Día de Esquí: Estación de Artouste

ferrocarril
Estación de esquí de Artouste, Pyrénées-Atlantiques (Francia)

Hoy ha sido sábado de esquí. Y, aprovechando que los franceses han limpiado el paso de Portalet, nos hemos ido a la francesa estación de Artouste. Una estación pequeñita, pero un lugar fenomenal, con maravillosas vistas de los majestuosos picos del lado francés de los Pirineos.

Es la primera vez que esquiaba en esta estación, pero no la primera vez que la visitaba. La anterior ocasión se remonta nada más y nada menos que a 1991, cuando con unos amigos viajamos en el Pequeño Tren de Artouste, del cual podéis encontrar un reportaje en mi página ferroviaria, Trenes de Ayer y de Hoy.

Pequeño Tren de Artouste, Pyrénées-Atlantiques (Francia)

Weblogs SL – Algunas bitácoras para la vida diaria

informática, sociedad
Paseo de la Independencia, Zaragoza

Empecé con sus bitácoras sobre cine y sobre viajes, pero posteriormente fui suscribiéndome a nuevas bitácoras de Weblogs SL. Cocina, noticias económicas, televisión, ciencia, tecnología, software, incluso para quienes gusten y necesiten de esas cosas, bebés o fútbol. Algunos lo considerarán un poco una pérdida de tiempo, pero bueno, otros encuentran cosas interesantes o útiles.

Al final, las obras quedan las gentes se van, otros que llegan las continuarán | KONICA MINOLTA

Fotografía
Parque grande, Zaragoza

Ante la nota de prensa que ha aparecido hoy y de la que se han hecho numerosas páginas dedicadas a la fotografía en la telaraña mundial,

no he podido dejar de acordarme de la letra de la famosa canción de Julio Iglesias. Y es que Konica y Minolta nos dejan. Ya hace unos años que ambas empresas se fusionaron para aguantar mejor los embates que las transformaciones del mercado de la fotografía han venido afrontando las empresas del sector. Konica con su buen hacer en el mundo de los materiales sensibles, pero también en la fabricación de cámaras fotográficas. Cuantas veces no habré soñado con poseer una magnífica Konica Hexar, bellísimo y eficacísimo aparato. Minolta con su capacidad de innovar como hecho distintivo frente a las apisonadoras que suponen otras marcas por su capacidad de producción y de acaparar mercados. Cómo no dedicarle un recuerdo cada vez que miro mi muy querida Leica CL, aparato en cuya concepción tuvo que ver también la marca japonesa a pesar de lucir la prestigiosa marca germana.

Sin embargo, ya había indicios claros de que las cosas no llevan el ritmo que todos esperaban. Tardo mucho en salir al mercado la Dynax digital que muchos anhelaban. Y su distribución, al menos en España no era todo lo fina que uno podía esperar. Cuando compré mi Canon Powershot G6, me planteé la posibilidad de su barco insignia de entonces, la Dîmage A2, o la entonces recién salida A200. Pues bien. En toda Zaragoza no pude encontrar ningún comercio donde las tuvieran para echarles un vistazo.

Pero quedan sus obras. En forma de objetos queridos por sus dueños, o mejor todavía, por las fotografías, las imágenes que quedan y que son la memoria de un tiempo.

¿Las «buenas noticias»? La serie Dynax, tal vez con otro nombre, sigue bajo la marca Sony. Un acuerdo de transferencia de tecnología firmado hace unos meses era la antesala del relevo, por el cual el gigante de la electrónica de consumo se hará con el puesto que las veteranas fotográficas dejan. Pero siempre sentiremos un poquito de nostalgia.

Como decía la canción:

Pocos amigos que son de verdad;
cuántos te alagan si triunfando estás;
y si fracasas, bien comprenderás:
los buenos quedan, los demás se van.

Siempre hay

por qué vivir,
por qué luchar.
Siempre hay
por quién sufrir
y a quien amar.
Al final
las obras quedan, las gentes se van.
Otros que vienen las continuarán…
¡La vida sigue igual!

Postdata: Quién me iba a decir a mí que acabaría citando una canción de Julio Iglesias. Vomitivo. Hoy estoy vomitivo.

Gauss dio la campanada

Ciencia
Zaragozanos jugando con las leyes de la probabilidad en víperas de Navidad

A través de La petite Claudine, me encuentro con un enlace a una bitácora sobre historias de la ciencia. Y dándose la casualidad de que estoy en vísperas de impartir unas clases de introducción a la estadística y probabilidad aplicadas a las ciencias de la salud, me encuentro con la historia de uno de los matemáticos que más han influido en esta rama de las llamadas ciencias exactas: Karl Friederich Gauss. Conocido por el desarrollo de esa función de probabilidad con forma de campana, también realizó aportaciones importantes en el campo de la óptica, por lo que también como fotógrafo aficionado algo le deberé. Sirva pues esta entrada de pequeño homenaje, recomendado leer el artículo sobre su historia, ya que además es muy entretenido y curioso. Sobre todo su etapa infantil.

La fotografía como documento histórico; el ejemplo "yanqui"

Cine, Fotografía, Historia, sociedad
Cabecera de la pista de Huegas en Formigal, Huesca

Ayer fue el primer día que esquíe esta temporada, que no el primer día que lo intenté. Vaya la foto por delante para recordar un agradable día de buen tiempo y disfrute.

Pero no era de esto de lo que quería hablar. Al volver a casa, y después de trabajar un ratito en unos asuntos, decidí ver una grabación de la película Gettysburg, un filme sobre la más famosa batalla de la Guerra de Secesión Norteamericana, que sin ser una maravilla de la interpretación, sí que tiene el mérito de ser relativamente rigurosa en la ambientación y en la descripción de los hechos que describe.

En paralelo a la visualización de la película, accedí a diversas páginas en internet para contrastar la narración fílmica con los hechos históricos, y entre ellas me encontré con una página de la Administración de los Estados Unidos de América dedicado a la fotografía durante este sangriento conflicto.

Y sobre esto quería reflexionar hoy. Sobre la importancia de la fotografía como documentación histórica y sobre lo bueno que es que esté disponible de forma amplia, libre y gratuita para el público en general. Reconozco que este archivo fotográfico me produce una extraordinaria envidia. La cantidad y variedad de las imágenes es notable, así como sus descripciones y documentación. La calidad de la digitalización de estas imágenes es más que impresionante con archivos TIFF, y he podido comprobar que están disponibles tamaños de por ejemplo 20 megapíxeles. Siento envidia por la capacidad de los estadounidenses para ordenar su historia y su documentación. Espero que algún día en España dispongamos de simialres archivos, sin racaneos, sin tasas, sin costes, demostrando que queremos que la historia, escrita o visual, esté al alcance de cualquiera.

¿Nuevos ídolos, nuevas sectas? Macworld Conference & Expo

informática, sociedad
Castillo de Loarre, Huesca

Desde que a finales de agosto me agencié un portatil de Apple (un iBook de 12″), he ido siguiendo algunas páginas y algunos blogs sobre estos ordenadores y sobre el sistema operativo que los acompaña, Mac OS X, con el fin de familiarizarme con algunos aspectos para un usuario de PCs compatibles de toda la vida. Se me pasará; llegará un momento en que mi curiosidad se harte, pero de momento a eso dedico un ratico de vez en cuando.

