[Libros de fotografía (y algo más)] Ideas para fotografiar y reflexiones de un choque cultural

Fotografía

Dos libros me han llegado recientemente al “buzón”… Entre comillas porque tengo que ir siempre a buscarlos a la oficina de correos. Supongo que ahora pararé de pedir nada que pueda venir por correos durante una temporada. Cuando hay temporada navideña o en tiempo de elecciones, es decir, cuando hay más uso del servicio postal… este funciona de pena. Especialmente en lo que se refiere a los carteros. Por lo menos en mi zona. No voy a contaros todas mis penas ahora. Pero mal, muy mal.

Fotografías otoñales realizadas con la Canon EOS 650 y la sencilla y barata película Fujifilm C200, para ilustrar esta entrada de un otoño mucho más frío y avanzado que cuando se hicieron aquellas fotografías.

Hay un montón de libros en el mercado que nos proponen ideas para hacer fotos. Y muchos de ellos, además, la “receta” para hacerlas. Pocos, muy pocos de ellos, me gustan. Aunque tengo alguno muy interesante. Con frecuencia, son libros que se abren y promocionan el estereotipo. Todas las fotos resultan similares. Lo que está de moda. Es como ver los “populares” o la “selección de los editores” de 500px. Fotos técnicamente bien resuelta, pero todas similares, como si las hubiera hecho el mismo. Si te sales de ahí, ni “popular”, ni “seleccionado por los editores”.

Pero he aquí que hace unas semanas leí sobre The Photography Ideas Book, publicado por la Tate, con textos y recopilación de fotografías a cargo de la fotógrafa británica Lorna Yabsley. ¿Cual es la diferencia con otros libros? La autoría y la orientación de las ideas presentadas. Con una recopilación de más de 80 fotografías, en un formato llevadero, transportable, al que puedes echar un ojo en cualquier momento, no hay recetas. Hay propuestas basadas en fotografías realizadas por fotógrafos, autores, reconocidos y de calidad. Basado en las fotografías que puede abrirse hacia las galerías de arte o hacia los museos y no hacia los lugares de comercialización de fotografías de stock. Cada fotografía se centra sobre una idea muy sencilla, no sobre una propuesta compleja; invierte tu objetivo para hacer macro, usa un filtro de densidad neutra para exposiciones prolongadas, recuadra tu imagen eliminando lo no significativo,… Y un ejemplo de un fotógrafo reconocido. Ideas que cualquiera puede ejecutar con facilidad. Y un poco de creatividad. Y solo son 14 euritos… oye.

El otro libro que he comprado es más complejo. De entrada, combina una parte fotográfica y una parte literaria; las fotografías son de Watanabe Hiroshi, uno de los fotógrafos contemporáneos japoneses más interesantes que conozco, y que combina dos hechos; no puede negar sus orígenes e influencias niponas, pero está abierto a todos los temas y a todo el mundo. Sus fotos son identificables como procedentes de un fotógrafo japonés incluso si documentan la Semana Santa española.

La parte literaria es el libro más conocido de Lafcadio Hearn, también conocido como Yakumo Koizumi, Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things. Hearn, nacido en 1850 en los Estados Unidos de las islas Jónicas (a qué no habíais oído hablar de este país), de padre británico (irlandés) y madre griega, que dedicó su vida al orientalismo y al conocimiento de la cultura japonesa, recientemente abierta al mundo, hasta el punto de nacionalizarse nipón con el nombre indicado antes, unos años antes de su muerte en 1904. Un comentario a la parte literaria de este libro llegará en algún momento. Desde aquí mi recomendación a la parte fotográfica.

Como ya comenté, cuando estuve recientemente en Japón, dediqué un rato a las librerías de Jinbōchō, especialmente a las dedicadas al arte, donde pude encontrar algunos libros interesantes. En aquel momento, mientras hojeaba decenas de libros de autores desconocidos para mí, pero todos muy interesantes, me hubiera venido bien haber conocido el artículo que Óscar Colorado ha publicado recientemente sobre el colectivo Vivo, el que sirvió de puente entre los fotógrafos de la preguerra mundial y los más transgresores del grupo Provoke. No es que todos me fueran desconocidos, pero la verdad es que me el artículo es muy didáctico, muy ilustrador, y me ha permitido conocer otros autores muy interesantes. Y sobre todo, comprender mejor que los autores fotográficos más conocidos de Japón de la época contemporánea tuvieron unos antecedentes y una cierta continuidad con las décadas anteriores. Aunque los estilos de estos fotógrafos fueron muy diversos. Para ir explorando sus obras poco a poco.

