[Cine] Todos lo saben (2018)

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Todos lo saben (2018; 44/20180917)

Reconozco que me llamó la atención la noticia que decía que el director iraní Asghar Farhadi, del cual he visto sus dos últimas películas, que me parecieron absolutamente magníficas, de primer orden, iba a rodar una película en España, con actores españoles, hablada en español, con financiación hispanofrancesa, esto último si no estoy mal informado.

El planteamiento es el siguiente. La boda de una de las hermanas de una familia destacada en su pueblo, que localizaríamos en algún lugar indeterminado de Castilla, en el sentido amplio de este término geográfico e histórico, lleva al reencuentro de todos sus miembros, incluidas Laura (Penélope Cruz) y su hija Irene (Carla Campra), que viven en Argentina. Nada extraño. Como muchas familias relativamente amplias de este país que tienen miembros dispersos por la geografía española, o incluso fuera de ella. Pero en la alegría de la fiesta un hecho tremendo sucede. Irene desaparece, aparentemente secuestrada. Y a partir de ahí saldrán a flote las miserias de una familia y de un pueblo, donde no faltan los antiguos o los rencores. La España profunda emergiendo de lo que parece un entorno rural pero actual; menos de lo que parece.

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Cualquier entorno rural de la España interior nos puede vale para ilustrar la entrada de hoy. Poco importa dónde sea…

Nos preguntábamos hasta que punto el director iraní podía trasladar a España una de sus historias. Hasta que punto las realidades de la sociedad iraní, que conoce bien y que también había trasladado en películas anteriores, podían tener equivalencias y paralelismos en la sociedad española. El caso es que en ningún momento sientes que esta película esté realizada por un director extranjero que ni siquiera habla castellano y que ha tenido que trabajar con intérpretes. La historia encaja en nuestro medio, resulta creíble. Y nos hace reflexionar hasta que punto toda nuestra sociedad a avanzado en el siglo XXI, o hasta que punto hay valores anclados en lo más oscuro y carpetovetónico de los países de las culturas mediterránea, como España, o levantina, como la iraní. Supongo que carpetovetónico no es un término adecuado para Irán, pero seguro que hay alguno parecido.

Frente a películas anteriores, la historia no es perfecta. Se alarga, se hace algo reiterativa en una serie de situaciones, sin aportar nada en esos minutos de prolongación. Pero se sostiene por su excelente plantel de intérpretes, de lo más granado de la profesión actoral en España (o en Argentina). Cruz está al nivel de la mejor de sus interpretaciones, una interpretación que no aparece más que de vez en cuando y no precisamente en sus rentables aventuras americanas. Algo parecido sucede con Javier Bardem, que nos ofrece un papel distinto al encasillamiento que ha sufrido en EE.UU., más vulnerable, y que pone de manifiesto que puede ser un buen intérprete más allá de su determinante físico. Y que podemos decir que no se haya dicho ya de Ricardo Darín. Acompañados por unos cuantos ilustres que siempre enriquecen las películas donde aparecen; Eduard FernándezElvira MínguezRamón Barea,… Entre los más jóvenes, la presencia de Bárbara Lennie nos sabe a poco, tiene mucho oficio esta actriz. Sin embargo, Inma Cuesta sigue sin convencernos; no obstante, su papel no es lo suficiente importante como para que dañe el resultado final. Y otros que no menciono para no ser prolijo. Pero desde luego, el apartado interpretativo es probablemente lo más destacado de la película.

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Película que no está el nivel de las anteriores de Farhadi, pero no obstante es perfectamente recomendable, y te reconcilia con las capacidades del cine español, tan vapuleado últimamente por interpretaciones mucho más pobres que lo que vemos aquí, por comedias banales y hasta casposas, y por películas de género mucho menos afortunadas de lo que muchos de sus fans son capaces de admitir. Que pena que tenga que venir un director de fuera a recordárnoslo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Cine] Capitán Kóblic (2016)

Cine

Capitán Kóblic (2016; 352016-1706)

Estoy a punto de pasar en el Cuaderno de ruta al modo sólo fotos durante unos días, pero antes quería dejar resultas algunas cuestiones por aquí.