El tema es que el 75% de las cosas que leo (por decir una proporción que signifique algo elevado) no son de real utilidad. Parece que los así llamados mac-eros (pronúnciese makeros y no mazeros, por favor) se dedican la mayor parte de su tiempo en la telaraña mundial a hacerse pajicas mentales sobre las bondades de su sistema operativo y ordenadores favoritos, sobre por qué son mejores que cualquier otro sistema informático, y en especial, a seguir las enseñanzas y las palabras del tipo que manda en Apple, un tal Steve Jobs. Es este individuo una especie de nuevo gurú, profeta o semidiós, cuyas palabras llevan al cielo informático a sus seguidores y al infierno tecnológico a sus detractores. En estos días, con el fin de publicitar nuevos productos, se han montado unas jornadas en San Francisco (EE.UU.), y durante semanas la proporción de contenidos en las mencionadas páginas que no tienen un real interés salvo para quien guste de las mencionadas pajicas mentales ha aumentado todavía mucho más.

Mi reflexión es… ¿Es que la gente no tiene criterio propio? ¿Es que necesitamos siempre profetas, mesías, dioses que en éste o en otro aspecto de nuestra vida que nos digan por dónde tenemos que dirigir nuestros pasos? Al fin y al cabo, lo único que hace este señor es fabricar y vender chismes electrónicos que, a veces, son útiles, y otras, entretenidos. En el mejor de los casos. Pero que desde luego no son la base de nuestra felicidad. En el campo «contrario» es sabido que los muchísimo más numerosos usuarios del sistema operativo de Microsoft también tienen sus más y sus menos con el «dios» de turno, el inefable Bill Gates. Aquí lo curioso es que para muchos de ellos, aquellos que pierden su tiempo en pensar en ello, este es el diablo. Aunque curiosamente la proporción de sistemas informáticos personales que dependen de él son una estruendosa mayoría.

¿Hay quien entienda todo esto? Y menos mal que esto sólo pasa con la informática… ¿Se imaginan que tuviésemos que estar al tanto de las idas y venidas, los dimes y diretes de los capitostes de las fábricas de lavadoras y lavavajillas?

Nunca he entendido porqué hay quien dice que Homo sapiens se define como un animal racional ¿racio-qué?

Barrido por el viento… o lo que el viento se llevó

Cine, Historia
Cerca de Ayerbe, Huesca


Barrido por el viento
…, esta es la traducción más precisa en cuanto al significado del Gone with the wind de Margaret Mitchell. Más que Lo que el viento se llevó, que es como se ha conocido en castellano. Y originalmente es una novela, aunque para la mayor parte del mundo ha sido, es y será una de las más espectaculares y maravillosas películas de la historia del cine. La egoista Scarlett O’Hara y el crápula Rhett Butler han pasado a la historia como una de las parejas de personajes más atractivas del cinematógrafo, con la colaboración inestimable de Vivien Leigh y Clark Gable que se encargaron de darles un rostro y una actitud. Para mí, es una de las películas que merece un diez.

Pero hoy no quería comentar la película. Hoy lo que me interesa es la novela. Aunque un gran éxito en su país de origen, Estados Unidos, hace tiempo que dejó de tener interés en otras partes del mundo. Tenida por una novela romántica al uso, para marujas y marujitas de los años cuarenta, es sin embargo un gran fresco de la sociedad sureña. Un fresco sesgado. Un fresco que pinta de colores vivos y brillantes, aunque con un aire de nostalgia, una sociedad feudal en el momento en que el resto del mundo occidental experimentaba profundas transformaciones derivadas de la revolución industrial. Así como el tremendo choque que se produce cuando se enfrenta a esa revolución industrial y al auge de la potencia que en el siglo XX se convertiría en dominante del mundo, los Estados Unidos de América. Un choque que hace que ese mundo desaparezca, como barrido por el viento. Viento de guerra y violencia, pero también de evolución y revolución social y cultural.

Quien sea capaz de superar el prejuicio de la imagen que esta novela tiene en la actualidad, y sea capaz de salvar la sorpresa ante traducciones que utilizan un castellano que ya tiene sus años, y que hoy día nos empieza a sonar raro, se encontrará con un libro interesante, divertido, emocionante, con amoríos y (bajas) pasiones humanas, con aventuras, con interés histórico y, dado su volumen, con entretenimiento para bastante rato.

La joya de la familia (The Family Stone, 2005)

Cine
Canal Imperial de Aragón, Zaragoza

The Family Stone (2005)

Qué penita, señor, señor. Esto de ir al cine, a la película que eligen otros, y sin haberse uno informado bien de qué iba a ver. Porque con lo que caía en Zaragoza, pues uno se queda en casa, se enchufa Cinemanía Clásico, y a disfrutar de alguan peli que realmente esté bien. Y no este panfleto navideño, escondido como si fuera otra cosa, y estrenado cuando ya se terminan las navidades. Como queriendo disimular.

Esta presunta comedia filmada por Thomas Bezucha (en su casa lo conoceran a la hora de comer), empieza relativamente bien (los dos primeros minutos). Es como si fuera la excelente Beautiful Girls, pero con familia en vez de amigos. Y aparte de que hay mucha nieve en el pueblecito, aquí se acaban todos los parecidos. Con un reparto relativamente conocido (Diane Keaton, Dermot Mulroney, Claire Danes, Sarah Jessica Parker) y otros menos conocidos, sobre los que no haré mayor comentario, se dibujan una serie de personajes bastante tópicos, que no tienen ni chicha ni limoná. Con un montón de situaciones basadas en lo políticamente correcto, se dedican a pelar a la novia del hijo mayor, que no les cae bien, y con la que son bastante maleducados. Ella es un pija,… y esas cosas… poco enrollada. Luego aparece la hermana de la pija, no se sabe muy bien a cuento de qué, que es muy mona y muy maja,… y les cae muy bien a todos… y en la tele Judy Garland canta Have yourself a merry little christmas, aunque tampoco venga mucho a cuento. Bueno… es navidad y esas cosas. Bueno. En realidad da igual todo lo que pasa después, ya que todo es un pastelón con un drama que no te enternece ni nada… y al final todos son amigos. Hasta la pija.

Pues eso. Que salvo estéis muy desesperados… que vayáis a ver otra cosas. La nota. Pues un cinco, que es lo que doy a todas aquellas películas que no me gustan pero que no alcanzan el nivel horroroso de los peores horrores norteamericanos (Dirección: 5; interpretación: 5).

Don Quijote en mp3 – Leer o no leer, he ahí la cuestión

arte música y literatura, sociedad
Antiguo Casino Mercantil, Zaragoza

En el portal dedicado a la educación del Gobierno de Aragón,

descubro una iniciativa a priori loable. Esta institución pone a nuestra disposición, sin más coste que el de la conexión a internet necesaria, el Quijote en formato mp3 por capítulos a modo de audio-libro. Estupendo. Cualquier cosa que se haga por fomentar la cultura y dar a conocer a nuestro particular héroe/antihéroe está bien. ¿O no?

Veamos. Dejando aparte la crítica al oportunismo derivado de los aniversarios (quiero decir que cuando no se celebra un aniversario, de este tipo de acciones, poco o nada), hace tiempo que me vengo preguntando si realmente es algo tan positivo el tema de los audio-libros. Estamos en una sociedad en la que parece que todo tiene que entrar suavemente. Sin esfuerzo. Nos entretenemos viendo la televisión, medio de entretenimiento pasivo donde los haya. Escuchamos las noticias en la radio, medio del que te desconectas fácilmente cuando tus pensamientos se distraen con otras preocupaciones, mientras suena de fondo aumentando la contaminación decibélica. Escuchamos música cada vez más simplona, que entre fácil, con argumentos en las letras canciones sin complicaciones. Y ahora… ¿para qué queremos leer? Enchufamos el loro, y una melosa y agradable voz nos sustituye/se prostituye a la hora de afrontar la lectura, no siempre fácil, de nuestros más preciados clásicos.

