Esperando a Chrome

Informática e internet

La aplicación que utilizamos para navegar por internet se está volviendo una herramienta crítica para muchos de nosotros. Por ejemplo, mi caso. En la actualidad, prácticamente no utilizo una aplicación específica para gestionar mi correo electrónico. Gracias a Google Docs, muchos de mis documentos no necesitan un pesado y engorroso paquete ofimático para tener un aspecto razonable y funcional. Puedo gestionar mis fotografías para su exposición pública a través del navegador. No digamos de mi hábito de contar al mundo algunas de mis opiniones y experiencias en un diario personal público. Tanto en el entorno privado como en el laboral, el navegador de internet es básico.

Mi opción principal hasta la fecha es la utilización de Mozilla Firefox. Su principal ventaja, aun diría más, su ventaja definitiva sobre los demás es su amplio y adecuado sistema de complementos que le dotan de funciones suplementarias acorde con las necesidades de cada cual. En casa, en un entorno MacOS X, utilizo también de forma complementaria Safari, el pulido y rápido navegador de Apple. Fuera de casa, en entornos Windows, llevo en mi llave USB un Opera portable, además de la versión también portable de Firefox, de uso preferente. De forma absolutamente excepcional, puedo utilizar Internet Explorer. Si no queda más remedio. Solo factores como la falta de información, la desidia y el miedo al cambio pueden hacerme entender que este último sea el navegador más utilizado en el mundo.

Ahora Google nos sorprende con la versión beta de un nuevo navegador, Google Chrome, de momento sólo en versión Windows. Ahora lo estoy utilizando para escribir esta entrada. Y he de decir que va bien. Es rápido. Muy rápido. Tiene un aspecto sencillo, limpio, despejado. Eso me gusta. Aunque encontrar algunas opciones y funciones no es obvio… o hay que ponerlas más a mano o hay que acostumbrarse a la aplicación. En cualquier caso, es nuevo. Lo que quiere decir que habrá que ver cómo evoluciona y como se estabiliza. Me encuentro a gusto con él. No me siento cualificado para hablar con detalle de sus nuevas funciones, así que no lo haré. En cualquier caso, a partir de ahora estaremos esperando a Chrome, a sus nuevas versiones, y a que llegue a otros sistemas operativos.

La imagen de hoy, una vía que se pierde en el horizonte, con la baliza del sistema de bloqueo en primer plano, para que en todo momento sepamos dónde está el tren. En Orna de Gállego, Huesca.

Baliza del cantón de bloqueo

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)