Tras un triste percance, recorro los viñedos de Alsacia y los Vosgos

Viajes

Pues no ha empezado bien el día. Mis compañeros de viaje con los que iba a estar hasta el día ocho, han tenido que volverse de improviso por un triste tema familiar. Y me han dejado sólo para el resto del viaje. Qué se le va a hacer.

Hoy alquilábamos coche, y así lo he hecho; para mí sólo, y gracias por la comprensión de la agencia de alquiler a la hora de cambiar el modelo previsto, con un Twingo es suficiente, que es pequeño, pero se maneja muy bien.

La primera parada era el castillo de Haut-Koenigsberg, una fortaleza militar en los Vosgos, cuyo origen se remonta a la edad media.

En el siglo XIX estaba totalmente en ruinas, pero los prusianos lo reconstruyeron como símbolo de su restablecido dominio sobre la Alsacia.

La verdad es que lo dejaron muy bien, y es muy visitado; de hecho lo difícil es no sacar algún turista en la foto,... y no quedan nada bien.

Después he recorrido la Carretera del Vino, una entretenida ruta automovilística entre viñedos y pueblos muy majos.

He llegado hasta Obernai, una población fortificada, con un casco antiguo muy mono.

En esa estupenda casona estaba el restaurante donde me he comido una deliciosa "flambé" con queso Munster (a modo de pizza alsaciana, sin tomate, sin mozarella, pero con otras cosas).

A continuación he cogido las carreteras que se internan en los Vosgos, parando en primer lugar en Le Hohwald, una estación turística que estaba bastante muerta de ambiente a esa hora de la tarde.

Después he subido hasta el Champ de feu, el punto más alto de esa zona, donde he paseado por los magníficos bosques.

También he encontrado restos de una estación de esquí, de aspecto más bien obsoleto, pero con un bonito paisaje.

Cayendo ya la tarde, de nuevo a los viñedos, esta vez en dirección sur, que estaban iluminados por la agradable luz de la tarde.

He terminado la ruta en Riquewihr, uno de estos pueblos super-pintorescos, con tres estrellas en la guía Michelín, que están llenos de turistas y tiendas y son un agobio; pero como he llegado pasadas las siete de la tarde, se habían ido casi todos, y las tiendas estaban cerradas,... ¡ideal para darse una vuelta y cenar tranquilamente!

Ya sabéis, puede que haya alguna imagen más en Fotos porque sí.