[Libros] Las lunas de Júpiter

Literatura

Esta madrugada se suponía que podríamos ver parte del eclipse de luna que ha habido hoy, en la primera luna llena después del equinoccio de primavera. En España, no iba a haber más que un eclipse parcial y no visible en las mejores condiciones, puesto que ya la luz del alba estaría presente en el cielo. Así que, nada de “lunas rojas” o “de sangre” como la prensa estaba anunciando últimamente. En Zaragoza, para colmo de males, las nubes cubrían el cielo, especialmente en la zona en la que ya baja sobre el horizonte debería encontrarse el satélite en el momento en el que la sombra de la Tierra comenzase a recorrer su hemisferio iluminado por el Sol.

No obstante, parece un buen día para comentar este libro de la reciente ganadora del premio nóbel de literatura, la canadiense Alice Munro, para quien el concepto de luna o satélite le vale como metáfora para contarnos historias de mujeres. Os cuento lo que me ha parecido.

Las lunas de Júpiter
Alice Munro; traducción de Esperanza Pérez Moreno
DeBolsillo!, 2011
Edición electrónica

Detras de las nubes, un eclipse

Ya que hablamos de lunas, esta mañana había eclipse de luna. Parcial desde nuestras latitudes. Me he llevado una cámara y teleobjetivo por si pillaba algo de camino al trabajo, pero no había más que nubes. Por ahí, tendría que estar la cosa. Detrás de las nubes.

El libro es un conjunto de relatos cortos protagonizados por mujeres de distintas épocas, edades y condición, aunque en general de las décadas que van entre los años cuarenta y los años setenta del siglo XX. Todas ellas, son relatos independientes, tienen algo en común. De una forma aparentemente inevitable, sus vidas giran en torno a las de los hombres que aparecen en las mismas. Serán padres, serán esposos, serán amantes,… Y de ahí nos llega el sentido metafórico del título de la colección de relatos, que también es el título de uno de los relatos en los que los personajes del mismo visitan un planetario en el que se plantea el concepto.

No voy a entrar ahora en analizar cada uno de los relatos. Dentro de su tema común, me han resultado suficientemente diversos como para que no todos me hayan llegado de la misma forma. Algunos de ellos me los he leído en un abrir y cerrar de ojos, muy interesado por lo que me contaban. Otros sin embargo, se me han atragantado y me han hecho atascarme en la lectura del libro, que se ha prolongado por dos semanas, mucho más de lo que por la longitud del libro pensaba. Irregularidad por lo tanto en el interés que ha despertado esta conocida colección de relatos de la autora.

Los Bañales (acueducto y luna)

Luna que sí vimos el sábado en Los Bañales en su camino hacia la fase de plenitud, entre los pilares del acueducto romano.

Otro problema que he encontrado es que no siempre me he encontrado a gusto con la traducción. He encontrado alguna construcción sintáctica que pareciéndome normal, por lo frecuente, en el habla cotidiana, no sé si se justifica en la traducción de un texto literario. ¿Realmente son necesarios los galicismos tipo “es por eso que… ” cuando un “por eso… ” es suficiente, más sencillo y más elegante? Es algo que aprendía en bachiller, y eso que soy un chico de ciencias. Y a partir de ahí se ha infiltrado el virus de la duda y me planteo si en algún momento no se perdía algo en la traducción. La única forma de confirmarlo hubiera sido acceder al original inglés. Cosa que no he hecho. Igual me paso de susceptible.

En cualquier caso, es un libro al que no le falta valores y conceptos interesantes. Si bien soy consciente que falta todavía mucho para que a las mujeres se les reconozca de forma universal su posición en el mundo como iguales, tampoco tengo claro que todas las situaciones planteadas sean válidas hoy en día. Si alguno de los relatos son fruto de un momento y un lugar, y han perdido algo de vigencia. Aunque lo que no ha perdido vigencia es la reflexión general sobre las posiciones relativas de hombres y mujeres en sus relaciones cotidianas.

Los Bañales (acueducto)

En cualquier caso, aunque los poetas prefieren las lunas, a mí me atraen los soles, que resultan magníficos incluso cuando se esconden.