Transsiberian (2008)

Cine

Transiberian (2008), 29 de octubre de 2008.

Conversación telefónica. Ayer, a las 17:04 horas.

T.: ¡Qué rollo de semana, qué frío y qué mal!
Yo: Sip.
T.: ¿Nos vamos al cine?
Yo: Pero si el lunes no encontramos nada decente que ver.
T.: ¿A tí no te gustaban las películas de trenes? Porque echan Transiberiano o algo así.
Yo: La crítica no la pone muy allá.
T.: Pero sale el Noriega.
Yo: Ese te pondrá a tí, por que lo que es a mí…
T.: A tí te pondrán los trenes,… y alguna moza que saldrá…

Tras esta conversación, que no terminó aquí pero que siguió por derroteros que a nadie más importan, nos abrigamos para afrontar el gélido viento de este final de octubre y nos fuimos a ver esta película, coproducción europea, firmada por Brad Anderson. Con cierto escepticismo… pero con ganas de dar una vuelta.

La película es un thriller ferroviario. Unos voluntarios norteamericanos regresan de hacer sus buenas obras en Pekín, y como él (Woody Harrelson) es un fanático de los trenes, deciden hacer el viaje en el mítico Transiberiano. Ella es su mujer (Emily Mortimer), y se dedica, como aficionada, a la fotografía. Comparte el compartimento de las literas con un español (Eduardo Noriega) y su novia (Kate Mara). En una parada, el buen chico norteamericano, pierde el tren y a partir de ahí pasan cosas. En un momento dado, entra en acción un detective ruso de narcóticos (Ben Kingsley). Y hasta aquí puedo contar.

Entre lo bueno que se puede decir de la película es que, efectivamente, a quien le gusten los ferrocarriles en el cine no quedará defraudado. Bellas imágenes de trenes circulando en paisajes variados, con un predominio de la taiga y la tundra siberianas. Una serie de escenas entre venerables locomotoras de vapor soviética es el clímax desde este punto de vista. Pero por lo demás, la película flojea mucho. Los personajes no están bien dibujados. O son muy tópicos, o son poco creibles. El personaje de Mortimer, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película, no es plausible. Una mujer con un pasado duro y complejo no actúa luego como un ratoncillo asustado cuando vienen mal dadas. No es lógico. Por otro lado, la acción avanza a golpes. Tan pronto pasan cosas como sientes que estás perdiendo el tiempo con lo que estás viendo. Falta ritmo. Lo que no es igual a que ese ritmo tenga que ser necesariamente rápido. El ambiente frío y descarnado de la Siberia invitan a un ritmo lento y agobiante. Pero definido, que no es el caso.

Las interpretaciones se resiente de la mala definición de los personajes, y los únicos que se salvan un poco de la quema son Mortimer, por los pelos, no es culpa suya sino de las inconsecuencias del personaje, y Kingsley, que siempre muestra oficio. Harrelson, a ratos, resulta casi caricaturesco, y Noriega está muy poco convincente.

En resumen, película recomendable para fanáticos ferroviarios y si no hay nada más que hacer. Poco más. Yo le pongo un cinco, con una seis en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones en:

Como curiosidad, la película está rodada en Letonia, no lejos de Polonia, donde se tomó la siguiente imagen ferroviaria.

Pospiezny - Poznan

Tren "rápido" en Poznan (Polonia) - Fujifilm Finepix F10

Interludio meteorológico

Páginas personales

Echando la vista a atrás, veo que en estas últimas semanas he estado bastante activo a la hora de escribir mis cosas aquí en este Cuaderno de Ruta. Pero de repente me he quedado un poco como el tiempo que se nos avecina; gris y frío. El cambio de hora me ha sentado fatal. Ayer me puse de muy mal humor al ver lo pronto que se hacía de noche. Y no lo ha compensado el hecho de que vuelva a salir por las mañanas de casa para ir a trabajar con algo de luz diurna.

Para colmo, ayer fuimos incapaces de ponernos de acuerdo para ir al cine, como todas las semanas. Lo cierto es que no fue culpa nuestra; la cartelera está criminal. Y luego dicen que las salas de cine están en crisis. Si es que de donde no hay…

Así que igual me lo tomo con calma unos días. Hasta que me aclimate a los nuevos tiempos. Hasta que se me ocurran cosas de las que hablar; fotografíe algo; no sé, lo que sea. Hasta que salga el sol…

Os dejo con una imagen. Más o menos otoñal. Más o menos… madera.

