Blog Day 2010… pero yo voy a recomendar podcasts,… cosas mías…

Música

Blog Day 2010Como todos los años, y debido a esa sensación, más bien falsa, de que 3108 se parece a la palabra Blog según la tipografía que se use, hoy se celebra el Blog Day. El día de los blogs. En la página que enlaza la imagen de cabecera de esta entrada, proponen una forma que a mí me parece relativamente compleja de celebrar esta historia. Compleja pero que en esencia consiste en recomendar cinco blogs. A ser posibles nuevos, que hayan llamado la atención durante el último año.

Como soy excesivamente perezoso, especialmente en verano, para seguir instrucciones complejas, me voy a limitar aquí a las recomendaciones, como he hecho los últimos años. Pero este año, todavía voy a ser más heterodoxo. Porque no voy a recomendar específicamente blogs, sino que voy a recomendar podcasts. Que no deja de ser más que una variante sonora o visual de la idea original escrita.

Pero es que este año se afianzado mi nueva forma de escuchar la radio. Y es a través de los podcast, principalmente de Radio 3, la emisora del ente público Radiotelevisión Española que, sin ser para tirar cohetes, tiene algunos programas que se salen de la corriente general de las radiofórmulas musicales, y nos permite escuchar otro tipo de cositas. He aquí lo que escucho yo:

Cuando los elefantes sueñan con la música, presentado por Carlos Galilea: La base del programa es la música brasileña. Pero no sólo. De vez en cuando se abren paso otras músicas compatibles con el espíritu de la anterior.

La madeja, presentado por Ricardo Aguilera y Elena Gómez: Músicos y músicas diversas pero de calidad, a base de programas monográficos, dedicados a un autor, cantante, tema, estilo, etc. Con mucho humor y desenfado, pero al mismo tiempo con seriedad en la selección de las músicas.

Toma Uno, presentado por Manolo Fernández. Americana music. Durante muchos años pensé que la música country era un rollo. De repente un día escuché un disco de Alison Krauss, luego la banda sonora de Cold Mountain, seguí escuchando otras cosas,… y decidí que la música es buena o mala según la calidad de los que componen o interpretan, no según el género o estilo. Y decidí dar una oportunidad a una variedad de estilos, muy norteamericanos sobre los que nos habla este programa.

Jazz porque sí (Radio Clásica) y A todo jazz (Radio 3), presentados por Juan Claudio Cifuentes, Cifu. Dos por el precio de uno. Jazz. Mucho, abundante. Y bueno. Muchos clásico. De vez en cuando también cosas más actuales. Conocimiento enciclopédico del veterano presentador.

El Club de Jazz, presentado por Carlos Pérez Cruz. Este no es de Radio 3. Originalmente un programa de la radio convencional, actualmente emite en forma de podcasts por internet, aunque eventualmente pueda colaborar con alguna emisora. Jazz más actual, más contemporáneo, más atrevido. Con colaboradores de diversos puntos del mundo.

Hasta hace dos meses, podría haber incluido un sexto podcast dedicado a la música clásica. Se trataba de Música sobre la marcha, programa que en realidad he estado escuchando en directo a las tres de la tarde en mis trayectos entre Huesca y Zaragoza. Presentado por Fernando Palacios, me parecía muy entretenido y muy ilustrativo. Creo que he aprendido más sobre música clásica, o sobre música en general, en este último año y medio que en el resto de mis… los que sean años. Pero cerró en junio. Se pueden recuperar los programas en el enlace anterior. Me gustaría que este presentador, y músico, volviera con algún nuevo programa. Intentaré estar al tanto.

Y estas son mis recomendaciones de este año. Musicales. Mejor, ¿no?

Músicos callejeros en la Petite France

Músicos en las calles de la Petite France de Estrasburgo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Gente nueva en el Centro de Historia de Zaragoza

Arte, Fotografía, Política y sociedad

Es conocido por quien pase por este cuaderno de ruta de vez en cuando, que una de las cosas que me gusta hacer periódicamente es visitar las exposiciones del Centro de Historia de Zaragoza. Es un lugar que me resulta muy agradable, y el tipo y la variedad de lo que exponen también me gusta mucho. Así que me pasé ayer por la mañana, acompañado por la Panasonic Lumix LX3, y os cuento con fotos lo que vi.

Exposicion: Arrebato. Comunicacion social y cultura popular en la Magdalena

La exposición "Arrebato. Comunicación social y cultura popular en La Madalena" nos ofrece un recorrido de la historia y actividad de los 15 años de este grupo y después asociación del tradicional barrio zaragozano.

Exposicion: Vera. Viva la Muerte

En el Espacio Tránsito, Vera, artista callejera ecuatoriana, nos ofrece sus dibujos en el montaje "Viva la Muerte" dentro de la actividad "Quito en Zaragoza".

Exposicion: Graduados 2010. Escuela de Arte de Huesca. Fotografia Artistica

"Graduados 2010" ofrece la obra de los alumnos recién graduados de distintas disciplinas artísticas y técnicas de Aragón; en la imagen algunos visitantes contemplan obras de los alumnos de Fotografía Artística de la Escuela de Arte de Huesca.