[Libros de fotografía] Desde París, Provoke y Leiter provocativo

Fotografía

Cuando visito París, me gusta mucho ir visitando determinados museos, salas de exposiciones y librerías relacionadas con la fotografía. Y siempre me traigo algunos libros para mi biblioteca fotográfica. La variedad de publicaciones, la posibilidad de verlas en directo, es infinitamente superior a lo que nos ofrecen cualquier librería en España, salvo alguna muy especializada en Madrid o Barcelona, y cada vez menos. No digamos ya lo que pueda encontrar yo en Zaragoza. Sin embargo, en esta ocasión, como el viaje a la capital francesa tenía un carácter familiar, no he podido practica estas interesantes actividades culturales, que si desarrollo cuando voy a mi aire.

Como digo en el texto, instantáneas del Museo de Arte Moderno de la Villa de París.

Afortunadamente, hubo un par de excepciones. Mientras mi hermana y mi sobrino se desesperaban con las multitudes que querían acceder a la torre Eiffel, un entorno absolutamente arruinado en estos momentos como experiencia para el viajero, yo me escapaba al Museo de Arte Moderno de la Villa de París. Situado en el Palacio de Tokio de una de las exposiciones internacionales celebradas en la ciudad, debe de estar en reformas porque no se entraba por la puerta habitual, el recorrido por sus salas está reducido, y no accedes a algunas de las obras más representativas. Tampoco accedes a su estupenda tienda, aunque había una pequeña dispuesta en la entrada, donde aproveché para hacer alguna compra. Las fotos de esta entrada proceden de esa visita.

Y donde sí pudimos disfrutar fue cuando entramos a la librería del Centro Pompidou. Pertenece a la cadena de librerías Flammarion. No hay que confundirla con la tienda del centro, que también está muy bien, pero es más de regalos. Me llevaría la mitad de la tienda, todos los géneros artísticos incluidos. Y de la sección de fotografía… pues prácticamente todo. De hecho, a lo que me había dado cuenta, había seleccionado cuatro libros que me apetecía comprar. Pero me eché atrás por dos motivos. Porque necesariamente hay que poner unos límites al gasto, y porque los libros pesan mucho en la maleta, para la vuelta a casa. Al final cogí dos.

El primero, curiosamente, está editado en España, aunque yo no he tenido oportunidad de verlo en ninguna librería. Se titula La mirada de las cosas – The Gaze of Things, y lleva el subtítulo de Fotografía japonesa en torno a Provoke – Japanese Photography in the Context of Provoke. Y está publicado por La Fabrica. Provoke [プロヴォーク] fue una revista de fotografía japonesa de muy corta vida, publicada entre 1967 y 1968. Llevaba como subtítulo Materiales provocativos para el pensamiento [Shisō no tame no chōhatsuteki shiryō 思想のための挑発的資料], y nació en el ambiente de los movimiento de protesta que se extendieron por todo el mundo a finales de los años 60, y también el País del Sol Naciente. Daido Moriyama, Nobuyoshi Araki, Shōmei Tōmatsu… son algunos de los nombre más destacados de aquel movimiento, pero hay otros muy interesantes, y con estilos más variados de lo que nos imaginamos al pensar en las fotografías sucias, hipercontrastadas, callejeras, de motivos transgresores que nos evocan algunos de estos autores. Una ruptura con las formas de la fotografía tradicional japonesa, que era más variada de lo que pensamos antes de este momento, y que todavía influye mucho hoy en día. No hay más que ver muchas de las fotografías de calle que pululan por Instagram hoy en día…

El otro libro que compré está publicado por Steidl, y es In my room de Saul Leiter. Leiter, que falleció recientemente en 2013, fue un fotógrafo que quedó olvidado durante décadas. Un tipo discreto e introvertido, afortunadamente su obra se ha recuperado y actualmente disfruta de un elevado prestigio. Principalmente se le considera uno de las precursores de la fotografía en color más importantes, con su fotos de la ciudad de Nueva York a partir de 1948. Debo reconocer que es uno de mis fotógrafos documentales favoritos, y me parece un maestro de referencia en su dominio del color. Pero este libro que traigo no tiene que ver con esto. Más bien son la antítesis de su trabajo más conocido. Frente a la vorágine de la ciudad en color, nos encontramos en la intimidad del estudio del fotógrafos, en el que durante 20 años y en blanco y negro retrató a un cierto número de amantes y amigas, de forma muy sensual, hay no pocos desnudos, en un trabajo que tiene no poco de introspección al mismo tiempo que es evidente la carga erótica de muchas de sus imágenes. En el ensayo introductorio, Carole Naggar se pregunta si la elección del blanco y negro, por parte de un fotógrafo que trabaja sobretodo, en color se deberá a una decisión de carácter creativo o fue una forma de evitar la exposición de las obras a miradas ajenas, al procesarlas el mismo en la intimidad de su cuarto oscuro. Intimidad, es la palabra clave que describe este trabajo, junto con sensualidad, belleza y homenaje a la mujer, agradecimiento quizás por lo que las mujeres nos ofrecen y a lo que ocasionalmente nos permiten acceder.

