[Cine] La novia (2015)

Cine

La novia (2015); vista el 13 de diciembre de 2015.

Extrañas sensaciones. Casi en el mismo momento en que estamos planificando la sesión familiar de Star Wars de este próximo fin de semana, con la duda de si volveremos a recuperar aquella ilusión que nos invadió hace casi 40 años o si nos llevaremos la desilusión de hace poco más de quince, nos da por irnos a una matinal de cine español, con sello de la tierra, aragonés. Casi en la antítesis de lo anterior.

He de decir que el primer trabajo como directora de largometraje de la zaragozana Paula Ortiz me dejó un poco frío. Encima me olí la cuestión y esperé a verla en la tele… pasando de ir a las salas de cine. De las tres historias que recogía aquella película justamente prefería aquella que tenía una factura más austera y una protagonista menos conocida. Cosas que pasan. A la hora de ir a ver esta “novia” sacada de las Bodas de Sangre de Federico García Lorca, no dejábamos de preguntarnos si nos encontraríamos esa austeridad que pudo convencernos, o el formalismo estético que nos dejó tan fríos en el resto del largometraje.

Además de las vistosas "postales" que convierten a ratos la película en un publirreportaje turístico de la Capadocia en Turquía, la película está rodada en paisajes, áridos, aragoneses.

Además de las vistosas “postales” que convierten a ratos la película en un publirreportaje turístico de la Capadocia en Turquía, la película está rodada en paisajes, áridos, aragoneses.

Como digo, basada en Bodas de Sangre, la película nos plantea el problema del triángulo rectángulo, cuando dos catetos, El Novio (Asier Etxeandia) y Leonardo (Álex García) se enamoran de la misma hipotenusa, La Novia (Inma Cuesta), e historias previas de malquerencias y reyertas junto con el carácter primario y cerril de la España profunda lleva a una resolución más trágica que pitagórica.

No me extenderé mucho. Desde mi punto de vista, Paula Ortiz vuelve a caer en las trampas en las que cayó en su primera película. Un deleitarse continuo en composiciones del cuadro estéticamente más o menos potentes, acompañadas de una serie de postales mezcladas de la Capadocia y de las resecas estepas aragonesas. Lo cual condena a la película a una carencia de ritmo considerable, y a que la historia que plantea Lorca se tenga que defender por si misma. Una historia que quizá se beneficie mucho más de una puesta en escena austera y desnuda de elementos superfluos que nos permita meternos en las rancias almas de esa España profunda que aún asoma de vez en cuando con más frecuencia de la que nos gustaría, y que Lorca sentía cercana en su Andalucía natal y en sus tiempos.

Por algunas indicaciones al final de los títulos de crédito, los Monegros, el campo de Belchite, la Violada o la Hoya de Huesca pueden haber sido algunas de las localizaciones escogidas.

Por algunas indicaciones al final de los títulos de crédito, los Monegros, el campo de Belchite, la Violada o la Hoya de Huesca pueden haber sido algunas de las localizaciones escogidas.

Los intérpretes hacen su trabajo con razonable solvencia, aunque sin la brillantez que algunos críticos han querido ver. La chica protagonista tiene la presencia física, muy racial, apropiada, pero a veces carece un poco de la fuerza o del desparpajo del capricho a la hora de elegir entre los pretendientes, entre la seriedad y la buena situación del pretendiente (un razonable Etxeandía) y la hombría básica, primaria, del antiguo pretendiente (para mi poco convincente Alex, más allá de la presencia física). De hecho, a los tres se los comen cualquiera de los secundarios veteranos, especialmente una Luisa Gavasa excelente como la madre. Incluso sentimos las presencias de gente como Ana Fernández o Leticia Dolera como desaprovechadas. Comentábamos al salir de la sala si Dolera, aunque no tenga la racial presencia de Cuesta, no hubiera dado más juego como caprichosa que juega con los sentimientos de ambos hombres.

Ciertamente, aunque las secas estepas aragonesas son en ocasiones menospreciadas paisajíticamente, comparadas con los verdes campos y bosques de otras latitudes, yo creo que pueden ser muy bellos.

Ciertamente, aunque las secas estepas aragonesas son en ocasiones menospreciadas paisajíticamente, comparadas con los verdes campos y bosques de otras latitudes, yo creo que pueden ser muy bellos.

La película se deja ver. Pero, ay de los largometrajes en los que las señoras de cierta edad salen diciendo aquello de “qué bonita la fotografía”. Si en una tragedia con el fondo que trae la obra de Lorca esto es lo que se queda como primera impresión, es que algo ha fallado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
O por lo menos son lugares donde yo en más de una ocasión en disfrutado con la cámara fotográfica.

O por lo menos son lugares donde yo en más de una ocasión en disfrutado con la cámara fotográfica.

[Cine] Sesión doble: Phoenix (2014) / Requisitos para ser una persona normal (2015)

Cine

Normalmente habría dedicado una entrada específica a cada una de estas películas, pero el blog va a entrar durante unos días en modo sólo fotos, así que agrupo las últimas películas que he visto. Tampoco habrá entradas televisivas durante este tiempo, así que me quedo sin comentar las brutalidades que se les ocurren a los guionistas de Game of Thrones, o lo mala que es Refugiados, o lo interesante que me está resultando Aquarius. Ya habrá tiempo más adelante… Si no para comentar todo, para comentar algo. Vamos de momento al cine. Lo haré más breve que en otras ocasiones.

Phoenix (2014); vista el 5 de junio de 2015

Versión original subtitulada para esta película alemana del realizador Christian Petzold, que repite como protagonista femenina con la interesante Nina Hoss. Ya vimos una película en la que trabajaron juntos hace no mucho tiempo. Si en aquel momento dieron un repaso a una inquietante época de la historia reciente alemana, la vida en la antigua República Democrática de Alemania, aquí nos vamos a una no menos inquietante, el final de la Segunda Guerra Mundial.

Porque Petzold nos cuenta la historia de Nelly (Nina Hoss), una mujer alemana de origen judío, cantante, que fue llevada a un campo de exterminio tras ser delatada donde se escondía, en el que sobrevivió pero quedó muy desfigurada. Con un nuevo rostro tras realizarse la cirugía reconstructora y estética, a punto de emigrar a Palestina, antes buscará a Johnny (Ronald Zehrfeld), su marido, pianista, que la cree muerta. No la reconocerá, pero le propondrá el trato de hacerse pasar por ella misma…

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Historia compleja psicológicamente, que sirve al autor para hacer una reflexión sobre la actitud de los alemanes durante el nazismo, en concreto en lo que se refiere a la persecución de los judíos y otras minorías. También para reflexionar sobre un tiempo del que se ha hablado poco que fue el de la inmediata posguerra, un tiempo mucho más confuso de lo que se nos ha contado. Una realización milimétrica, estéticamente impecables, algo fría, con una austeridad casi nórdica, pero que es efectiva a la hora de ponernos en situación, y que desemboca en uno de los mejores finales cinematográficos que he visto en mi vida al compás del Speak Low de Kurt Weill.

Fenomenales trabajos de Hoss y Zehrfeld que compensan la fría pero más que correcta realización de Petzold en una película que a mi me convenció, siendo de las que ganan en el recuerdo de los detalles y de los significantes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Requisitos para ser una persona normal (2015); vista el 8 de junio de 2015.

No estaba previsto en principio el pasar a ver esta película española, primer largometraje que firma la también actriz y protagonista de la película, Leticia Dolera, a quien también debemos el guion. Desde luego, según las críticas leídas era una de las dos películas, junto a la anterior, a prestar atención entre los estrenos de la semana.

En ella Dolera interpreta a María de las Montañas, una joven publicista de 30 años en paro, que se siente infeliz, ya que además de no tener trabajo, no tiene pareja, se encuentra extrañada de su familia con la que se ve obligada a volver por no poder pagar su piso, carece de vida social, de aficiones, etcétera, etcétera. De la mano de un nuevo amigo, un dependiente de una multinacional sueca de los muebles, Borja (Manuel Burque), iniciarán un recorrido conjunto… Ella para alcanzar los requisitos de la felicidad, siendo una persona “normal”. Él para adelgazar.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país, que para llevar al matadero, sea en el frente, sea en campos de exterminio a millones de personas.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país y del continente, que para llevar al matadero, ya sea en el frente, ya sea en campos de exterminio, a millones de personas.

El apelativo que más se ha escuchado en estos días sobre esta película es que es muy naíf. Palabra francesa que salvo que haga referencia a cierto estilo pictórico, deberíamos traducir como ingenua. Para ser su primer largometraje, Dolera sale con bien de diversas cuestiones. Los aspectos técnicos de la realización son correctos, incluso notables. Y el guion es ágil. Como la película es cortita, se te pasa en un suspiro. Pero se pasa de ingenua. Y de tópica. Heredera de algunos planteamientos que hemos podido ver en el cine norteamericano más o menos independiente, tiene un exceso de buenrollismo, y llega a esquematizar y simplificar excesivamente tanto los caracteres como las situaciones. No se atraganta, pero me parece que la crítica española se ha mostrado excesivamente entusiasta con este filme.

Las interpretaciones no están mal, cumplen con oficio, pero tampoco son cosa del otro jueves. En su conjunto, la película se deja ver, pero tengo la sensación de que será fácilmente olvidable. Y que buena parte del mérito, más que en las virtudes cinematográficas de la obra está en la simpatía que pueden despertar los caracteres, todos muy políticamente correcto. Pero bueno, aunque el público votante de IMDb esté en estos momentos valorando con idéntica puntuación promedio las dos películas de hoy, esta es claramente inferior en muchos niveles a la primera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto... quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,... Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín.

Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto… quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,… Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín. O la interesante película que traigo hoy.