Exposicion: Graduados 2010. Licenciados en Bellas Artes - Teruel

Un poco más adelante, también dentro de "Graduados 2010", contemplamos las ideas de los alumnos de la licenciatura en Bellas Artes de Teruel.

Exposicion: Quito en Zaragoza

"Quito en Zaragoza" nos ofrece una variedad de formas de expresión artística de la capital ecuatoriana; el mundo de la ilustración con fines comerciales también tiene cabida.

Libro: Violetas de Marzo

Literatura

Tras unas cuantas lecturas más o menos trascendentes en su contenido, aunque razonables para los calores veraniegos, me voy a algo que es típico de los meses de verano. La novela negra. Los detectives privados metidos en eternos líos.  Hace tiempo que había visto esta serie de novelas en las estanterías de las librerías, pero hasta ahora no me había decidido a probar. Así que nada. A por ella. La primera novela de la serie Berlin noir de Philip Kerr. Y esto es lo que me ha parecido.

Violetas de marzo
Philip Kerr
RBA bolsillo; Barcelona, 2007
ISBN: 9788479013516

En esta novela, que como he dicho anteriormente es la primera de una serie, nos trasladamos al Berlín de 1936, en vísperas de las Olimpiadas, y se nos presenta a Bernie Gunther, un antiguo miembro de la Kripo, reconvertido en detective privado por su mala adaptación a los nuevos tiempos políticos dentro de los cuerpos de policía alemanes tras la llegada de Hitler al poder. Han asesinado a la hija de un empresario del acero del Ruhr y a su marido, miembro de las SS. Los cuerpos han aparecido carbonizados por un incendio, y también ha aparecido abierta la caja fuerte. Ha desaparecido un collar de diamantes, que el empresario piede a Gunther que busque. Pero han desaparecido más cosas, y eso hará que el detective se vea involucrado en las miserias políticas del régimen. Lo cual no es bueno para la integridad física de nadie en la Alemania nazi.

Lo cierto es que durante buena parte del libro, te da la impresión de que estás leyendo un sucedáneo de novela negra americana. Bernie Gunther puede ser lo mismo un trasunto del Philip Marlowe de Raymond Chandler, o el Sam Spade de Dashiell Hammet, o muchos otros. La policía corrupta lo mismo puede ser la Gestapo que cualquier cuerpo policial de San Francisco o Los Angeles; los políticos corruptos lo mismo pueden ser lo jerarcas nazis que cualquier alcalde o gobernador americano típico de la novela negra de ese país. Y desde este punto creo que la novela está mal aprovechada al no tener en cuenta las especificidades del lugar y del momento histórico. Sólo en el último tramo nos encontramos con una experiencia en el campo de concentración de Dachau que salva un poco esta carencia.

Resumiendo, una novela que si bien es entretenida, no acaba de convencer del todo, quizá por la sensación de déjà vu que mantiene a lo largo de casi todo su recorrido. Puede valer para una lectura veraniega, y quizá si eres un fanático de la novela negra a cualquier precio. En caso contrario, más vale dedicarse a los productos originales que hemos mencionado antes. Aunque no tengo nada en su contra de forma grave, dudo que siga leyendo otros volúmenes de la serie.

Berliner Mauer

Un lienzo del antiguo muro que dividió Berlín lo encontramos en la Niederkirchnerstrasse; que fue en la época nazi la Prinz-Albert-Strasse, donde se encontraba la sede de lindezas tales como la Gestapo y las SS, lugares por donde discurren algunas aventuras de nuestro protagonista de hoy - Panasonic Lumix LX3

El Tres Naciones de Rugby, una historia de batallas clásicas

Deporte, Historia

Si los meses de febrero y marzo es el gran momento del rugby internacional en el hemisferio norte, entre julio y principios de septiembre es la gran cita del deporte del ovoide en el hemisferio sur. El Torneo de las Tres Naciones de rugby se disputa entre las selecciones nacionales de Nueva Zelanda, los All-Blacks, Australia, los Wallabies, y Sudáfrica, los Springboks.

La mecánica del torneo es la siguiente. Cada selección se enfrenta con las otras dos en tres ocasiones. Con una de ellas tiene a favor el factor de campo ya que juega dos partidos en casa y uno fuera, y con la otra en contra, con un partido en casa y dos fuera. De esta forma, cada equipo juega seis partidos, tres en casa y tres fuera. En total, hay 9 jornadas, en cada una de las cuales se juega un partido entre dos de las selecciones, y la tercera descansa. Dada la lejanía en las zonas horarias entre Sudáfrica y los países oceánicos, los partidos se agrupan en giras. Así, este año, los primeros partidos correspondieron a la gira sudafricana por Australia y Nueva Zelanda, y en estos momentos ha comenzado la gira de los países oceánicos por Sudáfrica. Los partidos entre Australia y Nueva Zelanda se pueden programar con más flexibilidad.

