[Libro] Nunca me abandones

Literatura

Después de la impresión que me causó la película Nunca me abandones, encontré en una librería la novela de Kazuo Ishiguro, y decidí que tenía que leerla para poder aprehender todos los matices de esta dura y conmovedora historia. Y hecho está. Ahora ya sólo me queda volver a ver la película en versión original y no doblada, para terminar de darle la dignidad que merece.

Nunca me abandones
Kazuo Ishiguro
Compactos Anagrama; Barcelona, 2007
ISBN: 9788433972743

En lo que se refiere al argumento de la narración, vale en líneas generales lo que comenté en la entrada dedicada a la película. El libro se narra en flashback. Kathy H. nos va contando su vida y su relación, un peculiar trío, con sus compañeros del colegio, Ruth y Tommy. Reproduzco, modificado lo que escribí en su día.

Primer acto: Hailsham (años 70) – Conocemos a KathyTommy Ruth, tres niños de alrededor de once años que estudian en lo que aparenta ser un típico internado inglés, bajo la supervisión de los custodios, en un entorno más liberal de lo que solemos encontrar en este tipo de centros. Los niños viven en un entorno protegido, bien cuidados y alimentados, con supervisión médica, y con actividades que alienta el deporte y la actividad física, así como la creación artística. Al mismo tiempo que van desarrollando sus personalidades y sus relaciones, descubren el amor y el sexo, también van tomando conciencia de que hay algo que “se dice y no se dice”. Que no son como los “normales”. Que sus vidas tienen un fin. Ser donantes de órganos para que los normales puedan prolongar sus vidas..

Segundo acto: Cottages (años 80) – Ya convertidos en unos adolescentes de 18 años, los protagonistas han abandonado el colegio. Tommy y Ruth son pareja, y junto con Kathy (y otros similares viven en unas pequeñas casas de campo en relativo pero no absoluto aislamiento del resto de la sociedad. Viven su vida entre mitos sobre su destino y sobre como podrán demorarlo. Especialmente, sufren por el mito de que si dos donantes se enamoran reciben un aplazamiento en las donaciones. Al final de este periodo, la pareja que forman Tommy Ruth entra en crisis, y Kathy opta por dedicarse a ser cuidadora de aquellos donantes que ya han comenzado el proceso de donaciones. Los tres compañeros se separan.

Tercer acto: Donantes (años 90) – En una visita de Kathy a una de las donantes a las que cuida, se encuentra en el hospital con Ruth que ya ha realizado dos donaciones y se encuentra en mal estado de salud. Tras hablar entre ellas, optan por reunirse con Tommy que también ha realizado una donación, aunque se encuentra bien. Retoman la amistad, y Ruth confiesa su interferencia cuando niña en la relación entre sus dos amigos, expresando su lamento. Kathy y Tommy se convierte en pareja y, sintiendo que se amor es verdadero buscan a sus viejos responsables del colegio para conseguir un aplazamiento. Y ahí se encontrarán con la realidad completa de sus vidas, que dejaré que descubra el potencial lector.

Lo cierto es que es en esa visita final a esos antiguos responsables del colegio cuando la novela desvela en toda su crudeza la reflexión sobre la inmoralidad que subyace en la sociedad. En la capacidad para discriminar, para considerar menos que humanos a otros, incluso cuando se sacrifican por todos nosotros. A lo largo de la narración, descubrimos un conjunto de personajes, clones criados para servir como donantes, que tienen sentimientos, inteligencia, anhelos, esperanzas. Tan apenas aparecen personas “normales” en la narración. Sólo algunos cuidadores, y poco más. Sin embargo, ese en esos estremecedores capítulos finales cuando conocemos el paisaje social completo de la sociedad, plenamente distópica, en la que se desenvuelven nuestros protagonistas, con quienes sin duda hemos llegado a empatizar.

Como toda narración situada en una sociedad distópica, mostrar al lector los defectos profundos que presenta la sociedad real, mediante situaciones extremas pero que tienen su punto de anclaje en la realidad. Siempre me han gustado este tipo de narraciones. 1984, Un mundo feliz, El señor de las moscas, Fahrenheit 451, La naranja mecánica, Los hijos de los hombres,… son algunos ejemplos claros. Pero en la novela de Ishiguro todo es más sutil. Sabemos que algo es diferente. Sabemos que es una historia alternativa a la real de finales del siglo XX. Pero todo tiene aspecto de normalidad. De cotidianidad. Sólo al final somos plenamente conscientes de hasta que punto se nos está presentando una sociedad inmoral, viciada, en la que no se sabe si merece la pena vivir…

Una lectura que me ha impresionado y me ha emocionado. Y que recomiendo sin lugar a dudas. Lo mismo que recomendé su adaptación cinematográfica, quizá algo inferior, pero plenamente fiel al relato y al espíritu del relato.

Un cementerio en la población costera de Ilfracombie, en la costa de North Devon, Inglaterra; un rincón como cualquier otro de los que recorren los protagonistas de la novela - Fujifilm Finepix F10