Día ventoso pero soleado en el valle del Ebro. Así que para sacudirme la pereza y la tontera de un sábado tarde, cojo el coche y me voy a tomar unas fotos a Uncastillo, en la comarca de las Cinco Villas, provincia de Zaragoza. En los próximos días iré subiendo algunas.
Mes: marzo 2007
Apolo, tengo un cilón en la cola
Cine, TelevisiónComo buen adolescente varón de mi época, culminé esa etapa de mi desarrollo personal admirado por el universo que se nos abría, aunque fuera de ficción, en aquella estupenda película de aventuras que fue La guerra de las galaxias. Un universo que ya se había abierto de forma más refinada con la tremendamente novedosa 2001, una odisea del espacio, y que nos manifestó alternativas no menos interesantes con los blade runners persiguiendo «replicantas» que estaban como un queso, o sargentas estupendas sufriendo el acoso de tremendos lagartos alienígenas en la mítica Nostromo.
Pero claro, todo aquello que tiene éxito tiene subproductos, que se nos presentan con mayor o menor éxito. Creo que el bodrio más tremendo que siguió al éxito galáctico fue una infumable Starcrash de la que recuerdo poco salvo quizá a una más que comestible Caroline Munro condenada a trabajos forzados en un mina de un material de nombre no recordado pero de aspecto fosforescente en la que vestía con un sexy bikini, que como todos sabemos es lo más adecuado para un condenado a trabajos forzados. Claro que también salía David Hasselhoff; para qué os voy a contar más.
Entre todo este panorama, hay que destacar un producto televisivo que también se pudo ver en la pantalla grande, agrupando los dos primeros capítulos del serial. Se trata nada más y nada menos que de Estrella de combate: Galáctica. Todo un icono kitsch de la época, con aquellos cilones malvados y metálicos que vestían unas curiosas falditas, con su ojo rojo bamboleante, con sus sables. Y que vamos a decir de los impagables diseños de los uniformes de la flota estelar. No nos olvidaremos tampoco de las escenas de combate repetidas una y otra vez, con diálogos incluidos, provocando la hilaridad del espectador, derivada de la evidente escasez presupuestaria de la producción. O de los chistes sobre el hecho de que Boomer, Apollo o Starbuck tuvieran con frecuencia un cilón en la cola.
Pues bien, desde hace unos años se viene emitiendo por el mundo lo que se llama Battlestar Galactica «reimaginada«. En esencia, es lo que podría haber sido la serie con un esfuerzo de producción razonable, con unos guiones más currados y centrándose en los aspectos dramáticos, y olvidando la parte de comedia que acompañaba a los alegres camaradas que protagonizaban la serie «clásica«. Este fin de semana tuve ocasión de ver los dos primeros capítulos que se emitieron en su momento en forma de miniserie… y he de confesar que es la space opera más decente que he visto en muchos, muchos, muchos, muchos años. Mucho más atractiva argumentalmente que casi todo lo que se ha hecho en las dos últimas décadas en el cine sobre este tema, demuestra que en EE.UU. el talento en los guiones se ha ido a la televisión ya que en la pantalla grande todo se basa en el pim-pam-pum de los efectos especiales. Curiosamente el esquema argumental básico es el mismo que en el de la serie antigua; pero transformado en un verdadero drama espacial, que resulta mucho más que digno. Los efectos especiales quizá resulten modestos en comparación con los de las superproducciones cinematográficas. Pero son razonables y proporcionados, sin caspa alguna, y siendo capaces de hacer de la necesidad virtud, como por ejemplo haciendo humanoides a los cylones, que de esta forma son interpretados por actores de carne y hueso. Esto ahorra gastos de producción y permite nuevos giros argumentales mucho más ricos.
En fin. Que no todo está perdido. Que con un poco de inteligencia e imaginación todo se puede hacer. Y últimamente, cada vez me voy convenciendo más de que los herederos de la época dorada del cine norteamericano no están en las grandes pantallas, sino en los muñequitos que nos hablan desde la caja tonta de nuestros salones domésticos. Eso sí; a consumir con moderación, con mucha moderación.
Recomendando una fotógrafa de la ciudad, Berenice Abbott
FotografíaDesde que empecé esta versión de mi Cuaderno de Ruta hace dos años y un mes, de vez en cuando he ido proponiendoos la obra de diversos fotógrafos que a mí particularmente me gustan. Recientemente, debo a Caborian la oportunidad de recordarme otros fotógrafos que tenía olvidados, lo que me permite retomar de vez en cuando esta costumbre. En esta ocasión, la fotógrafa que me ha recordado es Berenice Abbott.
