[Cine] The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn (2011)

Cine

The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn (2011), 30 de octubre de 2011.

De las tres posibilidades que ofrecía la cartelera combinando el 3D/2D y la versión doblada y la original subtitulada, elegimos la única que había en versión original subtitulada, y de ahí que el título de la entrada esté en inglés. Se ha estrenado en España también como Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Y quienes elijan la versión doblada podrán evitar el 3D, que como ya he comentado en otras ocasiones sirve para tres fines:

  • Para que el espectador tenga que sufrir la incomodidad de llevar durante unas dos horas las malditas gafas.
  • Para disminuir el contraste y la saturación de los colores de la imagen, sin que la ventaja de las tres dimensiones aporte nada sustancial al filme.
  • Para cobrar tres euros más por ir al cine.

Dicho lo cual, las adaptaciones del cómic al cine de obras realmente emblemática siempre han sido difíciles. Y Tintín es demasiado emblemático y sustancial como para no desconfiar a priori. Tengo en casa, y he leído, toda la colección de álbumes del joven periodista belga que nunca envejece, así pasen las décadas y el mundo se modernice a su alrededor. En versión original, en francés. Así que…

La siguiente cuestión es de tipo técnico. La opción por este tipo de animación fotorrealista puede estar justificada dada las características de la propia historieta, que no es caricaturesca pero tampoco busca el realismo, aunque esté excelentemente y minuciosamente ambientadas en las épocas en las que suceden las distintas aventuras del reportero. Sin embargo, no es una de mis formas de animación preferidas. Pero ahí están…

También tenemos el problema de la historia. El argumento. Porque hay muchas historias de Tintín para escoger. Muy diversas en contenido y sustancia. La opción escogida aquí ha sido hacer un refrito de tres de las aventuras: Le crabe aux pinces d’or, Le secret de la Licorne y Le tresor de Rackham le Rouge. Toma elementos de las tres aventuras, pero no es fiel totalmente a ninguna de ellas. Finalmente toma la forma de la típica aventura en la que hay una carrera contra el malo, que siempre va un paso por delante, en este caso primero por desentrañar el misterio que esconden las maquetas del Unicornio, y después por localizar el tesoro del pirata Rackham el Rojo. No funciona mal del todo, pero en realidad hay muchos momentos en que tienes la impresión de que estás más en una película de Indiana Jones que en una aventura de Tintín. El reportero belga siempre ha tenido un espíritu más introspectivo. Y el Capitan Hadock del filme tiene tics en su comportamiento que a veces recuerdan al famoso arqueólogo.

Rue des Bouchers

La Rue des Bouchers es una de las calles más populares de Bruselas, no muy lejos del museo dedicado al cómic y a Tintín, en la ciudad donde se supone que reside el aventurero reportero (Canon EOS 100, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

No hablaré mucho de la interpretación. Básicamente escuchamos las voces de los actores, prácticamente no hay actrices, el reportero belga nunca se relacionó de forma notable nunca con el sexo femenino, ni se le conocen romances. Pero si la animación está basada en los movimientos de actores reales, los rostros y los aspectos no se corresponden con estos. Funcionan los actores que ponen sus voces, y ya está.

En cuanto al resultado general, realmente estamos ante una aventura cinematográfica muy entretenida, a la que como ya he dicho le sobre el 3D, que no aporta nada, y se puede cuestionar si el método de animación es el adecuado. Creo que con el tiempo iré considerando que sí, pero es un método que ya he dicho que hasta ahora no me ha convencido mucho. Sin embargo, hay algunos peros que la alejan de lo que podía haber llegado a ser. En primer lugar, que el personaje de Tintín es devorado por el Capitán Hadock. Entendámonos, este último es un carácter emblemático. Pero debe estar supeditado siempre al carisma del reportero belga. Y este carisma no aparece. Es un tipo majo, pero no lo que uno esperaba. En segundo lugar, uno espera cierta introspección y uso de la inteligencia por parte de Tintín, y aquí las cosas pasan mucho por el azar. No parece que todo proceda de esa inteligencia reflexiva. Y en tercer lugar, la acción de la película es muy entretenida, pero a veces parece que las distintas partes que componen el todo están metidas un poco con calzador. Admirables las escenas del combate naval entre los dos navíos. Más decepcionante el final del infame Sakharine.

En resumen, una película entretenida, apta para todos los públicos, desde los chavales hasta los adultos, y que nos augura una saga de al menos un par de filmes más dedicados al personaje, que ya veremos como salen.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Chateau de Cheverny

El Chateau de Cheverny, en el Loira francés, sirvió de inspiración a Hergé para el castillo de Moulinsard, la que será residencia del capitán Hadock (cámara desechable Kodak).

Libro: Releyendo a Tintín; Tintin au Tibet

Literatura

Quienes siguen este Cuaderno de ruta saben que en los últimos meses he comentado varios libros de aventuras gráficas o novelas gráficas. Historietas, en resumen. O como quiera que haya que llamarlos. Pero he aquí que en casa tengo dos colecciones completas de las historietas de dos de los personajes de este mundo más famosos, y de origen en el mundo francófono; el galo Astérix y el belga Tintín. Así que he decidido releer alguna de las aventuras de este mundo pero intentando alejarme de prejuicios que se originaron en mi infancia. Con una mirada más adulta.

Tintin au Tibet
Hergé
Casterman, París/Tournai, 1991.
ISBN: 9782203001190

Como ya he dicho en la pequeña introducción a esta entrada, intento acercarme a las aventuras del personaje sin prejuicios. Me explicaré. Cuando yo era niño, como me imagino que sucedería con muchos de mi generación, o por lo menos así me consta entre mis amigos y conocidos, los personajes de historieta modelo eran Mortadelo y Filemón. Es decir, personajes caricaturescos de grandes narizotas, destinados a hacer reír, o al menos a parecer risibles. Y esta idea, como muchas otras procedentes de la pobreza intelectual de la época, quedó bastante grabada en nuestras jóvenes mentes. En ese contexto, personajes como Astérix eran asumidos con bastante naturalidad puesto que el aspecto de la historieta no se alejaba del estándar impuesto.

Pero he aquí que uno de los curas jóvenes que de vez en cuando pasaban por el colegio escolapio donde recibí la educación formal académica nos insistió en un momento dado en abrirnos a otros conceptos. Y particularmente nos recomendó al pequeño e intrépido reportero belga que hoy nos ocupa. Como consecuencia de eso, conseguí hacerme con la propiedad de un ejemplar de El templo del Sol, aparte de leer otros volúmenes de las aventuras de Tintín en las bibliotecas públicas de los parques de Zaragoza durante el verano. Sin embargo, no acabó de cuajar en mí dura mollera aquellos dibujos tan distintos del ya mencionado estándar de personajes ridículos y narizotas.

Hace unos años, un buen amigo me volvió a hablar del personaje en términos muy elogiosos. Yo por aquel entonces había completado mi colección de Astérix en versión original, en francés, con alguno de los títulos tardíos publicados por Uderzo. Empecé a interesarme de nuevo por el personaje del belga Hergé, y empecé a adquirir los títulos publicados del personaje, hasta que terminé la colección a principios de 2008. Los fui leyendo todos, y reconozco que me gustaron más que en mi infancia.

Ahora, con este renovado interés por el género de la historieta, he decidido, con calma volver a releer algunos títulos intentando mantener una cierta limpieza de prejuicios en mi actitud. Y por eso he empezado por las aventuras del reportero belga en el Himalaya. Es uno de los últimos, de los más recientes, y tiene un tono melancólico. Es un libro cuya base temática es la amistad. Tintín recibe la noticia de que uno de sus mejores y más queridos amigos, el chino Tchang Tchong-Jen, ha resultado muerto en un accidente aéreo en el Himalaya tibetano. El belga se resiste a creer en la noticia, y decide salir en búsqueda de su amigo pese a que todos los que le rodea le advierten de la futilidad de dicha búsqueda.

Las dos cosas que más impresionan del libro son, por una lado, la exquisita ambientación de los lugares y las épocas que es propia de casi todas las aventuras del personaje, y por otro lado, un cierto tono melancólico en la búsqueda del amigo perdido que nos habla de la importancia que tenía para el autor el tema de la amistad.

Lo que también me queda claro es que uno de los problemas para que de niño rechazase al personaje, o al menos dejase de mostrar interés por él, es que el personaje es más adulto de lo que era admisible para el niño de 9 o 10 años que era yo entonces. Es muy posible que una toma de contacto con el personaje durante mi adolescencia hubiese sido mucho más positiva. Y desde luego, ahora lo considero absolutamente recomendable también para un adulto que quiera recorrer esa parte de la literatura que es la historieta.

Cheverny

Aunque debemos suponer que la residencia ficticia de Tintin y su amigo el capitán Hadock, el Chateau de Moulinsart, está en algún lugar de la Valonia belga, lo cierto es que está inspirado en el Chateau de Cheverny, en el Loira francés, aquí con su aspecto en 1990 - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5