En primer lugar, las fotografías que acompañan a esta reseña de cine son de una salida ayer con Fotógraf@s en Zaragoza, en la que estuvimos por la mañana en el pantan0 de Búbal, en el valle de Tena, Pirineo Aragonés. Es un sitio muy conocido para mí, del que sin embargo tengo pocas fotografías, cosa que tengo que resolver. Como la mayor parte del tiempo estuve fotografiando con una cámara para película tradicional, tardaré un tiempo en hacer el comentario de la salida, pero de momento os dejo algunas fotos que hice con la compacta digital que también me llevé.

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Esta imagen del pantano de Búbal con Tramacastilla de Tena y el bosque del Betato en frente, y dominando sobre ellos el macizo de Peña Telera, nos recuerda el plano final de una película reciente, Julieta de Pedro Almodóvar.

En segundo lugar,… la película. Vista ya hace unos días, esta coproducción hispanoargentina dirigida por Sebastián Borensztein, venía avalada por una serie de comentarios positivos y por el hecho de que esté protagonizada por el siempre solvente Ricardo Darín, que en esta ocasión encarna el triste papel de uno de los pilotos que realizaba los vuelos de la muerte de la dictadura fascista argentina para deshacerse de los disidentes al régimen.

La premisa de partida, esa huída llena de remordimientos de este capitán Kóblic encarnado por Darín, refugiándose en algún remoto lugar de la pampa, al mismo tiempo que incluso en este sitio tiene que enfrentarse a la corrupción y decadencia moral del país parecía sobradamente atractiva. Sin embargo, por algún motivo la historia no acaba de cuajar, y deambula por los poco más de 90 minutos sin acabar de definirse. No sabemos si es un romance, con una Inma Cuesta que, más haya de su habilidad para impostar el acento argentino y lucir como florero, si quiere ser un drama político, o una del oeste translocada al paisaje argentino. Quizá este último aspecto, con el enfrentamiento con el corrupto policía Velarde, interpretado por Oscar Martínez, lo que más vale de la cinta, podría haber sido lo que más podría haber dado de sí. Pero su resolución sumaria, y que no se exprime a fondo con un mayor conocimiento de unos personajes dibujados groseramente con trazo grueso, hace que tampoco se luzca lo que debiera.

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Almodóvar nos lo vendió como un paisaje suizo, pero el bello paisaje tensino (gentilicio del valle de Tena) es muy aragonés e ibérico.

Buen trabajo actoral que no basta para sacar de la insipidez a un largometraje que prometía mucho más, y que a larga cuenta con la virtud de tener una duración muy contenida. Lo cual se agrade porque parece que Borensztein tenía mucho menos que contar de lo que parecía. Los incondicionales de Darín disfrutarán de su presencia en pantalla, y tiene algunos momentos interesantes. Por lo demás… muy muy muy normalita. Aprobando por los pelos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
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Como lo ponen de manifiesto sus castizas indicaciones… ¿A alguien la apetece darse un paseo por el Camino de las Palizas?

[Cine] Truman (2015)

Cine

Truman (2015); vista el 6 de noviembre de 2015.

Película con DNI español, dirigida por Cesc Gay, pero con abundante ADN argentino. Y lo que hace atractivo esta película es especialmente la parte del reparto que nos llega del otro del Atlántico. Veamos lo que ha dado de sí.

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La película se presenta en Montreal… en un Montreal completamente cubierto de nieve y no primaveral como en la fotografía.

Tomás (Javier Cámara) es un ingeniero español que está casado y vive con su esposa y sus niños en las afueras de Montreal. Un día coge un avión, ante la llamada de Paula (Dolores Fonzi), la prima de su mejor amigo, Julián (Ricardo Darín), y se viene a Madrid. Este último esta enfermo, con un cáncer de pulmón, y el pronóstico no parece ser bueno. Tendrán cuatro días para poner sus cosas en orden. Entre ellas, encontrar unos “padres” o “madres” adoptivos para Truman, el perro de Julián.

