[Cine] Free State of Jones (2016)

Cine

Free State of Jones (2016; 482016-1909)

En estos momentos, que Matthew McConaughey aparezca en el reparto de una película es casi un indicativo fijo de que hay que ir a verla. Menos entusiasmo nos producía que el director fuese Gary Ross, pero como la crítica internacional se había mostrado interesada en esta película desde hace tiempo, nos acercamos el pasado lunes a la versión en idioma original subtitulada en castellano. La película también se puede encontrar en versión doblada en la cartelera española con el título no del todo fiel al original de “Los hombres libres de Jones”.

La película está basada en hechos ciertos pero mal documentados. Es decir, es conocido que en el condado de Jones en el sur del estado de Misisipi hubo una revuelta encontra del régimen secesionista del estado y de los Estados Confederados de América durante la guerra civil norteamericana. Y que pareció estar liderada por Newton Knight (Matthew McConaughey), un hombre de ese estado, de fuertes convicciones religiosas, contrario a la esclavitud y a la discriminación por cuestión de raza. A partir de ahí, tenemos que considerar que en la película de Ross hay elementos de verdad histórica, elementos de especulación histórica y elementos de ficción histórica. Aunque desconozco en qué proporciones.

20100706-_1060478.jpg

Los “hombres libres de Jones”, si fueron como nos lo cuentan en la película, fueron una guerrilla. Poco partidarios del campo abierto a la hora de entablar combate. Bosques, pantanos y ciénagas,… ese era el ambiente en que se movían. A falta de los bosques originales del sur del estado de Misisipi, vagaremos fotográficamente por los bosques de Alsacia en los Vosgos.

La cinta comienza con nuestro protagonista en 1862, alistado forzosamente en el ejército rebelde, del que deserta como consecuencia de la percepción de una serie de injusticias en la política confederada y en las formas en que se lleva la economía de guerra. Convertido en lider de un grupo de desertores y esclavos fugados en los pantanos del sur del estado de Misisipi, y tras conseguir algún éxito parcial en su oposición al ejército secesionista, termina la guerra y conforme la autoridades del norte van devolviendo el poder a los sureños, conforma una comunidad multirracial en la que no faltarán las tensiones con los supremacistas blancos de la zona. También llega al final de la guerra separado de su primer mujer, Serena (Keri Russell) y unido a la que sería su segunda mujer, una esclava liberada, Rachel (Gugu Mbatha-Raw) constituyendo una unión multirracial, prohibidas por los estados del sur de los EE.UU.

En paralelo a esta historia, la película nos ofrece flashes de un juicio que ochenta años más tarde se está celebrando en ese estado de Misisipi, en el que se juzga a un descendiente de Newton Knight, Davis (Brian Lee Franklin), al que se supone también descendiente de Rachel, y por lo tanto con un octavo de ascendencia de color, lo cual lo califica legalmente como un ciudadano de color. Al casarse con una mujer blanca, habría cometido un delito. Este juicio fue real, fue declarado culpable, pero no cumplió sentencia porque temiendo una apelación a tribunales federales, el tribunal superior del estado temió que la ley que prohibía los matrimonios mixtos fuese declarada ilegal y lo exoneró de todo delito.

20100706-_1060482.jpg

La película tiene muchos temas. Y muchos tonos. Empieza como alegato antibelicista, para luego adentrarse en la película de aventuras y acción con los rifirrafes entre los “hombres libres del condado de Jones” y el ejército y las autoridades secesionistas. Después vuelve al modo de denuncia, en este caso sobre las leyes de discriminación racial y las acciones de los supremacistas blancos, con un incipinte Ku-Klux-Klan. El problema es que no acaba de encontrar el tono, que como digo va dando bandazos sin centrarse en profundizar en ninguno de los temas, y dando brochazos más o menos groseros sobre cada uno de ellos.