Corteza 01

Tronco de árbol, junto al Canal Imperial de Aragón - Pentax K10D; SMC-DA 70/2,4 Limited

La hemeroteca de La Vanguardia

Política y sociedad

Me despierto hoy con una mezcla de ilusión y de frustración. Normalmente, me cuesta dormir hasta tarde los días de fiesta en los que no tengo especiales obligaciones que hacer. Es difícil que me den más de las ocho en la cama, a mi pesar. Pero hoy, he sentido la ilusión de haber conseguido dormir una horita más de lo previsto… seguida de la frustración de que debido al cambio de hora… ¡¡¡eran las ocho cuando me he despertado!!!

Entendiendo que estoy sometido a alguna especie de maldición al respecto, me he levantado y sin hacer demasiado ruido, porque qué culpa tendrán los vecinos de mis maldiciones, me he puesto a ver qué noticias nos trae el día en la radio y en internet. Y en la radio han hablado de la hemeroteca de La Vanguardia.

El veterano diario catalán ha puesto a disposición del público a través de la red de redes todas sus ediciones para su consulta libre y gratuita. No he analizado los aspectos técnicos de la oferta; su motor de búsqueda, la legibilidad de los pdfs, etc, etc. Me he ido directamente a lo que muchos harán. ¿Qué pasó el día en que nací yo? Ya sé, ya sé,… Qué poco original… pero…

Lo primero que me ha llamado la atención ha sido que en la primera página aparecía el nombre del diario: La Vanguardia española. Obviamente, hace tiempo que se cayó de su cabecera el gentilicio “española”. En la Cataluña postfranquista, lo de adjetivarse “español” puede no ser rentable, y ya se sabe que “la pela es la pela”. Por lo demás, es decepcionante que en esa primera página no aparezca una noticia de campanillas que refuerce el ego del que consulta diciendo,

“qué cosas tan importantes pasaron el día que yo nací…”

Pues no, cosillas de carácter local. Premios a unos periodistas barceloneses e inauguraciones de los ministros tecnócratas de Franco.

Curiosamente, en tercera página sí que aparece una noticia importante, cuyas consecuencias todavía repercuten en nuestra sociedad actual. Nos habla del fracaso de las negociaciones que provocaron el retraso en la incorporación del Reino Unido al entonces denóminado Mercado Común Europeo durante una década más, reforzándose el euroescepticismo de buena parte de la opinión pública británica.

Del resto de las noticias… la verdad es que los tiempos aquellos fueron grises para las noticias españolas, y así se refleja. Lo dejaremos estar.

En cualquier caso, bienvenida la oferta del diario barcelonés, y esperemos que con el tiempo se extienda el ejemplo por toda la prensa, para una mejor comprensión pública de nuestra historia.

Estamos en otoño. ¿No se nota? Las hojas se tiñen de ocre… y todas las demás cosas que pasan.

Hojas de platano

Hojas de plátano en los alrededores del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Pentax K10D; SMC-DA 70/2,4 Limited

El pictorialismo en la fotografía, Edward Steichen

Fotografía

Sigo con la costumbre de eventualmente recomendar la obra de algún maestro de la fotografía. Y esta vez no lo hago aprovechando el deceso de alguno, sino que voy a recomendar la obra de un fotógrafo que ya hace 35 años que nos abandonó. Se trata de Edward Steichen, nacido luxemburgués pero emigrado y naturalizado norteamericano.

Se le considera uno de los principales representantes del pictorialismo. Esta corriente artística dentro de la fotografía estuvo de moda a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Hay quien erróneamente cree que se trata de una corriente que buscaba imitar a la pintura dentro de la fotografía. Y esta idea es reforzada por los temas elegidos (paisajes, retratos, bodegones, alegorías, etc). Sin embargo, surge como contraposición a dos situaciones previas. Por un lado, los principios del arte fotográfico basados en el retrato y en la imitación de la pintura en el resto de los campos. Por otro lado, la popularización de la fotografía debida a las cámaras Kodak o a su utilización como reportaje. Busca por lo tanto singularizar a la fotografía como forma artísticas, con un tratamiento específico de la materia y de los temas.