El sistema de puntuación es distinto a la competición europea, y similar al de la Copa de Mundo de Rugby. El equipo que gana se lleva 4 puntos. Si ambos empatan, se reparten los puntos; dos para cada uno. El equipo que pierde no se lleva nada salvo que lo haga por siete tantos o menos, en cuyo caso tiene un bonus defensivo de un punto. Cualquier equipo que marque más de cuatro ensayos, gane o pierda, tiene un bonus ofensivo de un punto. De este modo, las estrategias son más complejas, se favorece el rugby de ataque y se mantiene una emoción más allá del ganar o perder.

Pero lo cierto es que este año la emoción se ha acabado a falta de tres jornadas para el final del torneo, ya que ha ganado todos sus partidos, a falta del que le resta por jugar en Australia, y además en tres de ellos ha conseguido punto bonus ofensivo. Es decir, ha ganado arrasando a dos de las mejores selecciones del mundo, especialmente a una de ellas Sudáfrica, actual campeona del mundo y última ganadora del torneo. Impresionante.

Ayer vi el último partido por televisión. Los retransmiten a través del satélite por Sportmania y Canal + Deportes. En diferido, así que he tenido que evitar las noticias al respecto para mantener la emoción personal. Lamentablemente no en alta definición como el Seis Naciones. Se celebró en el Soccer City de Johannesburgo. Este campo sonará en España, ya que fue donde se celebró la final del Mundial de Fútbol. Pero aquí no hablamos de la mediocridad de un deporte que necesita de 120′ para que alguno de los equipos marque un gol. Aquí hablamos del enfrentamiento entre las que son probablemente las dos mejores selecciones del mundo de rugby, muy fuertes, muy agresivas, muy rápidas.

Siempre me ha parecido que la forma de enfrentarse dos equipos de rugby entre sí tenía algo de batalla de las épocas clásicas. El paquete de delanteros de un equipo de rugby que encaran al paquete de delanteros contrarios siempre me han recordado de alguna manera a las formaciones de hoplitas griegos, infantería pesada de las polis de la Grecia clásica que luchaban codo con codo como un todo contra el enemigo. Desde este punto de vista, los tres cuartos vendrían a ser la caballería auxiliar. Pero el último partido de Nueva Zelanda contra Sudáfrica, me recordó más a la batalla de Gaugamela, aquella en la que el macedonio Alejandro el Grande se impuso al rey persa Darío III, y dio paso a uno de los grandes imperios de la antigüedad clásica.  Mientras la infantería pesada macedonia, la famosa falange, embestía una y otra vez a la infantería y a los carros persas, la caballería macedonia de élite, los Hetairoi, se preparaban para aprovechar los espacios abiertos en las líneas enemigas para cargar al galope contra el centro persa y romper al ejército de Dario que acabó por ceder el campo a los macedonios.

Pues así discurrió de alguna forma la historia del partido, emocionante y divertido. Tras un intercambio de golpes en los que los sudafricanos sacaron ventaja gracias al poco acierto del pateador neozelandés en los lanzamientos a palos. Todo estaba muy igualado, y parecía que los sudafricanos se iban a llevar el partido, salvando su maltrecho honor tras el desastre de su visita a Oceanía, y sólo quedaba saber si los All-Blacks iban a conseguir el bonus defensivo que les otorgaría matemáticamente el torneo. Pero la táctica puesta en marcha una y otra vez y que había desarbolado completamente a los rivales en las primeras jornadas del torneo, volvió a ser efectiva a falta de tres minutos para el final del partido. La delantera all-black fijó a la delantera springbok, desequilibró las líneas sudafricanas como hiciera la falange de Alejandro con las líneas persas, y comenzó la cabalgata de los tres cuartos neozelandeses que supieron encontrar los huecos por los que entrar y ensayar. Lo curioso es que el ensayo lo consiguió uno de los gordos, el pilier all-black que se sumó a la carrera y entró a gran velocidad pero casi desfondado en la línea de marca sudafricana. Impresionante, bonito. Era el empate. Habían compensado los fallos previos. En los tres minutos restantes, con las líneas rotas por el esfuerzo y el desánimo a pesar de ser 15 más los miles de aficionados que llenaban las gradas, los neozelandeses hicieron una acción más propia de la blitzkrieg, entrando por velocidad y potencia y superando directamente a los sudafricanos y consiguiendo el ensayo de la victoria.

¿Quién quiere ver un gilipollez como 300 y chorradas similares, carentes de todo tipo de sentido, tanto histórico como común, cuando la verdadera recreación de la épica de la antigüedad clásica está en los campos de rugby? La pena es que la efectividad de la “falange” neozelandesa ha quitado emoción a los tres partidos que restan. Pero seguro que los equipos saben buscarla en algún sitio.

