El último gran mago (2007)

Cine

El último gran mago (Death Defying Acts, 2007), 6 de abril de 2008.

Si el título que le ponen en castellano a una película cuando varía del original o de su traducción correcta fuese un indicador de lo que viene a continuación, es evidente que tendríamos que haber evitado este filme. Parece que la distribuidora de este título en España no se ha enterado que El Gran Houdini fue famoso por sus números de escapismo y no por ser mago o prestidigitador. Pero bueno, es lo de menos.

La película dirigida por Gillian Armstrong está basada en la cruzada contra el espiritismo y los fenomenos paranormales que el artista desplegó a partir de un intento de estafa de una presunta medium que dijo conocer las últimas palabras de su madre. A partir de ahí, se crea una trama en la que interviene el personaje interpretado por la galesa Catherine Zeta-Jones, que pretende conseguir el dinero que el escapista, interpretado por Guy Pierce, ofrece a quien pueda demostrar que los fenómenos paranormales son reales. La trama tiene muy poquito sentido y en determinados momentos se me antoja absurda. El amorío entre los protagonistas me resulta forzado e irreal, y la historia en su conjunto no consigue interesarme en ningún momento. A pesar de durar poco más de 90 minutos, se me antojó eterna.

La interpretación de ambos protagonistas es muy floja. Por lo menos, la Zeta-Jones está guapa, lo cual apenas justifica el desplazamiento a la sala de cine. Curiosamente, quienes mejor actúan, quienes salvan algún momento puntual del filme son los dos secundarios, la joven Saoirse Ronan, a quien ya pudimos apreciar recientemente en Expiación, y el veterano actor británico Timothy Spall, casi siempre solvente en sus papeles. Pero vamos, tampoco bastan para salvar la película.

En conclusión, una película claramente fallida, en la que una correcta realización técnica no basta para que me parezca de gran interés. Por supuesto que hay cosas mucho peores… pero vamos. Le pongo un cinco, con otro cinco en la dirección y un seis en la interpretación para reconocer el trabajo de los secundarios.

Sucediendo la acción en Edimburgo, la foto de hoy es… pues eso… de Edimbugo.

(Canon EOS 100; EF 28-80/3,5-5,6 USM)