[Cine] La famille Bélier (2014)

Cine

La famille Bélier (2014); vista el 30 de abril de 2015.

Versión original subtitulada en castellano para hasta película francesa dirigida por Eric Lartigau, y que venía precedida de un notable éxito en el país vecino. Sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar, decidimos darle una oportunidad al cine gabacho, que ya sabemos que es capaz de los mejor y de lo “no tan mejor”.

La película nos habla de Paula Bélier (Louane Emera), único miembro de su familia capaz de oír y hablar. Tanto sus padres, Gigi (Karin Viard) y Rodolphe (François Damiens), como su hermano Quentin (Luca Gelberg), son sordos. En la familia reina la buena armonía, viven de su granja de vacas lecheras y de su elaboración de quesos. Pero con la llegada a su plena adolescencia, dos cosas pasan en la vida de Paula. Se cuela por un chico del instituto, lo que hace que se apunte a la coral del centro, donde el profesor Mr. Thomasson (Eric Elmosnino), descubre que Paula tiene una gran voz y dotes como cantante. Quiere promocionarla para unas becas que le permitirán desarrollar sus cualidades en París. Al mismo tiempo, la amenaza de un centro comercial promovido por el actual alcalde de la localidad hace que su padre decida presentarse a las elecciones, pero necesitará de toda la ayuda de su hija para comunicar con sus potenciales electores. Y Paula se encontrará sometida a una serie de dilemas… Chico, carrera, discapacidad, política, familia,…

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

Vamos a ver… La película está evidentemente pensada para ser un vehículo de lucimiento de su joven protagonista, un producto televisivo de los programas de telerrealidad en los que se descubren nuevos “talentos” musicales. La chica es jovencita, simpática, y había que intentar sacar partido. Afortunadamente, alguien decidió que a pesar de estas premisas se podía plantear un guion razonablemente compuesto, amable, lleno de buenrollismo, pero con alguna consideración a algún tema de tipo social, y dirigirlo con oficio. No nos engañemos. La cinta es previsible en todo momento; pero no deja de sorprendernos, aquí y allí, con detalles, generalmente en el ámbito de la comedia que funcionan y te dejan con buena sensación y una generosa sonrisa en el rostro. Las alergias del joven Quentin nos hacen pasar algún momento realmente divertido.

Y todo ello apoyado por un reparto que funciona. La chica protagonista funciona. Es muy simpática. Se hace querer. En un plisplás has comprendido todas sus responsabilidades y sus dilemas. Hace honor al esfuerzo que se ha generado a su alrededor. Pero aun así, todavía es más importante el excelente soporte que presta el resto del reparto. Los padres y el hermano (la madre es genial), el profesor, la mejor amiga (Roxane Duran) que también nos ofrece escenas muy divertidas (papelazo hizo ya hace unos años en un filme muy dramático)… todos funcionan estupendamente y sacan adelante con buena nota una película que sin el esfuerzo de todos podría haber quedado en anecdótica.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Aun en riesgo constante de caer en la sensiblería, especialmente en alguno de los números musicales, en los que se usa y abusa de las canciones de Michel Sardou, cantante francés que no es particularmente santo de mi devoción, la película sale a flote porque hay mucha gente trabajando en ella tanto ante las cámaras como detrás para que sea así. Pasas un buen rato y sales con buen rollo de la sala de cine. Por cierto, el único discapacitado auditivo del reparto es Luca Gelbert, interpretando al hermano de la protagonista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Que terminaremos en el Pont des Arts... ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.

Que terminaremos en el Pont des Arts… ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.

[Cine] El Skylab (2011)

Cine

El Skylab (Le Skylab, 2011), 31 de julio de 2012.

A unos días del estreno del acontecimiento cinematográfico del verano para los aficionados del cine de ciencia ficción, pero ya habrá tiempo para hablar de eso por que no me la voy a perder, sigo con las comedias de lo que algunos llaman “otras cinematografías”. Es decir, ni la omnipresente norteamericana, ni la decaída cinematografía patria. Con críticas tibias por algunos, y más favorables por otros, nos acercamos a ver esta película de la actriz, directora, cantante y no sé cuantas cosas más, francesa, Julie Delpy. Dirige e interpreta. No podemos decir que protagoniza aunque tiene uno de los papeles destacados. Ahora me explico.

En la actualidad, una familia convencional francesa monta en un moderno tren camino de algún lugar en provincias. Tras un rifi-rafe de la madre de familia con algunos viajeros por los asientos, esta se sumerge en sus recuerdos mientras viajan, y mediante un largo flashback que dura toda la película, vemos cómo cuando era niña, a sus once años, Albertine (de pequeña Lou Avarez), que así se llama, se traslada con sus padres, Anna (Delpy)Jean (Eric Elmosnino), y su abuela materna a Bretaña, para celebrar el cumpleaños de su abuela paterna, Amandine (Bernadette Lafont). Allí, durante dos días convivirán con el resto de los numerosos y variados hermanos de su padre, con sus familias. Una gran reunión en la que surgirán los cariños y las rivalidades de todo tipo, bajo la “amenaza” de la caída incontrolada de la primera estación espacial, el Skylab, lo que nos sitúa en los días 10 y 11 de julio de 1979, con precisión. Y sobretodo, asistiremos a los primeros pasos del cambio de la niña que es Albertine a la preadolescente que va a ser muy pronto.

Básicamente, nos encontramos ante una comedia costumbrista, en la que la Delpy hace un ejercicio de profunda nostalgia al echar la vista atrás, realizando un retrato de la sociedad francesa de entonces, que por lo que se puede comprobar y para mi sorpresa, no era tan diferente de la española. Digo para mi sorpresa, porque en aquel momento vivíamos en España los turbulentos momentos de la transición a la democracia, y nos parecía que cualquier país europeo estaba a años-luz de nosotros. Pero por lo que se puede ver en este filme, pues la verdad,… en el nivel familiar, no había grandes diferencias si yo mismo echo la vista atrás. Rodada con una fotografía que busca emular el aspecto de las fotografías de aquel entonces, y con razonable habilidad técnica, nos mantiene razonablemente interesados durante los dos días que dura la reunión familiar, con algunos momento muy buenos, divertidos o entrañables, pero también con otros más flojos. Una realización apañada pero con escaso brillo. La película se sostiene por la empatía con los personajes. Habrá que suponer que sin ser autobiográfica, existen elementos tomados de la propia vida de la directora. Por ejemplo, tantos los padres de Albertine como los de la Delpy son actores de teatro. Su padre, Albert Delpy, tiene un papel, el tío Hubert en el filme, como ya sucedió en alguna otra película de la actriz. Está dedicada a su madre, que murió hace pocos años.

En cuanto a la interpretación, es una obra coral, en la que si hay un protagonista en las niña que interpreta a Albertine, Lou Alvarez. Que lo hace bastante bien. Claro está que los dos actores que hacen de padres de la niña tienen algo más de presencia que el resto, pero no se puede hablar de protagonistas. El conjunto de este reparto coral también es bastante sólido.

En conjunto, es un filme razonable, aunque no especialmente brillante. Como en muchas otras ocasiones, si cada vez me repatea más el doblaje de las películas, por algún motivo el doblaje de las películas francesas es especialmente catastrófico, resultando los diálogos en castellano poco naturales. No ha habido posibilidad de acceder a una versión original con unos subtítulos que ayuden en esta ocasión. Me defiendo con el francés, pero al nivel de conversación coloquial rápida de esta película, pierdo demasiado. No obstante, puede ser una opción razonable para este verano. Aunque inferior a lo que yo esperaba encontrar.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El estuario de La Rance, entre Dinard y St-Malo, en Bretaña. St-Malo es la estación de tren en la que se baja la familia de Albertine cuando se dirigen a la casa de campo no muy lejos de la costa donde vive su abuela.