Desde antiguo, el cine tiene una tradición de “no hacer sangre” con el conflicto bélico que enfrentó a los estados del norte de la Unión, partidarios de un estado federal, con los del sur, más proclives a una confederación donde cada estado tuviera preponderancia sobre la política global. De fondo, dos modelos económicos distintos, uno industrializado y otro agrario, este último soportado por la vergonzosa institución de la esclavitud. De hecho, películas emblemáticas de la historia del cine, entre ellas como máximo exponente Gone with the Wind (Lo que el viento se llevó), donde se muestra una visión del sur de damas bellas y galantes, hombres apuestos, valientes y caballerescos, y una visión de los esclavos como de niños que no podrían subsistir por sí mismos sin la guía del hombre blanco. Pura propaganda para sustentar un regimen de appartheid y discriminación racial en buena parte de los Estados Unidos hasta muy avanzado el siglo XX, que aun hoy en día muestra que todavía tiene temas sin resolver. Hace unos años, pudimos ver una película, Cold Mountain, que no entraba en el tema de la esclavitud, pero que al menos rompía con la idea de guerra entre caballeros y con la visión idealizada del ejército rebelde y esclavista. Curiosamente, no tuvo un gran éxito, aunque desde mi punto de vista era una película más apreciable de lo que la crítica nos contó. Pero lo hizo en momentos donde soplaban vientos de guerra en Irak y Afganistán, y no se veían bien las obras antibelicistas.

20100706-_1060492.jpg

Puestos a escarbar en la historia del cine. Durante años he intentado saber cuál era el título de una película que vi en la televisión en algún momento en la transición de mi infancia a la adolescencia, y que hablaba de un “estado libre de Lebanon” como un reducto de oposición a la guerra de secesión. Con motivo de esta película me he enterado que se inspiraba, aunque se alejaba muchísimo de los hechos reales, en lo acontecido en el condado de Jones. Su título fue Tap Roots (Raíces de pasión), y a pesar de que a mí me causase cierta impresión, no está excesivamente bien considerada.

Volviendo a la película que nos ocupa hoy, su indudable punto fuerte está en la interpretación de McConaughey, que sigue en estado de gracia, que llena la pantalla con su presencia. También eso conlleva a que su personaje se come a otros que podrían haber tenido más presencia, más potencia y no poco interés. Salimos del cine con la sensación de que las dos mujeres con mayor presencia en el filme están desaprovechadas. Tanto Keri Russell como la británica Gugu Mbatha-Raw son actrices capaces. Incluso muy capaces. Y de la propia interacción entre ellas en lo que en la práctica fue un matrimonio bígamo hubiera dado para una película, aunque fuera de ficción, que podría ser notable.

Terminemos, que me está saliendo un comentario muy largo. Las intenciones de la película son buenas, los medios utilizados para desarrollarlas están también bien, las interpretaciones de primer nivel,… y sin embargo la película, siendo razonablemente recomendable, no acaba de dar de sí todo lo que podría. En algún momento se desinfla, llevándonos incluso a un final anticlimático que nos deja un poco en la duda de adónde exactamente nos quería llevar el director. No obstante, se deja ver bien, y puede ser una opción a considerar en la cartelera de estos días de principios del otoño.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

 

20100706-_1060486

[Cine] The Hunger Games (2012), y alguna reflexión sobre los ‘blockbusters’

Cine

The Hunger Games (2012), 20 de abril de 2012.

Esta película fue vista en versión original, y por ello se conserva su título en inglés. En España se puede ver también en versión doblada bajo el título de Los juegos del hambre.