Esta longeva fotógrafa (1898-1991) es especialmente conocida por su fotografía de arquitectura en el Nueva York de los años 30 del siglo XX. Una ciudad en rápido crecimiento, y con sus rascacielos como símbolo del poder económico, de la prosperidad, incluso después del grave quebranto que supuso la depresión del 29, fue fotografiada en blanco y negro con gran maestría por esta artista. Podréis ver y admirar algunas fotos en este enlace.
Me ha gustado recordar a esta fotógrafa en la que no pensaba desde hace mucho tiempo. Tal vez más de una década.
Pequeño rascacielos de la DB en la Potsdamerplatz, BerlínDiamante de sangre (2006)
CineDiamante de sangre (Blood Diamond, 2006), 5 de marzo de 2007.
Pues lo resumiré en pocas palabras. Es una película entretenida con pretensiones. Pretensiones de película con contenido social, de gran producción, de película de aventuras,… Pero se queda en una película entretenida.
Dirigida por Edward Zwick, plantea el problema de la violencia en África, con el trasfondo del tráfico de diamantes y de la rapiña de los países occidentales. Pretende seguir los pasos de El jardinero fiel, y hasta cierto punto lo consigue, tanto desde el aspecto formal como del fondo. Pero se mueve en un terreno mucho más superficial.
La interpretación, principalmente de Leonardo diCaprio y Djimon Hounsou, es correcta, incluso bastante buena en el caso del segundo. Jennifer Connelly merecería un mejor desarrollo de su papel, que queda peligrosamente en el borde de la definición de «florero», lo cual es injusto dadas las posibilidades de la actriz.
En resumen, una película entretenida, con una duración excesiva, en general correcta en sus aspectos formales, y de la que no sales con la impresión de haber perdido el tiempo. Le pondremos un siete en todo, interpretación, dirección y valoración subjetiva.
Eloisa está debajo de un almendro
Fotografía personal, naturalezaEn realidad, no era Eloisa, la «heroína» de Jardiel Poncela la que se encontraba debajo del almendro en flor, tomando la foto. Era yo mismo, disfrutando del adelanto de la primavera del que disfrutamos/que nos amenaza (que cada cual escoja la opción preferida en función de su percepción de las temperaturas anormalmente elevadas para la época).
Esta noche eclipse de luna…
Ciencia, Fotografía personal, naturaleza… que casi con toda seguridad no veré, por motivos diversos. Aunque curiosos e interesantes, los eclipses de luna no tienen la grandeza visual y emocional de los eclipses de sol. Y ya he visto desaparecer varias veces a nuestro satélite en las sombras terrestres.
Esta tarde he salido ha fotografiar al campo. Y como es natural, si pocas horas más tarde va a haber un eclipse lunar, la Luna debe estar aproximadamente en el punto opuesto al Sol en la bóveda celeste. Y por lo tanto, en el momento del ocaso, al ocultarse el astro rey debe darse la salida casi simultánea de su pálida compañera en los cielos de nuestro planeta.
Y he aquí el documento gráfico.
eBay funcionó – el objeto del deseo ya llegó
ciudad, Fotografía personalComo anunciaba hace unos días, he realizado mi primera compra en una subasta de eBay. El objeto del deseo es un objetivo Canon EF200 f/2.8L USM. Palabras mayores en materia de óptica fotográfica. De lo mejorcito de la marca y de lo mejorcito en general. Y lo he conseguido a buen precio de segunda mano, estando en un estado absolutamente impecable. Me lo han enviado desde Vicenza, Italia. Un tipo de lo más atento y cuidadoso. Muy formal. Todo ha ido perfecto. Me llegó ayer. Sin problemas. El amigo italiano me mandó el código para el tracking en la página en internet de la empresa de mensajería, y he podido prever la llegada con toda precisión. Estupendo.
Así que, aprovechando la primaveral tarde en la capital maña, he salido a echar una fotos para probarlo. Aquí van unas cuantas. En mi recorrido habitual de pruebas… Parque de la Memoria, Canal Imperial, Parque Grande. Si algún error o problema ha habido, totalmente atribuible al fotógrafo. El comportamiento de las lentes, fenomenal. Que sea por muchos años.
Trenes de ayer y de hoy – nueva sede
mis páginas en internetDesde hace unas semanas estoy trasladando los contenidos de mi página Trenes de Ayer y de Hoy a una nueva sede, dentro de Google Pages. Todavía queda bastante por hacer, pero ya hay una cantidad razonable de contenidos como para ir anunciando el cambio.
El cambio se debe principalmente a que no me apetece complicarme la vida en el diseño, y Google ofrece herramientas razonablemente sencillas para elaborar las páginas con un diseño razonable.
Podéis pasar a ver que os parece, y no dudéis en decirme que opináis.











