[Cine en casa] Secuelas y precuelas de animación

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Nota: Esta entrada incluye nombres de personas de países orientales que, por respeto a sus costumbres, tienen el apellido en primer lugar y el nombre otorgado al nacimiento en segundo lugar, al contrario que en la tradición de la mayor parte de los países occidentales.

Estos días que estoy de fiesta, aunque estoy aprovechando para caminar mucho y probar cosas nuevas en fotografía de la que os hablaré cuando estén reveladas, también me queda tiempo más tiempo para recuperar películas que no pude ver en el cine porque no me dio tiempo, porque no se proyectaron en España, porque no me enteré, o porque en ese momento no les di importancia. Y estos días he recuperado un par de películas de animación, que son secuelas o precuelas de otras películas, que sí había visto.

Estamos considerando volver a Japón, quizá durante 2019… así que estos días también estoy haciendo una revisión de las fotografías tomadas en 2014. Sirvan para ilustrar esta entrada tan vinculada al lejano Oriente.

Todo empezó cuando decidí volver a ver, tranquilamente, relajadamente, Mimi wo sumaseba [耳をすませば] (Susurros del corazón). Esta película del Studio Ghibli, dirigida por Kondō Yoshifumi con guion de Miyazaki Hayao, ya la había visto varias veces, y está en mi videoteca particular. Creo que tiene momentos muy inspirados. La cuestión es que dos de sus personajes, dos gatos, uno en forma de antigüedad, y otro un malhumorado y obeso gato medio callejero medio doméstico, fueron la base para una posterior secuela producida también por Ghibli. Más que una secuela es un derivado, spin-off que dirían los que hablan spanglish, en la que el Baron y Moon, los dos gatos en cuestión, toman vida para ayudar a Haru, una joven de instituto de 16 o 17 años, que por su buen corazón y salvar a otro gato de ser atropellado se ve envuelta en graves problemas por la peculiar forma de expresar su gratitud que tiene el Rey de los Gatos. La película es Neko no ongaeshi [猫の恩返し] (en Espala, Haru en el reino de los gatos, aunque es más conocida por su título en inglés The Cat Returns).

La película, dirigida por Morita Hiroyuki, se considera por muchos un producto menor dentro de la factoría Ghibli. Pero no por eso es un mal producto. Ni mucho menos. Con sólo 75 minutos de duración, es una película de aventuras ágil y muy entretenida, con personajes muy entrañables. Y como de costumbre en el estudio japonés, toma el personaje de una joven en un estado de desconcierto personal y la conduce ante una aventura que le lleva al crecimiento personal y a una mayor independencia y autonomía ante el mundo. A mí me parece muy majica.

Otro tono totalmente distinto tiene Seoul Yeok [서울역] (Seoul Station). Esta película de animación es una precuela, o tiene una acción casi simultánea en el tiempo de su universo de ficción, de Busanhaeng [부산행] (Tren a Busán). Vi esta última película nada más volver de mi viaje por Corea del Sur. Al fin y al cabo, yo cogí uno de esos trenes a Busán. Y también el de regreso, afortunadamente. Porque el universo de ficción de estas películas es el desencadenamiento de una epidemia zombi en Corea. Así que ya podéis imaginar el argumento. Carreras de un lado a otro huyendo de los zombis, alguna cabeza de zombi reventada de vez en cuando, y un poco de casquería cuando algún incauto termina siendo el almuerzo de los muertos vivientes. Pero si ya comenté que la película de acción real tenía su gracia y era entretenida, algo parecido se puede decir de la película de animación. Ambas están dirigidas por Yeon Sang-ho, y si bien el nivel de la animación no llega al virtuosismo de otras obras orientales, especialmente de la otra orilla del mar del Japón, o del mar del Este como reclama Corea del Sur, lo cierto es que es también muy entretenida y no carece de sorpresas, con un final un tanto sorprendente, por no caer en ciertas complacencias. Así que estos días han sido de una agradable dosis de animación oriental.

No comparten personajes ambas películas. Aunque como anécdota, la actriz que pone la voz al personaje principal de la película de animación, Shim Eun-kyung, tiene un cameo en la película de acción real.

[Cine] ¿Adiós a Ghibli y a una forma de entender el cine de animación?

Cine

Hay varias cosas de las que podría haber hablado hoy. Asuntos diversos en materia de fotos, cine, libros,… pero ayer a última hora de la tarde me enteré de la noticia del cierre del Studio Ghibli, estudio cinemtográfico especializado en filmes de animación que ha producido algunos realmente emblemático y que se encuentran entre mis favoritos. Frente al producto prefabricado norteamericano con el que se bombardea constantemente al público infantil, y que aporta un sistema de valores simplista y muy conservador con Disney a la cabeza, y que sólo de vez en cuando nos aporta productos memorables, estaba un esquema de trabajo de más continuidad, de factura más artesanal, con un estilo definido pero con historias muy trabajadas y diversas, que abarcaban un espectro de público potencial más amplio. Y con un sistema de valores más rico, especialmente entre el necesario mensaje de respeto a los sistemas ecológicos cuyo derrumbe pueden ocasionar el derrumbe de la civilización globalizada en la que vivimos hoy en día.

Saladas de Bujaraloz bajo la Tormenta

Un poquito de las fotos del sábado bajo la tormenta en los Monegros.

El anuncio de la retirada de Hayao Miyazaki, el creador más emblemático del estudio, que se produjo hace un año, terminado el rodaje de su última película, ya disparó los rumores al respecto. Ahora nos enteramos que sus últimas producciones no han supuesto el éxito en taquilla que esperaban. Unido a la retirada progresiva de la generación de creadores que lo crearon y le dieron la personalidad, parece que se han replanteado su modelo de negocio de forma radical. Sabemos que van a deshacer de su división de producción, y que no es previsible que vuelvan a producir películas a corto plazo. Sabemos que van a mantener la división de gestión de derechos de los productos ya realizados. Y quedaría abierta la posibilidad de que en un futuro produjeran alguna película o serie de televisión, pero sin mantener estructuras fijas. Contratando para la ocasión. Para muchos, detrás de todo esto está el cierre definitivo como productora. Ya veremos.

Las organizaciones no son eternas. Tienen ciclos de existencia. Como los seres vivos, nacen, crecen y mueren. En ocasiones se reproducen, incluso, ocasionando derivados. Y esto pasa también en el negocio del cine. Pero lo que surgió después del éxito de Nausicaa…, con personajes tan emblemáticos como Mononoke, Chihiro, Ponyo, Porco Rosso, y tantos otros… y sobre todo, otras,…  da pena que se termine. Porque llenaba un hueco que no sabemos si se podrá ocupar. Porque cuesta mucho que todo lo que no sea la superproducción norteamericana llegue a nuestras pantallas de cine. Por lo tanto, porque nuestra sociedad y nuestra cultura se hace menos rica. Y esto… me pone triste.

Saladas de Bujaraloz bajo la Tormenta

El lugar es las saladas de Bujaraloz que ya visité con Fotógraf@s en Zaragoza en el mes de enero.