Nos llega esta película rodeada de críticas muy positivas. La película, desde el punto de vista de su realización, está dirigida y producida con oficio. El guion… es previsible. Quizá demasiado previsible. Una buena parte de las situaciones y los personajes están un poco estereotipados, aunque hay varios diálogos disfrutables o interesantes, moviéndose siempre en el terreno del drama con notas de humor.

Se desarrolla la mayor parte del tiempo en Madrid... un Madrid muy tranquilo y recogido.

Se desarrolla la mayor parte del tiempo en Madrid… un Madrid muy tranquilo y recogido.

Indudablemente, como decía, siempre es interesante ver lo que nos ofrece Ricardo Darín. Y efectivamente, este actor suele ser capaz de levantar una película del aprobado al notable alto con una habilidad poco frecuente. Y en este caso el punto de partida estaba algo más arriba que el aprobado. Javier Cámara siempre me ha parecido un actor limitado en su registro. Y esta película no me va a hacer cambiar de opinión a pesar de las alabanzas que he leído sobre el papel que hace. Lo que sí es cierto es que me resulta fácil empatizar con su personaje, que está bien adaptado a sus características. A pesar de sus limitaciones, no deja de ser un acierto de reparto. Es esa persona que no parece capaz de expresar de forma muy abierta o efusiva sus sentimientos, sin que eso implique no los tenga y sean profundos. Me identifico hasta cierto punto con el personaje. Además de esto, la muy atractiva desde todos los puntos de vista Dolores Fonzi sería la tercera pata del banco, aunque su presencia sabe a poco. Varios ilustres de la interpretación española aparecen en intervenciones que son poco más que cameos en varias ocasiones.

Película que se deja ver bastante bien, incluso bastante recomendable a pesar de su previsibilidad, aunque en los últimos tiempos nos han llegado propuestas más interesantes sobre los enfermos que afrontan una enfermedad potencialmente terminal. Como las que nos llegan de la fría escandinavia, o las historias de adolescentes enfermos. Incluso la película japonesa que acabo de ver y que comentaré dentro de unos días, cuando la haya reposado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
E incluso les da tiempo a pasear por los canales de Amsterdam.

E incluso les da tiempo a pasear por los canales de Amsterdam.

[Cine] Relatos salvajes (2014)

Cine

Relatos salvajes (2014)

Nos vamos al cine a ver una de las película de moda en esta escandalosamente poco llamativa temporada de otoño desde el punto de vista cinematográfico aprovechando la llamada “fiesta del cine”. Creo que este es el tercer año consecutivo en el que durante tres días, si te registras previamente y llevas la acreditación correspondiente, las entrada salen muy baratitas. No sé si el precio es igual en toda España. A mi me costaron 2,90 euros. Este año la novedad es que si sacabas la entrada por internet, ni siquiera necesitabas el registro previo y la acreditación. Simplemente, la entrada estaba a ese precio. Tengo serias dudas de que más allá de la noticia puntual de cines llenos entre semana haya un efecto real y duradero en la afición y afluencia habitual a las salas de cine, pero…

La sala estaba llena un martes a las siete menos cuarto para ver la película dirigida por el argentino Damián Szifrón, y producida por los Almodóvar. No sé muy bien si oficialmente la película cuenta como argentina o española, o mitad y mitad. Estas cosas nunca se saben. En cualquier caso, desde mi punto de vista el sabor es netamente porteño; argentina. Son seis historias. Seis relatos cortos, incluso alguno cortísimo. Todos tienen en común una cosa. La indignación del ciudadano común ante la actitud chulesca del prepotente. Y la violencia que deriva de ello. El prepotente puede ser el conjunto de la sociedad que machaca a un individuo, la administración pública, un cacique de pueblo, un ricachón, un ejecutivo en su automóvil alemán de gama alta o el novio que se tira a su compañera de trabajo que está buenísima ante las narices de su futura.

Escenas callejeras

Naturalmente, hoy hay que dedicar el conjunto de la entrada, también sus fotografías, a lo cotidiana, a las escenas de cada día en las ciudades actuales.

