Lecturas de vacaciones: Seis tumbas en Múnich y El asombroso viaje de Pomponio Flato

Literatura

Esto de llevarse algún libro para las vacaciones siempre es un tema delicado. Si es demasiado profundo y serio, corres el riesgo de que no te concentres dada la ligereza general de la situación, y si es demasiado superficial y leve, como ya me ha pasado en alguna ocasión, que sea malo. En cualquier caso, en esta ocasión me he decantado por cosas no demasiado profundas. Al fin y al cabo, mi previsión es que fundamentalmente me los iba a leer en los días de ida y vuelta, como así ha sido. Vayamos al grano.

1. Novela negra en la posguerra europea.

El autor de esta novela, Mario Puzo, es famoso esencialmente por una de sus novelas, El padrino, y por colaborar en el guion de la película que le dio fama. La novela la leí hace mucho años, y no me dijo gran cosa. Y la verdad es que, literariamente hablando, yo no le conocía más. Pero vi la novelita que hoy nos ocupa, baratita, de verano, y me la cogí.

Seis tumbas en Múnich
Mario Puzo
Edición Zeta Tapa Dura Limitada; Barcelona, 2010
ISBN: 9788498723755

Para empezar, el título en castellano es una mala traducción y no tiene sentido. No son “seis tumbas en Múnich”, sino “seis tumbas hasta Múnich”, me parece a mí aunque no soy un experto (six graves to Munich). Y así sí que tiene sentido.

La historia va de un antiguo agente de la inteligencia americana que salta para colaborar con la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, y que es apresado junto con su esposa embarazada francesa, trasladado a Múnich, donde esta muere y el es torturado y dado por muerto al final de la guerra. Años después comienza una historia de venganza contra los siete torturadores, en la que intervendrán, de un modo u otro, una prostituta con la que mantendrá un affaire y un agente de la CIA bastante cínico.

La novela me la merendé en el viaje de ida a Estrasburgo, porque es muy fácil de leer. Tampoco tiene mucha miga; está llena de tópicos. Da la impresión de encontrarse más cerca de la novela barata de crimen de estas que se hacían como churros con el fin de producir una evasión fácil al lector que de un relato de un escritor con pretensiones de calidad. Los personajes son estereotipados, y muchas de las situaciones poco creíbles.

Pero bueno, cumple con el fin de entretener las horas muertas de los trenes, los aeropuertos y los aviones. Y es muy barata. Hasta ahí llega. Más tras la foto.

Marienplatz

Marienplatz de Múnich, presunto escenario, aunque no está claro de algunos pasajes del libro - Canon Digital Ixus 860IS

2. “Investigaciones detectivescas” en la Galilea de principios del siglo I.

Hacía mucho que no leía una novela de Eduardo Mendoza, un escritor cuya seña de identidad es el humor, la ironía y la irreverencia general hacia las instituciones. Para mí siempre será el señor que me hizo desternillarme en el “año triunfal” con su Sin noticias de Gurb. Veamos que me ha parecido esta novela histórica de la que en su momento escuché muchas alabanzas cuando salió publicada por primera vez.

El asombroso viaje de Pomponio Flato
Eduardo Mendoza
Booket (Seix Barral); Barcelona, 2010
ISBN: 9788432250705

Mendoza nos traslada al siglo I de nuestra era, en tiempos del emperador César Augusto, cuando el personaje central, un filósofo romano de nombre Pomponio Flato, va por Oriente Medio buscando las aguas que remedien su mal crónico, relacionado con su nomen. Pero tras una serie de peripecias, pierde sus bienes, y acaba en un pueblo de Galilea, Nazaret, dónde es contratado por un niño, Jesús, para que investigue un asesinato del cual ha sido acusado y condenado, presuntamente de forma injusta, su padre, José. Bueno… supongo que ya sabéis por donde van los tiros.

El libro está escrito, como es costumbre de forma muy irónica, criticando a todo y a todos, a los judíos, a los romanos, a los griegos, y de forma derivada a los países que en la actualidad han adquirido el papel de aquellos. No faltan las risas, especialmente en los primeros capítulos, y se ponen en solfa constantemente el papel de las creencias y las organizaciones religiosas.

No obstante, la historia va perdiendo fuelle conforme pasan los capítulos. Es como si hubiese un idea inicial buena, pero que luego no se sabe muy bien como acabar, resultándome floja la historia en comparación con otros relatos del autor, y en general. Pero no deja de mantener una sonrisa en tu boca, además de alguna eventual carcajada. Cumple con su misión de lectura veraniega, para rellenar tiempos muertos, que en un viaje desde Colmar hasta Madrid son muchos.

Ponts couverts

Una mujer musulmana pasea por los Ponts Couverts de Estrasburgo; el libro de Mendoza nos recuerda que los originales árabes, creían en Alá, pero no fueron monoteístas hasta la llegada de Mahoma - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8