[Cine] Blue Moon (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Un día en blanco y negro en Nueva York, donde todo sucede cuando tiene que ver con el musical americano.

Blue Moon (2025; 60/20251229)

Es tradición que dedique la primera entrada del año, el día de Año Nuevo, al comentario de la última o últimas películas del año, que se me han quedado en el tintero, y antes de que, al día siguiente, realice el resumen de lo que han sido los estrenos de cine del año para mí. Y en esta ocasión fue una escapada a una sesión matinal donde echaban esta supuesta película de carácter biográfico del letrista Lorenz Hart, que hizo fama por componer junto con el músico Richard Rodgers algunas de las canciones más conocidas y representativas del cancionero popular norteamericano del siglo XX, decenas de veces versionadas y con frecuencia incorporadas a los repertorios de los músicos de jazz, motivo este último por el que estoy familiarizado con ellas. Por ejemplo, hace unas décadas escuché repetidamente un álbum doble de Ella Fitgerald, Ella Fitgerald sings the Rodgers & Hart songbook, unas grabaciones, o quizá una recopilación de distintas grabaciones, de 1956.

Esta película dirigida por Richard Linklater, protagonizada por su actor favorito de muchas de sus peliculas Ethan Hawke, interpretando a Hart, se inspira en una docena de cartas, un intercambio epistolar que el letrista tuvo con una estudiante de escenografía de la ciudad de Nueva York, Elizabeth Weiland (Margaret Qualley), de la que poco se sabe más allá de esto. Linklater especula, porque nadie puede decir que existiera, con una enamoramiento no correspondido del letrista de 48 años con la estudiante de 20 años, pocos meses antes de la muerte de Hart, con complicaciones por el consumo de alcohol. Como he leído, Linklater se toma muchas libertades a la hora de imaginar las situaciones a partir de una cartas que no contaban lo que se cuenta en la película.

Nos sitúa Linklater en la noche del estreno del musical Oklahoma!, que Rodgers (Andrew Scott) ha compuesto con la colaboración del letrista Oscar Hammerstein II (Simon Delaney), el primero de una serie de éxitos que marcaron la historia del musical en Estados Unidos durante el tercer cuarto del siglo XX. Hart se encuentra en un bar donde conversa con el camarero (Bobby Cannavale), Weiland, y un soldado de permiso (Jonah Lees) que toca el piano. Estamos en plena Segunda Guerra Mundial. 1943. Y Hart esta evidentemente dolido de que Rodgers le haya abandonado por Hammerstein, al mismo tiempo que, irónicamente, todo el mundo le recuerde por Blue Moon, que según él es su peor canción.

La película tiene sabor a obra de teatro trasladada al cine, aunque no lo es. En un número de escenarios reducidos, en el bar del hotel donde transcurre la acción, tenemos tres actos, la espera de Hart, Weiland, el camarero y el soldado pianista, en el que Hart desgrana su visión sobre su vida pasada y sobre la «traición» actual. En el segundo acto, llegan los invitados que celebran el éxito del musical recién estrenado, e intercambia sentimientos con Rodgers que sigue sintiendo simpatía y amistad con el perjudicado (por el alcohol) letrista. En el tercer acto, se sincera con la joven universitaria, en un intento de volver a tener… lo que ya no puede tener. El planteamiento no está mal, y Linklater se apoya en las interpretaciones, sólidas, de sus actores para que la cosa salga adelante.

Sin embargo, no conseguí entrar en la película. Que es correcta, pero que se encuentra lejos de las obras más inspiradas de Linklater. Con demasiada frecuencia sentimos a Hart como una persona patética. No llega a ser risible, pero tampoco inspira la simpatía necesaria. Más que sentir la «traición» de su compañero y amigo de toda la vida, sentimos que es él mismo quien se ha arruinado la vida. No sé si esta era la intención del director. Por otro lado, la forma en que se plantea su cuelgue por la joven universitaria también chirría mucho. Es de los momentos en los que el patetismo se acerca demasiado a la parodia. Y ya digo que no creo que sea la intención del Linklater. Así como la forma en que se plantea la posible homosexualidad del protagonista, que contrastaría con el enamoramiento con la chica. No sé si me estoy explicando bien, pero no conseguí entrar del todo en la película, ni creerme la situación, ni a los personajes, que tienen más de ficción de lo que nos parece. No obstante no voy a decir que sea una mala película, a pesar de que es, hasta cierto punto, fallida.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Libro] Orlando – Virginia Woolf

