¿De fiestas y sin fotos? Pues no, pero tampoco mucho

Política y sociedad

Es una de esas maldiciones que se presentan cíclicamente, asociadas al giro del planeta alrededor de su estrella madre. Con el principio del otoño, a Zaragoza llegan las fiestas del Pilar. Porque aquí nadie celebra la Fiesta Nacional, ¿vale? Ese tema sólo preocupa al resto del país. Como si tuviese alguna importancia. No. Aquí, a poco que haga bueno, todos a la calle. Como si los diablos con puntiagudos tridentes pincharan en el culo a todos los maños para echarlos de casa. Todo tiene que estar a reventar. Pero a mí no me gustan mucho las multitudes. Así que no me gustan mucho las fiestas. Lo que pasa es que si no me queda más remedio que estar por casa, pues salgo algún rato a hacer alguna foto. En ocasiones merece la pena.

Tampoco este año he estado muy lucido en este tema. Poco inspirado. El sábado, la verdad es que huyendo un poco del follón del centro de la ciudad, fuimos a pasear un poco a la caída de la tarde de lo que se ha dado en llamar el frente fluvial del Ebro, que no es más que la zona de la Expo 2008, ajardinada y adecentada como paseo ciudadano, y la verdad es que no está nada mal. Lejos de todo, por lo menos para mí, pero ha quedado bien. Que dure.

Cubos y telecabina

Cubos de distintos materiales a la salida del Pabellón Puente, que se encuentra abierto al público durante el día - Panasonic Lumix LX3

Pabellón puente

Despejado del entorno de pabellones y escenarios, se aprecian mucho mejor las formas del Pabellón Puente - Panasonic Lumix LX3

Bailan

Los pabellones de los países, los "cacahuetes", están siendo despojados de sus paredes para ser reestructurados y reutilizados; pero a este todavía le quedan sus animadas paredes exteriores - Panasonic Lumix LX3

Mapa

Este cubo sirve de recordatorio de toda la animación que en un momento dado hubo en este ahora tranquilo entorno - Panasonic Lumix LX3

Embarcadero

Poca gente se anima a realizar el recorrido en el "fabuloso barco fluvial" - Panasonic Lumix LX3

Pasarela del Voluntariado

La pasarela de Manterola destaca al atardecer con su esbelta aguja central - Panasonic Lumix LX3

Pero el domingo si que salí a meterme un poquito en la cosa de las fiestas. No mucho. Algo. Muy moderadamente. Sin atragantamientos. Un paseo por la mañana. Lo de siempre. Gigantes y cabezudos, vendedores en los mercadillos, vendedores en la calle, músicos de la cosa andina, que nunca había visto tantos de estos, todos dánde al Condor que pasa, mucho tamborilero aspirantes a sambistas cariocas, que estos también proliferan últimamente como las crisis económicas,… Bueno. Lo de siempre. Lo mejor de las fiestas,… que se pasan. ¡Jo, mira que soy insociable!

Entre lámparas

Artesanías en la Plaza de los Sitios, como todos los años - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Reflejo

Es casi imposible no sacar a la gente que pasea entre los puestos de los artesanos; ni en los espejos - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Morico

El Morico animando el cotarro en la salida de la comparsa de gigantes y cabezudos - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

Niños y gigantes

Niños y gigantes en la Plaza de España - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

Uno de los "cientos" de grupos "andinos"

Estos también tocaban El Condor Pasa, a pesar de la rubicundez de la chelista - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Todo el mundo toca tambores "brasileiros"

A modo de batucada, o lo que fuera... - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM