[TV] Cosas de series; animación de “altura” y de tal palo tal astilla

Televisión

Esta semana voy con dos series muy distintas, vistas las últimas semanas, que sólo comparten dos características en común. Ambas las he visto en Netflix, ambas son entretenidas, pero no ofrecen tanto como podrían.

Tenkū Shinpan [天空侵犯] conocida también como High-rise Invasion e Invasión de altura (o en las alturas), es la típica serie adaptada de una serie manga, destinada al público juvenil masculino, en la que los protagonistas de la serie han sido abducidos de su mundo natural, y trasladados a un mundo alternativo, distópico o como lo quieras llamar. Las protagonistas de esta serie son chicas escolares adolescentes que de repente se despiertan en una ciudad similar a Tokio, llena de edificios altos y rascacielos, no pudiendo moverse más que por las azoteas y pisos altos de los mismos, sorteando una serie de peligros encarnados en seres humanos enmascarados, que pueden llevarles a la muerte. Como muchas series destinadas al público juvenil masculino, las chicas tienen un aspecto hipersexualizado, al mismo tiempo que comportamientos mojigatos, y una cierta cantidad de lo que eufemísticamente llaman fan service. La serie alterna momentos de aventura y acción que son bastante entretenidos, con impases de palabrería y ñoñería en la que suelen jugar con la ambigüedad en las relaciones entre las chicas, entre la amistad y una tensión sexual no resuelta, que probablemente nunca se resolverá. En su conjunto… no tengo claro que vaya a ver una segunda temporada, aunque tampoco lo desdeño según las circunstancias. Estaría entre las series del montón que nos llegan desde el mercado nipón.

Tokio de los edificios altos y modernos… ese es el del anime de hoy.

Y luego está Ginny & Georgia, una serie que parece ha pegado fuerte en la cadena de vídeo bajo demanda en su primera temporada. Georgia Miller (Brianne Howey), una rubia madre de treinta años, de buen ver, con una hija de quince, de padre afroamericano, Ginny (Antonia Gentry), y otro hijo mucho más jovencito, de padre caucásico, Austin (Diesel La Torraca), se establecen en una localidad próspera de Nueva Inglaterra procedentes de Tejas, buscando comenzar una nueva vida, tras enviudar y heredar los bienes del finado. Pero esta peculiar familia arrastra muchos secretos y puntos oscuros en su vida anterior como para que todo sea fácil. La serie se deja ver, pero tiene un grave problema. No sabe lo qué quiere ser de mayor. ¿Una comedia de interacciones madre/hija tipo Gilmore? ¿Una de crímenes con huidas hacia adelante? ¿Un drama de instituto? ¿Una crítica social sobre el racismos y el sexismo encubiertos en las comunidades pretendidamente liberales y abiertas del nordeste americano? Todo a la vez. Nada de lo anterior en realidad. Toca muchos palos, pero sin definirse del todo, y con un montón de historias paralelas, que no sabemos dónde llevan… o simplemente no llevan a ninguna parte. Pero es entretenida. Un poco absurda en algún momento, pero entretenida.