No es quizá mi corriente fotográfica favorita, pero sí que lo son las fotografías de Steichen. Creo que tienen una fuerza especial, aparte del hecho de que su trayectoria trascendió a la epoca pictorialista manteniendose actualizado en estilos y en temas.

Os invito a ver alguna de sus imágenes en la siguiente galería que se puede encontrar en la red. Y vosotros diréis.

En la imagen de hoy, me he permitido, tal vez con poco éxito, intentar replicar el estilo pictorialista. No sé. Es lo que hay.

Paisaje Galés - Ellan Valley

Ellan Valley, País de Gales - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

El origen de esta generación de pastilleros

Cine, Televisión

Quién lo iba a decir. Quién lo iba a imaginar. Yo me he enterado porque lo han publicado las chicas de Mujeres TIC. Aunque no estoy de acuerdo en el título de su artículo. El mensaje no tiene nada de subliminal. Ni mucho menos. Es muy claro. Todos a ponerse ciegos de pirulas. De todos los colores y sabores.

A mí, los Fráguel me pillaron muy mayor. Ya paseaba hacía un tiempo por los pasillos de la facultad cuando se comenzaron a emitir en España allá por el año 1985. Y por aquel tiempo, no dedicaba yo mucho tiempo a la televisión. Pero siempre he sentido una cierta debilidad por las películas o las series de marionetas. Durante mi adolescencia fui fiel seguidor de los Teleñecos, también de la factoría de Jim Henson como los Fráguel. Quizá el momento supremo para mí de aquellos entrañables muppets fue este manah-manah.

Por aquella época o un poco antes recuerdo como me chupé alguna película de culto como Cristal oscuro, o más adelante Dentro del laberinto. A esta última la salvaban los muñecos. Había tres personajes de carne y hueso. Un bebé (nada que objetarle al pobre bicho), el histriónico de David Bowie, y una cursi e insoportablemente sosa adolescente que nada hacía suponer que luego se convertiría en una mujer y actriz tan interesante como Jennifer Connelly. Lo que son las cosas. Para ver esta última, utilicé la excusa de llevar a mi hermana pequeña al cine. A mis amigos no les gustaban este tipo de películas, y a mí me daba corte ir solo a sesiones que estaban llenas de críos.

En cualquier caso, por poco que viera o disfrutara de los fráguel, siempre recordaré la pegadiza canción de los títulos: “vamos a cantar, ven a Fraggel Rock“.

Como los fráguel vivían en el centro de La Tierra, es adecuado que yo siga con mi monomanía fotográfica volcánica de las últimas semanas.

El Vesubio desde Sorrento

El vesubio desde el puerto de Sorrento - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

De viaje con la cámara al hombro: actualización

Fotografía personal, Viajes

Como siempre después de los viajes, el contenido que sobre los mismos aparecen en estas entradas va a parar a mi página en internet específicamente dedicada a la fotografía en los viajes.

De viaje con la cámara al hombro.

Por ello, como novedad, encontraréis el reportaje correspondiente a mis últimas vacaciones.

Golfo de Nápoles y Roma.

Y os dejo con una foto del viaje, claro.

Vico Santa Maria ad Agnone

Vico Santa Maria ad Agnone - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Happy. Un cuento sobre la felicidad (2008)

Cine

Happy. Un cuento sobre la felicidad (Happy-go-lucky, 2008), 21 de octubre de 2008.

Después de la julioverniana disgresión cinematográfica de este fin de semana, vuelvo a la normalidad de las películas vistas tranquilamente en una sala de cine, con las amistades habituales y con una elección más o menos meditada o sensata de lo que se quiere ver.

Y resulta que tampoco hay mucho de donde rascar o que motive. Por ello, optamos por ir a ver una producción británica, dirigida por Mike Leigh, y que había recibido algunas buenas críticas a priori.

La historia… bueno… no hay exactamente una historia. Más bien se trata de un conjunto de retazos de la vida de Poppy, una chica de 30 años, maestra británica de educación primaria. Esta chica, interpretada por Sally Hawkins, es una optimista empedernida. Todos y todo le cae bien, con todo se divierte. Es féliz por definición. Conocemos a sus amigas, a su familia, vemos cómo trabaja, cómo va a aprender a conducir, cómo se echa un novio,… en resumen, todo aquello que normalmente hace la gente. Pero todo ello matizado por el especial carácter de la joven, que empieza a no ser tan joven. La única pequeña historia que vemos empezar y terminar es la de la relación con el profesor de autoescuela, un tipo también muy peculiar y, de alguna forma, totalmente antagónico con el carácter de Poppy.

