[Libro] El bosón de Higgs

Literatura

Después de la experiencia de leer sobre el estado de la situación en el lugar paleontológico y arqueológico de Atapuerca, sin haber quedado insatisfecho, no había echado cuentas para repetir la experiencia con otras publicaciones similares de las publicadas por National Geographic. Pero recientemente, entre las ofertas de mi tienda de libros electrónicos habitual apareció otro número de esta serie de divulgación, dedicado a uno de los temas que más repercusión mediática ha tenido en los últimos años; el bosón de Higgs.

Lo cierto es que me parece sorprendente esta repercusión mediática. La confirmación de la existencia del campo de Higgs era un paso más en la confirmación de la validez, de momento, del llamado Modelo estándar. O con su nombre completo, del Modelo estándar de la física de partículas. Este es una teoría física que describe los componentes básicos de la estructura del universo, en cuanto a las interacciones fundamentales y las partículas mediadoras. Todas las interacciones fundamentales, menos la gravedad, cuya naturaleza precisa a este nivel no ha sido todavía bien definida. Este libro escrito por David Blanco Laserna, físico que se dedica a la divulgación científica, siendo autor de varios libros en el campo de la física y las matemáticas.

Como no tengo muchas fotos de partículas elementales, subiré algunos paisajes recientes… en los que hay abundancia de las mismas.

A mí, de adolescente, se me daban bien las ciencias. Soy un chico de ciencias. Aunque acabé decantándome por las ciencias de salud desde muy niño, por lo que siempre manifesté una preferencia en mis años de educación secundaria y bachiller por las biología, lo cierto es que la química, la física y las matemáticas se me daban muy bien. Tuve algún profesor que intentó convencerme, con cierta insistencia, de que yo tendría un buen futuro en estos campos. Pero no le hice caso, y con 18 años me matriculé en 1º de medicina,… y hasta ahora. Nunca me he arrepentido de mis decisiones; pero también sé ahora que no hay única vía en esta vida para desarrollar una carrera en la que ser feliz, aportar algo a tus semejantes y sentirte razonablemente realizado como profesional y persona. Desde ese punto de vista, aunque en toda vida laboral existen altibajos, me siento privilegiado.

La cuestión es que, aunque abandoné esas ciencias básicas situadas más en la base de. fundamentos científicos, la medicina está en una rama ya relativamente alta, siempre me he mantenido relativamente informado sobre cómo van sus avances. Cierto es que en cuanto pierdes las habilidades matemáticas, por falta de uso, te ves abocado a los libros de divulgación como el que nos ocupa hoy. Y el papel que tiene es complejo, porque complejos son los conceptos de la mecánica cuántica en la que se engarza el modelo estándar. Durante los primeros capítulo avancé sin demasiados traspiés, y creo que de forma global me he hecho una idea general de lo que me están hablando, un mundo apasionante de estudiar, pero muy complejo de conceptualizar sin esfuerzo mental que supere las limitaciones debidas a lo que nuestros sentidos nos informan.

Pero me ha pasado como con el libro sobre Atapuerca. No está mal, pero creo que si realmente le he sacado todo el partido del que soy capaz es porque previamente había mantenido una actividad de actualización periódica sobre estos temas. Para quien no tenga una mínima base en ciencias y no esté habituado a estos temas, es fácil que se pierda fácilmente. Así que mi recomendación será limitada a aquellos con interés y con ciertos conocimientos previos en el ámbito de las ciencias.

Como curiosidad, ahora estoy con un libro de ciencia ficción dura del chino Liu Cixin, el del problema de los tres cuerpos y la hipótesis del bosque oscuro, en el que me viene bien este conocimiento básico de las partículas elementales. Pero como decía Ende, “esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

Como curiosidad, ahora estoy con un libro de ciencia ficción dura del chino Liu Cixin, el del problema de los tres cuerpos y la hipótesis del bosque oscuro, en el que me viene bien este conocimiento básico de las partículas elementales. Pero como decía Ende, “esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

[Ciencia] El botón no. El bosón. De Higgs. Que dijo que tenía que estar ahí en 1964.

Ciencia

Parece una tendencia en estos días. Hacer bromas con el “botón de Higgs“. Aunque puedo prometer y prometo que esta mañana en un determinado establecimiento comercial que no digo para no retratarme, el “tendero” le ha llamado el “botón de Higgs“. Y lo contaba muy serio a una clienta. Luego no estaba, aparentemente, haciendo una broma.

Hay historias en la ciencia que realmente son bonitas. Más cuando los humanos que no las vivimos nos enteramos de ellas. Lo cual no suele suceder. El 80% de la audiencia televisiva puede agruparse en un momento dado ante 22 muchachotes enseñando las garrillas jugando al pelotón en una pradera rodeada de gradas para que el público se ponga morado de gritar, animando a veces a sus preferidos, insultando muchas otras a los odiados contrarios. Pero para encontrar divulgación científica hay que bucear profundamente en las parrillas televisivas, donde en ocasiones alguna televisión pública programa algo, o en algún canal de pago.

Y me parece que la del bosón de Higgs lo es. Bonita. Fue predicho. Deducido en el contexto de uno de los modelos teóricos con el que trabajan los físicos, el modelo estándar. Hace casi 50 años. Se le puso el nombre de Peter Higgs, uno de los científicos que trabajaron en la cuestión, que a sus 83 años habrá sentido la felicidad cuando los científicos del CERN de la elevada probabilidad que los experimentos muestran de que exista esta partícula elemental. Pero fue uno de los diversos que trabajaron en un contexto para permitir la consolidación de una teoría científica. La ciencia es un impulso colectivo. Es cierto que de vez en cuando existen personas que impulsan con su trabajo personal de forma sobresaliente el conocimiento científico. NewtonDarwinEinstein,… Pero lo hacen siempre sobre la base del trabajo de otros. Y otros vendrán que los corregirán o mejorarán su trabajo.

Toda teoría científica es un modelo hipotético que hay que confirmar. Mediante observaciones y/o experimentos. Casi 50 años ha tardado el avance de la tecnología y los dineros en poner a disposición de los  científicos los medios necesarios para confirmar el modelo teórico. Y el final de la historia está llegando a su fin. Que seguramente será el principio de nuevas historias. De nuevas preguntas que hacerse y de nuevos descubrimientos que realizar.

Esta noticia ha sido un punto de optimismo en un mundo donde este sentimiento cada vez tiene menos cabida. Para mí en particular, mucho más estimulante que las gestas de los muchachotes en calzón corto que he mencionado antes. Que sinceramente,… no me dicen gran cosa. O nada en absoluto. Soy un raro.

Gruta del Aquelarre (4019)

Gruta del Akelarre en Zugarramurdi,… tierra de “brujas”. Cuanto queda todavía para racionalizar el conocimiento humano y abandonar las supersticiones que nos inundan…

[Ciencia] El bosón de Higgs,… está… o no está, pero se le espera… o no

Ciencia

En estos días, la prensa corriente y moliente, la canallesca, se ha hecho eco de las noticias que iban saliendo del CERN en relación a las investigaciones que realizan en sus aceleradores de partículas, y más concretamente en el potente LHC. Uno de los objetivos que se buscan es confirmar experimentalmente la hipótesis que formuló Peter Higgs en los años sesenta según la cual la masa de las partículas elementales y sus derivadas se adquiere por la interacción de las mismas con un campo de energía que se encontraría permeando todo el universo. Esta interacción estaría mediada por una partícula, el llamado bosón de Higgs, que es la estrella periodística de toda esta histora. Esta partícula, hasta ahora teórica, ha recibido de forma sensacionalista muchos apelativos. Por ejemplo, algunos la han llamado “el bosón de Dios” o “la partícula de Dios“. Una forma de atraer lectores profanos por un lado, y de crear falsas polémicas por otro. En mi humilde opinión.

Para una explicación bastante razonable de todos estos conceptos, fundamentales en la física contemporánea, en Amazing.es han subtitulado un video del científico Don Lincoln del Fermilab sobre el tema, en el que se utiliza la analogía con una masa de agua para explicar el teórico campo que propuso Higgs.

El caso es que ayer martes, los investigadores emitieron un comunicado que ha llevado a una multiplicidad de titulares. Desde los que aseguran que la partícula esta acorralada, es decir, a punto de ser tipificada con gran seguridad a partir de los datos que suministran los experimentos, a los que dicen que todavía estamos sin noticias de Higgs. Incluso los que ya empiezan a clamar que todo el dinero gastado en las instalaciones, para nada. Pero las cosas no son así.

En primer lugar, hay que decir que la forma que tienen los aceleradores de partícula para detectar nuevas partículas es a base de producir colisiones entre partículas conocidas a grandes velocidades. Como consecuencia de esas colisiones, eventualmente se liberan otras partículas, cuyo rastro energético queda registrado. Pero no siempre ocurre. Ni sabemos cuando va a ocurrir. Ni sabemos cuánta energía hay que suministrar al experimente, qué velocidad tienen que llevar las partículas que han de colisionar para producir los resultados buscados. Si se producen.  Además, los eventos afortunados son raros. Muy escasos. Por lo que hay que repetir el experimento muchas veces para poder observar algunas ocurrencias. Que pueden ser confundidas con artefactos producidos que no tengan que ver con lo que estamos buscando. Es decir, los resultados finales dependen de la estadística. Para tener un muestra de eventos suficientemente fiable, no sesgada y precisa, hay que repetir muchas veces los experimentos y analizarlos con detalle. Cuanto mayor sea la muestra de experimentos realizados, más confianza generarán los resultados obtenidos en dichos experimentos.

Lo que de momento nos dicen los investigadores es que han acotado un intervalo de energías donde pueden encontrar al bosón de Higgs. Por encima de las mismas tienen bastante confianza de que no lo van a encontrar. Por debajo, muchos experimentos realizados en estos u otros aceleradores de partícula nos dicen que tampoco. En el intervalo que queda, tienen datos para suponer que ahí está. Pero el número de experimentos realizados no da la confianza suficiente para descartar otras explicaciones. O sea que el bosón de Higgs puede estar, y además se le espera. Pero como siempre en ciencia, no hay respuesta a una pregunta que no aporte nuevas preguntas que necesitan ser contestadas. Y el trabajo para entender el mundo que nos rodea no cesará. Y eso es lo bonito, ¿no? El camino. No el destino final, que siempre parece inalcanzable.

No soy físico, aunque soy de ciencias. Puedo haber cometido algún error conceptual en mi redacción. Si tú, lector, sabes más del tema y lo ves, no dudes en comunicármelo para introducir las correcciones oportunas. Gracias.

La luna y la niebla

La luna se asoma en la niebla, entre los edificios de Zaragoza; la luz que nos emite, es energía electromagnética mediada por otro bosón, el fotón, más conocido por los científico desde tiempo atrás (Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM).