[Libro] Kwaidan

Literatura

Allá por mitad de noviembre, hablándoos de libros de fotografía, os comentaba la adquisición del titulado Kwaidan: Stories and studies of strangers things, con fotografías Watanabe Hiroshi y textos de Lafcadio Hearn.

Hearn fue un periodista y un orientalista. Hijo de madre griega y de padre británico. Irlandés por más señas. Su principal interés se centro en la cultura de los países del Asia oriental y, especialmente, en la antigua y rica cultura de Japón, país en el que se instaló, se casó y se naturalizó, adoptando el nombre de Koizumi Yakuzo, y profesando la religión budista. Murió relativamente joven, en 1904, por lo que vivió la época más brillante de la era Meiji, pero ya no conoció la deriva militarista e imperialista del Imperio del Sol Naciente tras su victoria sobre el Imperio Ruso en 1905.

Inevitablemente, mediante fotografías, nos sumergiremos en el mundo de las mitologías niponas.

El texto de Hearn que se incluye en el libro que he comentado, en su versión original en inglés está ya en el dominio público. Por lo tanto, no es necesario comprarse ese libro para leerlo. De hecho, como la lectura del mismo hubiese sido incómoda por el volumen del libre, descargué una versión del proyecto Gutenberg, y la leí cómodamente en el lector de libros electrónicos.

Kwaidan es una transcripción al alfabeto latino antigua de la palabra kaidan [怪談], que significa “historia de fantasmas”. O dado que las palabras no se modifican según género y número en japonés, “historias de fantasmas”. Y buena parte de los relatos cortos de este libro son precisamente eso; historias de fantasmas, de espíritus. Y por la conversión al budismo de Hearn, muchos de ellos tienen un significado en las tradiciones, los ritos y las creencias de esta religión en Japón. Algunos pueden entrar en el género del terror, pero otros plantean metáforas o historias extraordinarias, con tonos que pasan por lo romántico, nostálgico o melancólico.

Pero lo más curioso llega cuando pasada la mitad del texto, deja de lado estas historias para entrar en sus “estudios” sobre insectos. Como digo, hay que pensar en la conversión al budismo de Hearn. Y que acoge creencias o leyendas de esta religión. Entre los insectos “estudiados” incluye a las mariposas, los mosquitos y las hormigas.

Las mariposas se convierten en metáforas del alma humana, y el texto está muy bien, con una recopilación de haikus muy bellos. Bien. El estudio de los mosquitos, como metáfora de la codicia humana, es más anecdótico. Pero lo que resulta absolutamente impactante, por su naturaleza peregrina, seudocientífica y por un despiste monumental de como funciona el mundo y la entonces recientemente formulada teoría de la evolución, es su visión de las colonias de hormigas como una sociedad más avanzada que la human en los aspectos éticos, en la estructura social, en los biológicos, y en… ¡mátame camión!, en la adopción de estos insectos de una vida casta y sin sexo, fuente de muchos males de la humanidad. Al parecer. Bueno… él parece que no adoptó estos principios de vida casta, ya que tuvo cuatro hijos con su esposa japonesa… por lo tanto…

Es recomendable este libro. Pues sí. Está bien escrito, aunque el estilo me resulta arcaico, y más difícil de leer. En inglés. Y no sé si es porque él escribía así o porque adopta ese estilo para amoldarse a la naturaleza antigua o legendaria de sus historias. Pero quizá sea recomendable para un público limitado. Curiosos de la cultura japonesa, amantes de los cuentos de espíritus y fantasmas, terror o no, o gente dispuesta a experimentar en sus lecturas. Lectores más convencionales, quizá no encuentren aliciente en estas historias de espíritus y otros fantasmas.

[Libros de fotografía (y algo más)] Ideas para fotografiar y reflexiones de un choque cultural

Fotografía

Dos libros me han llegado recientemente al “buzón”… Entre comillas porque tengo que ir siempre a buscarlos a la oficina de correos. Supongo que ahora pararé de pedir nada que pueda venir por correos durante una temporada. Cuando hay temporada navideña o en tiempo de elecciones, es decir, cuando hay más uso del servicio postal… este funciona de pena. Especialmente en lo que se refiere a los carteros. Por lo menos en mi zona. No voy a contaros todas mis penas ahora. Pero mal, muy mal.