Bajos relieves asirios

No recuerdo si estos relieves en el Pergamon Museum de Berlín, correspenden a soldados asirios o persas; tal vez los antecesores de los inmortales de Darío III que cayeron ante el impetu macedonio - Panasonic Lumix LX3

Revisando el universo cylon, y policías y detectives británicos que caminan por el lado salvaje de la ley

Televisión

Durante el mes de agosto, mi atención a la series televisivas ha sido también limitada como viene siendo tónica en este verano. Si junio y julio fue el momento de recuperar al Doctor Who y su universo, con poca atención a otras cuestiones, en agosto el tema ha ido por otros derroteros. Es cierto que hay por ahí alguna serie cuya primera temporada parece interesante, u otras ya veteranas que sirven de entretenimiento. Pero ya hablaremos de ellas más adelante. En agosto, he decidido prestar la atención de mis sobremesas a dos series que tenía guardadas de tiempo atras. Una ya la había visto, pero me quedé con ganas de prestarle una mejor atención, y la otra, una novedad de esta primavera en la BBC británica. Finalmente, otra novedad cortita, fresca del verano, también inglesa, muy detectivesca.

Caprica (en HD)

El desarrollo de la primera temporada de la “precuela” de Battlestar Galactica está durando más que la obra del Pilar, como decimos a orillas del Ebro. Si el piloto, en forma de largometraje televisivo, data de abril de 2009. Los siguientes 8 capítulos no se pudieron ver hasta el primer trimestre de este año 2010. Y la conclusión de la temporada, con otros 8 episodios, no será visible hasta el primer trimestre de 2011. Ya les vale. Dos años para contar lo que tengan que contar. Supongo que habrá motivos económicos para ello. O algo así. No sé.

El caso es que por diversos motivos, lo que se emitió hace unos meses no lo vi con la atención debida por motivos diversos que aquí no vienen al caso. Así que para este verano, recuperé los 9 episiodios emitidos hasta la fecha en alta definición. Ya que hay que volverlos a ver, pues que sea en la mejor calidad posible. Y busqué la mejor ocasión para verlos tranquilamente y disfrutarlos. Llegada dicha ocasión. He aquí mis impresiones.

Es muy difícil que pueda superar a su serie de referencia en los diversos aspectos que me ataron a la misma. Fundamentalmente, la sensación de aventura y la recreación de un universo en el amplio sentido de la palabra. En Caprica, ya no es lo mismo. Aunque teóricamente estamos en el mismo universo, en la práctica nos han limitado a una única ciudad, a caballo entre los culebrones y el cyberpunk, con sus dos versiones, la real y la virtual. Esta última mucho más interesante, de alguna forma.

Pero lo cierto es que, vista con calma, la serie es muy entretenida y tiene mucha miga. Sabe conseguir su propia imagen visual, identitaria, atractiva, que consigue algo básico de toda serie de ciencia ficción. Trasladarte a otro mundo. También tiene un conjunto de personajes que tienen su miga. Que no son planos. Que se van desarrollando con los capítulos y adquiriendo personalidad. Algo básico en una serie que poco a poco se configura como un drama coral, aunque haya algunos personajes interesantes. Es importante asimismo que las diferentes tramas que van apareciendo y desarrollándose en paralelo hasta su convergencia final, tienen todas ellas importancia y son tratadas con mimo.

Todo ello hace que, vistos “de tirón”, en un plazo de un par de semanas, la cosa te sepa a poco. Te entran ganas de más. Sobre todo porque, como buena serie de acción e intriga que se precie, acaba con un triple cliffhanger (o cuádruple, ya he perdido la cuenta) de estos que “joden”. En fin. Esperaremos hasta enero.

Mientras tanto… muy recomendable.

Grande Arche de la Defense

Edificios futuristas y accesos a modernos medios de transporte ferroviario; la Defense de París como un antecedente del mundo que vemos en Caprica - Panasonic Lumix LX3

Luther

Esta fue una serie que inicialmente ignoré. Va. Total, otra policíaca. Aunque sea de la BBC. Pero después leí por ahí algún encendido panegírico de la serie, y especialmente del papel protagonista y de su actor principal, Idris Elba. Así que la reservé para el verano. Una de las ventajas de las series inglesas es que muchas de ellas tienen temporadas de muy corta duración. Por lo tanto, en seis capítulo se plantea todo.

En este caso, el primer capítulo sirve de presentación de personajes. El policía torturado, la ex-mujer que le quiere pero que está harta, los compañeros que lo sufren y lo apoyan, la sociópata asesina que insospechadamente acabará siendo su aliada, el nuevo compañero de la ex,… Y también conocemos alguno de los secretos que lo torturan. Luego vienen una serie de capítulos con historias autoconclusivas, que demuestran que la guionistas no son nada complacientes. Aquí las víctimas la palma. Y los éxitos policiales a veces sólo lo son de forma relativa, o casi se podría decir que son fracasos. Para finalizar, dos capítulos relacionados, con finales tremendos, en los que el protagonista final no son los casos a resolver sino el propio Luther.

Buena realización, buenas interpretaciones, y un pero. Y ese pero es que algunas de las situaciones del último episodio no me las tragué. Su grado de inverosimilitud me sacó de la historia e hizo que mi natural escepticismo se apoderase de mi estado de ánimo. Una lástima. La serie pasó de ser excepcional a meramente entretenida y bien hecha. Pero seguramente, si hay una segunda temporada, le daremos una oportunidad. Especialmente a la pelirroja.

Piccadilly Circus

Qué puede haber más británico que Piccadilly Circus, en pleno Londres - Pentax P30N, 28 mm de marca desconocida (fue un préstamo)

Sherlock

Finalmente, los británicos han realizado y emitido recientemente una revisión de su detective más famoso de todos los tiempos; Sherlock Holmes. Eso sí, han trasladado la acción a la época moderna en la que, por ejemplo, el Doctor Watson es un médico militar herido y dañado psicológicamente por su participación en la guerra en Afganistán. Pero bueno, se mantiene la presencia de un inspector Lestrade, viene en el 221B Baker Street, y el malo, malísimo, malo sigue siendo el archienemigo de Holmes, Moriarty.

Dicho lo cual, estamos ante una producción de tres episodios solamente, pero de larga duración, en torno a los 90 minutos, con unos guiones muy bien planteados y unas interpretaciones bastante buenas, en la línea de lo británico. Hay que decir que uno de los artífices del producto es Stephen Moffat, uno de los responsables de las nuevas temporadas de Doctor Who.

Nunca he sido un fan del detective británico, pero la mini-serie está bastante bien, y es muy entretenida. Muy bien hecha. Y como termina en un cliffhanger bastante descomunal, supongo que vendrá con segunda temporada. Lo único malo… los episodios de 90 minutos se me hacen largos para mis costumbres televisivas.

Baker Street - Londres

Baker Street, residencia de Holmes, cerca de su confluencia con Marylebone Road, vista desde el segundo piso de los tradicionales autobuses londinenses - Fujifilm Finepix F10

En un 24 de agosto, hace muchos, muchos, muchos años…

Historia

Es curioso lo de consultar de vez en cuando en Wikipedia el día de la fecha en el que te encuentras. Funciona a modo de efemérides. Aunque eso sí, varía según la versión idiomática que mires. No son igualmente importantes ciertos acontecimientos en el mundo anglosajón, que en el francófono, que en el hispano-parlante. En cualquier caso, es interesante mirarlo de vez en cuando. Te pone en perspectiva con la historia, y con la relatividad de cómo vemos las cosas los nacionales de cada lugar.

Por ejemplo, si hablamos de masacres. Las versiones francesa e inglesa nos recuerda que tal día como hoy en 1391 se produjo una masacre de judíos en Palma de Mallorca. Lo cual no aparece en la versión española, que sin embargo no simplemente denomina masacre a lo sucedido en Francia el día de San Bartolomé en 1572, sino que aporta cifras de asesinados hugonotes. Los francófonos se limitan a mencionar que hubo una masacre.

En todas las versiones aparece en los primeros puestos, una gran catástrofe. La erupción del Vesubio en el año 79 que acabó con las ciudades de Pompeya y Herculano. Lógico que aparezca en los primeros puestos, los acontecimientos de la efemérides están ordenados por fecha, de más antiguo a más moderno. En cualquier caso, es de los acontecimientos más notables.

Pintura erótica en el lupanar

Pinturas eróticas conservadas tras la erupción del Vesubio en los lupanares pompeyanos - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Me parece curioso que la versión francófona se preocupe de recordar una batalla en Vélez-Málaga de 1704 durante la Guerra de Sucesión española, mientras que la versión española la ignore por completo. Pero bueno, es una de las varias batallas mencionadas entre las diversas versiones. Parece que cualquier fecha ha sido un buen momento para la guerra en la historia de la humanidad.

La versión francesa no considera oportuno reseñar ningún hecho importante relacionado con la Segunda Guerra Mundial, a pesar que tanto la española como la inglesa nos cuenta ¡el comienzo de la liberación de París! Es el único punto que reseñan ambas versiones relacionado con este infausto periodo de la historia del mundo, los demás son distintos.

À la memoire de tous les espagnols morts pour la liberté - memoria histórica

Monumento en memoria de los españoles muertos en la Segunda Guerra Mundial luchando contra el fascismo en el Cementerio del Pére Lachaise de París - Panasonic Lumix LX3

Las tres versiones hacen mención a un hecho acaecido durante la Guerra Civil española. Tal día como hoy, en 1937, el Partido Nacionalista Vasco llegaba a un apaño con las fuerzas italianas para rendir su posición en el frente norte. Alguna cosa se ha escrito cuestionando la fidelidad a la República Española de los nacionalistas vascos; yo creo que no hay nada que cuestionarse. Nunca fueron fieles a la República. De hecho eran gente mayoritariamente conservadora, y católica, cuya única diferencia con Franco era el territorio respecto al cual eran fieles. Es una opinión muy subjetiva… o no tan subjetiva si leemos con cuidado la historia del nacionalismo vasco.

Pero no nos pongamos trascendentes y alegremos los corazones. Que la versión española nos recuerda un acontecimiento realmente capital en la historia universal. En 2003, Fernando Alonso ganó su primer gran premio. Esto si que es importante, y lo de antes naderías.

