Autor: Carlos
Viajes – Gullfoss, donde foss es cascada – Islandia
Sin categorizarViajes – el géiser o Geysir que dio nombre a todos los demás – Islandia
Sin categorizarViajes – Thingvellir, el parlamento más antiguo… O eso dicen en Islandia
Sin categorizarViajes – no… No me acaba de enganchar la iglesia esta de Reikiavik – Islandia
Sin categorizarViajes – en las fuentes geotermales de Krysuvik – Islandia
Sin categorizarViajes – las calderas de Pedro Botero se asoman a la faz de la tierra – Islandia
Sin categorizarViajes – Laguna Azul… Pelín decepcionante – Islandia
Sin categorizarViajes – habitación con vistas al océano, Keflavik
Sin categorizarViajes – vuelo «nocturno» a Reikiavik
Sin categorizar[Cine] Capitán Kóblic (2016)
CineCapitán Kóblic (2016; 352016-1706)
Estoy a punto de pasar en el Cuaderno de ruta al modo sólo fotos durante unos días, pero antes quería dejar resultas algunas cuestiones por aquí.
En primer lugar, las fotografías que acompañan a esta reseña de cine son de una salida ayer con Fotógraf@s en Zaragoza, en la que estuvimos por la mañana en el pantan0 de Búbal, en el valle de Tena, Pirineo Aragonés. Es un sitio muy conocido para mí, del que sin embargo tengo pocas fotografías, cosa que tengo que resolver. Como la mayor parte del tiempo estuve fotografiando con una cámara para película tradicional, tardaré un tiempo en hacer el comentario de la salida, pero de momento os dejo algunas fotos que hice con la compacta digital que también me llevé.

Esta imagen del pantano de Búbal con Tramacastilla de Tena y el bosque del Betato en frente, y dominando sobre ellos el macizo de Peña Telera, nos recuerda el plano final de una película reciente, Julieta de Pedro Almodóvar.
En segundo lugar,… la película. Vista ya hace unos días, esta coproducción hispanoargentina dirigida por Sebastián Borensztein, venía avalada por una serie de comentarios positivos y por el hecho de que esté protagonizada por el siempre solvente Ricardo Darín, que en esta ocasión encarna el triste papel de uno de los pilotos que realizaba los vuelos de la muerte de la dictadura fascista argentina para deshacerse de los disidentes al régimen.
La premisa de partida, esa huída llena de remordimientos de este capitán Kóblic encarnado por Darín, refugiándose en algún remoto lugar de la pampa, al mismo tiempo que incluso en este sitio tiene que enfrentarse a la corrupción y decadencia moral del país parecía sobradamente atractiva. Sin embargo, por algún motivo la historia no acaba de cuajar, y deambula por los poco más de 90 minutos sin acabar de definirse. No sabemos si es un romance, con una Inma Cuesta que, más haya de su habilidad para impostar el acento argentino y lucir como florero, si quiere ser un drama político, o una del oeste translocada al paisaje argentino. Quizá este último aspecto, con el enfrentamiento con el corrupto policía Velarde, interpretado por Oscar Martínez, lo que más vale de la cinta, podría haber sido lo que más podría haber dado de sí. Pero su resolución sumaria, y que no se exprime a fondo con un mayor conocimiento de unos personajes dibujados groseramente con trazo grueso, hace que tampoco se luzca lo que debiera.

