[Ciencia y superstición] El zodiaco, y esa misteriosa fuente de energía que debería existir y que la gente corriente llama sol

Ciencia

El zodiaco… ¿qué es el zodiaco?

Etimológicamente, procede de una palabra griega que significaría “círculo de animales”. En astronomía se define por una banda circular de constelaciones del firmamento tal cual lo vemos desde el planeta Tierra, por la cual se desplaza aparentemente el Sol a lo largo del año. Recordamos que es un movimiento aparente. Que es la Tierra la que gira alrededor del Sol en un periodo de tiempo que definimos como un año, y que al hacerlo así, el fondo de estrellas sobre el que vemos al Sol va cambiando a lo largo del año. A las constelaciones de estrellas que incluyen porciones de esta banda circular del firmamente por la que aparentemente circula el Sol, las llamamos constelaciones zodiacales o constelaciones del zodiaco.

En un momento dado, las constelaciones del zodiaco debieron ser las 12 a las que los mitos populares otorgan propiedades “mágicas” y que han dado nombre a los signos del horóscopo occidental, ámbito de la falsa ciencia que se ha dado en denominar “astrología“. La astrología no deja de ser un conjunto de supersticiones sin base alguna según los cuales la posición de los astros influiría de una forma u otra sobre nuestras vidas a un nivel sobrenatural. Pero en la actualidad, por el fenómeno de la precesión de los equinoccios, debida a la variación de la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto al plano de su órbita, el conjunto de constelaciones por las que aparentemente se desplaza el sol a lo largo del año ha variado. Lo ha hecho constantemente y progresivamente. Y por eso ahora se ha publicado la noticia de que el horóscopo tiene ahora 13 signos, porque la constelación de Ofiuco forma parte del tapiz del zodiaco.

El tema es que esta novedad, porque no otra cosa es una noticia salvo algo que se presupone novedoso y es necesario comunicar por su interés, no lo es. A lo largo de mi vida, ya se ha dado en diversas ocasiones. Y en realidad, hace muchos, muchos, muchos años, que esta constelación forma parte del zodiaco astronómico. Porque en astronomía las cosas no pasan de repente de la noche a la mañana. Y si esto da lugar a noticias es porque, tristemente, los medios de comunicación dan una relevancia absolutamente desmesurada y sin sentido a las supersticiones de la gente, contribuyendo a mantenerlas y a hacer de este mundo un lugar menos racional y menos seguro. Lo que decía. Triste.

Reloj astronómico (Catedral)

El reloj astronómico de la catedral de Estrasburgo (Francia) tiene una esfera celeste con las constelaciones del firmamento - Panasonic Lumix LX3

Si la teoría de la evolución fuese cierta… el sol debería existir

En la ciencia y sus demonios publicaban hace unos días una anécdota que me hizo partirme de risa por fuera, y llorar amargamente  por dentro por la estupidez del ser humano. Había localizado el autor del artículo un comentario en un foro, en el cual un creacionista utilizaba la segunda ley de la termodinámica como argumento en contra de la teoría de la evolución. Más o menos decía que según esta ley, la vida no podría evolucionar de seres más simples a seres más complejos, ya que la entropía de un sistema está condenada siempre a aumentar. Así pues, según el nota este, lo razonable es pensar en que un dios nos hizo perfectos y que por culpa de la termodinámica nos vamos deteriorando, o algo así. Argumentaba que para que sucediese lo que la teoría de la evolución proclama, tendría que existir una fuente de energía, grande, potente, continua, virtualmente inagotable a nuestras escalas temporales, que permitiese que el sistema se volviese más complejo.

Como dice el amigo de ese blog,… ¡coñe! ¡acaba de inventar conceptualmente al sol! Sí. El sol. Esa estrella que tenemos a solo 150 millones de kilómetros de distancia, y que desde que cumplí los cuatro años aprendí que es importante porque nos da luz y calor. Es decir, traducido a términos más científicos, cantidades ingentes de energía electromagnética, en distintas longitudes de onda, que efectivamente permite que la vida evolucione. El infrarrojo nos calienta y nos hace estar a gustito, la longitud de onda visible nos permite ver y permite la fotosíntesis, la radiación más energética provoca las mutaciones en el ADN que permiten la evolución a nuevas especies…

Efectivamente, para que la evolución de las especies se produzca es necesario que el sol esté ahí donde está. Y de hecho eso es lo que pasa. ¡Serán tontos!

Aquí no había un eclipse... más tarde lo hubo

Faltan unos 20 minutos para que el sol naciente, y el tapiz de estrellas que cubre el firmamento ha desaparecido sobre este paisaje de la provincia de Huesca; salvo una que apenas se ve entre las nubes, probablemente una errante,... planetas, las llamaban los griegos - Canon EOS 5D Mk.II, EF 24-105/4L IS USM

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