En los últimos años, cada vez voy a ver menos blockbusters. Para quien no lo sepa, en el mundo del espectáculo, un blockbuster es un producto (película, obra teatral, etcétera) que supone un taquillazo, con una recaudación elevada. El equivalente al best-seller en el mundo editorial. Lo que pasa es que a partir de su concepción inicial, que no presupone nada sobre el tipo de película que se ha rodado, se ha pasado a un género en sí mismo. La de las películas diseñadas para ser un blockbuster. Con frecuencia películas de aventuras, con la espectacularidad como seña de identidad, muchos efectos especiales, grandes inversiones, repartos llamativos, fuertes campañas publicitarias, buscan atraer a muchos espectadores a la salas, y que se vendan las versiones para vídeo así como los productos derivados. Bandas sonoras, figuritas de juguete, videojuegos, y todo lo demás. Pero algo que he ido constatando con el tiempo es que el hecho de que algo se venda en cantidad, no significa que sea algo de calidad. Y la mayor parte de los blockbusters de la última época, son productos que desde el punto de vista del arte cinematográfico son prescindibles. Como la mayor parte de los best-seller, o de la música pop,… Así que cada vez consumo menos de este tipo de productos.

Una variante de los blockbusters son los orientados al público juvenil. O adolescente más bien. Sagas de películas basadas generalmente en best-sellers literarios, y que suelen integrar una trama aventurera para atraerlOS, y una trama romanticona para atraerlAS. Los dos productos más característicos en la última década de este tipo de productos son la saga de Harry Potter, de calidad irregular (he visto todas, algunas en el cine, la mayor parte en televisión), y la de Crepúsculo, de calidad nefasta (vi la primera de la saga en televisión, y no me he atrevido a acercarme más; pero los comentarios son lo que son). Da igual la calidad. Los adolescentes van. Consumen. No tienen criterio todavía, y se tragan lo que les echen siempre y cuando esté convenientemente publicitado. La película que hoy nos ocupa vendría a integrarse en esta corriente. Así que… dados los antecedentes… la probabilidad de que yo fuera al cine a ver este filme era más bien pequeña. Muy próxima a cero.

Siendo como es el día de San Jorge, día de la comunidad autónoma de Aragón, hoy daré un pequeño paseo por la comunidad. De la provincia de Teruel, el castillo de Peracense.

Pero se han dado una serie de circunstancias que me llevaron el viernes pasado a ver esta película. Hace un año aproximadamente, comentábamos tomando café en casa de una amiga con una hija adolescente la excelente impresión que nos causó Winter’s Bone, y la excelente interpretación como adolescente curtida, dura y decidida en medio de un paisaje humano muy hostil de la joven actriz Jennifer Lawrence, muy merecida candidata al óscar por ese trabajo. Y la hija adolescente comentó que esta actriz iba a protagonizar la primera entrega de la adaptación de unos libros que ella había leído recientemente. Lo que hoy nos ocupa. Inmediatamente, tiré de prejuicios y aseguré que seguro que todo era un bodrio del tipo comentado en el párrafo anterior. La chica, ni corta ni perezosa, me sacó el libro (en inglés, que la chica es muy aplicadita), y me retó. Léelo y ya me dirás. Lo leí muy por encima. Que no andaba yo con mucho tiempo. Mi opinión… sólo apto para adolescentes. Preferentemente femeninas. Pero no malo. Simplemente con un público objetivo muy definido. Un año después, vino la segunda parte del reto. Ver la película, con mi amiga, su hija, y un par de amigas de esta. Y luego comerse unas pizzas… Un ritual poco habitual para mí, a mis años, pero bueno. Potencialmente divertido.

El argumento de la película… Pues en una sociedad distópica futura, en lo que hoy llamamos Norteamérica, tras una guerra, se ha instaurado un régimen dictatorial, que tiene sometido a los distintos territorios. Y como recordatorio de quien manda, anualmente se celebran unos “juegos” en los que 24 adolescentes, dos por territorio, chico y chica, tienen que enfrentarse hasta que todos menos uno han muerto. Y del distrito más pobre, sale la protagonista, Katniss (Jennifer Lawrence) que se presta voluntaria cuando su hermana pequeña sale elegida. Así que asistimos a la preparación de los juegos, y al desarrollo de los mismos. La chica, eso sí, es muy independiente y habilidosa, habituada a cazar furtivamente para suministrar comida a su pobre familia, muy hábil con el arco.

De la provincia de Huesca, una vista del Tozal de Guara desde el dolmen de Ibirque.

Para lo que son las producciones actuales, la producción es “modesta”. No tiene los mejores efectos especiales, y ahorran mucho situando la mayor parte de la acción en un bosque. El director, Gary Ross, no es muy conocido. Hizo alguna cosa interesante allá por finales de los noventa y poco más. Tiene aciertos y fallos. En el lado de los aciertos, la película avanza con ritmo. Aunque mis recuerdos de la novela son difusos por la superficialidad con la que me acerqué a ella, tengo la sensación de que está bien adaptada. Con el fin de que la película sea para una gama de públicos amplia, han evitado las situaciones más escabrosas en lo que es ver a adolescentes matándose entre sí. También han suavizado el carácter de la heroína. Como recordábamos mientras comíamos las pizzas-cineforum, en una de las escenas más dramáticas, la heroína, en el libro, mata a un contrincante como venganza. En la película, la escena está rodada de forma que que lo haga en defensa propia. Un matiz no desdeñable. Más discutible es la forma de rodar y el montaje, que con cámara en mano y planos cortos, especialmente en las escenas de acción, acaba mareando un poco. O mucho, a ratos. Otros aspectos que podrían ser mejores es la ambientación. El distrito de la protagonista y sus habitantes parecen sacado de la época de la Gran Depresión; del pasado más que de un futuro indefinido. Poco imaginativos.

Todo el peso interpretativo lo lleva la protagonista. La Lawrence, en lo que le voy viendo, es una actriz muy competente en los papeles dramáticos. Y en gran medida, este que nos ofrece ahora es heredera de la Ree Dolly de Winter’s Bone. Cuando le toca poner sonrisas o mostrar alegría parece más panfilona. Y en general, hace un gran trabajo, siendo el principal aliciente del filme. Con un pero. Que será más o menos importante según como lo considere cada cual. El personaje de la novela es una chica de 16 años, físicamente más bien delgada y no muy alta. Ágil y fibrosa. Y Jennifer Lawrence es ya una mujer de 20 o 21 años, bien conformada, con formas redondeadas, que en determinados momentos cantan. Sobretodo cuando la sacan rodeada de auténticos adolescentes. Pero bueno,… lo hace bien por lo demás. El resto del reparto tiene una presencia mucho más secundaria, aunque tiene intérpretes de prestigio haciendo papelitos. Stanley TucciDonald SutherlandElizabeth BanksLenny Kravitz metido a actor, y otros. Los dos catetos que se supone constituyen el conflicto triangular típico romántico y pitagórico alrededor de la hipotenusa, pasan sin pena ni gloria.

Si tengo que resumir mis impresiones de esta película, sería alrededor de dos conceptos. Uno, la película es entretenida a ratos. Y su duración un poco excesiva. Es un espectáculo razonable para su público díana, a pesar de sus defectos. La virtudes que permiten esto es una historia bastante aprovechable, aunque no aprovechada, cosa de la que carecen muchos de los blockbusters actuales, y una heroína con la que empatizas, que te cae bien y que te preocupa. Mérito a medias de quien creó el personaje y quien lo interpreta. El otro,… pues que básicamente es una película que dejará insatisfecho al público adulto por la gran cantidad de oportunidades perdidas de hacer algo más profundo e intenso con unos buenos materiales que estaban ahí. Pero probablemente, la reflexión política, la violencia necesaria, y otros aspectos, hubieran hecho que esta película perdiera su norte, que es sacarle la pasta al público adolescente.

Eso sí, tengo prometido que en este fin de semana larga por fiesta autonómica en Aragón, como compensación por haber ido a ver este filme, iríamos a ver otro más acorde con edad y circunstancias. Os lo cuento. Mañana o pasado. Espero.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Y para finalizar, Zaragoza, con alguno de sus paisajes más característicos, desde la terraza del IAACC Pablo Serrano.