Elegy (2008)

Cine

Elegy (2008), 20 de abril de 2008.

Ayer nos dirigimos a ver la última película de Isabel Coixet. La directora catalana se ha puesto a sí misma el listón muy alto tras sus dos últimas películas, por lo tanto siempre da un poquito de morbo ver si va a ser capaz de mantener el nivel. El filme también tiene el aliciente de sus dos protagonistas. Se ha vendido como una película de la española Penélope Cruz, aunque comprobamos tras su visualización que el auténtico protagonista es el solvente Ben Kingsley.

El filme tiene tres partes bien diferenciadas. Por una lado, comienza con el rollete de un maduro profesor con una joven estudiante cubana que asiste a uno de sus cursos. Un rollete que poco a poco va a más, pero que termina cuando nuestro maduro profesor es incapaz de dar ciertos pasos hacia adelante. Es una fase que está bien realizada, pero que a mi me produce ciertas dudas… entiendo por qué el profesor quiere enrollarse con la alumna… ¡está buena!… pero no acabo de entender por qué querría ir más allá. Lo que conocemos del personaje de la alumna, en mi opinión, no justifica el nacimiento de sentimientos más profundos.

La senguda parte, tras la ruptura, creo que es la más lograda. Nos enfrenta con las sensaciones que el maduro profesor recibe, como consecuencia de su propia sensación de evolución y de envejecimiento, unido a lo que les pasa a sus amigos y familiares. El maduro profesor entra además en un estado de “duelo” ante la pérdida de su joven alumna. Empieza a entender que ha perdido bastante más de lo que pensaba.

La tercera parte supone un reencuentro, y…

ATENCIÓN: DETALLES DEL ARGUMENTO QUE PUEDE QUE NO QUERÁIS CONOCER.

la película se convierte en una variante de Love Story. O si lo preferís, de aquel rollo aburrido que fue Otoño en Nueva York. Cierto es que este filme creo que es superior a los dos mencionados, por muy diversos motivos; planteamiento, dirección, interpretación, sentimientos en juego, etc. Pero lo que nos pasa es que tenemos la sensación de recorrer terreno trillado.

FIN DE LOS DETALLES DEL ARGUMENTO QUE PUEDE QUE NO QUERÁIS CONOCER.

En su conjunto, la realización del filme muestra el buen oficio y saber hacer de la directora, que no deja lugar a la improvisación, que hace una puesta en escena cuidadosísima, meditando y componiendo cada plano con un detalle magnífico.

La interpretación de Kingsley es excelente, y se pone de manifiesto especialmente cuando interactúa con los secundarios del filme, algunos tan prestigiosos como Dennis Hopper, la “blondie” Deborah Harry, o los menos conocidos, como la excelente Patricia Clarkson, o Peter Sarsgaard. La española “Pe” cumple con su cometido, no está mal, aunque no la encuentro al mismo nivel que su oponente masculino. No sé muy bien porque no han buscado alguien de la edad que correspondía al personaje. Bien es verdad que como es menuda, da el pego… pero no sé… algo faltaba en el carácter que interpretaba.

En resumen, un filme que no está al mismo nivel que los anteriores largometrajes de la directora, pero que probablemente podemos considerar de lo mejor que hay en estos momentos en la cartelera, y por lo tanto, recomendable. Aunque a mí, subjetivamente, hubo cosas probablemente inherentes a la historia que no me acabaron de convencer. Por eso le pongo un seis, aunque con un siete en la dirección, y un ocho en la interpretación.

Por cierto, que la historia está basado en un libro de Philip Roth, titulado The Dying Animal.

Para la foto de hoy, me voy a un rincón intimista en El Tubo de Zaragoza.

Ortopedia La Francesa

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)