[Recomendación fotográfica] Algunas cosas desde Magnum, Provoke y Nowness

Fotografía

Hace ya unos cuantos días que no propongo ninguna recomendación fotográfica. Así que hoy voy a traer alguna más de las dos o tres que propongo habitualmente.

Tres de ellas vienen ya desde las páginas de la agencia Magnum Photos, una fuente inagotable de fotografías de alta calidad, principalmente en el ámbito del reportaje y la fotografía documental.

Todavía nos quedan colores de otoño en Zaragoza; así que ayer salí por la rivera del Canal Imperial de Aragón a su paso por la ciudad, armado de la Canon EOS 5D Mk II y el pequeño pero matón EF 40/2,8 STM, para disfrutar del buen día y de esos colores.

Alessandra Sanguinetti es una fotógrafa estadounidense que ha centrado buena parte de su trabajo y su mirada en la juventud y la adolescencia, especialmente de chicas. Recientemente, en las páginas de Magnum Photos nos ofrecieron una entrevista en la que nos cuenta algunos aspectos de su mirada hacia estas jóvenes, algunas de las cuales han ido creciendo ya desde que hizo su trabajo y se han convertido en mujeres. Muy celebrado fue su trabajo en Argentina The Adventures of Guille and Belinda and the Enigmatic Meaning of Their Dreams. En general, además de una excelente fotógrafa documental, es una excelente retratista.

Paisaje con figuras podría ser el género del trabajo de toda la vida del belga Harry Gruyaert en el que se ha acercado a las costas de todo el mundo, allí donde la tierra se une con el oceano. Uno de esos lugares que los seres humanos han preferido para instalarse. También recientemente nos han mostrado en Magnum Photos un resumen y un comentario de un trabajo de décadas. Uno de los fotógrafos que ha preferido el color al blanco y negro para su trabajo documental, con ventaja. Recientemente se ha realizado un documental sobre su obra, del que os dejo el avance. No sé todavía donde y cómo se puede ver entero.

Ferdinando Scianna es uno de los grandes de la fotografía documental italiana. Muy bueno. Uno de sus trabajos más célebres es de mitad de los años 90 del siglo XX, en el cual documentaba la pobreza en el sur de Italia, muy superior a la del resto de Italia y de buena parte de Europa. Y nos lo muestran en un artículo dedicado al reportaje, en el que Scianna se introdujo literalmente hasta la cocina de dicha pobreza. El problema es que esa pobreza sigue ahí, sigue estando presente, e incluso creciendo.

PROVOKE fue una intensa aunque no muy duradera aventura editorial, 1968 – 1969, de la que se cumple en estos días el 50º aniversario. Fue una revista de fotografía absolutamente rompedora, incluso transgresora, perfectamente integrada en las turbulencias sociales del 68. Su propio nombre nos habla de su intención provocadora y de promover una fotografía política e ideológicamente revolucionaria para su tiempo. Como he dicho, duró poco, pero dejó grandes nombres en la historia de la fotografía nipona, e influyó considerablemente en la misma en las décadas posteriores. En las páginas del  British Journal of Photography BJP nos lo cuentan con cierto detalle. Y además nos cuentan que se ha editado una edición facsimil de los tres números que se publicaron entre 1968 y 1969. Se habla de un cuarto número en 1970, aunque no apareció con la misma cabecera. Bueno. Yo ya me he encargado un ejemplar del trío de revistas. Que las originales, en buen estado, son un objeto de coleccionista que cuesta un ojo de la cara. O los dos. Y unos cuantos órganos más.

Finalmente os dejo con un vídeo del canal de Youtube Nowness sobre la fotógrafa de moda holandesa Viviane Sassen. No soy muy aficionado a la fotografía de moda, pero reconozco que el trabajo de Sassen tiene elementos que hacen que sobresalga sobre otros fotógrafos de este género.