TV – un espíritu en el caparazón, por triplicado

Cine, Televisión

Fotografías realizadas en el Tokyo Big Sight, durante una visita a Odaiba, Tokio, en octubre de 2019. Mucho ‘otaku おたく’, aquel día. Entrada publicada también en Substack.

Recientemente se ha emitido una nueva versión de Ghost in the shell en forma de serie de animación, anime, porque es japonesa. Esta historia, un clásico en el manga y en los largometrajes de animación, concretamente la película de 1995, la tenía yo un poco pendiente. Especialmente porque sólo había tenido oportunidad de ver la película de acción real, dirigida por Rupert Sanders y protagonizada por Scarlett Johansson. Y esta película tiene unos cuantos problemas. Entre los cuales… que le falta “alma”, “espíritu”… ¿ghost?

De entrada, amiguitos y amiguitas, por si alguno no se había coscado todavía, ghost no significa fantasma, o sólo fantasma. Es el espíritu. El alma en algunas ocasiones. Y de lo que va esta historia principalmente es de lo que van muchas historias cuyos protagonistas son inteligencias artificiales o naturales sobre cuerpos artificiales. Y en último caso, sobre lo que nos hace personas. Y obsérvese que digo personas y no humanos, porque aquí también la gente se lía mucho. Evidentemente, un robot antropomórfico gobernado por una singularidad tecnológica, una inteligencia artificial capaz de pensar, tomar decisiones y actuar, nunca será un ser humano. Pero al menos en un plano teórico, o filosófico, sí una persona. Que luego se llegue a esta singularidad tecnológica y sea práctico dotarla de un cuerpo antropomórfico es otro cantar.

Motoko Kusanagi, la comandante, es un cíborg. Mezcla de ser biomecánico con elementos humanos. Su cerebro y conciencia son humanos; su cuerpo es biomecánico. Y es el elemento que entra en crisis, al contactar con el “antagonista”, el Titiritero, y plantea la cuestión filosófico de la naturaleza de ser persona. Pero los enfoques son distintos, según la versión. No he tenido ocasión de leer el manga. Y dado que debe ser una tarea titánica a estas alturas… o ahora que lo miro,… quizá no. Ya veremos. El caso es sólo puedo hablar de las producciones audiovisuales que he visto.

En estos dos últimos meses y medio, he visto la serie reciente. Dicen que es la más próxima al material original. Incluye esas reflexiones que hemos mencionado sobre qué significa ser humano, pero básicamente insiste en su vertiente de serie de acción y aventuras, con una heroína, Kusanagi, que tiene sentido del humor, sensualidad y sexualidad, y una dinámica ágil ante las diversas misiones y conspiraciones que han de afrontar. Me lo he pasado bien, y quizá le vuelva a dar un repaso, para verla de otra forma, para compararla mejor con las dos películas que he visto, o con la serie de manga si llegase a leerla.

La película original tiene un tono muy distinto. Hay quienes la comparan con Blade runner, y lo puedo entender, tanto por los temas como por la ambientación cyberpunk de la película. Es una película muy notable, puedo entender perfectamente que haya pasado a la historia del cine de animación como una película de referencia. Las circunstancias de Kusanagi y la Sección 9 son similares a las de la serie, y supongo que a las del manga, pero el carácter de Kusanagi es diferente. Más reflexiva, transmite mucho mejor y más profundamente el dilema de su naturaleza binomial, ser humano/máquina inteligente.

Finalmente, la película de acción real, tiene elementos en común con la película de animación, pero le falta el alma. Johansson, que en su momento fue buena actriz, es incapaz de transmitir de forma emocionalmente interesante, el conflicto interno del personaje. La película es demasiado aséptica, al mismo tiempo que intenta reproducir el ambiente, más de Hong Kong futurista que de Tokio futurista, con mucho cuidado. Y hay una modificación sustancial del antagonista, que no tiene el mismo carácter que apreciamos con el Titiritero en las dos anteriores. Desde mi punto de vista es un producto hasta cierto punto fallido, sin entrar a valorar las polémicas de porqué alguien que se llama Mokoto Kusanagi está interpretado por una mujer de aspecto europeo nórdico.

Quizá con el tiempo siga hablando de esta franquicia, porque realmente me están entrando ganas de afrontar la serie de manga original