Literatura

Virginia Woolf es una de las escritoras británicas más conocidas y más influyentes del siglo XX. Existen referencias a su legado literario en muchas obras posteriores, no sólo escritas, sino también en el mundo del cine, de la televisión y del teatro. Y por ello, hace mucho que se despertó en mí el interés por leer algunas de sus obras, al menos las más significativas. Sin embargo, ese interés no se ha reflejado en la realidad. Que yo recuerdo, sólo había leído hasta el momento un de sus obras, La señora Dalloway, hace algo más de 20 años, y por lo tanto no está reflejada en estas páginas, poco después de ver una película con un notable elenco inspirada por esta novela. Tampoco la película, de 2002, aparece en estas páginas. Este Cuaderno de ruta cumplirá 20 años el próximo 8 de febrero, por lo que vi la película y leí el libro antes de comenzar a redactar entradas en el blog.

La cuestión es que hace unos meses se me cruzó una oferta por la peculiar novela que traigo hoy a comentario, y la adquirí. Aunque tardé un tiempo en encontrar un hueco para leerla. También fue objeto de una adaptación cinematográfica, en 1992, con la siempre interesante Tilda Swinton en el papel principal, que vi en su momento, pero de la que no guardo mucho recuerdo, porque fueron tiempos convulsos para mí y mi nivel de atención era muy bajo en aquellos momentos para lo que veía en el cine. Me hubiera volver a ver la película antes de hacer este comentario, pero no la he encontrado en mis plataformas habituales, y no he tenido ocasión de buscarla más allá. Creo que uno de los canales de pago complementario de Amazon Prime Video está… pero no sé si estoy por la labor de pagar una suscripción más por este motivo.

El caso que la he denominado peculiar novela, porque Woolf la tituló en su idioma original el inglés como Orlando: A Biography, y en todo momento se dirige al lector bajo el supuesto de que está escribiendo una biografía. Una biografía que se extiende durante casi cuatro siglos. Pero que según se nos cuenta en los textos, fue inspirada por la vida de una de las amantes de Woolf, Vita Sackville-West, que no vivió tanto tiempo, pero cuyos acontecimientos vitales se incluyen de una forma u otra en la obra. Era poetisa, vivió en Estambul, amó a hombres y mujeres, vistió de mujer y vistió de hombre… Por Orlando, noble inglés nacido en tiempos de la reina Isabel I, de la que fue favorito y que le ordenó no envejecer, nació como hombre, pero a lo largo de su vida mutó su sexo a mujer. Y la novela nos va contando su vida, con sus acontecimientos más importantes, pero también otros que lo son menos, sus amores, sus aventuras, su pasión por la poesía, su empeños durante siglos de escribir y publicar su propio libro de poemas, y sus reflexiones sobre lo que significa ser hombre y, especialmente, lo que significa ser mujer a lo largo de los siglos. Dicen algunos que esta novela/»biografía» es una de las más hermosas cartas de amor que se han escrito, de Virginia hacia Vita.

La novela se lee bien. Alterna la reflexión con la aventura. Aventura amorosa, pero también aventura vital. Y no carece de humor. Al contrario, destila, incluso en los momentos más dramáticos de la vida de Orlando, cierto humor amable, algunas veces con un punto de ironía, pero sin hacer sangre. Hay momentos muy inspirados desde este punto de vista, como las descripciones de carácter que hace de algunos de los poetas y escritores, personajes históricos, reales, con los que se cruza el/la protagonista, y a los que desmitifica sin dejar de admirar su obra. Para los románticos, quedará la desesperación por la pérdida de la hermosa princesa rusa, cuando Orlando todavía es un hombre. Pero en general, como ya he dicho, tiene su punto de historia de aventuras, y se lee a gusto.

No obstante, su principal virtud es la reflexión continua sobre lo que se espera de la persona de acuerdo con su condición. Condición social, situación económica, el sexo con el que le ha tocado nacer, las convenciones de la época,… El largo recorrido por la historia y la sociedad inglesa permiten a Woolf poner en solfa estas convenciones, siempre cambiantes, sujetas a corrientes de pensamiento, al devenir de la política y de la economía, a las modas, y que, mientras permiten al hombre libertad para emprender aventuras y empresas, condena a la mujer a vivir la vida buscando alicientes más próximos a lo doméstico, a lo particular y lo interior. Me gustó cuando leí esta obra, pero la misma ha ido creciendo en mi recuerdo y en mi imaginación, ha ido dejando más poso con el paso de las semanas. Al cabo, hace ya dos semanas que culminé su lectura, y he tenido tiempo para que su recuerdo dé alguna vuelta por mi pensamiento. Muy recomendable.