[Fotocomentario] Flores de verano

Fotografía

Tras haber escrito el título de la entrada, me doy cuenta de que coincide con el título de una novela de carácter autobiográfico de Tamiki Hara que leí hace ya más de diez años, y que me impresionó mucho, y que forma parte de mi imaginaria y nunca redactada lista de diez libros preferidos. Pero aunque recomiendo y siempre recomendaré aquel libro sobre acontecimientos sucedidos a principios de agosto hace 77 años, este fotocomentario no va por ahí.

Hoy es primero de agosto, y la prensa de esta mañana está llena de referencias a los records de temperatura que se han producido este año en el mes de julio en buena parte del hemisferio norte del planeta, esa mitad del mundo en la que estamos en verano. También en Zaragoza, aunque recuerdo años peores… mucho peores. Y sin embargo, seguimos encontrando flores lozanas, sin marchitar, cuando caminamos por las calles y los parques. Los hibiscos de la calle Lapuyade, que es una calle sombreada. O las Rubeckia del Parque Grande, cuidadas y bien regadas por los servicios de parques y jardines del ayuntamiento. Esperemos que sigan siendo posibles. Que la crisis climática no nos castigue tanto como para dejarnos sin flores de verano. Entre bombas, emisiones, basura y demás… en este planeta no va a quedar títere con cabeza.

Las fotos son instantáneas de las que hablo en Un filtro polarizador para película instantánea – Fujifilm Instax SQ6 con Instax Color Black Frame.

[Fotocomentario] ¿Cómo quedará el parque Pignatelli?

Fotografía

El parque Pignatelli de Zaragoza está cerca de mi casa. Y también lo estaba en mi infancia. Fue un terreno de juegos habitual cuando era niño. Y también fue terreno de mis primeros escarceos con las chicas. Aunque fuera a un nivel muy simplón. Pero le tengo cariño. Hoy en día, muchos días, en los que es parte de mi trayecto para ir a trabajar, muy pronto por la mañana. Me he ido acostumbrando a ir caminando los casi cuatro kilómetros de desplazamiento.

La cuestión es que están en obras en su vecindad. Unos antiguos depósitos de agua vecinos están desapareciendo definitivamente. Y parece que se convertirán en viviendas. Se abrirán algunas calles nuevas… No se si se harán equipamientos ciudadanos, o se ampliarán las zonas verdes. El actual gobierno municipal no es propicio a esto último. Es de los de ceder todo a lo privado. El caso es que no sé en qué medida afectará al parque. Me gustaría que el parque fuera más verde, tuviera una vegetación más lucida o exuberante. Pero vivimos en una ciudad con un clima semiárido, con poca pluviosidad, y veranos muy calurosos, y cuesta mucho mantener esa vegetación. Y más todavía pagar el sueldo de los jardineros… lo que decía del gobierno municipal. El actual, pero también el de los otros que presumen de más «sociales». Ahora han abierto un paso a camiones y excavadoras por un extremo del parque. Espero que lo cierren. Que no lo dejen permanente abierto, para conveniencia de los vecinos de las nuevas viviendas, que por su situación, no serán pobretones precisamente. Si no han de ampliar las zonas verdes comunitarias, que por lo menos no las disminuyan. O las vuelvan más cutres, con más cemento y asfalto. Que es lo barato en Zaragoza. Si los jardines zen japoneses son de piedras y rocas, los jardines y parques de Zaragoza también tienden a lo zen, pero con asfalto y cemento.

Para saber más de las fotos acompañantes, podéis dirigiros a El filtro rojo y sus efectos en película superpancromática – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford SFX 200.

¿De fiestas y sin fotos? Pues no, pero tampoco mucho

Política y sociedad

Es una de esas maldiciones que se presentan cíclicamente, asociadas al giro del planeta alrededor de su estrella madre. Con el principio del otoño, a Zaragoza llegan las fiestas del Pilar. Porque aquí nadie celebra la Fiesta Nacional, ¿vale? Ese tema sólo preocupa al resto del país. Como si tuviese alguna importancia. No. Aquí, a poco que haga bueno, todos a la calle. Como si los diablos con puntiagudos tridentes pincharan en el culo a todos los maños para echarlos de casa. Todo tiene que estar a reventar. Pero a mí no me gustan mucho las multitudes. Así que no me gustan mucho las fiestas. Lo que pasa es que si no me queda más remedio que estar por casa, pues salgo algún rato a hacer alguna foto. En ocasiones merece la pena.

Tampoco este año he estado muy lucido en este tema. Poco inspirado. El sábado, la verdad es que huyendo un poco del follón del centro de la ciudad, fuimos a pasear un poco a la caída de la tarde de lo que se ha dado en llamar el frente fluvial del Ebro, que no es más que la zona de la Expo 2008, ajardinada y adecentada como paseo ciudadano, y la verdad es que no está nada mal. Lejos de todo, por lo menos para mí, pero ha quedado bien. Que dure.

Cubos y telecabina

Cubos de distintos materiales a la salida del Pabellón Puente, que se encuentra abierto al público durante el día - Panasonic Lumix LX3

Pabellón puente

Despejado del entorno de pabellones y escenarios, se aprecian mucho mejor las formas del Pabellón Puente - Panasonic Lumix LX3

Bailan

Los pabellones de los países, los "cacahuetes", están siendo despojados de sus paredes para ser reestructurados y reutilizados; pero a este todavía le quedan sus animadas paredes exteriores - Panasonic Lumix LX3

Mapa

Este cubo sirve de recordatorio de toda la animación que en un momento dado hubo en este ahora tranquilo entorno - Panasonic Lumix LX3

Embarcadero

Poca gente se anima a realizar el recorrido en el "fabuloso barco fluvial" - Panasonic Lumix LX3

Pasarela del Voluntariado

La pasarela de Manterola destaca al atardecer con su esbelta aguja central - Panasonic Lumix LX3

Pero el domingo si que salí a meterme un poquito en la cosa de las fiestas. No mucho. Algo. Muy moderadamente. Sin atragantamientos. Un paseo por la mañana. Lo de siempre. Gigantes y cabezudos, vendedores en los mercadillos, vendedores en la calle, músicos de la cosa andina, que nunca había visto tantos de estos, todos dánde al Condor que pasa, mucho tamborilero aspirantes a sambistas cariocas, que estos también proliferan últimamente como las crisis económicas,… Bueno. Lo de siempre. Lo mejor de las fiestas,… que se pasan. ¡Jo, mira que soy insociable!

Entre lámparas

Artesanías en la Plaza de los Sitios, como todos los años - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Reflejo

Es casi imposible no sacar a la gente que pasea entre los puestos de los artesanos; ni en los espejos - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Morico

El Morico animando el cotarro en la salida de la comparsa de gigantes y cabezudos - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

Niños y gigantes

Niños y gigantes en la Plaza de España - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

Uno de los "cientos" de grupos "andinos"

Estos también tocaban El Condor Pasa, a pesar de la rubicundez de la chelista - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM

Todo el mundo toca tambores "brasileiros"

A modo de batucada, o lo que fuera... - Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM