Mr. Nobody en CineTren, y un poco de ciencia

Ciencia, Cine, Trenes

Como adelantaba ayer, la película que comentaba en la última entrada, Las vidas posibles de Mr. Nobody, tiene interés ferroviario por lo que era muy posible que volviese a aparecer por aquí. Pensaba que me iba a costar precisar más algunos de los elementos de ese interés ferroviario, como la filiación de un hermoso automotor de aspecto muy francés que nos cuelan en la película como británico. Pero no fue difícil, y en la reseña correspondiente en CineTren se describe el origen del vehículo.

También me apetece comentar alguno de los aspectos científicos de la película. Desgraciadamente, parece que su director y guionista está un poco atrasado en lo que se refiere a las últimas teorías cosmológicas. O a lo mejor no, y simplemente ha decidido permanecer adepto a la teoría del Big Crunch porque le convenía desde el punto de vista del desarrollo de su historia. Porque la verdad, por culpa de las observaciones sobre las supernovas, parece que el universo se dirige a una aburrida muerte por congelación tras una expansión continuada e incluso acelerada. Claro que en ciencia todo puede cambiar. Nuevos datos o nuevos experimentos pueden devolver a la actualidad científica al filme que nos ocupa.

Micheline

Una nueva vista de la Micheline de la Cité du Train de Mulhouse que ilustraba la entrada de ayer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Cine

Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, 2009), 28 de julio de 2010.

Ante la pobreza de la cartelera veraniega, conviene arriesgar. Y como nos llega esta película del belga Jaco Van Dormael difícil de clasificar a las pantallas con cierto retraso, y ante algún comentario interesantes sobre la misma en algunos medios, nos metemos en una fresquita y amplia sala de cine a pasar la tarde de verano. Y veremos a ver lo que pasó.

Nos encontramos en el año 2092, y Nemo Nobody (Jared Leto) es el último hombre mortal sobre la Tierra, el único que no ha alcanzo la “cuasi-inmortalidad” a base de un tuneado constante de sus células, y está a punto de morir. Y esto es una noticia de interés público. Es entrevistado por un periodista que se infiltra en el hospital con el fin de que cuente su vida. Y ante la sorpresa del reportero, Nobody le cuenta la vida que tuvo, y también las que pudo tener dependiendo de las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Con cuál de sus padres decide vivir cuando se separan. Lo que es capaz de decirle a esa chica que le gusta cuando la ve besando a otro hombre. Si se para o no a ver qué sucede con esa mendiga en la estación de tren. Pero también los condicionantes impuestos para echar al traste con su decisiones por el azar o el caos de los fenómenos naturales; el famoso efecto mariposa. Una tormenta imprevista causada porque un brasileño cuece un huevo. Un meteorito en la vecindad de Marte. Lo que sea.

El argumento es difícil de relatar. Estamos ante una película no lineal, en la que los saltos adelante y atrás en el tiempo en las distintas líneas vitales que dependen de sus decisiones pueden resultar confusas. Pero el conjunto está relatado con imágenes de gran fuerza visual. No importa que nos encontremos a orillas de un río en Canadá, en una estación de ferrocarril británica, en una estación orbital sobre Marte. Es un trabajo muy personal, en el que el director sabe lo que quiere, y cómo lo quiere trasladar a las imágenes.

En el plano interpretativo, Leto está bien, más teniendo que interpretar las distintas vidas de un hombre, que es lo mismo que decir que ha de interpretar a distintos personajes. Perto también está muy bien el adolescente que interpreta al personaje con quince años, Toby Regbo. Acompañándole, las distintas mujeres que condicionarán sus vidas según sus opciones. Por un lado Diane Kruger, dejando de lado su imagen más frívola y sensual, dibuja razonablemente bien a una Anna adulta. No obstante, este personaje es mucho más interesante en su etapa adolescente cuando es interpretado por la inquietante y algo morbosa Juno Temple. Por otro, Sarah Polley interpreta a Elise, una difícil y depresiva mujer, muy compleja, y lo hace con solvencia como suele ser habitual en esta actriz canadiense. La versión adolescente de este personaje, Clare Stone también es bastante competente. La tercera de las opciones femeninas, Jean, interpretada por Linh Dan Pham en su edad, tiene mucho menos peso en el conjunto del filme.

Concluyendo, un largometraje de difícil clasificación, que la mayor parte de los medios sitúan a caballo entre el drama romántico y el filme de ciencia ficción. Lo que es cierto es que es más bien una reflexión filosófica sobre el efecto de nuestras decisiones o del azar sobre nuestras vidas. No es la primera vez que el cine nos cuenta las distintas líneas temporales de una persona dependiendo del azar o de una decisión. Vease la británica Sliding Doors, o la española y muy interesante La vida en un hilo de Edgar Neville. Son las que me vienen a la memoria a bote pronto; pero hay otras. Pero ésta de hoy nos ofrece una profundidad en su planteamiento poco habitual y muy interesante. Y sobre todo con mucho interés visual como ya he dicho.

