[TV] Cosas de series; chica pizpireta que se nos pone seria y aventuras en las montañas coreanas

Televisión

Hola, soy Carlos y soy adicto. Adicto a las series surcoreanas. Sean buenas o malas. Hasta no hace mucho las calificaba de placer inconfesable, o guilty pleasure como dicen los anglófonos. Pero hoy en día también hay series de buena o gran calidad. Y todo empezó con las cinco chicas de la residencia para universitarias Belle Époque en la serie que internacionalmente se conoció como Hello my twenties!, pero cuyo título original fue Cheongchunsidae 청춘시대, o sea, Años de juventud. Fue mi primera serie de esta nacionalidad, la primera que vi en Netflix allá por 2016, su primera temporada, y nunca la he considerado un placer inconfesable. Tenía su punto, aunque no fuera perfecta, y a ratos, no acostumbrado todavía a las peculiaridades culturales del país asiático, un poco marciana. A parte de ser responsable de mi adicción, también lo fue de que me animara a irme yo sólo en octubre del año siguiente de vacaciones a Corea del Sur, en un momento en que me quedé colgado sin planes de vacaciones bien definidos, y cuando comprobé que podía tener un coste adecuado para el viaje en solitario. Las fotos que acompañan esta entrada son de ese viaje, claro.

Entre las protagonistas de aquella serie, del quinteto inicial de chicas compañeras de residencia, estaba la actriz Park Eun-bin, que interpretaba a una chica alocada y un tanto fantasiosa, estudiante de periodismo, muy animada, pero que también arrastraba sus problemas por dentro. Como todas. Pues bien, esta actriz desde entonces ha ido adquiriendo impulso y ha llegado a ser protagonista principal de algunas series, estando muy bien considerada en su país, donde opta a premios diversos, y algunos los gana. Decidí comprobar si aquellas pizpireta joven, que provocaba no pocos de los contrapuntos cómicos a los aspectos dramáticos de la serie de 2016, funcionaba también como parecía en otro tipo de papeles.

Yeonmo 연모 (traducción, afecto o cariño), pero presentada internacionalmente como The King’s Affection, en español El afecto del rey, es un drama de época situado en la dinastía Joseon o Choson, en el siglo XV. El reina del momento da a luz a dos gemelos, algo que parece que era de mal augurio, por lo que en secreto deciden matar a la niña recién nacida. Pero la madre la salva y la entrega para su cuidado a unos monjes budistas. Años más tarde, con trece o catorce años, vuelve a la capital y entra al servicio del palacio real, donde se encuentra con el príncipe heredero, con quien, aparte de ser de distinto sexo, comparte un mismo aspecto. Descubierta por los asesinos originales, deciden enmendar el error, y se disponen a matarla. Pero a quien matan es al príncipe. A partir de ahí, la reina su madre decide que para salvar a la chica lo mejor es hacerla pasar por el príncipe heredero. Entre medias,… pues hay un romance adolescente… y tal. Y años más tarde, ya un «joven príncipe adulto», todos se vuelven a encontrar. La historia es absolutamente ficticia, pero es obvio que se inspiran en el corto reinado de uno de los reyes de Joseon en ese siglo. Incluso el nombre es similar, si no igual, siendo las diferencias un problema de transcripción. La serie esta bien… a ratos. Combina romance, comedia, intriga palaciega y drama, con alguna tendencia momentánea a la tragedia. Y es muy irregular en su desarrollo. La protagonista, Park Eun-bin, tiene un papel que le obliga a estar muy seria y estática, lo cual no le sienta bien. Los momentos en los que hay acción y se mueve con más libertad son cuando muestra que tiene calidad. Irregular todo en general, aunque tiene una nota muy alta entre los votantes de IMDb… que suelen ser fanáticos del género.

Mientras veía la anterior, supe que la protagonista había protagonizado un drama romántico el año anterior, Beuramseureul Joahaseyo? 브람스를 좋아하세요?, literalmente, ¿Te gusta Brahms?, o por el título internacional de la serie, Do you like Brahms?. Al coprotagonista masculino lo vimos haciendo de enfermero en uno de los muchos dramas médicos del país asiático (también en este enlace, previo al anterior). Y nos narra las dificultades de una estudiante universitaria de música, de violín en concreto, que ha llegado a la carrera habiendo empezado muy tarde, por lo que le cuesta mucho más que a quienes empezaron con sus instrumentos de niños. Y además es incomprendida. Y las dificultades aumentan cuando conoce a un joven pianista de éxito, niño prodigio, que arrastra sus propios problemas personales. Todos ello en medio de un drama romántico con tres triángulos amorosos entre seis personas. Esta serie tiene algunos de los problemas de interpretación que he comentado en la anterior. Y no son frecuentes en los dramas románticos coreanos, frente a las mucho más animada y libres comedias románticas. Las interpretaciones son muy estáticas, muy rígidas y poco expresivas. Creo que más que un problema de calidad de los actores es de la forma en que se dirigen y se conciben. Una pena, porque el lío de triángulos amorosos que se plantea al principio de la serie hubiera podido dar para mucho… y poco a poco se desinfla de forma un poco desvaída. También irregular.