Y finalmente, un acontecimiento, este sí trágico y catastrófico. En 2006, la Unión Astronómica Internacional decidió que Plutón no era un planeta. Y esto, sí que no. Descubrí que mi personalidad escéptica y racional tiene sus límite. Y somos una generación entera que nunca aceptaremos que el oscuro y frío mundo que vaga perdido en la inmensidad del espacio, en un punto donde el Sol apenas es una frío candela algo más brillante que los millones de millones de estrellas que lo rodean, no se un planeta. Porque, ¿cómo pueden recitar los niños de ahora la lista de los planetas sin el final rotundo y agudo que suponía el dios de los infiernos romano?

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y PluTÓN.

Es de sentido común. No puede acabar la lista en Neptuno. Queda desequilibrada. Y luego, allí tan solo, despreciado por esos fríos y desalmados astrónomos, degradado… Uiigggg, que me pongo triste.

Bien. Mi recomendación. De vez en cuando, pasaos por las efemérides del día en las wikipedias. No en las que vienen en portada, muy limitadas. Sino en la página dedicada al día de la fecha. Os dará una cierta visión, relativa, de la historia.

Pabellón puente

Un modesto creciente sobre el Pabellón Puente, es el único objeto astronómico distinto del Sol que se puede ver a las 8 de la tarde en Zaragoza en agosto; de Plutón ni rastro, ni en los cielos, ni en los corazones de los desalmados astrónomos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Estupor y temblores

Literatura

Es curioso lo que me pasa a mí. De vez en cuando, me aparecen en casa libros que no sabía que hubiese comprado. No es algo que me pase todos los días… no estoy tan mal… pero de vez en cuando sí. Así que últimamente, cuando veo que se me acaba la lectura en curso, reviso en las estanterías los libros no leídos. Descontando los abandonados, claro. Aproximadamente un 10% de los libros que empiezo no los termino ni los llego a leer nunca. Pocas veces, alguno lo he retomado y he seguido hasta el final. Pero mi principal fracaso es La conjura de los necios. Me causa tal grima el tal Ignatius J. Reilly, que de puro asquito dejo de leerlo. Tres intentos llevo. Pero no. Hoy de lo que va es de un libro que compré, que luego se me olvidó, y que por lo tanto ni siquiera empecé a leerlo. Y el caso es que de alguna forma es continuación de otro que leí hace unos meses y que comenté por aquí. Ahora os cuento.

Estupor y temblores
Amélie Nothomb
Quinteto; Barcelona, 2004
ISBN: 9788495971197

Estamos ante un novela de carácter autobiográfico de la autora belga Amélie Nothomb. Como ya he comentado en alguna ocasión, Nothomb es belga pero hija de diplomático, por lo que nació en Japón, país en el que vivió los primeros años de su infancia. El recuerdo de ese país le dejó tan marcada que después de terminar estudios universitarios quiso vivir y trabajar en el país oriental. El libro cuyo comentario he enlazado antes, Ni d’Ève ni d’Adam, narraría acontecimientos más o menos autobiográficos relacionados con el período en el que residió mejorando su nivel de japonés para poder integrarse en la vida laboral del país nipón. En el que nos ocupa hoy, pasaremos a conocer sus aventuras en una gran empresa de ese país.

No sé si clasificar el libro dentro del género humorístico o del género de terror. Porque las andanzas de la protagonista cabalgan entre los dos extremos. El libro va describiendo cómo su situación en la empresa va degradándose como consecuencia de los constantes choques y conflictos con la cultura empresarial o social japonesa. Y así, quien empieza dentro del departamento contable, o haciendo propuestas para mejorar el comercio exterior de la empresa, acaba de limpiadora de retretes. Entre medio, irán surgiendo los encontronazos con la serie de superiores jerárquicos, enlazados en una cadena extraordinariamente rígida y sometida a unas convenciones sociales absolutamente marcianas para cualquier occidental. Pero eso sí, todo ello, por demencial que parezca, está contado con tal gracia que la risa aflora con frecuencia en la boca del lector. Resulta tremendamente entretenido.

Un librito muy corto, que lee en muy poco tiempo, muy divertido, pero en el que es difícil precisar cuánto de lo que se cuenta es exacto y cuánto es hipérbole, ironía, o caricatura. Queda la duda de si estamos ante una descripción humorística o ante una parodia de unos hechos reales. También da la impresión de que lo que sucede a la protagonista es algo general en la empresa japonesa, pero tampoco sabemos si realmente es así, o es un caso de choque personal en un determinado ambiente. Pero da igual. Es verano. Y es divertido, como ya he dicho.

Martirios del románico

Quizá los martirios a los que se ve sometida la protagonista del libro no sean físico como los de este fresco románico del MNAC de Barcelona, pero casi - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

La fotografía en el cine: Memento

Cine

Estando como está de moda el director de cine Christopher Nolan, esta semana me animé a ver, de nuevo aunque yo no me acordaba, una de sus películas, Memento. Reconozco que es una película con virtudes cinematográficas no desdeñables, aunque por el motivo que sea nunca ha terminado de engancharme personalmente.

Pero mientras la veía también descubrí que es una película en la que la fotografía tiene una importancia trascendental. Y en particular, esa fotografía hoy casi desaparecida que es la de la película instantánea, que tradicionalmente se asociaba a la marca Polaroid. Aunque hoy día sea una marca que ha abandonado al gran público, o a sus múltiples aficionados que por el mundo pululan.