Almodóvar nos lo vendió como un paisaje suizo, pero el bello paisaje tensino (gentilicio del valle de Tena) es muy aragonés e ibérico.
Buen trabajo actoral que no basta para sacar de la insipidez a un largometraje que prometía mucho más, y que a larga cuenta con la virtud de tener una duración muy contenida. Lo cual se agrade porque parece que Borensztein tenía mucho menos que contar de lo que parecía. Los incondicionales de Darín disfrutarán de su presencia en pantalla, y tiene algunos momentos interesantes. Por lo demás… muy muy muy normalita. Aprobando por los pelos.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ***
- Valoración subjetiva: ***

Como lo ponen de manifiesto sus castizas indicaciones… ¿A alguien la apetece darse un paseo por el Camino de las Palizas?
[Televisión] Cosas de series; el episodio 9
TelevisiónAyer pudimos ver el episodio 9 de Game of Thrones. Fue… como me gusta a mí el buen chuletón… poco hecho,… sangriento. Episodio que era esperado con ansiedad por el respetable… el título en sí mismo era una provocación a dicha ansiedad; Battle of the Bastards. Todo el mundo esperaba que sucediese un determinado acontecimiento, pero nadie se fiaba un pelo. Una serie que mató a su protagonista en el episodio 9 de su primera temporada, y presumiblemente va a tener al menos siete,… no es de fiar. Si queréis saber lo que pasó en esa batalla entre bastardos, traducción adecuada en este caso, más que «cabrones» que es otra traducción adecuada para «bastards» en muchas ocasiones. Sólo dire, como diría la recordada y llorada Ygritte (Rose Leslie),… «You are a fool, Jon Snow». Menos mal que hay mujeres.

Cuando pensamos en los duros enfrentamientos en el Norte de Westeros, el pensamiento se nos va al norte de las islas Británicas o aun más allá.
Pero es que a estas alturas todos sabemos que el episodio 9 de una temporada de Game of Thrones (Juego de Tronos para quienes lo vean, lamentablemente, en versión doblada), es especial. Hagamos un repaso:
Temporada 1 – Baelor: Sobre decapitaciones y demás sorpresas sorpresivas.
Temporada 2 – Blackwater: Nos deslumbramos todos con una gran batalla bien caliente.
Temporada 3 – The Rains of Castamere: Estáis todos invitado a una boda… roja.
Temporada 4 – The Watchers on the Wall: Nos deslumbramos todos con una gran batalla bien fría.
Temporada 5 – The Dance of Dragons: Esta temporada se sale un poco de la norma, ya que los acontecimientos notables e impactantes se reparten entre los episodios 8, 9 y 10.
Temporada 6 – Battle of the Bastards: Ya hemos hablado al principio… nos queda la duda de cómo va a ser el episodio 10 y último de la temporada, no visto todavía a la hora de redactar esta entrada.

Así que hoy nos iremos a las viejas fortalezas en ruinas que encontramos dispersas por Irlanda.
Vemos que hay un patrón muy claro. Que sólo queda diluido en la temporada 5, en la que los acontecimientos más trascendentes o impactantes se reparten en los últimos tres episodios de la misma, y el noveno actúa como enlace entre el octavo y el décimo. A estas alturas, cualquier aficionado a los acontecimientos en Westeros y Essos espera con ganas estos novenos capítulos. Pero… que nadie dé por finiquitada la temporada 6. Hubo un tiempo en que el último episodio de la temporada servía para encaminar a los personajes a lo que les deparase el futuro en la siguiente. Pero ahora sabemos que están pasando cosas a gran velocidad.
Frente a quienes opinan que en la sexta temporada han pasado pocas cosas, yo soy de los que opinan en que muy al contrario ha servido para encarrilar de forma muy proactiva el final de la serie. Desconozco si la serie va a tener siete u ocho temporadas… no más. O más bien si va a tener una séptima temporada, que como viene siendo costumbre en los últimos tiempos con películas y series de televisión, se va a desdoblar en dos años… Pero estamos mirando ya hacia el final. Y por fin sabemos algo… ese final no va a ser cosa de hombres… salvo sorpresas. Ese final va a ser cosa de mujeres. Que son las que están resultando empoderadas y fuertes en estos momentos. Si a mi me dicen al principio de la serie que la pija tonta de Sansa Stark (Sophie Turner) se iba a convertir en la fría estratega que es ahora… «You are a fool, Jon Snow».
Pero que nadie se confíe… «Winter is coming… yet».

En concreto, por los condados de Galway y Clare.