La verdad es que a la chica o la adoras por su actitud vital, por su optimismo, por sus ganas de ser feliz,… o la odias a muerte por lo mismo. Y en esto residen tanto las fortalezas como las debilidades del filme. Por un lado, te proporciona momentos que te llenan de buen humor, de optimismo,… por otro lado, hay momentos que piensas que la chica es idiota.

Además de la intérprete protagonista, hay que destacar el personaje de su compañera de piso y amiga, interpretada por Alexis Zegerman, y al profesor de autoescuela, encarnado por Eddie Marsan. En general, cumplen con la profesionalidad tradicional de los británicos.

En resumen, un filme que me deja con una sensación ambivalente, muy condicionado por el personaje que como podéis imaginar, a ratos me divierte y a ratos me carga. Yo le pongo un seis, con un siete en la interpretación y la misma nota en la dirección.

En la imagen de hoy. Londres. Cómo no. Y Camden, donde pasan cosas de la película.

Mercadillos en Camden Town, Londres - Fujifilm Finepix F10

Viaje al centro de la Tierra (2008)

Cine

Viaje al centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth, 2008), 18 de octubre de 2008.

Durante un día me he estado pensando si iba a comentar esta película o no en estas páginas. En contra de tal hecho se encuentra la cuestión de que la vi este pasado sábado en lo que podría denominarse “un pase privado de una versión de vídeo de alta calidad” y no en las tradicionales salas de cine. A favor se encuentra el hecho de que la película todavía se encuentre en cartelera, y que la visualización, aunque en vídeo fue realmente de muy alta calidad. Al final, un amigo me recordó que sí que he comentado en otras ocasiones películas de la Filmoteca de Zaragoza y que esta institución proyecta las películas en vídeo y con película tradicional. Así que… vale… la comentaré. Otro aspecto a favor es que la he visto en versión original subtitulada en español. Raro privilegio, casi imposible, en las salas comerciales de la capital maña.

En primer lugar, decir que el filme dirigido por Eric Brevig no es una adaptación de la famosa y entretenida novela de anticipación de Julio Verne. En esta ocasión, nos encontramos con un geólogo, modelo pringado, interpretado por Brendan Fraser, cuyo hermano desapareció y presuntamente murió estudiando volcanes, que debe cuidar de su sobrino (Josh Hutcherson) durante unos días. Con el sobrino van unos libros, entre ellos una copia de la novela de Verne, que harán que se cojan un avión, se planten en Islandia, conozcan a una guapa guía de montaña (Anita Briem) y acaben reproduciendo el recorrido de los aventureros del siglo XIX desde el Snaefells hasta un volcán italiano (da igual que en el original de Verne fuera el Stromboli y aquí se trate del Vesubio, es lo mismo)

La película se ha rodado en dos versiones. Una para su proyección en pantalla convencional y otra para pantallas 3D. Y esto se pone de manifiesto en que a los responsables de este subproducto les importa más bien poco la historia, los personajes, sus interrelaciones, sus motivaciones o lo que sea. Todo lo que tiene que ver con los actores y los personajes es banal, descuidado, tomado de cualquier manual tipo “Escriba guiones de cine y televisiones en dos semanas y sin esfuerzo”. Tampoco se sonrojan de copiar descaradamente alguna de las más célebres persecuciones en carretilla minera de la historia del cine. Todo es secundario a la creación de escenas presuntamente impactantes en la versión 3D.

Resultado final: da la impresión de que los guionistas de esta historia van por el mundo con el encefalograma plano. En su conjunto es un mamonada de mucho cuidado. Se comprende que yo me hubiese negado, más bien ni hubiese considerado, ver este engendro en las pantallas de cine. Su único público objetivo sólo pueden ser niños que se pasan la sesión gritando, atiborrándose de palomitas con mantequilla hasta que les revientan las coronarias y saltando en los asientes como energúmenos. Si a cualquier otra persona de otros grupos de edad le llega a interesar este subproducto, habría que mirarlo de inmediato en algún servicio de urgencias.

