Cine y TV para Navidad; Blake Edwards, Coppola, Kubrick, Altman y el Doctor, entre otros

Cine, Televisión

Cuando llegan los días de las fiestas navideñas, cuando el frío suele apretar más en Zaragoza, apetece salir menos, en las tardes de los festivos donde tampoco hay muchos sitios donde ir, suelo aprovechar para ver películas de otro tiempo. Algunas de ellas las he visto un sin fin de veces, como Casablanca, a la que dediqué una tarde hace unos días ya. O Gone with the Wind (Lo que el viento se llevó), que suele caer más hacia Año Nuevo o Reyes. Pero otras son un repaso a películas que me gustan pero he visto sólo en alguna ocasión, o películas a las que quiero dar una oportunidad. También este año está matizado porque la situación familiar ha hecho que haya renunciado a alguna actividad social. Estoy algo cansado. Lo que ha favorecido que me apeteciese sentarme en mi butaca favorita a ver buen cine.

Un listado de lo visto en estos últimos días:

Blake Edwards: Recientemente fallecido, diversas cadenas han programado películas suyas como homenaje. Y yo decidí grabar para ver en estos días Experiment in Terror (Chantaje contra una mujer). Creo que la había visto una vez, hace bastante tiempo. Pero no me acordaba mucho. Bueno. Pues me ha gustado un montón. Por muchas cosas. Pero destacaré tres. Lee Remick estaba absolutamente sensacional, tanto como actriz como por guapa. La cinematografía en blanco y negro, con unas iluminación maravillosa firmada por Philip Lathrop, recomendable para todos quienes amen la fotografía. La estupenda música de Henri Mancini.

Francis Ford Coppola: Hace poco leí un artículo en el que alguien, una vez más, ponía por las nubes el Dracula del director italoamericano. Así que decidí darle una oportunidad… Pues nada. Que no me engancha. No le pillo el truco a esta película. Acaba aburriéndome. Más larga que un día sin pan. Y encima no puedo quitarme de encima el prejuicio que tengo hacia la Ryder y el Reeves. Uiggg… Ni ver a la Bellucci en tetas sirve como aliciente.

Stanley Kubrick: Sin embargo cada vez me alucina y me admira más la acidez critica del maestro en Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú). Y qué actual me parece todavía en según que cosas. Nadie debería dejar de verla.

Robert Altman: Hace unos días mencionaba Gosford Park en la entrada que dediqué a la serie de televisión Downton Abbey. Si bien la filmografía de este director es algo irregular, reconozco que hay algunas de sus películas que me parecen imprescindibles. Y que maestría para manejar los repartos corales. O para dar protagonismo a quien no parece tenerlo. Indudablemente, los actores que interpreta a los de «arriba» están estupendos. Pero los de «abajo» están insuperables. Echad un vistazo al reparto en IMDb, y veréis que colección de ilustres de todas las edades. Cada vez me gusta más.

Pero no todo va a ser cine en estos días. Y también me he merendado el especial de navidad de Doctor Who. Inspirado en A Christmas Carol (Un cuento de Navidad) de Dickens, cuyo título adopta aunque contando una historia distinta, nos traslada como de costumbre a un mundo de fantasía apto para todos los públicos, con una aventura amable aunque con un tono dramático siempre. Claramente orientada a los críos, no dejará de entretener a los adultos que se dejen llevar por una fantasía bien realizada. Lo mejor, que volvemos a ver a Amy Pond (Karen Gillan) con el disfraz de policía con el que la conocimos hace unos meses en el primer episodio de la quinta temporada de la nueva época del Doctor. Lo peor, que Amy Pond (Karen Gillan) hace un papel secundario en esta historia y sale poco… para mi gusto.

Así que ya tenéis algunas recomendaciones para conseguir que por «la caja tonta» salgan contenidos que contraríen ese ominoso apelativo.

Recomendación musical:

Cómo no,… el tema principal de Experiment in Terror de Henry Mancini. Aunque también el tema de Dr. Strangelove…, basado en la canción popular de la Guerra Civil de los Estados Unidos When Johnny Comes Marching Home. Este tema también ha salido en otras películas bien conocidas como Stalag 17 (Traidor en el infierno) o Antz (Hormigaz), entre otras.

Puente del Parque Grande

El puente sobre el río Huerva que sirve de acceso al Parque Grande de Zaragoza; un camino que estoy haciendo en estos días más de lo que me gustaría - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

Series para el verano, más extraterrestres,… Torchwood

Televisión

Doctor Who
Tor
c Whood
Torchwood

Mmmmmm… sí. Torchwood es un anagrama de Doctor Who. Si ya comenté que una de mis actividades televisivas de tiempo veraniego iba a ser recuperar las distintas temporadas del alienígena con dos corazones, también tomé la decisión recién vuelto de mi viaje de vacaciones de echarle un vistazo a uno de sus spin-offs.

Parece ser que el término se utilizó en primer lugar para camuflar las grabaciones de la serie original cuando se trasladaban para su emisión. De esta forma no había riesgo de que fueran interceptadas y su contenido conocido antes de tiempo. En un momento dado, durante la serie madre, la Reina Victoria crea el Instituto Torchwood para defender al Imperio Británico de las amenazas alienígenas. Durante un tiempo fue considerado un antagonista del Doctor, en sus esporádicas apariciones en la serie de este último. Pero poco a poco fueron preparando el terreno para crear una serie propia, en la que fueran los héroes, al frente de la cual colocaron uno de los personajes más simpáticos de los que acompañan eventual mente al Doctor; el capitán Jack Harkness (John Barrowman).

Este es un aventurero en el espacio y en el tiempo, un vividor, un timador, que en un momento dado coincide con el Doctor. Pronto sabemos que es atractivo, y que además es omnisexual. Es decir, más allá de ser bisexual, en un universo donde además de los dos sexos correspondientes a la especie humana, le tira los tejos a todo bicho viviente. Más o menos. También aprendemos en un momento dado, que no puede morir.

En estos días, he visto la tercera temporada de Torchwood. Se puede ver de forma aislada sin necesidad de haber visto las dos primeras o sus relaciones con Doctor Who. Esta configurada como una miniserie de cinco episodios, en el que cada uno es un día en una aventura en la que los protagonistas tendrán que enfrentar una amenaza extraterrestre muy peligrosa. También sirve de paso para emitir algunas críticas contra la hipocresía de la clase política y contras los militarismos.

Lo cierto es que el personaje principal tiene un tono mucho más oscuro que en la serie original, con aspectos más oscuros en su personalidad. Como contrapunto, el personaje femenino, Gwen Cooper (Eve Myles), representa los valores humanos más positivos. Solidaridad, amistad, entrega, ánimo, iniciativa,… Es la persona con la que se puede identificar el espectador normal. Es también una serie mucho más adulta, en la que sin haber desnudos ni nada por el estilo, sí que se plantean temas relacionados con la sexualidad, y también con la violencia, con la ética, con la obediencia debida a los superiores y al estado, etc.

Con sólo 5 episodios de menos de hora de duración, creo que es una alternativa válida para pasar las calurosas sobremesas del verano, siempre que seas adepto a los temas de la ciencia ficción. Así que, ya lo sabéis.

En la Bahía de Cardiff está la sede de Torchwood 3, la unidad para la que trabajan nuestros héroes - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Por fin he comenzado mi historia de amor con Doctor Who… o más bien con Amy Pond

Televisión

Mi primer intento con el Doctor fue cuando SciFi, actualmente Syfy (distinta grafía, misma pronunciación en inglés), estrenó la primera temporada de la nueva época de Doctor Who. Doctor Who es la serie de televisión de ciencia ficción de más larga trayectoria en toda la historia de la pequeña pantalla. Se emitió de forma relativamente ininterrumpida por la BBC desde 1963 a 1989. Hubo algún largometraje con el personaje en los años 90, y volvió en una nueva época en el año 2005. Y con éxito. Es una figura importante de la cultura popular británica.

Piccadilly Circus

Serie británica por excelencia, Londres es un escenario habitual de la acción; en la imagen Picadilly Circus - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Para quienes no lo conozcan, el Doctor es un alienígena, el último superviviente de su raza, los señores del tiempo, de aspecto humano, aunque sabemos que tiene dos corazones, que viaja por el espacio y por el tiempo con su nave, la TARDIS. Esta tenía la capacidad de mimetizarse con el medio en el que se encuentra, pero una avería hizo que se quedase con la forma de una cabina de la policía, típica del Londres de principios de los 60s.

El Doctor no viaja solo. Viaja con uno o varios compañeros. Generalmente, el compañero principal suele ser una compañera. Y, generalmente, suele ser joven y guapa. Parece que tradicionalmente no había tensión sexual entre ambos. Pero en la nueva época, pues algo si que hay. Actualmente, al final de la quinta temporada de la nueva época, la compañera principal es Amy Pond, una estupenda, animosa, y guapa pelirroja de origen escocés, interpretada por Karen Gillan, muy escocesa ella también.

Producida por BBC Wales, algún episodio de la serie está rodado en Cardiff, donde parece que hay una grieta que perturba el espacio-tiempo; yo no noté nada cuando estuve, salvo que hacía bastante calor - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Y además, el Doctor tiene otra característica. Y es que de vez en cuando se transforma. Teóricamente puede morir; tiene el equivalente a 900 años de edad en tiempo terrestre, aunque siempre resulta confuso saber cuándo nació por su capacidad para viajar en el tiempo. Pero de vez en cuando, en circunstancias diversas pero estresantes o potencialmente mortales, cambia su apariencia. Ingenioso elemento argumental que permite cambiar de protagonista cuando este se quema o se cansa del personaje. En la actualidad, vamos por la undécima encarnación del Doctor, interpretada por Matt Smith.

Como decía, intenté engancharme con la novena reencarnación del Doctor, interpretado por Christopher Eccleston, que estuvo acompañado en su temporada por Rose Tyler, encarnada por la estupenda Billie Piper, que luego nos enamoraría haciendo de pilingui de lujo en Secret Diary of a Call Girl. Los personajes estaban bien, pero no acabó de convencerme. Siempre me pareció que las tramas, los personajes y las relaciones entre ellos eran un poco infantiles. Bien es cierto que es una serie en la que en medio del buen rollo y buen humor general, la gente muere y hay lugar de vez en cuando para el drama.

Pero he aquí, que después de que en el año 2009 en lugar de una temporada completa de 12 ó 13 capítulos más el especial de Navidad, produjesen varios largometrajes televisivos de los que vi algunos, cuando volvió con una temporada convencional esta primavera, decidí volver a verla. Y me ha encantado. Y aparte de que el nuevo doctor me caiga bien, creo que buena parte del mérito se debe a lo estupenda que resulta la pelirroja Amy, una compañera con fuerte personalidad y con una historia de fondo, con sus grietas en la trama de espacio-tiempo, que han dado una continuidad y una solidez al conjunto que ha favorecido mucho a la serie. El comienzo de la serie fue bueno. Pero lo mejor fueron dos capítulos dobles.

El primer par fue aquellos en los que los adversarios fueron los Ángeles Llorosos, probablemente los malos más terribles y mejor conseguidos que he visto en esta serie. Estos adversarios ya habían salido en un capítulo en una temporada anterior, titulado Blink (parpadeo). Fue un capítulo que vi de forma aislada por estar protagonizado por la actriz Carey Mulligan, la encantadora protagonista de An Education, en el papel de Sally Sparrow, y en el que el Doctor es un personaje secundario. Me gustó mucho. Pues bien, los Ángeles Llorosos volvieron y nos obserquiaron con dos episodios excelentes, muy emocionantes. Episodios en los que apareció el personaje de River Song, una aventurera espacial capaz también de viajar en el tiempo, que interacciona de formas muy divertidas con el Doctor, y que está interpretado de forma magnífica por Alex Kingston, la antigua cirujana de Urgencias.

El segundo par de capítulos excelentes han sido los dos finales, con una aventura espacio temporal amplia y bien construida, en la que hemos vuelto a disfrutar de la presencia de River Song, espero que vuelva en un futuro, y que nos ha dejado con gana de más.

En resumen, me ha encantado esta temporada, y este verano voy a rescatar las temporadas anteriores. La de la nueva época sólo, claro. De momento, ya casi me he visto las dos primeras temporadas con Rose Tyler de compañera. Pero caerán las otras dos. Que el verano es muy largo. Y claro está, para todos los que tengan un mínimo de espíritu geek, hay que verla. Sin duda. Pero,… si soy honesto, ¿no será que me gusta por las chicas? Son todas estupendas. E incluso guapas.

El círculo de megalitos de Stonehenge es una localización fundamental en el capítulo doble final de la 5ª temporada de Doctor Who - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Actualización: 29 de junio.

Aunque el motivo principal de la entrada es el final de la temporada 5, he acabado también de ver las dos primeras temporadas de la nueva época que han sido repuestas en Syfi. El denominador común de ambas temporadas ha sido el personaje acompañante, la risueña, decidida y valiente Rose Tyler. Y reconozco que los dos capítulos finales, que nos han dejado a la estupenda Rose en otro universo han sido estupendos. Y entiendo que el Décimo Doctor está muy bien, mejor que el Noveno. Así que nada. Cuando vuelva de vacaciones y durante las cálidas tardes de verano, refrescado por el aire acondicionado del salón de casa, terminaré de ver las temporadas que me faltan. Estupendo. Divertido. Sin más problemas ni quebraderos de cabeza.

Vista de Canary Wharf desde una de las estaciones del ferrocarril ligero de los muelles; sede secreta del Instituto Torchwood, y escenario de los dos últimos episodios de la segunda temporda del Doctor - Fujifilm Finepix F10