No obstante, la película es de difícil digestión. Exige la participación activa del espectador, cierta complicidad, cierta falta de prejuicios, para introducirse en un argumento sin una línea temporal y sin una sucesión de acontecimientos claros. Claro está, esto no es excusa para la mala educación del público, que cuando no entiende o no le gusta lo que ve, pierde los modos, habla, comenta, se ríe y molesta a los demás espectadores. Nunca me ha gustado el público de cine de mi ciudad, Zaragoza. Creo que es un público poco aficionado, que parece que no le den de comer en casa y que su única fuente de sustento sean las toneladas de palomitas que engullen ruidosamente en la sala de cine. Pero esto no deja de ser una falta de educación y de solidaridad con el prójimo. Para eso, que se queden en casa y allí que tocineen y vociferen lo que quieran. Claro que con este comentario, me gano el odio de los propietarios de las salas de cine, a quienes lo único que les importa es que la gente vaya y se deje sus cuartos en el ambigú. Claro. Con el tiempo, cuando la gente se va a comer las palomitas a otra parte, se quejan de que no se apoya el cine lo suficiente. Ufff… ¡qué cabreo llevaba, y cómo me he desahogado!

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Por cierto, que la película tiene interés ferroviario, así que es probable que vuelva por estas páginas.

Micheline

Una "Micheline" francesa en la Cité du Train de Mulhouse; un vehículo similar tiene una importancia clave en la película que hoy comentamos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Novedad en el Cuaderno de Ruta: enlaces a mis viajes

Fotografía personal, Páginas personales, Viajes

Hace ya algún tiempo comencé a realizar resúmenes fotográficos de mis viajes, y creé la página De viaje con la cámara al hombro, que aunque hace tiempo que no la toco, ahí está. En estos momentos, ni siquiera tengo claro si podría acceder al servidor para modificarla, pero bueno. Tampoco tengo más interés, lo que sale, sale y me parece bien. El último viaje que recogí en esas páginas fue el que realicé por la Toscana en septiembre de 2005. Pero a su vez, ese fue el primer viaje que registré con cierto detalle en mi Cuaderno de Ruta, entonces en su primera versión. Es cierto que no fue un relato “en directo” como hago ahora en función de la existencia de conexiones a internet razonables en los hoteles donde me alojo; fue en diferido, tras el regreso. Pero está ahí.

Una novia en Florencia, aparecía en aquel primer diario de viajes via blog, hace ya casi cinco años - Canon Powershot G6

La siguiente experiencia fue con el viaje a País de Gales, Cornualles y Londres en 2006. Entonces lo que hice fue realizar un falso diario en un blog aparte a la vuelta. Pero no sé por qué, ese blog desapareció. Afortunadamente, no desapareció el contenido que quedó guardado en la segunda versión de De viaje con la cámara al hombro. Esta es una página en internet que cree con Google Pages, que no iba mal. Su contenido era el del Cuaderno de Ruta pero ordenado y organizado. Lo que pasa es que Google abandonó este servicio, sustituyéndolo por Google Sites, y la migración resultó un poco cutre. Así que lo he abandonado. El caso es que me ha servido para reconstruir el blog que hice del viaje aquel a Gran Bretaña, con la misma dirección y todo. Y ha quedado bastante bien.

Los estupendos ferrocarriles de vapor del norte de Gales fueron uno de los temas más fotografiados en aquel viaje - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Pero, a pesar de abandonar el sitio mencionado, me parece una buena idea el mantener algún tipo de enlace al conjunto de estos diarios de viaje, que con posterioridad son auténticas crónicas en directo de lo que voy recorriendo. Por ello, y aprovechando la posibilidad de etiquetar las entras de los Cuadernos de Ruta, he colocado en la columna lateral los enlaces a cada uno de ellos. Como aparecen estilo blog, aparecen estas entradas en sentido cronológico inverso. Pero tampoco me parece mal la experiencia, de modo que así se queda. Espero que os guste.

Champ du Feu

Qué fresquito en lo frondoso de los bosques del Champ du Feu, en los Vosgos (Francia) - Panasonic Lumix LX3

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Arte, Cine, Fotografía

Se me había pasado por alto. No me había enterado. Pero me la encontré ayer por la mañana, un poco por casualidad. Porque no tenía pensado que mis pasos me arrastrasen hasta el entorno de la Plaza del Pilar y de la Seo. Y entonces vi que en la Lonja de Zaragoza, desde algo más de una semana y hasta el 22 de agosto, hay un exposición de Carlos Saura, Otras miradas de Carlos Saura, con abundancia de fotografías de este polifacético autor.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza - Fujifilm Finepix F10

Carlos Saura es fundamentalmente conocido como director cinematográfico. No es que últimamente se dedique a realizar películas que lleguen con facilidad al gran público, pero tiene una trayectoria muy interesante, mucho más que otros directores patrios con más relumbrón.