Fotografías otoñales realizadas con la Canon EOS 650 y la sencilla y barata película Fujifilm C200, para ilustrar esta entrada de un otoño mucho más frío y avanzado que cuando se hicieron aquellas fotografías.

Hay un montón de libros en el mercado que nos proponen ideas para hacer fotos. Y muchos de ellos, además, la “receta” para hacerlas. Pocos, muy pocos de ellos, me gustan. Aunque tengo alguno muy interesante. Con frecuencia, son libros que se abren y promocionan el estereotipo. Todas las fotos resultan similares. Lo que está de moda. Es como ver los “populares” o la “selección de los editores” de 500px. Fotos técnicamente bien resuelta, pero todas similares, como si las hubiera hecho el mismo. Si te sales de ahí, ni “popular”, ni “seleccionado por los editores”.

Pero he aquí que hace unas semanas leí sobre The Photography Ideas Book, publicado por la Tate, con textos y recopilación de fotografías a cargo de la fotógrafa británica Lorna Yabsley. ¿Cual es la diferencia con otros libros? La autoría y la orientación de las ideas presentadas. Con una recopilación de más de 80 fotografías, en un formato llevadero, transportable, al que puedes echar un ojo en cualquier momento, no hay recetas. Hay propuestas basadas en fotografías realizadas por fotógrafos, autores, reconocidos y de calidad. Basado en las fotografías que puede abrirse hacia las galerías de arte o hacia los museos y no hacia los lugares de comercialización de fotografías de stock. Cada fotografía se centra sobre una idea muy sencilla, no sobre una propuesta compleja; invierte tu objetivo para hacer macro, usa un filtro de densidad neutra para exposiciones prolongadas, recuadra tu imagen eliminando lo no significativo,… Y un ejemplo de un fotógrafo reconocido. Ideas que cualquiera puede ejecutar con facilidad. Y un poco de creatividad. Y solo son 14 euritos… oye.

El otro libro que he comprado es más complejo. De entrada, combina una parte fotográfica y una parte literaria; las fotografías son de Watanabe Hiroshi, uno de los fotógrafos contemporáneos japoneses más interesantes que conozco, y que combina dos hechos; no puede negar sus orígenes e influencias niponas, pero está abierto a todos los temas y a todo el mundo. Sus fotos son identificables como procedentes de un fotógrafo japonés incluso si documentan la Semana Santa española.

La parte literaria es el libro más conocido de Lafcadio Hearn, también conocido como Yakumo Koizumi, Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things. Hearn, nacido en 1850 en los Estados Unidos de las islas Jónicas (a qué no habíais oído hablar de este país), de padre británico (irlandés) y madre griega, que dedicó su vida al orientalismo y al conocimiento de la cultura japonesa, recientemente abierta al mundo, hasta el punto de nacionalizarse nipón con el nombre indicado antes, unos años antes de su muerte en 1904. Un comentario a la parte literaria de este libro llegará en algún momento. Desde aquí mi recomendación a la parte fotográfica.

Como ya comenté, cuando estuve recientemente en Japón, dediqué un rato a las librerías de Jinbōchō, especialmente a las dedicadas al arte, donde pude encontrar algunos libros interesantes. En aquel momento, mientras hojeaba decenas de libros de autores desconocidos para mí, pero todos muy interesantes, me hubiera venido bien haber conocido el artículo que Óscar Colorado ha publicado recientemente sobre el colectivo Vivo, el que sirvió de puente entre los fotógrafos de la preguerra mundial y los más transgresores del grupo Provoke. No es que todos me fueran desconocidos, pero la verdad es que me el artículo es muy didáctico, muy ilustrador, y me ha permitido conocer otros autores muy interesantes. Y sobre todo, comprender mejor que los autores fotográficos más conocidos de Japón de la época contemporánea tuvieron unos antecedentes y una cierta continuidad con las décadas anteriores. Aunque los estilos de estos fotógrafos fueron muy diversos. Para ir explorando sus obras poco a poco.