[Fotos] Apañando un carrete de fotografías roto

Fotografía, Fotografía personal

Como adelantaba esta mañana. Este fin de semana, que cargue mi Leica IIIf con un carrete de Ilford XP2 Super, sufrí un accidente al avanzar la película en lo que resultó ser el último fotograma del carrete, produciéndose la rotura de la película que ya no pudo ser rebobinada normalmente. Esta película es para negativos en blanco y negro, pero se revela habitualmente como los carretes para negativos en color, en el proceso denominado C-41. Puesto que incluía fotografías de la visita al Palacio de Larrinaga, del que ya os hablé el otro día, me dio mucha rabia el accidente. Y decidí encontrar la forma de salvar las fotos. Lo que parecía improbable que sucediese es que consiguiese rebobinar la película en el carrete y llevarla hasta la tienda más cercana. La película estaba dentro de la cámara, y lo único que podía era hacerme una idea imaginaria de como se encontraba. Si abría la cámara a la luz del día, se perderían las fotos.

Fotograma por el que se rompió la película

El último fotograma del carrete por el que se rompió la película. Tomado en la Plaza de los Sitios de Zaragoza.

Conservo de antaño algunos de los materiales para revelar carretes de fotografía. Básicamente una cubeta de Jobo, con una espira apta para carretes de 35 mm de doble perforación. Y había oído, me sonaba que en algún sitio contaban que la XP2 Super se podía revelar con químicos tradicionales para blanco y negro. También podía conseguir líquidos para procesado C-41, pero os aseguro que eso es un latazo. Aunque desconocía que podía encontrar en los comercios de Zaragoza hoy en día. Hace 12 años que no revelaba en casa un carrete de película fotográfica. Tras una búsqueda, encontré el sitio The Massive Dev Chart en Digital Truth Photo, donde tienen una base de datos con combinaciones de película, revelador y tiempos y temperaturas de revelado. Y efectivamente, aparecían varias combinaciones posibles para la XP2 Super.

Tras conocer esta información, que cargué en mi teléfono móvil, me dirigí a Imesa, comercio zaragozano donde solía comprar mis productos fotográficos cuando tenía el laboratorio montado en casa. Y allí siguen. Tan amables como siempre, y siguen vendiendo productos fotográficos. Quizá no tanta variedad como antaño, pero tampoco se lleva mucho, y la suficiente para mis fines. Compré un sobre de D-76 de Kodak y  un bote de fijador de Ilford. Anoche, en total oscuridad, abrí la cámara, saqué el rollo de película y lo cargué sin muchos problemas en la espira de la cubeta. La introduje y la cerré herméticamente. Y me fui a dormir. Esta mañana he preparado los químicos, 14 minutos de revelado con el D-76 a 22ºC, un buen fijado y un buen lavado,… y me he encontrado con unos negativos que se veían un poco más contrastados de lo que esperaba, pero con imágenes. Una vez secos, el correspondiente paso por el escáner… y aquí os dejo unas fotos. Además de la que abría esta entrada.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

A pesar de mi impresión inicial de que los negativos estaban demasiado contrastados, lo cierto es que la gama tonal que ha quedado es bastante buena, con detalle tanto en luces como en sombras en la mayor parte de los negativos.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

Este es el único fotograma raro, puesto que se percibe cierta posterización en los tonos. Desconozco el motivo. Se nota especialmente en los rostros.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

Una de las ventajas de las telemétricas es que permite utilizar velocidades de obturación más bajas que las reflex, al no sufrir el golpe del espejo. Hay que tener en cuenta que en interiores ajusté la apertura máxima del Leitz Elmar 5 cm, que es una modesta f/3,5, y una velocidad de obturación de 1/20 segundos. Confiando en que la latitud de exposición de la película perdonase el posible error de exposición.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

Bueno,… no tengo tanta pericia como para conseguir fotografías perfectamente nítidas con esa velocidad de obturación, pero el resto de los componentes puso de su parte. Y el revelado no convencional para la película no ha afectado muy negativamente al grano y a los tonos de las imágenes.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

Incluso en tomas bastante contrastadas, la gama tonal se ha mantenido sin perderse mucho detalle ni por las luces ni por las sombras.

Palacio Larrinaga con Leica IIIf

Así que hemos salido airosos del trance. Muy airosos. Y además, ha sido muy divertido. Aunque espero no tener más accidentes de este tipo.

[Fotos] Feliz día de San Valero, no abuséis de los roscones, y mis aventuras con un carrete de fotos

Fotografía, Fotografía personal

Hoy es día de fiesta en Zaragoza. El segundo patrono de la ciudad según los católicos. Dos tradiciones se esperan de un día como este. Comer roscón y que haga viento. Por lo poco que me he asomado a la ventana, la segunda no se va a dar. Y aunque ha amanecido frío, al mediodía y en las primeras horas de la tarde apetecerá salir a pasear.

La mañana la he empezado muy activo. En la visita del sábado al Palacio de Larrinaga me llevé la Leica IIIf con un carrete de Ilford XP2 Super. Pero al avanzar los últimos fotogramas que hice el domingo, me despisté, forcé la cosa, y se rompió el carrete. Imposible llevarlo al minilab a su proceso habitual. Así que miré por internet, y comprobé que aunque es para proceso cromogénico C-41, existen soluciones para revelarlo como una película en blanco y negro cualquiera. Ayer me acerqué a Imesa, donde todavía se pueden encontrar químicos para el revelado en Zaragoza, y esta mañana me he puesto a la tarea. Secándose está el carrete. Mi primera impresión es que el revelado que le he aplicado ha sido demasiado enérgico, y los negativos están muy contrastados. Pero hay imágenes. Ya lo creo que hay imágenes. Así que cuando se seque y las escanee… bueno, un día de estos os las pongo.

Mientras, os propongo, ya que es día de fiesta. Un paseo por Zaragoza. En fotos, claro. En blanco y negro, pero con cámara digital.

Alegoría… de lo que sea que alegorice

El domingo, tras ir tirando con la Leica hasta el accidente, en la plaza de España pasé a la digital que llevaba en el bolsillo.

Plaza de San Felipe,… o Place du Tertre estilo maño

Fui paseando hasta la plaza de San Felipe, donde habíamos quedado con la posibilidad de pasear y luego tomar el vermú dominical.

Plaza de San Felipe,… o Place du Tertre estilo maño

Esta plaza, los domingos se convierte en un remedo de la place du Tertre parisina, con pintores y otros artesanos ofreciendo sus obras.

Plaza de San Felipe,… o Place du Tertre estilo maño

Muchos miran y preguntan, pocos compran. Que conste que estuve a punto de comprar un par de pequeñas acuarelas por 10 euros cada una. Pero luego me puse a pensar donde cuadraban en mi decoración doméstica, y desistí.

Calle del Temple

Por la tranquila calle del Temple, tranquila un domingo por la mañana, no doce horas antes, nos dirigimos hacia las Murallas para tomar el vermú.

Tranvía en las Murallas

Y allí, el tranvía que nos vuelva en dirección a nuestras casas a la hora de comer.

¿Qué miran?

Aprovecho para disimuladamente fotografiar en el interior del vehículo antes de que arranque.

Justicia y paradas del tranvía

Y me bajo en la plaza de Aragón, donde enlazaré con el autobús de la línea 40 que me llevará a casa. Y cumplido el paseo dominical. Que se puede repetir hoy, día de San Valero, que también es fiesta. Ya veremos.