Todos los cortometrajes que conforman la película tienen argumentos que te dejan una ineludible sensación de déjà vu. Son historias cuyas variantes hemos podido ver ya en alguna ocasión en la pantalla grande o pequeña de una forma u otra; pero que sumadas conforman el fresco del descontento y la indignación que observamos en muchas sociedades modernas. No todos los episodios están igual de bien resueltos o te atrapan de la misma forma. Y quizá se abusa un poco de los tópicos. Hay personajes y situaciones quizá excesivamente estereotipadas. Pero en general estamos ante una película muy bien resuelta, bien dirigida y bien producida.

Por supuesto, el filme lleva una gran cosa a su favor y es la excelente escuela actoral de la que disfrutan los argentinos. Mientras que por España vengo observando un peligroso escalón en la calidad interpretativa entre las generaciones más veteranas, con experiencia a cuestas, tanto en el cine como en el teatro, y las generaciones más jóvenes salidas de la caja tonta, en el reparto de los seis relatos salvajes encontramos una calidad más pareja en veteranos como Ricardo Darín que en gente más joven. Me parece estupenda en su papel de novia indignada la para mí hasta ahora desconocida Érica Rivas, aunque tampoco es que sea una jovencita por lo que leo en su ficha biográfica.

Escenas callejeras

Estas son el escenario habitual de las alegría, las tristezas y las indignidades que sufre el ciudadano cada día.

En resumen, una película bien hecha y sumamente divertida, que provoca alguna que otra risa, y bastantes sonrisas, aunque algunas tengan un toque sardónico. Como principales peros le pondría que no tiene tanta profundidad en el tratamiento de los temas como algunos le ven, que se aprovecha de la más que previsible simpatía que las situaciones de injusticia o aparente injusticia van a provocar en el espectador, y esa sensación de déjà vu que ya he comentado. Por supuesto, aun con estos peros es una pelíucla muy muy recomendable. Lo único que no tan perfecta como me la habían vendido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Escenas callejeras

Y traigo unas fotografías con un ambiente un poco más fresquito, porque ya no sabemos cuanto más puede durar esta primavera eterna, cuando estamos a punto de entrar en el mes de noviembre. Sólo la llegada de las nieblas, aunque sigamos superando los 20 ºC en las horas centrales del día, nos avisan de que estamos en las fechas que estamos.

[Cine] Un cuento chino (2011)

Cine

Un cuento chino (2011), 27 de junio de 2011.

Dice una amiga mía que si quieres ir al cine, y al mirar la cartelera nada te inspira compruebes los repartos. Si en alguna sale Ricardo Darín vete a ver esa. También lo dice con Clint Eastwood. Pero hoy, quien nos ocupa, es el actor argentino. Por que en cartelera, a falta de propuestas mínimamente atractivas, descubrimos una película en la que salía Darín. Y esa es la que fuimos a ver.

Sinopsis

Comienza la película con un colorido prólogo, con coloricos a lo Amélie, que nos sitúa en un paradisíaco lago en algún lugar de china, donde una joven pareja se hace arrumacos en una barca, y donde el joven chino (Ignacio Huang) se prepara para declararse a su enamorada. Cosa que hubiera conseguido si no hubiese caído una vaca del cielo sobre la barca, y concretamente sobre la chinita, impidiendo ulteriores relaciones por defunción de una de las partes.

Inmediatamente, nos traladamos a un Buenos Aires mucho menos colorido, donde encontramos un ferretero de poca monta (Darín), muy obsesivo, muy solitario, que se entretiene recortando noticias absurdas en las páginas de sucesos de los diarios, viendo despegar los aviones en un aeropuerto, comprándole figuritas de cristal a su madre muerta, y no atreviéndose a enrollarse con Mari (Muriel Santa Ana), la cuñada de lo más parecido que tiene a un amigo, a pesar de lo que le gusta. La Mari, digo, no el amigo.

En un momento dado, se encuentra a un joven chino, casualmente el mismo que previamente a perdido a su novia de forma tan absurda, que es apalizado y despojado de sus pertenencias por unos taxistas. Ninguno habla el idioma del otro. Pero con diversas ayudas, sabrá el ferretero que el chico busca a su “tapo”, una especie de tío. Y entre los dos comenzará una búsqueda, apoyados por Mari, que indudablemente les cambiará.