Ante este cúmulo de circunstancias le he abierto el correspondiente artículo en mi colección de películas de La fotografía en el cine. Podéis acceder directamente, o a través de su enlace directo.

Chica y Smart

La fotografía digital le ha robado a las Polaroid la sensación de inmediatez y ha contribuido a su caída; aquí una demostración de inmediatez en las calles de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

Libro: En las montañas de Holanda

Literatura

Que paseando por entre las estanterías de libros de bolsillo te encuentres con uno que incluye en el título la expresión “montañas de Holanda“, ya te llama la atención. Yo he estado en el punto más alto de los Países Bajos, y cualquier parecido con una montaña es pura coincidencia. Si a continuación, como hice yo, abres la primera página y te encuentras con un párrafo parecido a este, “trabajo en la Dirección Provincial de Carreteras de la Provincia de Zaragoza, del antiguo reino de Aragón, en lo que fue España” (no es cita literal; es aproximada)… Pues ya no te puedes aguantar, y te compras el librito a ver que pasa.

En las montañas de Holanda
Cees Nooteboom
DeBolsillo; Barcelona, 2010
ISBN: 9788499083964

Aunque el autor, Cees Nooteboom, parece ser un escritor bastante conocido y leído de los Países Bajos, que ha sonado en alguna ocasión para el Nobel, y que tiene bastante afinidad por España, de donde ha escrito también algunos libros de viajes, la verdad es que yo no tenía referencias de él. Me sonaba el nombre, pero nada más.

Es difícil contar el argumento. La acción sucede en unos Países Bajos imaginarios, que abarcan buena parte de Europa, y en los que lo que tradicionalmente conocemos como España, forma parte de los Países Bajos del Sur. Hay que decir que el título original en holandés es In Nederland, que después de leer el libro me parece más sugestivo y adecuado, aunque si hubiese sido conservado no me habría llamado la atención, y probablemente no lo hubiese leído. Paradojas que se dan.

Hay dos historias paralelas. Por un lado, en primera persona está el narrador, Alfonso Tiburón de Mendoza, un funcionario de la inspección de carreteras, que vive en Zaragoza y trabaja recorriendo e inspeccionando las carreteras de esta provincia. Pero también es escritor, y al mismo tiempo que nos va realizando las reflexiones sobre su vida en ese mundo ficticio de geografía improbable, nos va contando la historia del libro que está escribiendo. La historia de dos amantes, ilusionistas de circo, jóvenes y guapos tanto ella como él, que se ven obligados a salir de gira por los salvajes e inhospitos Países Bajos del Sur, donde sufren una serie de peripecias en unas montañas indeterminadas, más propio todo ello de los cuentos de hadas que de otra cosa.

Caseta y antenas

Las tierras de los Monegros, aquí cerca de Castejón de Monegros, son recorridas por Tiburón de Mendoza en compañía de un estupenda nórdica que ha recogido en autoestop - Canon EOS 40D, EF 200/2,8L USM

Hay varios temas que surgen en el libro. Por un lado, la geografía inventada le sirve al autor para criticar el sentimiento de superioridad que sus compatriotas del norte de Europa sienten hacia los europeos del sur. El estereotipado de los caracteres, de los paisajes y de las situaciones, pueden llevar al absurdo, pero pueden servir también de reflexión. Por otra parte, encontramos una reflexión sobre el proceso creador; sobre cómo el escritor se enfrenta a su obra, al trabajo y a la reflexión que conlleva. Finalmente, está el amor joven e incondicional como tema eterno de la literatura, incluso en las situaciones y en los ambientes más adversos. Encontramos también ocasión para leer reflexiones sobre las creencias y las supersticiones. Hay un curioso capítulo en el que el funcionario de carreteras lleva a una autoestopista de los Países Bajos del Norte, joven, guapa y escéptica, a la cartuja de Aula Dei, poniendo de manifiesto el choque cultural entre dos mundos muy distintos.

En resumen, un libro extraño, complejo, no siempre fácil de leer a pesar de una prosa muy fácil, por los elementos conceptuales que aporta y los extraños cambios de escenarios que promueve, pero que tiene su interés para el lector curioso, que por otra parte tampoco tiene que afrontar una tarea titánica en su lectura ya que la cuestión se resuelve en 176 páginas.

Markt

Tiburón de Mendoza nos cuenta en el libro que ha estudiado en Delft, aquí recibiendo los primeros rayos del sol tras una tormenta bajo un espectacular arco iris - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La fotografía en el cine: La chaqueta metálica

Cine

Es curioso. Sólo había visto esta película en una ocasión. Cuando su estreno. Por aquel entonces, yo experimentaba un acusado rechazo a todo lo bélico. Incluido el cine. Si algo tenía que ver con la guerra ya no me gustaba; supongo que fui a ver la película porque así se decidió en el grupo de amigos. Pero no guardaba especial recuerdo.