Pero Saura es una artista polifacético. Y después del cine, la fotografía es una actividad artística a la que ha dedicado mucha atención y dedicación. Incluso se ha fabricado en algún momentos sus propias cámaras fotográficas. Pero tampoco se queda ahí. El dibujo y la pintura también forman parte de su actividad artística, bien sea como complemento a las anteriores, bien porque utiliza técnicas mixtas como en sus fotosaurios, bien porque tienen sentido en sí mismas.

Y sobre todo esto va la exposición. Sobre la variada y diversa actividad del director aragonés, en relación a su disciplina principal, el cine, o en relación con el mundo que observa o que tiene más cerca sí, como puede ser la familia.

Fotografías diversas, de sus rodajes, de su familia, de la calle, son el material principal de la exposición. Pero también encontramos un buen número de los ya mencionados fotosaurios, que no son otra cosa que fotografías pintadas, o díbujos y storyboards de sus películas, o vídeos sobre los procesos de realización de estas obras. Como curiosidad para los amantes de la técnica, también se exponen algunas de sus personales cámaras fotográficas.

En resumen, una exposición que si bien carece de la profundidad temática que podría haber tenido más centrada en alguno de sus aspectos, es muy agradable, muy entretenida y nos permite conocer más a este autor. Hay un catálogo por 20 euros, en el que hay cierta discrepancia entre quien lo haya realizado y yo sobre que obras deberían ir en grande en cada página y cuáles a un tamaño más discreto. Pero bueno.

Plaza de la Seo

Por aquí pasaba yo, la plaza de la Seo de Zaragoza, un poco distraido, intentando aprovechar la dudosa calidad de la luz del mediodía veraniego zaragozano, cuando me percaté de la exposición - Fujifilm Finepix F10

Algunos libros de fotografía: Moholy-Nagy, Jeanloup Sieff y Plossu

Fotografía

Con motivo de mis visitas a las exposiciones de PhotoEspaña 2010 en las pasadas semanas, festival de fotografía que llega hoy a su cierre, aunque algunas exposiciones se podrán ver algunas semanas más, me compré algunos libros de fotografía que podía tener que ver o no con las exposiciones programadas. En realidad, de los tres libros que comentaré, sólo uno de ellos tiene que ver con una de las exposiciones. Paso a comentarlos brevemente.

1. El arte de la luz, László Moholy-Nagy

Es el catálogo de la exposición que probablemente me interesó y me gustó.

El arte de la luz
Laszlo Moholy-Nagy
La Fábrica Editorial; Madrid, 2010
ISBN: 9788492841257

Cuidadosamente editado por La Fábrica, una editorial que cuida bastante sus productos, conjuntamente con el Círculo de Bellas Artes de Madrid, no sólo sirve como catálogo de la exposición, con excelentes reproducciones impresas de las obras presentadas, sino que además es un libro también para leer gracias a unos textos que nos introducen y nos explican los distintos períodos, estilos y técnicas, no sólo fotográficas, del autor. Por lo tanto es un libro muy completo y muy agradable para hojear y leer de vez en cuando. Absolutamente recomendable. Particularmente, el autor, László Moholy-Nagy, cada vez me parece más interesante.

2. Europa, Bernard Plossu

Desde hace muchos años, cuando vi un exposición de Plossu hace muchos años en Tarazona Foto, me gusta este fotógrafo. Recuerdo algunas fotografías de Lisboa que me llamaron mucho la atención. Cuando el boletín de noticias de La Fábrica me anunció hace semanas la edición de este libro, decidí que si tenía ocasión le echaría un vistazo y probablemente lo compraría. Y aquí va.

Europa
Bernard Plossu
La Fábrica Editorial; Madrid, 2010
ISBN: 9788492841493

Lo que se nos presenta es una colección de imágenes retrospectiva, entre 1970 y 2010, con Europa como elemento común. Es como un gran retrato de nuestro continente en el plano físico y, sobre todo, en el plano humano y social. La fidelidad del autor a su Nikkormat y al 50 mm como focal predilecta, así como a la película en blanco y negro, dan un tono de coherencia a la obra a lo largo de estos 40 años. Asimismo, también es un autor personal que se sale de tendencias para permanecer fiel a sí mismo. Por ejemplo, en unos tiempos en los que la llamada “street photography“, la fotografía callejera, vamos, está tan de moda pero de formas tan agresivas en las que individuos armados de sus cámaras con sus grandes angulares y sus flashes se avalanzan sobre la gente que camina y va a lo suyo, y además se muestran orgullos y muestran su agresiva técnica a todo el mundo, Plossu sabe guardar una distancia de respeto a las gentes. Una distancia de respeto que probablemente refleja el auténtico respeto que siente por esas gentes. Es la ventaja del 50 mm sobre las cada vez más populares focales angulares. Permite observar a la persona sin invadirla ni intimidarla, pero permitiendo incluir algo de su entorno, cosa que no se consigue con focales más largas. Las velocidades de obturación lentas, cierto desenfoque añadido, ayudan a dar un atmósfera más ensoñadora, más melancólica a este mundo en que vivimos. Vamos. Que me gusta.

3. Les indiscrètes, Jeanloup Sieff

La publicación de material inédito en vida de un autor por sus herederos siempre me ha causado cierta desazón. Uno nunca sabe si al acercarse a ese material que en vida de quien lo realizó no se publicó por distintas causas responde realmente a nuevos hallazgos de valor entre ese material, o si es oportunismo de sus herederos para ordeñar la vaca hasta que quede exhausta. Pero Jeanloup Sieff es un fotógrafo que siempre me ha parecido muy personal e interesante. Así que, allá va.

Les indiscrètes
Jeanloup Sieff
Steidl Publishers; Göttingen, 2009
ISBN: 9783865214607

Sieff es conocido principalmente por su fotografía de moda. Muchos de los libros que se han publicado de su obra están dedicados a las imágenes de guapas señoritas con poca o ninguna ropa, que exudan sensualidad y erotismo por todas sus formas, siempre con gran elegancia. Y esa es la imagen que mucha gente tiene de este fotógrafo. También son conocidos sus retratos de gente famosa. Pero en el libro que ahora nos ocupa no sólo hay de esto, que también hay. Encontramos también paisajes, tanto naturales como urbanos, con un estilo tan personal como las anterior modalidades fotográficas. Y encontramos al final también algunas planchas de contactos que nos permiten investigar un poquito en el proceso de toma de imágenes del fotógrafo y en cómo llegar a la imagen final. En resumen, un libro con muchas imágenes de gran calidad, lo cual indica que si se quedaron sin publicar, hay que ver el talento que atesoraba el fotógrafo, y que gustarán al adepto a su obra.

Rue des Moulins

Un aporte más de la actualidad de las calles europeas; la gente hablando por el móvil en toda circunstancia y situación, como en la Rue des Moulins de Estrasburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

London River (2009)

Cine

London River (2009), 22 de julio de 2010.

Ayer la verdad es que me apetecía ir al cine, pero no me apetecía ver nada serio. El problema es que la parte no seria de la cartelera tenía un aspecto a priori absolutamente lamentable, así que decidí que podíamos optar por este filme, que no tiene el tono intrascendente veraniego que buscábamos, pero que a lo mejor no viene mal.

Dirigido por el parisino de origen argelino Rachid Bouchareb, nos cuenta las andanzas de dos personas, Elisabeth (Brenda Blethyn), una mujer de Guernesey en las Islas Anglonormandas, y Ousmane (Sotigui Kouyaté), un africano que vive y trabaja como guardabosques en Francia. Ambos coinciden en Londres tras los atentados del 7 de julio de 2005 buscando a sus hijos con quienes no consiguen comunicarse. Ambos tendrán que luchar contra los prejuicios raciales y religiosos derivados del clima social y político que rodeo ese momento de la historia británica. Y pronto descubrirán que en realidad están buscando lo mismo, puesto que ambos jóvenes mantienen una relación.

La realización es sobria, sin lujos, con abundancia de primeros planos. Hay tres protagonistas en el filme; los dos personajes mencionados y la ciudad de Londres. Una ciudad de Londres que nos aparece multicolor, multirracial, multiétnica,… como lo queramos llamar. Hay un interés básico en mostrar un ciudad, un país o incluso un continente europero muy distinto del estándar que tenemos en mente. Es una película que constituye básicamente una defensa de la diversidad. También es una película dramática que no busca la sorpresa por la sorpresa, aunque nunca estemos seguros de cuál va a ser el resultado de la búsqueda hasta el final. El esfuerzo va encaminado a que el espectador consiga empatizar con los protagonistas; que entienda sus sentimientos, que comprenda sus prejuicios y porqué están ahí, y que les acompañe en su evolución personal durante la búsqueda. No buscan sólo a sus hijos, de alguna forma, aunque no lo sepan, se buscan a sí mismos.

En cualquier caso, la base de la película es la interpretación de sus dos protagonistas, que es excelente. A Blethyn ya la conocíamos de algún muy buen trabajo anterior, y consigue transmitir todos sus prejuicios, todos sus miedos y todos sus sentimientos sin necesidad de realizar alardes melodramáticos o histriónicos, desde la contención. Es la expresividad y la mirada, o la actitud corporal, las que nos guían en su conflicto interior. De lo mejor. Pero es que el para mí desconocido Kouyaté consigue componer una verdadera alegoría de la dignidad personal con su cuerpo y su actitud, con las escasas palabras que se le otorgan al personaje que hace que sea fenomenal.

Por supuesto, una crítica ácida al hecho de que no sea posible ver esta película en versión original. Es una película multilingüe. Se habla en inglés, se habla en francés, se habla en árabe… y no solamente esta doblada, sino que está doblada como si en todo momento se hablase el mismo idioma. Esto hace que se pierda parte del sentido del filme, desde mi punto de vista.

Resumiendo, este largometraje, correcto en su factura general y en su planteamiento, es una excelente oportunidad para reflexionar un rato sobre la diversidad, sobre la tolerancia, sobre el choque de culturas y sobre la capacidad de los seres humanos para comprenderse independientemente de su origen o fundamento cultural. Pero sobre todo es una oportunidad para presenciar una lección de interpretación por parte de sus protagonistas.

Dirección: ***
Interpretación: *****
Valoración subjetiva:
***

5 de julio de 2005, día de los atentados, me encontraba de vacaciones, de viaje en otras de las islas del archipiélago británico; en Irlanda, en Connemara - Canon Powershot G6

7 de julio de 2006, justo un año más tarde, de nuevo de vacaciones; en el mismo Londres, con toda esa variedad cultural y étnica, paseando por el West End - Fujifilm Finepix F10

Series para el verano, más extraterrestres,… Torchwood

Televisión

Doctor Who
Tor
c Whood
Torchwood

Mmmmmm… sí. Torchwood es un anagrama de Doctor Who. Si ya comenté que una de mis actividades televisivas de tiempo veraniego iba a ser recuperar las distintas temporadas del alienígena con dos corazones, también tomé la decisión recién vuelto de mi viaje de vacaciones de echarle un vistazo a uno de sus spin-offs.

Parece ser que el término se utilizó en primer lugar para camuflar las grabaciones de la serie original cuando se trasladaban para su emisión. De esta forma no había riesgo de que fueran interceptadas y su contenido conocido antes de tiempo. En un momento dado, durante la serie madre, la Reina Victoria crea el Instituto Torchwood para defender al Imperio Británico de las amenazas alienígenas. Durante un tiempo fue considerado un antagonista del Doctor, en sus esporádicas apariciones en la serie de este último. Pero poco a poco fueron preparando el terreno para crear una serie propia, en la que fueran los héroes, al frente de la cual colocaron uno de los personajes más simpáticos de los que acompañan eventual mente al Doctor; el capitán Jack Harkness (John Barrowman).

Este es un aventurero en el espacio y en el tiempo, un vividor, un timador, que en un momento dado coincide con el Doctor. Pronto sabemos que es atractivo, y que además es omnisexual. Es decir, más allá de ser bisexual, en un universo donde además de los dos sexos correspondientes a la especie humana, le tira los tejos a todo bicho viviente. Más o menos. También aprendemos en un momento dado, que no puede morir.

En estos días, he visto la tercera temporada de Torchwood. Se puede ver de forma aislada sin necesidad de haber visto las dos primeras o sus relaciones con Doctor Who. Esta configurada como una miniserie de cinco episodios, en el que cada uno es un día en una aventura en la que los protagonistas tendrán que enfrentar una amenaza extraterrestre muy peligrosa. También sirve de paso para emitir algunas críticas contra la hipocresía de la clase política y contras los militarismos.

Lo cierto es que el personaje principal tiene un tono mucho más oscuro que en la serie original, con aspectos más oscuros en su personalidad. Como contrapunto, el personaje femenino, Gwen Cooper (Eve Myles), representa los valores humanos más positivos. Solidaridad, amistad, entrega, ánimo, iniciativa,… Es la persona con la que se puede identificar el espectador normal. Es también una serie mucho más adulta, en la que sin haber desnudos ni nada por el estilo, sí que se plantean temas relacionados con la sexualidad, y también con la violencia, con la ética, con la obediencia debida a los superiores y al estado, etc.

Con sólo 5 episodios de menos de hora de duración, creo que es una alternativa válida para pasar las calurosas sobremesas del verano, siempre que seas adepto a los temas de la ciencia ficción. Así que, ya lo sabéis.

En la Bahía de Cardiff está la sede de Torchwood 3, la unidad para la que trabajan nuestros héroes - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Deacon, entre el Ill y el Ebro

Arte

A orillas del río Ill en Estrasburgo se encuentra el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de la capital alsaciana. Cuando visitamos este museo hace ya casi tres semanas, se encontraba en marcha una exposición del escultor galés Richard Deacon. No soy un entendido en escultura. Ni poco ni mucho. Reconozco que las abstractas formas de la exposición, en algún caso me pudieron llamar la atención como curiosidad, pero no me entusiasmaron gran cosa. Es lo que hay.

Aun así, tomé un par de fotos. Poco inspiradas. Pero bueno. Para que os hagáis una idea. Aunque la variedad de formas y materiales utilizados era mucha.

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

El caso es que cuando terminamos la visita al museo, realizamos la pertinente visita a la librería, para ver qué cosas interesantes podrían tener. En una mesa, había una colección de libros de distinto tipo dedicados a la obra del escultor. Y vaya usted a saber porqué, me dio por hojear un ejemplar de muestra de un librito negro, sin ilustraciones en la portada. Los datos del libro:

Water under the bridge
Richard Deacon
L’art en écrit, Jannink

Y al hojearlo, empecé a encontrar paisajes sospechosamente familiares. Como alguna de las siguientes tomadas hace algún tiempo.

Bajo el puente

Puente de la Unión (también conocido como puente de las Fuentes), sobre el río Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8

Compré el libro. No era muy caro. Este domingo, me fui paseando a los lugares que me resultaron familiares. Mucha gente a lo largo de las zonas verdes que bordean al río Ebro. Pasando la tarde. Pescando, paseando.

Puente de la Unión (conocido como puente de Las Fuentes)

Fotografía más reciente del puente desde la otra orilla - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Y allí estaba el objeto alrededor del cual gira el contenido, fotografías y texto, del librito de tapas negras. Una escultura de Richard Deacon.

La escultura

Escultura de Richard Deacon bajo el Puente de la Unión en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Descansando sobre la escultura

Los "artistas" del rotulador han dejado ya su marca indeleble en la escultura, mientras el relajado ciudadano permaneció igualmente inmóvil escuchando música mientras yo evolucionaba a su alrededor haciendo fotos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Monumento "por un tubo"

Vista general de la escultura en su entorno, en una imagen también de hace algún tiempo - Panasonic Lumix LX3

Como veis, nunca se sabe cuándo vamos a tener a nuestro alcance una obra de arte de un artista de prestigio. Lo cual no deja de ser un poquito preocupante. Uno ya no sabe cuando está ante una obra de arte, o ante uno de esos armatostes que de vez en cuando ponen los munícipes en las calles con un fin más o menos ornamental.

Bueno. Yo seguí mi paseo. Aprovechando las bondades del ambiente de la caída de la tarde en un día no excesivamente caluroso de este verano que sí lo es.

Paseo en el parque

Paseo en el parque a orillas del Ebro - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libros de fotografía del viaje a Alsacia, en Blurb

Fotografía

Últimamente he mejorado mucho mi forma de procesar las fotografías digitales. En general, para obtener copias impresas de las mismas parto del archivo RAW, y eso siempre lleva un tiempo. Pero desde que uso Adobe Lightroom, el tema es mucho más rápido, siempre que partamos de fotografías bien expuestas, que exijan ajustes básicos y sencillos de contraste, temperatura del color y disminución del ruido. Así que ya tengo preparados los dos libros de imágenes del viaje por Alsacia y alrededores que realicé a principios de julio.

Ambos libros están disponibles en Blurb, con idéntico título y distinto subtítulo. El primero está dedicado a Estrasburgo, con las excursiones a Baden-Baden y Metz. El segundo es Colmar, Mulhouse y los recorridos por los Vosgos y su somontano vitivinícola. Aunque no creo que interesen a nadie más que a mí, son públicos y pueden ser encargados. No hay beneficio personal en el precio. Sólo los costes que imputa Blurb.

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Estrasburgo, Kehl,…
por Carlos Carreter

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Alsacia, 2010
Colmar, Route des …
por Carlos Carreter

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He de decir que los hados fotográficos no han sido todo lo propicios que podrían. Un sol de justicia ha brillado durante todo el viaje, produciendo un luz dura y poco fotogénica la mayor parte del día. Y cuando uno va de viaje y con compañía no siempre puede elegir cuándo va a estar dónde. Pero bueno, ahí queda un reportaje que creo que es razonablemente representativo.

El equipo fotográfico ha sido el habitual en mis últimos viajes. Como cámara principal, la Panasonic Lumix GF1 es un compromiso adecuado entre ligereza y portabilidad y suficiente calidad de imagen en la mayor parte de las situaciones. Un 20/1,7, con una focal equivalente de 40mm en formato de 35 mm, complementado por un 45/2,8 estabilizado, focal equivalente de 90mm, me resultan suficientes para un montón de situaciones incluyendo aquellas con poca luz.

Locomotora Pacific "Fléche d'Or"

La escasa luz de la Cité du Train de Mulhouse no fue problema para la GF1 con el 20/1,7 y disparando a 400 ISO de sensibilidad; con un ruido electrónico muy contenido, la focal normal del objetivo evita deformaciones excesivas en la perspectiva de la locomotora que se hubieran producido con un gran angular.

Como cámara de respaldo llevo una Panasonic Lumix LX3, que además es útil cuando necesito un gran angular o cuando es necesaria la discreción, dado su reducido tamaño, su discreto color negro, y su nula sonoridad al disparar.

Castillo de Haut-Koenigsbourg (alrededores)

Para captar la variedad del entorno boscoso del castillo de Haut-Koenigsberg, el gran angular de la LX3 permitió separar los distintos planos del bosque con su distinto tipo de vegetación; aquí sí que vino bien la capacidad gran angular.

Quien sabe. Igual a alguno de vosotros os interesa.

Visitando PhotoEspaña 2010

Fotografía

Hay que tener afición, de verdad. Porque en Madrid, cuando hace calor, hace calor. Y en pleno mes de julio, suele hacer calor. Pero son las fechas que eligen los organizadores para organizar este certamen y hay que aguantarse. Porque luego resulta que puede merecer la pena pasar el calor por ver buenas fotografías. Me refiero a PhotoEspaña 2010, festival de fotografía que se viene celebrando desde el 9 de junio y hasta el 25 de julio. Aunque algunas exposiciones aguantarán buena parte del verano.

Una parte de las exposiciones, cualitativamente importantes, ya las visité hace unos días cuando volví de mi viaje de vacaciones. Y este viernes pasado me fui a ver unas cuantas más.

En primer lugar me fui a ver las que me interesaban que se encontraban mas alejadas del centro. Básicamente, Isabel Muñoz en la sala de exposiciones del Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid y Harold Edgerton en la Fundación BBVA. Ambas me parecieron interesantes, aunque la segunda es fundamentalmente curiosa técnicamente hablando, aunque haya bastantes logros estéticos.

Isabel Muñoz en el Canal de Isabel II

Las danzas de los derviches giróvagos y las automutilaciones y el éxtasis religioso de los fanáticos iraníes forman parte del estudio de Isabel Muñoz sobre la espiritualidad en el ser humano - Panasonic Lumix LX3

Harold Edgerton en Fundación BBVA

Un filme de la MGM nos introduce en algunas de las técnicas de Harold Edgerton en la fotografía con altas velocidades - Panasonic Lumix LX3

Después me trasladé al eje de Recoletos y Paseo del Prado donde, antes de comer, vi las imágenes de Daniel Mordzinski en el Instituto Francés, con abundancia de retratos de escritores e intelectuales de España, Francia y Sudamérica, una colectiva sobre el tema del tiempo en el Teatro Fernán Gómez, y las buenas imágenes de Adriana Lestido en la Casa de América con la mujer y la infancia como principales protagonistas. También encontré un momentito para entrar en la galería de la Fundación ONCE donde departí con unas amables personas sobre la labor de promoción artística que están haciendo con los discapacitados físicos y psíquicos.

Colectiva Entretiempos en el Teatro Fernán Gómez

Colectiva Entretiempos en el Teatro Fernán Gómez, con cosas muy interesantes,... y otras, menos - Panasonic Lumix LX3

Después de comer, y ya con compañía, seguimos bajando por el Paseo del Prado, para visitar a Bleda y Rosa y Jem Southam en el Jardín Botánico, algunas imágenes de Diane Arbus en La Fábrica Galería, y una inmensa colectiva con Manhattan como tema en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. También pasamos un momentito por la librería de la editorial La Fábrica y compramos algún libro.

Mariano Lagasca en el Jardín Botánico

Al entrar al Jardín Botánico, presentamos nuestros saludos a Don Mariano Lagasca, un aragonés ilustrado,... lo cual podríamos decir que fue un deporte de riesgo en aquella atribulada época - Panasonic Lumix LX3

Jem Southam en el Jardín Botánico

Me gustó ver el reflejo del paso del tiempo en los paisajes de Jem Southam en el Jardín botánico - Panasonic Lumix LX3

Manhattan en el Reina Sofía

Entre las muchas y variadas imágenes de la exposición sobre Manhattan en el Reina Sofía, nos llamó la atención una espectacular proyección con múltiples proyectores de diapositivas,... sí, sí, nada de proyectores multimedia,... viejas y eficaces diapositivas - Panasonic Lumix LX3

Como aún disponía algo de tiempo antes de la salida del tren, me acerqué a ver la obra de Eustachy Kossakowski, un autor desconocido para mí, a las salas de exposiciones del Circo Price, y luego a ver la obra de Alejandra Laviada en la Sala El Águila de la Comunidad de Madrid. Y después de eso, ya, al tren, y de regreso al charco.

En resumen, mucho, casi demasiado para un solo día, muy variado, y con calidad diversa. Pero estuvo bien.

Eustachy Kossakowski en el Circo Price

Fotografías y proyecciones de imágenes de Eustachy Kossakowski en las salas de exposiciones del Circo Price - Panasonic Lumix LX3

Alejandra Laviada en la Sala El Águila de la Comunidad de Madrid

Fotografía de esculturas de lo más diverso es lo que nos propone Alejandra Laviada en la Sala El Águila de la Comunidad de Madrid - Panasonic Lumix LX3

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3

En tren por Alsacia,… y algo de Alemania,… y puestos, por Lorena,… y con un coche alquilado

Trenes, Viajes

Alsacia es una región poblada, muy poblada de Francia. Y es vecina de otras regiones importantes de Alemania o Suiza,… o de la propia Francia. Por lo tanto, el sistema de transportes públicos es muy importante. Y aprovechable para el viajero o el turista.

Aunque las rutas internacionales no están tan explotadas como en otros puntos, no faltan los trenes que unen Francia con Alemania o Suiza, casi todos ellos con paso obligado por Estrasburgo. Son frecuentes las ramas del TGV que procedentes de Paris-Est se dirigen a Basilea o a Stuttgart, además de las que terminan en las propias ciudades alsacianas. También hay algunos trenes más convencionales internacionales que pasan por el lugar; así, el tren que nos devolvió a Estrasburgo después de nuestra excursión a Baden-Baden fue un Eurocity procedente de Munich que terminaba en la capital alsaciana. O el tren que cogí en Colmar para luego enlazar en Estrasburgo con los regionales al aeropuerto era un Iris procedente de Zurich con destino Bruselas, con coches suizos, belgas y luxemburgueses. Sólo la locomotora era de la SNCF.

Dos ramas TGV de distinta generación

Es frecuente que dos ramas TGV de distinta generación lleguen unidas a Estrasburgo; tras desacoplarse, sólo la más moderna continuará viaje hacia Basilea - Pansonic Lumix LX3

Eurocity procedente de Munich con destino Estrasburgo

Eurocity procedente de Munich con destino Estrasburgo, haciendo su entrada en la estación de Baden-Baden - Panasonic Lumix LX3

No obstante, los servicios más importantes para la movilidad local son los servicios TER que recorren la Alsacia, y eventualmente conectan con las regiones adyacentes. Los hay de diversos tipos. Desde las modestas, aunque modernas, unidades diesel que conectan trayectos próximos y líneas secundarias de baja densidad de tráfico, a los rápidos trenes que circulan a 200 km/h y que son semi-directos entre las principales ciudades de la región. También son utilizables para viajar a regiones próximas, y un servicio TER utilizamos para visitar Metz.

Unidades diesel para recorridos cortos

Sencillos pero cómodos trenes diesel son los que unen Estrasburgo con el aeropuerto de Enzheim - Panasonic Lumix LX3

TER con destino Colmar, a la caída de la tarde

En un tren similar al anterior, me desplacé entre Mulhouse y Colmar; cómodamente realicé un viaje con numerosas paradas entre las dos ciudades más importantes del Alto Rin - Panasonic Lumix LX3

Coche del TER Alsace 200 km/h

Los coches de los TER Alsace a 200 km/h son amplios y cómodos, y nada tienen que envidiar a los coches de los trenes de largo recorrido o grandes líneas - Panasonic Lumix LX3

TER con destino Estrasburgo

El automotor eléctrico entre Metz y Estrasburgo tenía un aspecto externo más anticuado, pero su interior estaba en muy buen estado y muy cómodo - Panasonic Lumix LX3

Entre los servicios regionales, cabe destacar lo que los franceses llamar el Metro-Rhin, servicios regionales o casi de cercanías, que unen Estrasburgo con algunas poblaciones alemanas, siendo la más importante Ofenburg, y que permite enlazar con la compleja y eficaz red ferroviaria alemana. Estos servicios pueden ser realizados por trenes tanto alemanes como franceses. Hay que decir que en territorio alemán, uno saca billetes de un destino a otro en las máquinas expendedoras de Die Bahn, pero son utilizables en los trenes de todas las compañías que incluya el recorrido.

Metro-Rhin

Este tren alemán hace el recorrido entre Estrasburgo y Ofenburg, aunque nosotros nos apeamos en Appenweier para enlazar con destino a Baden-Baden - Panasonic Lumix LX3

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Un ejemplo de los numerosos enlaces que se pueden usar en las estaciones alemanas; este trenecillo en la estación de Baden-Baden con aspecto de tranvía pertenece a la red de cercanías (S-bahn) de la ciudad de Karlsruhe - Panasonic Lumix LX3

Aunque la página de la SNCF es razonablemente competente a la hora de planificar el viaje por territorio francés, nosotros nos guiamos más por las propuestas que nos ofrecía Die Bahn, que valen para todo el territorio europeo. Por ejemplo, para ir de Colmar al aeropuerto de Enzheim, la SNCF me ofrecía un viaje de dos horas de duración con transbordo en Selestat, mientras que Die Bahn me proponía otro viaje de una hora de duración con transbordo en Estrasburgo… ¿Alguien tiene alguna duda de qué opción escogí?

Finalmente, para visitar ciertas zonas de Alsacia, especialmente los entornos más rurales y más de montaña, fue necesario alquilar un cochecillo. No son baratos por la zona, pero que se le va a hacer.

Twingo

El Twingo estacionado en una carretera de montaña, cerca del Champ de Feu, en los Vosgos alsacianos - Panasonic Lumix LX3