Sopa & fufu, fotos, y lo que para mí a dado de sí la Expo 2008

Expo 2008, Fotografía

Como comentaba ayer, la Exposición Internacional de Zaragoza 2008 ha terminado. Se acabó. Ahora, a recoger y todos para casa. Después de la limpieza, a preparar los nuevos edificios y equipamientos urbanos para lo que sea que se vayan a dedicar, y a currar. Como los enanitos de Blancanieves. Ay ho, ay ho…

Mi balance personal es sencillo de realizar. Aunque satisfecho con la realización del evento por los “efectos secundarios” que para la ciudad ha tenido, especialmente en materia de contrucción de nuevas infraestructuras y reforma de las viejas, en ningún momento he sentido una tensión ante el acontecimiento. Mi natural “alergia” a los acontecimientos multitudinarios, a las filas, al calor, al cemento,… hicieron desde el principio poco atractiva para mí la idea de pasar días y horas en el recinto de la Expo. Aún así, me he acercado al lugar en tres ocasiones.

  • 28 de junio de 2008: Mi hermana me ofrece unas invitaciones para gastar necesariamente en esa fecha. Lamentablemente un sábado, los días de mayor afluencia, y en vísperas de mis merecidas vacaciones anuales. Así que pasee un rato por la mañana, entre las doce menos cuarto y las dos, y un rato por la tarde, entre las seis y media y las nueve y media. Básicamente, lo que hice fue pasear, tomar fotos del conjunto, y entrar en algunos pabellones con filas moderadas o nulas como el Pabellón Puente, la Torre del Agua y algún pabellón nacional más o menos anecdótico. También me propuse como objetivo, tomar fotografías del pasacalles El Despertar de la Serpiente que, producido por el Cirque du Soleil, ha animado todos los mediodías los paseos del recinto.

Cabalgata Cirque du Soleil

(Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM)

  • 29 de agosto de 2008: Unos amigos tienen la ocurrencia de ir a cenar a la Expo. Ni siquiera llevamos reserva. Es un viernes. Llegamos a las diez de la noche y pagamos religiosamente nuestra entrada nocturna. Nos acercamos al Pabellón de España, donde preguntamos. Quince minutos más tarde estamos cómodamente sentados en el restaurante, gestionado por Maher-Cintruénigo, donde damos cuenta de una deliciosa cena,… que sale cara pero bueno, es una ocasión única. Luego, un cubatita en una terraza y a casa.

Troncos

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

  • 12 de septiembre de 2008: Cuando ya parecía que había agotado las posibilidades de volver al recinto de la exhibición internacional, un amigo me dice que tiene algunas invitaciones, con lo que el viernes anterior al cierre de la muestra, me planto a las seis de la tarde para en buena compañía de amigos, dar un nuevo paseo y tomar algunas fotografías más. El planteamiento es parecido al de mi primera visita. Pasear y entrar en algún que otro pabellón sin muchos follones. Quizá lo más destacado es que acabamos cenando en el Pabellón de Nigeria. Muy divertido. Menú tipo “Soup&Fufu”. Algo muy típico del África Occidental. Luego, vemos algo de animación nocturna, y nos vamos a tomar una copichuela al centro de Zaragoza.

Sopa y fufu

(Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4)

Bailarinas

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

En general, como veis, una participación muy modesta, pero que ha dado lugar a una colección de fotografías que podéis ver en mi galería de Flickr. También he encargado un libro en Blurb para tener un recuerdo propio y permanente del acontecimiento, con mis fotografías. Espero recibirlo en diez o doce días.

Y esto es todo. Hasta el próximo evento internacional que me pille a mano, seguiré con mis cositas de siempre.