Hoy día no es así. Por supuesto, rechazo la guerra de forma total y absoluta, habiendo llegado a la conclusión de que no hay guerras buenas o malas o ejércitos buenos o malos. Hay guerras y ejércitos malos… o peores. Pero con el tiempo, dejé a un lado la visceralidad  y admití que las artes, sea el cine, o la literatura, o la fotografía, han dejado espléndidas obras maestras relacionadas con el tema bélico. Así que aprovechando su emisión en alta definición y con opción a versión original subtitulada en uno de los canales vía satélite, grabé y vi ayer la película de Stanley Kubrick, La chaqueta metálica. Nefasta traducción ya que el título original, Full Metal Jacket, no hace referencia a ningún tipo de vestimenta sino a un tipo de munición. Y el título en castellano no tiene ningún sentido. La película es excelente; altamente recomendable.

Y lo que no recordaba tampoco es que el protagonista ejerce de reportero militar, junto con un compañero suyo que va de fotógrafo, y que ambos se exhiben “armados” con una o dos Nikon F cada uno, cámara de reportero de guerra durante años, por su fiabilidad, resistencia y posibilidades de configuración. Así que la he incluido en mi colección sobre la fotografía en el cine, con su enlace correspondiente.

El Pilar, a la izquierda

El Che Guevara fue durante los años 60 uno de los símbolos de la lucha contra el imperialismo americano, el cual sufrió una especial derrota en las castigadas tierras del Vietnam, donde transcurre parte de la acción del filme - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El silencio de Lorna (2008)

Cine

El silencio de Lorna (Le silence de Lorna, 2008), 18 de agosto de 2010.

Seguimos con la opción de, ante el patético aspecto de la cartelera veraniega, seguir viendo películas de cinematografías por habituales. Y ayer “nos trasladamos” a las tierras valonas de Bélgica, a seguir las andanzas de una inmigrante de origen albanés. Muy internacional la cosa.

Dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, la historia nos habla de Lorna (Arta Dobroshi) una inmigrante albanesa que se casa por conveniencia con Claudy (Jérémie Renier), un yonqui que necesita dinero, con el fin de conseguir la nacionalidad belga. La operación tiene una segunda parte. Una vez liberada de su esposo de conveniencia, se casará a su vez con un oscuro individuo de nacionalidad rusa, que a su vez conseguirá también la nacionalidad belga. Para liberarse de su esposo, siendo un drogadicto, lo más socorrido será simular un sobredosis, de lo que se encargarán los responsables de la operación. A pesar de que a Lorna le empiezan a surgir dudas y prefiere optar por un divorcio rápido, especialmente tras la decisión de Claudy de desengancharse de la droga, el éxito o el fracaso de la operación dependen del silencio de la chica si al final es necesario acabar con el yonqui. Aunque, con lo que nadie cuenta es con las consecuencias derivadas de mantener o no ese silencio.

Rodada muy cámara en mano en las calles y los ambientes de alguna ciudad obrera valona, probablemente Lieja o en sus alrededores, tiene un ambiente opresivo, gris, que refleja el conflicto de la protagonista. Esta sufre una evolución de la frialdad con la que maneja sus intereses al comienzo del filme, a la progresiva empatía que siente hacie el drogadicto. No obstante, hay algunas acciones o cambios de mentalidad que parecen muy forzados y no acaban siendo bien comprendidos, lo que va lastrando la coherencia del conjunto conforme avanza la historia. El final se podría definir como abierto; aunque a mí más que abierto me parece indefinido. Excesivamente indefinido.

Con una actriz protagonista y unos actores en general todos ellos poco conocidos, el nivel interpretativo está a buen nivel, y es uno de los mayores activos del largometraje.

Resumiendo, es una película que tiene cierto interés a pesar de que hay momentos en los que cuesta creerse las actitudes de la protagonista. Esta lo es de forma absoluta. Prácticamente ocupa la pantalla casi todo el tiempo, y sale más que airosa del trance. Une película, en fin, que no me atrevo a recomendarla a todo el mundo, pero sí a quien quiera reflexionar un poco sobre el fenómeno de las migraciones, de las mafias y de la limitada libertad de quienes se meten en ellas.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Barricade

Centre Cultural Barricade, Lieja (Bélgica) - Canon EOS 100D, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

El 14 de agosto de 2010, un mal día para los amantes del jazz

Fotografía, Música

Pues sí. Eso han comentado en sitios como The Online Photographer. Nos han dejado dos personas relacionadas con el mundo del jazz.

Por un lado la cantante y compositora Abbey Lincoln, quizá muy poco conocida por estos lares fuera del mundillo. Intérprete con gran personalidad, quizá sea merecedora de mayor fama.

Por otro lado, también ha fallecido Herman Leonard, fotógrafo estadounidense especialmente conocido por sus icónicas imágenes de muchas de las figuras del mundo del jazz. Sugiero visitar su página personal con el fin de conocer el conjunto de su trabajo, y en especial alguna de sus galerías más relacionadas con el jazz. En Youtube es posible encontrar algún homenaje al fotógrafo.

En fin, hoy toca por la tanto ponerse un poquito luctuosos.

Desconsuelo

Desconsuelo, de Llimona, en el MNAC de Barcelona - Panasonic Lumix LX3, G 20/1,7 ASPH.