‘Mid-season finale’ para Galactica… odio a muerte a los productores de esta serie

Televisión

La semana pasada hacía un repaso a las temporadas de las teleseries más destacadas en el último año, y dejaba para más tarde un comentario para la temporada de Battlestar Galactica. Llegué tarde a la versión ‘reimaginada’ del «clásico» de los años 70. Esto tiene un motivo muy claro. La primera versión de la historia siempre me pareció una secuela extremadamente casposa del estilo que inauguró La Guerra de las Galaxias. Siempre he sido un seguidor crítico de la ciencia ficción, tanto literaria como cinematográfica. El calificativo ‘crítico’ que he utilizado me ha impedido caer en el ‘friquismo’; cualquier cosa no me vale, ha de haber una calidad. Pero he aquí que este ‘reimaginación’ del universo de Galactica ha mostrado desde el principio una calidad tanto en la factura técnica como en la acción dramática poco usual en este tipo de producción. He incluso en el aspecto interpretativo, tradicionalmente uno de los más flojos en estos productos televisivo, podemos encontrar sus virtudes. No de forma generalizada pero las encontramos.

Hace algo más de un año, se nos anunción que tras la miniserie inicial y tras las tres primeras temporadas, la serie no constaría más que de una cuarta temporada más, antes de la cual se realizaría un largometraje para televisión que permitiese mantener a los aficionados entretenidos. Después se nos informó que la cuarta temporada se dividiría por la mitad en dos años consecutivos. Vamos… que había que estirar la gallina de los huevos de oro de SciFi, sin gastar demasiado en la producción. Acaba de terminar la primera mitad de esta temporada cuarta, para cuyo desenlace podemos tener que espera todavía entre seis meses y un años, y voy a comentar como están las cosas.

AVISO: EN LOS COMENTARIOS QUE SIGUEN PUEDEN DESVELARSE DETALLES DEL ARGUMENTO QUE TAL VEZ HAYA QUIENES PREFIERAN NO CONOCER Y VER LO QUE SUCEDE CON SUS PROPIOS OJOS.

  • Los diez capítulos que hemos visto en esta primavera de 2008 pueden constituir una temporada por derecho propio. La diferencia que existe sobre otras temporadas es que no ha habido capítulos de relleno. Estos suelen ser historias secundarias o capítulos dedicados a personajes no protagonistas que salpicaban la historia principal de la serie, y que permitían mantener temporadas de 20 capítulos. Historias de epidemias, de mercado negro, de gangsterismo, de rivalidades interpersonales, cosas diversas que han constituido capítulos enteros sin los cuales la teleserie hubiera sido más corta pero sin perder su sentido. En esta temporada 4.0 (denominaremos a la que queda como 4.5, como parece ser que va a ser constumbre por la red), todo ha sido historia principal. Tensión en lo más alto.
  • La mayor parte de los capítulos de la temporada, con alguna excepción, han tenido un nivel elevado, con abundancia de dramatismo y tensiones entre los personajes tanto protagonistas como secundarios, notándose una cierta deriva hacia la tragedia. Las cosas, por momentos, se han vuelto oscuras, muy oscuras.
  • Sin embargo, tengo la sensación de que globalmente ha habido cierta falta de coherencia en el conjunto de los diez capítulos. Me da la sensación de que para según que «viajes» no hubieran hecho falta según que alforjas. Pondremos algunos ejemplos a continuación.
  • El personaje principal de la serie entre los cylon ha sido tradicionalmente las números «Seis». Fundamentalmente, a través de las visiones de Baltar. Pero eventualmente, con otras declinaciones, todas ellas interesantes. En esta temporada también empezó así, incluso ganando mayor protagonismo. Sin embargo, de golpe y plumazo, en apenas episodio y medio han pasado a ser comparsas, siendo las aparentemente secundarias números «Tres» la clave del cotarro. Todo ello un poco forzado.
  • Parecía escrito que el personaje Kara «Starbuck» Thrace había de jugar un rol principal en la evolución y el desenlace de la serie. Y todo indicaba que iba a ser así. Pero en los importantes dos últimos episodios casi desaparece de la escena, y al final lo han metido casi con calzador.
  • Relacionado con lo anterior, todos suponíamos que el hallazgo final de la Tierra se produciría mediante un Deus ex Machina… probablemente el último de los cinco cylones finales… Pero no… La Tierra ha sido sorprendentemente hallada, aunque esto no ha hecho más que aumentar las cuestiones a resolver. Pero el conejo que se han sacado de la chistera los guionistas, otra forma de llamar a los Deus ex Machina, ha sido el Viper de Starbuck. El nuevecito que pilota cuando vuelve de entre los muertos… Un poco forzado y metido con calzado, como decía, ¿no?…
  • Los dos últimos episodios han ido a un ritmo frenético, lo cual puede ser bueno en ocasiones, y en otras… simplemente apresurado. Y creo que en esta ocasión les ha salido apresurado. En prácticamente diez minutos, saben donde está la Tierra, después de una tensión sobre otro aspecto de la trama, el de la identidad de los últimos cinco, y llegan a ella como si tal. Para desembocar en un final de (semi)temporada, en el que sólo faltaba la Estatua de la Libertad un poco rota… uy, perdón, que esto es de otro universo de ficción.
  • Esto nos lleva a que la clave de todo tiene que estar en el último cylon… el que todavía no conocemos, ni nosotros ni ninguno de los personajes, salvo la número «Tres», que en un momento dado establece que no está en la flota. Claro que en ese momento, lejos de la flota, a bordo de la nave baso cylon, encontramos gente tan destacada como Roslyn, Baltar, Helo,… O la «Tres» miente y estaba en la flota pero no sabe quién es, o sí sabe quién es pero igualmente miente, o podemos descartar a unos cuantos como el cylon final… ¿Quién será el misterioso personaje que ha de traer el equilibrio a la Fuerza?… uy, perdón otra vez, que esto es de otro universo de ficción.

