[Recomendaciones fotográficas] Obituario de Paul Fusco y otras cosas

Fotografía

Nos informaba de ello la agencia Magnum Photos a través de su Instagram y de su página web. El fotógrafo norteamericano Paul Fusco (1930 – 2020) falleció hace pocos días. Su trabajo más conocido por el gran público es del tren funerario del senador Robert Kennedy, que murió asesinado. Fusco iba en el tren que trasladaba los restos del político estadounidense, y desde las ventanillas fue realizando fotografías a las gentes que presentaban sus respetos desde las cercanías a la línea ferroviaria. Pero fue responsable de muchos otros interesantes trabajos, sean los agricultores en huelga en California, o sobre las secuelas de Chernobyl, sobre el sida, y sobre otros, siempre con un espíritu muy humanista y mostrando gran empatía con quienes sufren.

Comentaba ayer que unas exposiciones de fotografías del japonés Gochō Shigeo servían de marco a momentos importantes en la trama de la película que había visto recientemente. Gochō tuvo una vida corta, ya que nació en 1949, tuvo una grave una grave tuberculosis ósea con tres años y a partir de ahí vivió con discapacidad y entre dolores, muriendo a los 36 años. Su obra, por lo tanto no es muy extensa. Pero hoy en día se le considera un precursor de la fotografía contemporánea japonesa, que se fijó sobretodo en los sujetos de la vida cotidiana. Niños, familias, festivales, paseos callejeros… siempre con una visión cercana a sus sujetos. A pesar de su propia calamidad. Viendo algunas de sus fotos, entendemos que muchos de los que creen haber inventado la fotografía documental en las calles, street photography para quienes son incapaces de traducir al castellano, no se coscan que hay muchas cosas inventadas y bien inventadas hace muchos años.

Siguiendo en Japón, en el British Journal of Photography nos hablan de la visión del fotógrafo británico Dan Bailey del País del Sol Naciente. Una visión muy influenciada por los propios fotógrafos nipones contemporáneos y que busca contrastar los símbolos habituales y conocidos de Japón con otras visiones del paisaje y las gentes del país que muestran que nada es tan sencillo ni simplista y que entre tradiciones y actualidad hay todo tipo de inconsistencias y contradicciones. Probablemente, fenómenos semejantes encontraríamos en la mayor parte de los países del mundo que arrastran culturas centenarias o milenarias. Pero como viajamos a bordo de esas contradicciones, no las percibimos.

Hay quien considera a la francesa Sophie Calle como fotógrafa. Pero lo más normal es incluirla bajo el paraguas más amplio, y con frecuencia difícil de definir, de artista conceptual. Término popular en el arte contemporáneo, pero del que también se abusa mucho. Calle lo es, sin duda. Y a mí ya me van gustando varios de sus proyectos. En American Suburb X nos hablan de uno de sus proyectos, transformado en libro, en el que se mezclan fotografías y textos, y en el que se trata de reflexionar sobre los “porqués” de realizar fotografías. El libro tiene un título “sencillo”; Because of this story of a passer-by gushing at a baby in a stroller whose mother exclaims “And you haven’t seen his picture!”. El título es inglés. Los textos en el interior, en francés.

Cosas que sigo en Instagram y que me gustan. 1) La cuenta de Hellen van Meene (instagram), y especialmente muchos de sus retratos, aunque sean de perros. 2) La cuenta del Festival Revela’T (instagram), que nos va presentando las exposiciones y actividades que tienen preparadas para septiembre. Suponiendo que las puedan celebrar claro… Dos que me han llamado la atención; una, la del chino Zhou Hanshun (instagram), dos, la del español Txema Salvans (instagram).

[Recomendaciones fotográficas] La luz de los Países Bajos, genocidios y puertas abiertas

Fotografía

Esta semana no he tenido mucho tiempo para prestar atención a los agregadores de noticias, y no he acumulado muchas recomendaciones fotográficas. Pero alguna hay, y creo que son muy interesantes.

En Clavoardiendo nos comentan la inaguración en San Sebastián de una exposición sobre el retrato en la fotografía holandesa contemporánea. Exposición colectiva que recoge la obra de tres fotógrafas de los Países Bajos, Sanne de Wilde (instagram), Hellen van Meene (instagram) y Carla van de Puttelaar (instagram), y que, por su forma de aprovechar y utilizar la luz, se constituyen como herederas formales de la escuela flamenca del barroco holandés. Tengo una relación ambigua con la obra de los fotógrafos neerlandeses, o por lo menos por muchos de los más conocidos. Formalmente impecables, con una maestría técnica y compositiva innegables, muchas veces sus retratos me resultan fríos, incluso desangelados. Lo cual no necesariamente es un problema, porque muchas veces tratan de transmitir el desamparo de las personas en el mundo contemporáneo. En especial de los más jóvenes. En cualquier caso, creo que es más que recomendable darse un garbeo por la obra de estas tres excelentes fotógrafas.

Ilustraremos la entrada fotográfica con mis paisajes alterados por el ser humano, donde la ciudad termina y empieza eso que llamábamos el campo.

La (buena) fama que creas alrededor de ti depende más de tu capacidad para las relaciones públicas que de tus méritos y cualidades. En el concierto de las naciones, las ideologías o las creencias religiosas pasa algo parecido. Suiza es uno de los países con mejor imagen del mundo. Neutral y pacifista. Sin embargo, buena parte de sus territorios los anexionaron en acciones bélicas, tuvieron una guerra civil a mediados del siglo XIX y es uno de los países con más número de armas por ciudadano en el mundo. La religión musulmana tiene en estos momentos un imagen nefasta, salvo en los países islámicos, claro está; mientras que los budistas están de moda, y la postmodernidad en masa se apunta a sus mindfullness, veganismos y otras modas venidas de oriente. Y también muy pacíficos ellos. Salvo cuando un país mayoritariamente budista como Myanmar, con una premio nóbel de la paz como primera ministra, o algo parecido, lleva a cabo un sistemático genocidio y expulsión del país de una minoría étnica de religión islámica. Uno de esos conflictos “incómodos” en occidente y en la hipócrita prensa occidental. En Feature Shoot compensan un poquito la cuestión con una artículo sobre el tema ilustrado por las fotografías de Saiful Huq Omi. Reflexionemos un poco sobre las “buenas famas”…

Ai Weiwei es sin duda alguna uno de los artistas contemporáneos más conocidos y mediáticos de China. Tanto por sus obras, abundantes, y en las que no falta la calidad conceptual, como por su oposición al régimen chino. No es un fotógrafo. Pero usa, con frecuencia, la fotografía para documentar sus trabajos, o para inmortalizar algunas de sus performances más significativas. Y también la usa como medio primario de expresión en ocasiones, y también es interesante conocerlas. En Lensculture nos hablan de esta cuestión y nos comentan la publicación de un libro que puede convenir a los interesados en la obra fotográfica de Ai Weiwei (muy desactualizado, mejor en instagram o twitter). Pensándomelo estoy.