Realización y producción

Sobre una historia mínima, basado en una noticia real por la que unos militares rusos que habían robado unas vacas las soltaron sobre el mar hundiendo un pesquero japonés, el director Sebastián Borensztein nos ofrece una agradable historia de superación de la soledad, y de esperanza, básicamente un drama aderezado con algunos momentos de humor, bien dosificados, por el absurdo de muchas de las situaciones. Rodado en unos escenarios mínimos, muy austero todo, tiene como desventaja que al ser la historia tan pequeña, llega un momento en que hay que alargarla un poco forzadamente para llegar a construir un largometraje. Todo hubiera podido acabar antes, quedando muy bien. También resulta metida con calzador la referencia a la guerra de las Malvinas, origen de la misantropía del ferretero y que evidentemente se considera como una más de las muchas noticias absurdas que se producen en las noticias de los diarios. Finalmente, la historia termina por derroteros previsibles aunque agradables, cumpliendo con su papel de entretener, sensibilizar, y hacer pensar un poquito, nada que te produzca dolor de cabeza.

Interpretación

Este es el principal activo de la película, ya que inmediatamente  sientes simpatía por los tres personajes principales: el ferretero, la Mari y el chino. Si Darín es un actor habitualmente muy competente, no nos decepciona en esta ocasión. Pero los otros dos intérpretes están perfectos. La expresividad de Huang es perfecta para un actor que apenas puede comunicarse mediante el texto hablado, y Santa Ana aporta las necesarias dosis de dulzura y paciencia para contrarrestar las aristas del ferretero, sin que se hagan empalagosa o pesada en ningún momento. Un reparto corto, pero muy equilibrado.

Conclusión

Pues una película que se puede ir a ver sin ningún problema. Que no llegará al nivel de las mejores películas argentinas que nos han llegado en los últimos años, pero que contribuye con algo más que dignidad a cubrir el hueco en la cinematografía en castellano que las producciones españolas no saben, no pueden o no quieren cubrir. Yo me lo pasé muy bien, salí con muy buen sabor de boca y agradecí una vez más a la tierra y al genio Argentinos por darnos un cine que nos gusta, distinto de las tradicionales propuestas yanquis. Y que sea por muchos años.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Ya que estamos en territorio porteño, lo suyo son los tangos, las milongas, y otros sonidos similares. En los años 90, en poco tiempo disfrutamos de un par de películas con el tango como leitmotiv. Me quedo con con The Tango Lesson, dirigida e interpretada por Sally Potter, que tenía una banda sonora excelente.

Solar

Entorno urbano, casi suburbial, como el que se nos ofrece en estas películas del otro lado del charco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

Carancho (2010)

Cine

Carancho (2010), 28 de septiembre de 2010.

Tras el paréntesis motivado por la huelga general, retomo los temas habituales de este Cuaderno de Ruta, y paso a comentaros la última película que he visto en las salas de cine. Un drama argentino protagonizado por ese actor que últimamente parece omnipresente en el cine de aquel país, Ricardo Darín. La verdad es que esta omnipresencia no es un problema. Darín es un excelente actor y un acicate para acudir a las salas de cine donde proyectan sus película. Vamos a ver de qué va esta, dirigida por Pablo Trapero.

Sinopsis

La película nos presenta a Sosa (Darín), un abogado que perdió la licencia para ejercer como tal en algún turbio asunto del que no sabemos, que trabaja para un bufete de abogados especializado en las reclamaciones de indemnizaciones de accidentes de tráfico. Unas indemnizaciones que son muchas veces cuantiosas, aunque los damnificados suelen ver una cantidad ínfima de las mismas, sirviendo el resto para el enriquecimiento de estos abogados, faltos de todo escrúpulo. En sus noches localizando accidentados en connivencia con las empresas de ambulancias y la policía, conoce a Luján Olivera (Martina Gusman), una joven médica que para hacerse un sitio en la sanidad de la capital argentina, trabaja pluriempleada en diversos servicios de urgencias, tanto en hospitales como en los servicios de urgencia móviles. Debido a la falta de descanso, al trabajo nocturno y a dolores diversos, la chica se va volviendo adicta a distintos medicamentos. En un momento dado, ambos personajes empezarán una incipiente relación que se truncará como consecuencia de un montaje fallido de un accidente con un conocido de Sosa. Esto les complicará notablemente la vida, y les llevará a enfrentarse con las mafias de tan cochino negocio.