De la interpretación no vamos a hablar. Para qué. A parte de que no tiene importancia… pues que no la hay. Por lo menos la chica es guapa. Y ya se inventan una adecuada subida de temperaturas para que pase de la ropa alpina a la camiseta de tirantes y los pantaloncitos cortos. Si casi me extraña que no acabe en bikini.

En fin, que no. Que no hay que ir a verla. Ni aun en versión original. Ni aunque os inviten como a mí. Que es un bodrio. Le pongo un tres con la misma nota en dirección y en interpretación.

Y la foto de hoy. Pues un volcán, que si os habéis pasado últimamente por aquí, sabéis que tengo fotos de volcanes.

Vista desde la necrópolis

Vista de Pompeya y el Monte Vesubio - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)

La cabeza entre las nubes, de Susanna Tamaro

Literatura

Como siempre que me voy de vacaciones, en mi última escapada por Italia me llevé lectura relacionada directa o indirectamente con el destino. Y el libro elegido en esta ocasión ha sido una novelica de la escritoria italiana Susanna Tamaro, La cabeza entre las nubes (La testa tra le nuvole).

Hasta ahora, nunca había leído una obra de la escritora ni tenía muchas referencias a parte de saber que se trata de una de las figuras más destacadas de la literatura italiana actual. Así que sin muchos prejuicios me dispuse a leer la que fue la primera novela publicada por la autora.

La novela es la historia de un adolescente, que vive cómodamente con su abuela, sin padres, y que a partir de un accidente sale en una fuga por el mundo en la que le pasarán diversas peripecias. Estas peripecias me han recordado de alguna forma al Pinocchio de Collodi. Un alma relativamente nueva, sin maltratar por la vida, sale al mundo y se va encontrando con una serie de personajes entre la picaresca y los surrealista que van conformando su propio carácter.

La escritura es ágil, fácil de leer pero no simple. La limitada extensión de la obra hace que sea adecuada para un viaje corto.

Lo que pasa es que tras un comienzo muy animado, la historia no ha acabado de agarrarme. Las peripecias me han parecido progresivamente menos interesantes, hasta llegar a una conclusión que no sé muy bien si tiene que ver con lo que ha antecedido.

En fin, quizá tenga que plantearmente volver a probar con otra obra de la autora, más madura… o simplemente dedicarme a otros autores. Que ha mucho que leer en el mundo.

La imagen de hoy, cómo no, de la Roma en la que pasan algunas de las peripecias del protagonista.

Tiber

El Tíber desde el Ponte Sant'Angello - Canon EOS 40D; EF 28/1,8 USM (composición de tres fotogramas)

Los premios IgNobel… y algún que otro premio Nobel

Ciencia, Humor, Política y sociedad

Ya hace días vi la noticia en Microsiervos de los premios IgNobel. Otorgados por los Annals of Improbable Research, se otorgan a aquellas investigaciones científicas que se perciban como auténticamente inútiles o absurdas. Y da la impresión de que hay muchas más investigaciones de este tipo de lo que parece.

Este año, han recaído en perlas como las siguientes:

  • Medicina: Demostrar que medicamentos falsos y caros son más efectivos que medicamentos falsos y baratos.
  • Física: Demostrar matemáticamente que montones de cuerda o cabellos, o de casi cualquier otra cosa,inevitablemente se terminan enmarañando y formando nudos.
  • Química: Ex-aequo para dos grupos de investigadores. Uno demostró las propiedades espermicidas de la Coca-Cola; el otro demostró que la Coca-Cola carecía de propiedades espermicidas.
  • Nutrición: Modificar electrónicamente el sonido de las patatas “chip” para que quien las mastique crea que son más crujientes y frescas de lo que realmente son.
  • Biología: Demostrar que las pulgas que viven en perros saltan más alto que las que viven en gatos.

“and so on…” que dirían los británicos. En cualquier caso, queda demostrado que el mundo de la ciencia es como el mundo general. Un lugar donde cabe todo, desde lo mejor hasta… esto.

