[Cine] The Imitation Game

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The Imitation Game (2014), vista el 2 de enero de 2015.

Como tengo por costumbre, mantengo el título original de la película cuando la veo en versión original, con subtítulos en castellano. Aunque la versión doblada tiene el mismo título, en inglés, con un subtítulo entre paréntesis explicatorio, dejando bien a las claras que la industria del cine en España considera a los potenciales espectadores como, no voy a decir tontos…, digamos… poco avispados. Quedaría así para aquellos que acostumbrar a preferir los sucedáneos como The Imitation Game (Descubriendo Enigma).

¡Qué sorpresa! Sale Benedict Cumberbatch. Veía el otro día una viñeta cómica en la que alguien se hacía un selfi, y quien aparecía retratado era,… sí, lo habéis adivinado. Benedict Cumberbatch. Y es que aparece en todas partes. Pero a lo mejor está relativamente justificado.Igual es que realmente es buen actor. Veamos lo que da de sí en esta película que firma el noruego Morten Tyldum. Mi primera película en pantalla grande del 2015.

No es la primera vez que nos hacen una película sobre la maquinita alemana de codificar mensajes, Enigma. Hubo un drama bélico de submarinos que tocaba el tema, muy entretenido, y un filme que ficcionalizaba por completo las actividades del Bletchley Park respecto a los tejemanejes de los británicos para descerrajar los misterios del chisme. También me pareció muy entretenida, aunque ninguna de las dos han estado nunca excesivamente bien consideradas ni por crítica ni por el público votante en IMDb. Curioso, cosas bastante peores se ven que son más apreciadas. En esta ocasión, nos dicen que nos van a contar los hechos reales. Todo alrededor de la figura del matemático Alan Turing (Benedict Cumberbatch) y sus relaciones en la mencionada instalación militar con la criptoanalista Joan Clarke (Keira Knightley) y otros expertos que trabajaron con él para descodificar la máquina. En paralelo, vamos viendo flashbacks a la adolescencia de Turing, donde va construyendo su compleja personalidad y sus preferencia homosexuales, y flashforwards al momento en que años después de la guerra es sometido a investigación y condenado penalmente por su homosexualidad, lo cual le llevó al suicidio (no, no considero desconsiderado desentrañar el final de una historia que es realmente historia, que está en cualquier enciclopedia o biografía desde hace tiempo; considero incultura estar en la inopia sobre la historia de Turing hasta ahora).

Pasearemos por la campiña británica para ilustrar la entrada de hoy. Paisaje en Solyhull, cerca de Birmingham.

Pasearemos por la campiña británica para ilustrar la entrada de hoy. Paisaje en Solyhull, cerca de Birmingham.

Veamos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. La película está muy bien hecha, de esta forma que los británicos son excelentes a la hora de realizar películas. Realización académica, muy cuidada, perfectamente ambientada, sobresaliente en todos los aspectos técnicos, y con una realización de manual del director competente y conocedor de su oficio. Y además tiene un guión muy bien planteado, con ese ir y venir hacia delante y hacia atrás, que va guiando al espectador en los motivos de lo que pasa en el plano temporal principal, el del trabajo en Bletchley Park, así como las consecuencias futuras del mismo. Muy bien.

Sin embargo, la película es de una cobardía notable. Aunque plantea todos los temas relacionados con la figura de Turing, no profundiza realmente en ninguno de ellos. Es como si quisiera contarnos lo que pasó, pero sin molestar a nadie. Desconozco si la investigación policial que acabó con él como persona fue tal y como se cuenta en la película, sospecho que la película se toma sus licencias con los hechos reales, pero a mí me parece que la forma como lo plantea es como diciendo… “ey, pero buen rollito con los polis, eh, que son buenas personas aunque arruinen la vida de la gente en cumplimiento de su deber”. A la película, más allá de alguna diálogo en plan declaración de principios, le falta valentía para meterse en los aspectos más escabrosos, más reales del problema de cómo se trató a Turing, y sobretodo de tratar como se merece el tema principal de la película, el de la diversidad del género humano y el del como tradicionalmente, y ahora también, aquellos que son más diversos, que se salen más de la “norma” son práctica y sistemáticamente castigados por las sociedades en las que viven. Y ahora también, digo. Y Turing se salía de la norma por triplicado. Era sumamente inteligente. Tenía una personalidad poco proclive a triunfar en las relaciones sociales. Era homosexual. Imperdonable. Quizá comprensible si le atribuimos “propiedades clínicas” a sus “problemas”. Síndromes… que pueden ser reales o no. ¿Como diagnosticar de una forma de autismo 50 años después? No hablaremos de la “moda” de algunos intransigentes que disfrazan su intransigencia hacia la homosexualidad bajo diagnósticos y tratamientos farmacológicos… Una moda vigente en los años 50 del siglo XX, pero que aun hoy en día podemos escuchar entre los intolerantes con disfraz.

No digamos ya la estúpida y ridícula forma de “perdonar” a Turing por parte del gobierno británico. Se le perdona por sus logros… Y no se concede el indulto y la anulación de condenas de él y los miles de personas que sufrieron persecución similar, pero no alcanzaron logros porque eran mecánicos, carpinteros, barrenderos, camareros, conductores, albañiles,… Y ¿son los gobiernos los que tienen que perdonar a los injustamente condenados, incluso aunque se cumpliera una ley vigente, puesto que las leyes pueden ser injustas o aberrantes? ¿o son los gobiernes y las sociedades los que debieran clamar ser perdonados por esas injusticias, las que se cometieron y las que se cometen hoy en día? Que no son desconocidas, que se pueden analizar y conocer…

De todo esto, la película indica los temas, pero no profundiza. Se queda un poco en, “bueno venga,… todo esto pasó,… estuvo mal,… ¡pero que emocionante lo de la maquinita de los alemanes! ¿no?”.

Pasarelas sobre los acantilados de Land's End, en Cornualles.

Pasarelas sobre los acantilados de Land’s End, en Cornualles.

Establecido claramente mi punto de vista de que estamos ante una excelente película con una manifiesta cobardía que la rebaja en mi consideración, hemos de considerar la interpretación del elenco. Que como buen reparto británico es excelente. Desde luego es normal que llamen a Cumberbatch para hacer cosas. Es capaz de hacer de todo tipo de personajes. Y en general los hace siempre a un excelente nivel. Por otra parte, aunque algunas cuestiones del personaje de Clarke suenan raras, hay que reconocer que hace tiempo que no veíamos actuar a Kightley sin el palo de escoba metido en el culo, con naturalidad. Casi me recuerda a sus primeras película cuando era una adolescente o poco más y era capaz de soltar un sonrisa ante la cámara sin que pareciera fingida. Se agradece, aunque probablemente su personaje está más hinchado de lo necesario por aquello de meter en la película un romance, aunque sea con calzador. Y hay un montón de secundarios que hubieran dado para mucho más si el guion les hubiera permitido.

Estamos como digo ante una película bien hecha, muy bien hecha. Muy entretenida y excelentemente interpretada. Pero lamento que el director no haya centrado el tema y hubiera profundizado ahí. Que quería un película de espionaje en tiempo de guerra,… pues dale fuerte ahí, profundiza, saca petróleo de los muchos personajes poco aprovechados en torno al principal y diviértenos. Que quieres hacer una defensa de la diversidad y en contra de la intolerancia, pues que le den a la historia de espías y profundiza en esa intolerancia que aqueja a las sociedades humanas, se moleste quien se moleste. Que quieres reivindicar la figura de Turing aceptándolo como fue y con todo lo que pudo haber sido en otras circunstancias… pues también había margen para mejorar en este enfoque. Pero no pretendas hacerlo todo a la vez, pero de forma superficial,… que no sobran las oportunidades en estos días para hacer película memorables. Buenas o muy buenas se hacen muchas, pero memorables…

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***
Ruinas de la abadía de Glastonbury.

Ruinas de la abadía de Glastonbury.

[Cine] Relatos salvajes (2014)

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Relatos salvajes (2014)

Nos vamos al cine a ver una de las película de moda en esta escandalosamente poco llamativa temporada de otoño desde el punto de vista cinematográfico aprovechando la llamada “fiesta del cine”. Creo que este es el tercer año consecutivo en el que durante tres días, si te registras previamente y llevas la acreditación correspondiente, las entrada salen muy baratitas. No sé si el precio es igual en toda España. A mi me costaron 2,90 euros. Este año la novedad es que si sacabas la entrada por internet, ni siquiera necesitabas el registro previo y la acreditación. Simplemente, la entrada estaba a ese precio. Tengo serias dudas de que más allá de la noticia puntual de cines llenos entre semana haya un efecto real y duradero en la afición y afluencia habitual a las salas de cine, pero…

La sala estaba llena un martes a las siete menos cuarto para ver la película dirigida por el argentino Damián Szifrón, y producida por los Almodóvar. No sé muy bien si oficialmente la película cuenta como argentina o española, o mitad y mitad. Estas cosas nunca se saben. En cualquier caso, desde mi punto de vista el sabor es netamente porteño; argentina. Son seis historias. Seis relatos cortos, incluso alguno cortísimo. Todos tienen en común una cosa. La indignación del ciudadano común ante la actitud chulesca del prepotente. Y la violencia que deriva de ello. El prepotente puede ser el conjunto de la sociedad que machaca a un individuo, la administración pública, un cacique de pueblo, un ricachón, un ejecutivo en su automóvil alemán de gama alta o el novio que se tira a su compañera de trabajo que está buenísima ante las narices de su futura.

Escenas callejeras

Naturalmente, hoy hay que dedicar el conjunto de la entrada, también sus fotografías, a lo cotidiana, a las escenas de cada día en las ciudades actuales.

Todos los cortometrajes que conforman la película tienen argumentos que te dejan una ineludible sensación de déjà vu. Son historias cuyas variantes hemos podido ver ya en alguna ocasión en la pantalla grande o pequeña de una forma u otra; pero que sumadas conforman el fresco del descontento y la indignación que observamos en muchas sociedades modernas. No todos los episodios están igual de bien resueltos o te atrapan de la misma forma. Y quizá se abusa un poco de los tópicos. Hay personajes y situaciones quizá excesivamente estereotipadas. Pero en general estamos ante una película muy bien resuelta, bien dirigida y bien producida.

Por supuesto, el filme lleva una gran cosa a su favor y es la excelente escuela actoral de la que disfrutan los argentinos. Mientras que por España vengo observando un peligroso escalón en la calidad interpretativa entre las generaciones más veteranas, con experiencia a cuestas, tanto en el cine como en el teatro, y las generaciones más jóvenes salidas de la caja tonta, en el reparto de los seis relatos salvajes encontramos una calidad más pareja en veteranos como Ricardo Darín que en gente más joven. Me parece estupenda en su papel de novia indignada la para mí hasta ahora desconocida Érica Rivas, aunque tampoco es que sea una jovencita por lo que leo en su ficha biográfica.

Escenas callejeras

Estas son el escenario habitual de las alegría, las tristezas y las indignidades que sufre el ciudadano cada día.

En resumen, una película bien hecha y sumamente divertida, que provoca alguna que otra risa, y bastantes sonrisas, aunque algunas tengan un toque sardónico. Como principales peros le pondría que no tiene tanta profundidad en el tratamiento de los temas como algunos le ven, que se aprovecha de la más que previsible simpatía que las situaciones de injusticia o aparente injusticia van a provocar en el espectador, y esa sensación de déjà vu que ya he comentado. Por supuesto, aun con estos peros es una pelíucla muy muy recomendable. Lo único que no tan perfecta como me la habían vendido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Escenas callejeras

Y traigo unas fotografías con un ambiente un poco más fresquito, porque ya no sabemos cuanto más puede durar esta primavera eterna, cuando estamos a punto de entrar en el mes de noviembre. Sólo la llegada de las nieblas, aunque sigamos superando los 20 ºC en las horas centrales del día, nos avisan de que estamos en las fechas que estamos.