata de un gráfico en el que se expresa la aceptación de la Teoría de la Evolución por los ciudadanos de distintos países, estudiada en muestras (suponemos que obtenidas al azar) de entre 500 y 1500 individuos. El estudio se publicó en Science. El gráfico es el que se presenta a continuación:

Aceptación de la evolución por pa�ses

Bueno, los hispanos no estamos mal; podemos estar en un 70-75% de aceptación de una teoría, que científicamente en sus términos generales, está bastante demostrada. Cambia con el tiempo, conforme se encuentran nuevos datos, pero en general se afianza sobre bases cada vez más amplia. Pero he aquí que en nuestra metrópoli, en la cabeza del imperio, en los EE.UU., la aceptación de la teoría de la evolución está sólo en un 40% de la población. Y eso que es el país donde más avanzada está la ciencia y la tecnología. Pero desgraciadamente también es uno de los países occidentales dónde más arraigada está la religión, unida una incultura basal de sus habitantes. A mí me parece procupante. E ilustrador. Y en este país seguimos confiando la educación de muchos futuros ciudadanos a instituciones religiosas. ¿Estamos locos?

Se nos viene encima la primavera a marchas forzadas. Y eso no es necesariamente bueno. Así que hoy os dejo un poco de nieve en la foto. En Las Canteras, entre Huesca y Almudévar.

Blanco

 

(Fujifilm Finepix F10)

Noticias curiosas o terroríficas; en cualquier caso, diversas

Ciencia, Política y sociedad

Google parece que va a sacar un nuevo servicio. De momento se oye hablar de él como Google Health. Todavía no tengo claro qué va a ser. Por un momento, pareciera como un lugar donde buscar abundante información sobre salud. Esto, por sí mismo, produce terror. Internet y los temas de salud juntos e indiscriminadamente usados dan bastante miedo. La gente «aprende» cosas… ¡qué cosas! Y no estoy en contra de limitar la información, ni mucho menos. Pero hay que hacer un enorme esfuerzo educativo para que la gente tenga una mirada crítica sobre la información que recibe. El caso es que no. Parece que Google pretende que la gente tenga la información sobre su salud organizada en sus servicios. Ufffff. Con lo delicado que es esto. No sé yo lo que opinarán las agencias de protección de datos personales.

Hablando de temas de salud, ElPaís.com nos informa de que 30 destacadísimos invitados a una fiesta que dio Demi Moore en su «modesto» domicilio han sido reclamados por alguna agencia de salud pública para ser vacunados contra la hepatitis A. Parece que uno de los camareros de la fiesta se encontraba afectado por la enfermedad. ¡Y yo que pensaba que el color amarillo verdoso de los famosos se debía a las envidias mutuas! Por lo demás, ya estamos. Información privada sobre salud, en la prensa. No sé yo si esto es muy correcto. Incluso no sé si es correcto que yo lo comente… Aggg, ¡qué dilema bioético! Lo que espero es que todos estos pijos jolivudianos no sientan el impulso irrefrenable de demandar al pobre camarero. Ya se sabe que estos «yanquis» tienen como deporte nacional demandar al vecino de enfrente. Incluso estos que son tan infinitamente ricos.

Y hablando de infinitos o de cantidades próximas; unos individuos, científicos ellos, han publicado un trabajo en el que dicen que una serie de magnitudes de nuestro universo se relacionan por un factor de 10 elevado a 122. Lo que es un montón. Dicen que el número de partículas elementales del universo es una cantidad inferior. Con lo cual la respuesta al sentido de la vida, el universo y todo lo demás no sería 42 como se nos había hecho creer. ¡Vaya cagada del pensamiento profundo! La respuesta sería 10 elevado a 122. Claro que sigue en vigor la cuestión. Conocemos la respuesta, pero ¿cuál es la pregunta? En cualquier caso, 10 elevado a 122 es un magnitud mucho mayor que 10 elevado a 100. Un googol. Que es de donde se tomó el nombre, por homofonía, de Google. Pues vaya, me ha quedado una entrada la mar de cíclica.

La fotografía de hoy se la dedico a la Luna, que esta semana se ocultó ruborizada detrás de su hermana mayor, la Tierra, cuando se dio cuenta que el Sol la miraba. Uy, mira. Si he salido poeta. O cursi. Aquí, ligando con un aeroplano que pasaba. En Veruela.

Luna y jet - Veruela
(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)