Pasando al mundo de “lo serio”, este año el Premio Nobel de la Paz se ha otorgado al que fue presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari. A este buen señor, se le acredita/acusa por ser el responsable de plan de paz para la antigua provincia serbia con un mayoría étnica de origen albanés de Kosovo. Como consecuencia de dicho plan, esta antigua provincia, con pocos medios para una subsistencia por sí misma, se ha declarado independiente y ha sido reconocida por buena parte de la comunidad internacional más influyente. La minoría étnica de origen serbio vive con miedo a violencias o discriminación, o está viéndose obligada a dejar sus hogares, yéndose a Serbia. Esta situación también ha sido utilizada como excusa por Rusia para su guerra con Georgia y para reconocer a las regiones separatistas de esta última. Se supone que las bienintencionadas sin duda acciones de este señor estaban encaminadas a conseguir un mayor nivel de paz en el mundo, y eso se ha premiado. Pero la realidad es otra.

Sigo con imágenes de mi viaje por Italia. Quizá el Foro Romano, como ejemplo de lugar de convivencia ciudadana por excelencia.

Foro Romano, vista

Foro Romano desde el Campidoglio - Canon EOS 40D; EF 50/1,8

Quemar después de leer (2008)

Cine

Quemar después de leer (Burn After Reading, 2008), 15 de octubre de 2008.

Siempre he sido un seguidor del cien de los hermanos Coen, Ethan y Joel. Pero ha habido algunas películas en su filmografía que me han dejado un poco frío o incluso un poco quemado. Y lo que es más… alguna de esas fue con George Clooney de protagonista. Así que el ánimo estaba un poco dividido conforme nos acercábamos a la sala de proyección… ¿que sería esta vez?

La película es una parodia de las películas de espías, a propósito del olvido de un CD, cuyo contenido real no desvelaremos, en el vestuario de un gimnasio donde trabajan alguno de los protagonistas del largometraje. A esto añadiremos que los curiosos personajes que forman parte de este circo se encuentran todos entrelazados en un enredo de amoríos y rollos, los unos con los otros. No entraré a comentar mucho el argumento. Esencialmente porque no merece la pena. Aquí de lo que va es de que los hermanos Coen hacen una burla general de la idiotez humana con la excusa del pseudoenredo de espías.

Y les sale… a medias. La película tiene momentos buenos. Te ríes en algún rato. Alguno de sus actores, como Frances McDormand o John Malkovich están muy bien. Este último sale demasiado poco. Otros cumplen bien con su cometido como la solvente Tilda Swinton o Richard Jenkins. Pero los más protagonistas, George Clooney y Brad Pitt, sin estar mal, muestran más sus limitaciones. Y el problema es que el filme está pensado para ellos. Y no acaban de dar la talla. Y eso condiciona también el desarrollo de la película, que queda coja en alguna ocasión. No hay una continuidad en los desarrollos humorísticos. Esto no es El Gran Lebowsky, desgraciadamente, donde también se manejaban algunos de los conceptos que aquí se exponen.

Ah, se me olvidaba. J.K. Simmons, el “padre” de Juno, hace dos breves intervenciones que son de lo más divertido de la película.

En resumen, como he leído en algún sitio (no recuerdo dónde), no es para tirar cohetes, aunque mejor que la mayoría de las comedias con las que nos torturan últimamente. Cine intranscendente con algún buen golpe, alguna buena interpretación y competencia en su realización. Le pondremos un seis a la valoración global, con un siete en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones sobre la película:

Os dejo con un paisaje napolitano.

Via San Biagio dei Librai

Via San Biagio dei Librai, Napoles - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)

Torturar datos y colección en Flickr

Ciencia, Fotografía personal

Desde hace incontables años, conocía un dicho, más o menos, cuando trabajas con herramientas estadísticas, que si torturas los datos acaban confesando la verdad que tu quieres. Pero nunca había sabido de donde venía el dicho. Pues bien, hace unos días Microsiervos me dio la solución:

Si torturas los datos lo suficiente, acabarán confesando cualquier cosa. (Fred Menger, profesor de química e investigador)

Imprescindibles, estos chicos de Microsiervos.

Por otro lado, ya está disponible en Flickr mi colección de fotografías del viaje al Golfo de Nápoles y Roma.

Colección Golfo de Nápoles - Roma

Colección Golfo de Nápoles - Roma

Os dejo una imagen de este viaje.

Piazza Navona

Cuadro y pintores en Piazza Navona, Roma - Canon Digial Ixus 860IS