Voy a comentar brevemente Jirisan 지리산, que es el nombre de una de las montañas más famosas de Corea, y del parque nacional que la rodea. Jirisan sería «monte Jiri«. San, u otras variantes parecidas, es una palabra de origen chino que significa monte o montaña, y encontramos en otros idiomas orientales. También en japonés… véase Fujisan (monte Fuji, nunca Fujiyama), Koyasan, o Shoshazan, tres lugares estupendos que he visitado en mis viajes a Japón. O Huangshan, maravillosas montañas que visité en China. O Namsan (Seúl) y Jangsan (Busán), también visitas que hice en Corea del sur. La serie se emite en iQIYI, un canal chino similar a Netflix pero con producciones asiáticas exclusivamente. Lo probé. Pero no me interesó más que como curiosidad, porque su oferta no me parece de gran calidad, y porque no me fío nada en absoluto de entregar datos personales a plataformas de servicios en internet de esa nacionalidad. Y vi la serie por que está protagonizada por la actriz que protagonizó la estupenda película, precuela de la serie Kingdom, Jun Ji-hyun. Son las aventuras de los guardas del parque nacional, rangers los llaman, protegiendo a los visitantes y al propio parque, mientras se enfrentan a un asesino en serie, y con elementos sobrenaturales. Una mezcolanza curiosa. Ficción con elementos de publirreportaje destino a concienciar a la gente sobre los peligros de la montaña, y la necesidad de respetar la naturaleza. Tiene momentos muy entretenidos, cuando hay acción, y los intérpretes lo hacen bastante bien. Pero por lo demás es anecdótica. Dan ganas de visitar el parque y sus montañas. Eso sí.

Y esto es todo por hoy.

[TV] Cosas de series; los estupendos zombis coreanos

Televisión

Sinceramente, estuve dudando bastante en si tenía que incluir esta producción como un capítulo especial de la serie Kingdom, de la que ya hemos visto dos temporadas en Netflix, o si debería considerarla como una película de estreno, incluirla en un entrada de [Cine], y añadirla a mi base de datos de estrenos. Ambos enfoques eran posibles. Al final, la propia promoción de la cadena de vídeo bajo demanda como un capítulo especial de la serie, me decidió a incluirla en una entrada seriéfila. También porque en IMDb viene incluida como un episodio de la serie, no tiene entrada propia fuera de este concepto. Pero lo mismo podría haber sido.

Kingdom: Ashin of the North [킹덤: 아신전, Kingdeum Ashinjeon] engancha con los minutos finales del último episodio de la segunda temporada de la serie, en los cuales se nos presenta a un nuevo personaje, una mujer que vive en una remota aldea abandonada en el norte del reino de Joseon (Corea), en el límite con lo que hoy es China. Y es una precuela de la serie en la que se nos explica el origen de los monstruos, zombis a los que nunca se les da ese nombre en la serie, claro, afortunadamente, sería un anacronismo estúpido. Esta premisa no me invitaba a ver este largometraje de hora y media, o capítulo especial,… esto de dar explicaciones a cosas que no lo necesitan… Un principio establecido por el maestro Hitchcock, el macguffin que sirve para mover la acción de la ficción es algo intercambiable por otras cosas, es secundario a lo que importa, que es la peripecia de los héroes, y no necesita explicación. Pero el cine y la televisión está lleno de minutos y horas perdidas en las que se ofrecen explicaciones absurdas sobre cuestiones, muchas veces, más absurdas todavía. En Marvel/Disney son especialistas en aburrir de esta forma. Pero las críticas eran tan buenas… que decidí animarme. Afortunadamente.

La historia nos lleva a la frontera del reino de la disnastía Joseon, lo que hoy es la suma de las dos Coreas, con lo que entonces sería una zona de inestabilidad política de teórica adscripción al imperio chino de la dinastía Ming, pero que sufría las embestidas de los nómadas jurchen, que un tiempo después se harían con el poder en China, siendo conocidos como manchús, y dando origen a la última dinastía imperial del gigante asiático, la dinastía Qing. En una aldea encontramos a una niña, Ashin (Kim Si-ah, de niña, Jun Ji-hyun, de adulta), hija de una mujer coreana y de un hombre jurchen, leal al reino de Joseon, y líder de la aldea, que efectúa un descubrimiento curioso en un bosque cercano, sobre una flor con un curioso efecto sobre los animales, incluidos los humanos. Mientras, en medio de los rifirrafes con las incursiones jurchen, a pesar de la lealtad de la aldea, son traicionados por los militares coreanos, y Ashin queda huérfana, sufriendo abusos de todo tipo hasta su edad adulta. En la que ejecutará la venganza que en su cabeza se ha ido conformando, tanto contra los militares coreanos como contra los incursores jurchen. Y que va a desencadenar tremendos dolores de cabezas en los años siguientes.

Lo bueno de la película es que, independiente de que funcione como explicación a los orígenes de los muertos vivientes de la serie, es una fenomenal historia de venganzas, con unos personajes bien definidos y con carisma, y con un guion bastante interesante, que nos mantiene en vilo durante los modestos 92 minutos que dura el episodio especial. Nuevamente, la cuestión zombi, afortunadamente, funciona como un macguffin, o mejor dicho como un complemento al macguffin principal de la película. Que es la venganza de Ashin.

Con las limitaciones técnicas propias de una producción pensada para el medio televisivo, y que quizá no la hacen brillar a la altura que podría, aunque en su conjunto es una producción digna, tenemos unas interpretaciones bastante buenas, especialmente por la protagonista Jun Ji-hyun, también la niña que hace el mismo personaje de jovencita, y que nos entretiene con razonables dosis de inteligencia. Parece demostrado que a pesar del origen afrocaribeño de los zombis, son los coreanos unos de los que mejor saben manejar el concepto, quizá por su buena adaptación a sus propias tradiciones, mitos, religiones y supersticiones. Muy entretenida. Muy recomendable.