Dirección y producción

Con una dirección muy agresiva, muchos primerísimos primeros planos, cámara en mano, enfoque titubeante muy selectivo. Mucha escena nocturna, mucho escenario sórdido, desde las calles de los barrios que recorren a las tristes instalaciones del servicio de urgencias del hospital donde eventualmente trabaja Luján, dotan de una ambientación intemporal al filme. En estos momentos ni siquiera me queda claro si está ambientado en la época actual o hace unos años. No puedo recordar si en todo el filme los personajes hablan en alguna ocasión mediante teléfonos móviles, los modelos de los coches utilizados me parece de hace 20 años, etc.

Todo lo anterior dota de bastante dramatismo a la película, a la vez que nos transmite el desasosiego que sufren los personajes. Hay escenas de gran crudeza, y la violencia, aunque no es continua, si que aparece como amenaza permanente. Y cuando se presenta, sobrecoge.

Sin embargo, encuentro dos peros importantes. En la relación romántica entre los dos protagonistas, el principio me parece un poco forzado y no me lo acabo de creer. No acierto muy bien a entender porque la chica se deja llevar a la relación. Salvo quizá por la soledad en la que vive. Es cierto que en fases más adelantadas de la historia, la historia de amor no funciona mal, y de hecho es clave en mucho de lo que pasa después. El final de la película es el segundo pero. No me acaba de convencer. Uno tiene la sensación de que esta historia no puede acabar bien, pero tengo la sensación de que no está muy conseguido el modo en que acaba.

Interpretación

Quizá aquí está uno de los puntos fuertes de esta película. Darín está como de costumbre muy convincente. He de reconocer que es de los mejores actores que conozco en la actualidad. Y compone un personaje multidimensional y complejo, alejado de maniqueismos o de complacencias que sostiene con firmeza una película difícil. La chica, Gusman, en mi opinión está un escalón por debajo del anterior, pero no deja de componer con convicción el personaje de la médica un poco perdida en su trabajo, en los abusos laborales a los que se ve sometida, y al efecto de las drogas.

Conclusión

Una película dura. A ratos difícil de seguir si uno no está habituado al habla argentina. De hecho, hay términos que todavía no he acabado de “traducir” al español castellano. Pero indudablemente interesante e intensa, con el aliciente de una buena interpretación.

Por cierto, hablando de términos poco conocidos a este lado del Atlántico,  un carancho es el nombre que se le da a cierta ave rapaz de costumbres carroñeras, propia del continente americano. Vamos, que aunque zoológicamente sea una especie distinta, conceptualmente es como cuando en España decimos de alguien que es un “buitre”.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

CASER

Sede de una conocida aseguradora española en una de las esquina de la plaza de Basilio Paraíso en Zaragoza; que conste, que en este filme los villanos no son las aseguradoras sino algunos abogados desalmados (alguien comentó a la salida del cine que la expresión "abogado desalmado" es un oxímoron) - Panasonic Lumix LX3

El secreto de sus ojos (2009)

Cine

El secreto de sus ojos (2009), 30 de septiembre de 2009.

Una serie de catastróficas desdichas nos impidieron llegar al cine, a los Renoir de Zaragoza, el pasado martes para ver este filme como nos gusta, entre semana, con poca gente y tranquilidad. La culpa no es de los cines; es del caos en el que está sumida la ciudad por diversas obras. En este país toda la fama al respecto se la lleva la “quiero-ser-olímpica-pero-que-crudo-lo-tengo”; pero no es la única. Así que fuimos ayer. Sin recordar que era miércoles. Los miércoles, en Zaragoza, es el día del espectador. Y estaba el cine hasta arriba de gente. Así que vimos la película en situación un poco precaria. Desde luego no como nos hubiera gustado. Pero es lo que había. O esperar a la semana que viene, o aguantar. Y decidimos aguantar.

