[Cine] Joy (2024)

Cine

Joy (2024; 63/20241218)

Tenía curiosidad sobre esta película británica estrenada directamente en plataforma de contenidos en líneas, Netflix para más detalle. Conocía la historia porque ya hace un tiempo la leí. Aunque el éxito de la primera reproducción asistida fue celebrada por todo el mundo, lo cierto es que hubo muchos que se opusieron a la misma. Y además, tardó mucho en reconocerse el papel de la enfermera que participó más activamente en el proyecto. Así que decidí que, en cuanto tuviese la oportunidad, vería esta película que adapta la historia, dirigida por Ben Taylor.

En realidad, lo esencial del argumento ya lo he dicho. Es la historia de cómo se llegó al nacimiento de la primera niña que fue concebida mediante reproducción asistida; la bebé probeta, como se popularizó entonces. Creo que ahora ya no se estila esta denominación. Afortunadamente. La película se centra en la figura de Jean Purdy (Thomasin McKenzie), una enfermera que trabajó mas bien en el proyecto como técnico de laboratorio, y que sufrió una serie de vaivenes en los aproximadamente diez años que les costó llegar, con algún parón incluido. Por ejemplo, el que dedicó Purdy al cuidado de su madre enferma. También incide mucho la película en la compleja relacional de Purdy con su madre, persona extremadamente religiosa, que rechaza el proyecto. Marginalmente se habla de las ambiciones políticas, fracasadas, de Robert Edwards (James Norton), el biólogo que fue realmente el padre de la cuestión, y que recibió el premio Nobel en 2010. Sus colaboradores, el ginecólogo Patrick Steptoe (Bill Nighy) y Purdy no lo recibieron. Se dice que porque habían fallecido. Steptoe ya era mayor cuando participó en el proyecto. Y Purdy murió muy joven, antes de cumplir los 40 años, pocos años después del éxito en el proyecto, por un melanoma.

Básicamente, la película es una reivindicación de la figura de Purdy. Durante muchos años, en la placa que conmemora el evento en el hospital donde se realizó, sólo se rememoraba a Edwards y Steptoe. Y durante años, Edwards peleó para incluir a Purdy. Tal y como se presenta en la película, sería lógico tal homenaje. Pero hay que considerar que todos los proyectos de investigación diferencian entre el personal investigador y el personal técnico que colabora con el proyecto. Desde el punto de vista científico, el personal investigador, quienes formulan la hipótesis, la desarrollan y la prueban, son quienes realmente detentan la autoría. No es difícil ver que muchos podrían ver a Purdy como parte del personal técnico del proyecto. Eso habría afectado también a las posibilidades de que Purdy fuera reconocida con el Nobel en el caso de que hubiera estado viva. Pero ya digo, tal y como se presenta en la película, con las aportaciones que hace, sí que debería considerarse como personal investigador. En el Nobel por el aislamiento de la insulina con fines terapéuticos también hubo alguna polémica por el reconocimiento o no de alguien que parece que tuvo una simple labor de ejecución técnica. En los de la insulina no hubo mujeres. Que se sepa. Porque ese es un elemento de confusión añadido en el reconocimiento de los méritos científicos.

En cualquier caso, la película es correcta en su factura y su presentación. Más bien clásica y sin especiales riesgos. Desarrollo lineal de la historia, técnicamente correcta, típica realización de artesano más que de autor. Eficaz, sin más. El principal atractivo de la película, aparte de lo que pueda interesar la historia, es la interpretación de sus protagonistas. McKenzie lleva el peso de la película, y lo hace muy bien. Resulta convincente, como una mujer en la fase de transición social de finales de los años 60 y los 70 en la que el feminismo, aunque no se hable de ello, surge en la conciencia de muchas mujeres. Son muy interesantes las interacciones con Joanna Scanlan, que interpreta a la madre de Purdy. Norton tiene que apechugar con un personaje que permite poco brillo, pero de forma correcta, y Bill Nighy siempre se convierte de una forma un otra en el alma de la fiesta.

En su conjunto, una película correcta sin más, pero que tiene alicientes suficientes para que los suscriptores de la plataforma le dediquen un par de horas durante estos días festivos del fin de año. Al fin y al cabo, esta gente inició un camino que ha permitido a muchas muchas muchas mujeres acceder a una maternidad que les hubiera estado vedada de otra forma.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Mujercitas yanquis y mujeronas francesas para finalizar el año

Cine

En estos últimos días, entre los de fiesta y los estrenos en Netflix, he acumulado varias películas que han ido a parar a mi lista de películas vistas este año. Que en total suman 72. Pero de las estadísticas cinéfilas de este año os hablaré, probablemente, mañana. Como me quedan cuatro película por comentar de 2019, hoy irá con dos, las dos últimas que he visto en sala de cine, y otro día de esta semana iré con las otras dos, los dos últimos estrenos que he visto en plataformas de vídeo o cine bajo demanda.