Pero claro. Algo nos perdemos. Y es que la lectura directa de un libro, invita a pararse en la reflexión. De lo leído. De lo aprendido. Fija en nosostros los conceptos, los reelemos cuando no los hemos comprendido bien, nos enseñas nuevas palabras y, por lo tanto, aumenta nuestra autonomía personal a la hora de pensar y expresarnos. Nos hace más libres. ¿Se consigue esto también con el audio-libro? Me temo que no. Bien está como actividad de divulgación. Pero mal estaría que se plantease como un sutituto/sucedáneo de la auténtica lectura.

Digo yo.

Where have all the flowers gone… ?

ciudad, sociedad
Parque Grande, Zaragoza


¿Dónde han ido las flores?
es lo que cantaban hace mucho, mucho, mucho tiempo Peter, Paul and Mary (desconozco quién es el autor original de la canción), en un alegato contra las guerras, basado en la desaparación de aquello que nos es cotidiano y querido.

En esta ocasión no hablaré expresamente contra las guerras que se desarrollan por medios militares, sino contra la guerra cotidiana que parece que los responsables municipales de las ciudades han declarado a los ciudadanos. Tal como parece ser, cuando atentan de forma tan clamorosa contra los logros relacionados con el bienestar, con la salud, con la humanización de las ciudades.

En la hermosa avenida de la foto superior de este artículo, la avenida de San Sebastian, ha decidido el alcalde de Zaragoza que es donde conviene colocar un inmenso mercadillo ambulante que un par de días a la semana se instala en otro lugar de la ciudad. Siendo uno de esos días el domingo. Este mercadillo suele ocasionar un inmenso trasiego de personas y vehículos, y acaba ocasionando kilos y kilos de basura. Muchos nos preguntamos quién podrá disfrutar del Parque Grande de Zaragoza en esos días. Hacer deporte. Pasear. Salir a tomar el sol con los más pequeños. Realizar pequeñas excursiones con los colegios o los grupos de tiempo libre. Y claro. Llegará un día que, como en la canción, nos preguntaremos ¿dónde han ido a parar las flores?

Parque Grande, Zaragoza

El Ferrocarril en la Historia del Cine – Actualización

Cine, ferrocarril, mis páginas en internet
Riglos – apeadero, Huesca

Como sabéis, una de mis páginas en la telaraña mundial está dedicada al ferrocarril con una sección que lleva como título El Ferrocarril en la Historia del Cine. Pues bien, tocaba actualización, y he subido una reseña de la película de Luis García Berlanga de 1957, Los jueves, milagro. Abundancia de circulaciones vaporosas en la España de la posguerra.

Los 2 lados de la cama, (2005)

Cine
Parque grande, Zaragoza

2 lados de la cama, Los (2005) de Emilio Martínez Lázaro.

Pero mira que lo sabía yo. Que algo me lo decía. Que tenía que pasar de esta película. La primera no estaba mal. No pasará a la historia del cine como una obra maestra, pero era salada. Las chicas eran frescas y graciosas. Las canciones cuajaban bien. Los chicos, inseguros y catastróficos, hacían gracia. No sé. Sonreías…

Pero claro, como fue bien en taquilla, tenían que hacer una segunda parte de la cama. Donde los chicos hacen exactamente el mismo papel, toque o no toque. Las chicas son flojas, pero flojas (me refiero como actrices, que en lo demás, para gustos los colores). Las canciones no siempre van bien, y otras veces… tampoco. Carecen de la gracia. Las coreografías son más flojas. Y la historia es una cagarriña pinchada en un palo. Ni siquiera mencionaré nombres ni nada. Mejor olvidarlo.

Pero… lo que me tiene más cabreado es que me confié porque mi crítico favorito le había puesto un «siete«. Y es que uno ya no se puede fíar de nadie.

Ah,… la nota… pues no sé. Un cinco, por no ponerla al nivel de las películas yanquis que suelo suspender sin paliativos (dirección: 5; interpretación: 3).