Y mereció la pena. Porque la película, firmada por Juan José Campanella, es un excelente filme argentino que no queda más remedio que recomendar en este páramo que llamamos cine actual. Casualmente, no hay efectos especiales. Lo que son las cosas. El director, que trabaja con frecuencia como director de episodios de series para televisión en los EE.UU., ¿no podría decirles a los yanquis que se dejen de fuegos artificiales en nuevas versiones de lo ya visto y que vuelvan a crear historias interesantes? No sé. Por si acaso le hacen caso.

La película nos cuenta las andanzas de un oficial de un juzgado (Ricardo Darín) de instrucción en Buenos Aires, al que se acaba de incorporar una joven y guapa nueva secretaria del juzgado (Soledad Villamil), y que por el turno correspondiente les cae en suerte la brutal violación y asesinato de una joven maestra de 23 años, guapa, recién casada con un marido devotamente enamorado de ella. Y he aquí como se desarrollan en paralelo dos historias. Por una lado, la resolución del caso por parte de los dos funcionarios del juzgado, el oficial y su subalterno (Guillermo Francella) reconvertidos a detectives por pundonor, por no dejar que el caso quede sin justicia. Por otro, la historia de amor qué tímidamente surge entre el oficial del juzgado y la secretaria. Un amor aparentemente imposible por las diferencias de edad, clase social, posición profesional, etc. Todo ello en el ambiente de la Argentina previa al tristemente célebre golpe de estado de 1976.

La narración se nos presenta como un flashback del protagonista, recientemente jubilado, y que para ocupar su tiempo, toma la decisión de escribir una novela con la historia del crimen. Oscila entre el drama y la tragedia con tonos de comedia de la buena. En alguna escena, las andanzas de los dos funcionarios, su torpeza, nos causa una risa franca aunque llena de simpatía. También, ambos, nos deparan momentos de gran sensibilidad y dramatismo. Y la muerte ronda por ahí.

A pesar de ser una película relativamente larga, la historia transcurre con agilidad. Es cierto que en ello influye mucho el hecho de que los personajes nos interesan, queremos saber de ellos, sufrimos con ellos. Pero también porque el guion se acomoda bien a la historia. Por otra parte, es de las películas argentinas con una producción más cuidada que he visto. Uno respira el ambiente de pesada burocracia de los juzgados porteños, con ciertos de carpetas y expedientes acumulados por todas parte, con máquinas de escribir que se resisten a imprimir la “a”, con unos funcionarios que son argentinos pero que pueden ser de cualquier lugar,…

Si la realización y la producción es buena, buena parte de la película descansa sobre las excelentes interpretaciones de los actores. Para mí, los mejores son Darín y Francella, que en algunos momentos lo bordan. Villamil, una actriz que debe andar rondando los cuarenta, tiene la difícil tarea de dar vida a una mujer tanto en su juventud con veintitantos como en la madurez, próxima a los cincuenta. Sale airosa del trance, pero su personaje no está tan definido ni tiene la misma importancia en la pantalla como los anteriores aunque sea central en las motivaciones de nuestro apreciado oficial de juzgado. Existen personajes secundarios que resultan fundamentales en el desarrollo de la historia, también muy bien interpretados, como el marido de la víctima, Pablo Rago, o el presunto asesino, un inquietante Javier Godino. Algunas de las escenas más divertidas cuentan con la intervención del juez, excelentemente interpretado, creo, por Mario Alarcón.

Resumiendo, creo que estoy ante una de las mejores película de este año, y por lo tanto no me queda sino recomendarla vivamente. Yo le pongo un ocho, con un nueve en la interpretación y otro ocho en la dirección.

No tengo fotos de la Argentina. Así que os dejo con una foto de Sintra en Portugal. Que es un sitio muy bonito y recomendable.

Palacio Real

Palacio Real de Sintra, Portugal - Canon EOS 40D, EF 50/1,8