En fin. La serie no es perfecta, pero tiene mucha fuerza dramática, y a quienes nos gusta este tipo de productos, nos engancha. Incluso dejando aparte que se trate de un producto de ciencia ficción, es de lo mejor que se ve en estos momentos en teleseries, todos los géneros incluidos. Aunque precisamente el que sea de ciencia ficción probablemente hace que muchas personas la rechacen sin más. Como si fuera un género menor o superficial. Error. Los malditos productores han estirado la culminación… supongo que será la estrategia más rentable para ellos. Pero a nosotros nos tienen en un sinvivir.

Os dejo la promoción de la temporada 4.5. En inglés. Se oye un «You’re the fifth», y se ven unas imágenes de lo más inquietantes.

La foto de hoy,… Apolo, en la fachada del Museo de Zaragoza. Qué apropiado, teniendo en cuenta el protonismo de Lee «Apollo» Adama en el último episodio de la teleserie.

Apolo en el Museo

(Pentax *ist DS; SMC-DA 70/2,4)

Fin de series; hasta el año que viene… o no

Televisión

Desde hace un par de años, me he aficionado de nuevo, tras varias décadas de desafección a ver algo de televisión. No mucha. Un ratito después de comer, y un ratito por la noche después de cenar. Y puesto que estos ratitos no pasan de 30 a 60 minutos, pues lo mejor es ver el episodio de alguna teleserie. Sobre todo, desde que parece que el talento para los buenos guiones y los buenos personajes se ha transferido del cine de toda la vida a la televisión.

Hay otro aspecto. Con métodos modernos, más o menos irregulares, uno puede ver los capítulos de las teleseries conforme van saliendo, en versión original, y si es necesario, con subtítulos en castellano. Yo sé que a las productoras, las distribuidoras y otras gentes similares se enfadan cuando se enteran de estas prácticas. Yo pago religiosamente todos los meses a una plataforma de televisión de pago. No me gusta echarle morro al asunto. Lo único que pasa es que toda la gente esa que se enfada todavía no se ha enterado de que su «timing» y el de los espectadores está desacompasado. Que si en estos momentos una película es estrenada en salas de cine simultáneamente o casi en decenas de países, el espectador empieza a esperar algo parecido para otro tipo de espectáculos.

Dicho esto, a lo largo de la temporada que comienza con el principio del otoño y acaba con el final del verano, uno puede ver muchas cosas, aun con unos tiempos de dedicación diaria tan modestos. Y voy a comentar aquello que más me ha gustado. Daré los nombres de las series en inglés, y si se han estrenado por estos pagos, entre paréntesis, en español. Nada comentaré de las que me han parecido mediocres o normalitas. Para no alargarme.

En el terreno de las series más adultas, quizá las que más me han llamado la atención fueron cuatro. Damages (Daños y perjuicios), Californication, Weeds y Dexter. La verdad es que todas terminaron sus temporadas hace bastantes meses. Pero todas ellas disfrutan de excelentes guiones, temporadas de una duración moderada, en torno a los doce capítulos, y temas que no tratan al espectador como un tarado.

Respecto a series más para todos los públicos y con trayectoria larga, la más inspirada ha sido House M.D., con algunos capítulos muy inspirados, especialmente el final de temporada con dos episodios que son de lo mejor. También me gustó mucho el episodio antártico con Mira Sorvino… una actriz afectada por la maldición de los oscars(*), pero que a mí siempre me ha caído simpática. Y siempre recordaré a… no lo digo porque sería destripar el final a quien no lo haya visto… pero siempre la recordaré.

Entre las comedias, he seguido disfrutando de How I met your mother (Cómo conocí a vuestra madre), con capítulos realmente brillantes. Es curioso que pareciéndose a Friends, me resulta más madura, más inteligente y en general mejor. Pero tiene menos éxito. Y sobre todo esa monada de serie, lamentablemente cortada por la huelga de guionistas que fue Pushing Daisies. Enamorado estoy de Anna Friel. A más distancia, con su gracia pero con menos nivel, se puede ver con dignidad Samantha Who?

Ha seguido el drama histórico de The Tudors (Los Tudor), con la misma calidad que la primera temporada, aunque quizá han alargado demasiado la historia de Ana Bolena, que con toda seguridad se podía contar con menos episodios. Teniendo en cuenta que la historia con la siguiente mujer no es muy larga, la podrían haber añadido. Claro que el final de temporada queda mejor con un buen tajo en el cuello de una guapa reina.

También de este lado del charco he encontrado alguna cosa interesante, especialmente esa pequeña joya británica en seis episodios, sobre las andanzas de cuatro amigas de Bristol que es Mistresses. Y ahora estoy a vueltas con Secret Diary of a Call Girl, donde seguimos las peripecias de una «pilingui» de lujo, personificada por la guapa Billie Piper.

Finalmente, un comentario sobre las series para «friquis». Por una lado está Lost (Perdidos)… bueno,… ¿qué decir de la más amplia y compleja «paja mental» que se ha parido en la televisión mundial? Me ha interesado a ratos, pero reconozco que el conjunto que representan los últimos tres episodios de la temporada, me ha parecido estupendo. Cuando quieren, estos guionistas lo hacen fenomenal. Por otro lado está Battlestar Galactica (Galactica),… pero como ésta es la única serie en la que me permito una pequeña dosis de «friquismo» personal… pues ya le dedicaré una entrada en exclusiva después del último capítulo de la primera mitad de la cuarta temporada, que es… ¡¡¡ESTE VIERNES!!!

Por lo demás, algunas de estas series volverán en unos días o unos meses, y podremos volver a disfrutar de ellas… o no, porque muchas tarde o temprano decaen. Otras, simplemente no volverán. Y será una pena… o no, porque vendrán otras, que puede ser mejores… o no… ¡Qué mal se me da leer el futuro!

La foto de hoy, dedicada a la única serie de las comentadas que todavía tengo en activo. El Londres donde transcurren las peripecias de Belle, nuestra guapa «pilingui» de lujo.

(Fujifilm Finepix F10)

(*) Son muchas las actrices, especialmente jóvenes, que tras ganar un oscar han caído en la mediocridad más absoluta. La maldición de los oscars.

Pequeñas obras maestras en 23 minutos… In Treatment

Televisión

In Treatment (2008).