Little Women (2019; 69/20191226)

Dice que esta versión de Greta Gerwig es la cuarta adaptación de la más famosa novela de Louisa May Alcott. Estoy casi seguro que he visto las cuatro. Aunque las que tengo más en mente son la versión de Mervyn LeRoy, de la que lo que más recuerdo siempre es lo insoportable que resultaba la adolescente Elizabeth Taylor como Amy, y la de los años 90 dirigida por Gillian Armstrong que recuerdo por que me resultó fácilmente olvidable. No aportaba absolutamente nada nuevo. Aparte, telefilmes y series de televisión…

Como de costumbre, estamos ante la historia de las hermanas March (Emma Watson, Saoirse Ronan, Florence Pugh y Eliza Scanlen), hijas de unos convencidos abolicionistas de Massachussets, que con su madre al frente (Laura Dern) han puesto su fortuna al servicio de los pobres, para cabreo de su tía paterna (Meryl Streep), mientras el padre, piadosamente, se dedica a matar rebeldes durante el conflicto civil norteamericano (Bob Odenkirk). Por otro lado, está los pegajosos vecinos, abuelito (Chris Cooper), adolescente mal criado (Timothée Chalamet) y preceptor más bien sosito (James Norton). Y el extranjero de Nueva York (Louis Garrel), claro Vamos, lo de siempre.

Las dos películas de hoy tienen en común, entre otras cosas, que transcurren en todo o en parte en la capital francesa. Así que allá nos vamos.

Lo que nos preguntábamos cuando entrábamos en la sala de cine es si la enésima musa del cine «indie» norteamericano, reconvertida en directora, y con un presupuesto (una nadería comparado con las producciones superheroicas o starwarianas) y un reparto que muestra su deseo de pasar a la primera división, iba o no a aportar algo distinto, modernidad, actualización del mensaje, punto de vista de los mileniales, a una historia tantas veces contada.

Lo más destacable de entrada es la ruptura de la linealidad temporal en el guion de la película, que también firma Gerwig. En un ejercicio hipertextual, el guion de la pelicula, mediente alternancias entre un momento actual y flashbacks al pasado, va narrando al mismo tiempo la gestación y el argumento de la novela original. Con algunos detalles que podrían haber dado un nivel superior a la película con cierto beso final, que podría tener un lectura irónica en ese ejercicio hipertextual… pero que se ve arruinado por el «síndrome de Spielberg», el no saber cerrar a tiempo la película y añadir unos minutos de metraje que, o no añaden nada, o se cargan, como es el caso, lo que podría haber sido la sal y la pimienta de la película. Que de repente, lejos de mostrar innovación notable con respecto a las versiones anteriores, adquiere una convencionalidad excesivamente almibarada. Unos minutos de más… y se carga el esfuerzo de dos horas. No digo más, para no desvelar, y que cada espectador saque sus consecuencias.

La película está muy bien hecha y muy bien interpretada, por lo demás, aunque me falta algo de entusiasmo por parte de alguna de las actrices que tienen mucho oficio a pesar de su juventud, las que son jóvenes, y que quizá tenga su máxima revelación, no en su protagonista, Ronan, que estando bien ha estado mejor en el pasado, sino en la habitualmente repelete Amy (Pugh) que consigue que su papel adquiera una dimensión más profunda e interesante de lo que otras versiones nos tienen acostumbrados. Bien por la joven británica, que ya me gustó anteriormente en alguna otra película.

Trabajo mucho más convencional y academicista de lo que esperábamos de Gerwig, que está bien hecho, pero no nos satisface en la medida de nuestras expectativas. Carente de riesgo. Mucho miedo a remover la historia y darle nuevas lecturas. Debe ser de los fans de Star Wars que se horrorizó con el episodio VIII.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

La vérité (2019; 70/20191227)

Nos sorprende el japonés Koreeda Hirokazu con una película realizada en Francia, en francés, con alguna parrafada en inglés, y con dos grandes de la interpretación gala, en una confrontación que da a priori mucho interés a la película.

Una grande de la interpretación francesa, Fabienne Dangeville (Catherine Deneuve), recibe la visita en París de su hija, Lumir (Juliette Binoche), guionista de cine y televisión, establecida y casada en Nueva York (con un irónico Ethan Hawke, si uno compara con las trilogías de Linklater, donde también se casa con francesitas), y con una niña jovencita. Está un tanto alarmada por la publicación de las memorias escritas por su madre, en las que encuentra carencias, por no decir, puntos de vista muy sesgados sobre determinados hechos. Se quedará durante el rodaje de la última película de Fabienne, en la cual, además, se verá confrontada con una actriz joven (Manon Clavel) en una película de ciencia ficción que provocará reflexiones sobre su propia vida.

Después de la magistral película que nos ofreció hace un año, Koreeda sigue con su tema favorito y preferencial en su filmografía, la familia y los asuntos de familia. Y en este caso, las difíciles relaciones entre dos mujeres, madre e hija, en la que la fuerte personalidad de la primera han marcado la vida de la segunda. Pero con la necesidad, a veces amarga, de reconocer que la vida de una está llegando a sus últimos capítulos, que las cosas para ella, ni para nadie, volverán a ser lo que fueron. Que por fin está siendo desplazada, de la misma forma que ella desplazó a su principal rival de antaño, la misteriosa Sarah [¿hay referencias a una posible rivalidad entre la Deneuve y su malograda hermana Françoise Dorléac? No son infrecuentes las referencias indirectas al pasado de Deneuve, como ese cartel de una ficticia «La belle de Paris», quiza trasunto de Belle de jour]

No obstante, la película, digna, no llega a los niveles y profundidad de las mejores películas del japonés. Es cierto que el duelo interpretativo entre las dos protagonistas, duelo cordial, es interesante, con una Deneuve especialmente en estado de inspirada ironía. En su conjunto, quedamos satisfechos con lo ofrecido, aun siendo conscientes que es una película con aspiraciones menores.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****