[Televisión] Cosas de series; zombis franceses, un doctor en Siberia y el mismo doctor convertido en publicista de Madison Avenue

Televisión

Ya estamos de vuelta de las fechas navideñas, y están empezando a llegar novedades a la “cartelera” de series de televisión. Pero he decidido que de eso hablaré la semana que viene, en la que serán más abundantes. Y alguna a lo peor no llega hasta entonces. Hoy os dejaré con tres series de estos días atrás.

Les Revenants

Esta es como de zombis, pero sin casquería. O con muy poquita casquería. En un pueblo de los Alpes franceses, en el que antaño hubo una catástrofe como consecuencia de la rotura de una presa, comienza a aparecer personas muertas tiempo atrás (revenant en principio bien definido en los diccionarios que he consultado como espíritu de un muerto o fantasma; pero en la serie parece que usan la palabra en el sentido de resucitado, de quien regresa de la muerte). Algunos sólo un año antes, otros, varias décadas. Y todo ello produce el desconcierto de los actuales habitantes del pueblo. Algunos de los cuales ven llegar a seres queridos suyos con una mezcla de alegría, temor y desconcierto.

Curiosa serie de suspense y misterio francesa, en la que los muertos vivientes se alejan por completo de los estándares del género. Y que por su ambiente aislado, de montaña, recuerda en algunos momentos a cosas como Twin Peaks, aunque sin la ironía y el surrealismo de aquella. En cualquier caso, son ocho episodios de una hora que tienen su interés, aunque se alejen de las formas y estilos de las series británicas o americanas, más frecuente en mi cartelera.

Parece que habrá segunda temporada haya por los principios de 2014. Se lo toman con calma.

Desde el Gornergrat

Aunque he estado en algunos de los sitios donde se ha rodado “Les Revenants”, como la presa de Tignes, no tengo escaneadas fotografías de entonces. Así que os pongo algo de los Alpes Suizos, por ambientar.

A Young Doctor’s Notebook

Brevísima temporada de esta nueva serie británica, cuatro episodios de 20 minutos de duración, en la que conocemos al Dr. Vladimir Bomgard (Jon Hamm), un médico ruso ya maduro y morfinómano, que es interrogado y cuestionado durante las purgas estalinianas por la policía política soviética. Y lo es sobre los cuadernos que a modo de diario seguía cuando era el joven Dr. Vladimir Bomgard (Daniel Radcliffe), y siendo un prometedor médico fue destinado a una clínica perdida de Siberia, donde se puede volver loco y morfinómano cualquiera.

Sabe a poco. Una mezcla de drama, comedia, tragedia, con un humor muy ácido, que realmente sabe a muy poco. De hecho, no pensaba que hubiese acabado la temporada. Están basadas en las historias cortas de Mijaíl Bulgákov, y espero que en un futuro haya más. Pero lo desconozco. Otro elemento de interés es ver a los dos actores que interpretan al protagonista. De mayor, al protagonista de Mad Men; de joven, al protagonista de Harry Potter. Supongo que la agenda de estos dos actores no les permitirá ir más allá en el rodaje esta serie.

Cima del Breithorn

También me parece bien que el paisaje, como el de la cima del Breithorn, esté nevado como la Siberia del joven doctor ruso. Lo del formato de la foto 2,4:1 es porque hoy me ha dado por lo cinematográfico. Han anunciado las candidaturas de los óscars, de lo que ya hablaré otro rato.

Mad Men (temporadas 1 a 3)

Y ya que hablamos de Jon Hamm, tengo que hablar de la serie de los hombres (y alguna mujer que otra) de la Avenida Madison. En este momento no tiene ninguna temporada en activo. Supongo que a lo largo de este año nos llegará la sexta. Yo me enganché a la serie a partir de la cuarta temporada. Y estas vacaciones, unos amigos me dejaron el cofre con los DVDs de las tres primeras temporadas. Televisión de primerísimo nivel. En que estaría yo pensando para no ver la serie desde el principio. Además, viéndola desde el principio, todo lo que vi en las siguientes temporadas tiene más sentido. No hay que perderse esta serie, no señor. De lo mejor.

Un amigo chino que me duró media hora

En aquel viaje en Suiza, durante algo más de media hora,… bastante más, casi hora y media,… me hice amigo de este estudiante chino en Viena. Pero perdí el papel con su nombre y su correo electrónico. Nunca le pude mandar la foto. Por si la ve. Aquí. Al pie del Matterhorn, que queda detrás del fotógrafo. Que era yo.