Desde hace mucho, muchos, muchos años, la televisión había sido para mí un entretenimiento menor. Menospreciado. Casi podríamos decir que propio de gentes que no tienen imaginación para hacer cosas más interesantes. Nunca, desde que salí de la infancia, he visto mucho la televisión. En la programación televisiva, hasta hace poco, sólo me interesaba algún noticiario, y la programación de películas cinematográficas. Una extensión de mi interés por el séptimo arte. Los concursos dejaron de interesarme con la aparición de Arévalo en la subasta del Un, dos, tres. La telebasura,… su propio nombre indica. Las teleseries me parecían todas cutres, y la única que me interesó en un momento dado, Doctor en Alaska (Northern Exposure), la programaban a horas intempestivas y no la veía casi nunca. Así que… pasando de la televisión, y siendo féliz, pese a ello.

Pero en los últimos años se han producido dos hechos muy claros. El cine está de capa caída, especialmente porque se está basando en el espectáculo de los efectos especiales, y está dejando de lado las buenas historias y los buenos guiones. Simultáneamente, la televisión está contando con gente capaz de narrar excelentes historias en los diversos formatos de la series de ficción para el medio. En los últimos tiempos he disfrutado de excelentes momentos con productos tan diversos como Urgencias (E.R.), House M.D., Mistresses, Daños y perjuicios (Damages), Californication, Dexter, Pushing Daisies, o la renovada Battlestar Galactica. Sólo por citar aquellas que más me han llamado la atención. Hay más productos interesantes. Pero mi capacidad de atención es limitada.

Estoy suscrito a un servicio de pago, televisión por satélite. Opino que estoy dispuesto y conviene pagar precios razonables por servicios razonables. Pero reconozco que los medios televisivos están en la inopia, y algunas de estas series las he ido pillando por internet. Como seguiré pagando por el servicio antes mencionado cuando las emitan, creo que no estoy defraudando a nadie. Simplemente adapto con antelación la oferta a los tiempos que corren, ya que los medios siguen funcionando con criterios del pasado siglo XX. Cuando en estos momentos una película cinematográfica es estrenada en todo el mundo de forma prácticamente simultánea… pues… eso. Que el mundo se ha hecho muy pequeño.

Una de las última series que he seguido en los útlimos meses es In Treatment. 43 episodios de no más de 20 a 23 minutos, que se pueden ver perfectamente mientras comes o cenas algo, sobre un psiquiatra/psicólogo, Paul (Gabriel Byrne), en su gabinete de terapia, con cuatro pacientes, uno para para cada día de la semana, dejando el viernes para su propia terapia con Gina, una antigua amiga, interpretada por Dianne Wiest. Entre los personajes, me han llamado muy poderosamente los femeninos. Entre las pacientes Laura (Melissa George), atractiva, sensual, tentadora, Sophie (Mia Wasikowska), adolescente de 15 años llena de matices y expresión, y Amy (Embeth Davidtz), esposa en crisis matrimonial, dura y atractiva al mismo tiempo. Muy importante en la serie es el papel de la esposa del terapeuta, Kate, interpretada por una impresionante Michelle Forbes.

La acción se prolonga a lo largo de 9 semanas en las que, sin salir del gabinete de Paul o de Gina vemos pasar muchas cosas, aparecer muchos conflictos, aflorar muchas emociones, sufrir muchas decepciones, y esperanzarnos en algunos futuro.

El gran mérito está en una idea aparentemente simple, pero mucho más elaborada de lo que parece, que funciona. Está basada en una teleserie israelí, Be ‘Tipul. El otro gran mérito está en la más que excelente interpretación de los actores y actrices, muy alejada de las planas interpretaciones propio del medio. Mucho matiz, mucha expresividad, mucha capacidad de decir cosas o transmitir sentimientos con simples miradas y actitudes. Si toda la televisión fuera así… yo también sería un teleadicto. Más, queremos más.

En la foto de hoy, no faltan las estrellas de la televisión improvisadas en el pasado Mercado de los Sitios en el Barrio de San Gregorio.

Las grabadoras de v�deo... ¿son de la Guerra de la Independencia?

(Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM)