[Fotos] Libro del viaje a Génova y la costa de Liguria, y algo de música para complementar

Fotografía, Fotografía personal, Viajes

He terminado de preparar el libro de fotografías del viaje a Génova y la costa de Liguria. Me ha costado bastante más tiempo que en otras ocasiones, pero es que últimamente no dispongo de tanto tiempo para trastear con mis fotografías. Mientras escribo esto, está subiendo a Blurb desde lo encargaré para convertirlo en un libro físico en papel. Soy de los que piensan de que las fotografías hay que disfrutarlas en papel.

En cualquier caso, cualquiera puede ver el libro en Issuu, donde se puede hojear libremente.

Génova 2014 en Issuu

Génova 2014 en Issuu

Por lo demás, en carloscarreter.es he dedicado una entrada a la fotografía y las canciones que tal vez pueda poner un poco de música fotográfica en vuestro fin de semana.

Fotografiando en la piazza de la Signoria de Florencia, hace algo más de un mes.

Fotografiando en la piazza de la Signoria de Florencia, hace algo más de un mes.

[Fotos] Recuerdo de un par de viajes por Francia con la Leica CL

Fotografía, Fotografía personal

Ayer publiqué en carloscarreter.es mis impresiones sobre lo que es trabajar con una cámara clásica como la Leica CL. Y estuve seleccionando algunas fotografías que hice con ella en un par de viajes por Francia. Aparte de quien esté interesado en fotografía pueda querer visitar el anterior enlace. Os dejo aquí algunas fotos tomadas con esta cámara. Siempre pensé que en mi concepción de la fotografía hubo un antes y un después de comprar de segunda mano en un mercadillo de Huesca esta veterana telemétrica.

Le Bugue - Molino

Molino sobre el río Vézère en La Bugue, en el Perigord.

La Roque-Gageac

El río Dordoña a su paso por La Roque-Gageac.

Mercado en Beaulieu

Mercado de productos típicos en Beaulieu-sur-Dordogne, Quercy.

Concorde y Tour Eiffel

Veterano Peugeot estacionado en Concorde, París.

Marais - Rue des Francs Bougeois

Paseando por las calles del Marais parisino.

Les Archives Nationaux - Rue des Francs Bourgeois

Autorretrato en los Archivos Nacionales de la rue des Francs Bourgeois.

Plaza du Tertre

Simpático encuentro en la place du Tertre, en Montmartre.

[Televisión] Cosas de series; ¿qué vamos a hacer sin Mad Men y The Americans? ¿desesperar?

Televisión

A ver. Algunas cosas rápidas. Le estoy dando una segunda oportunidad a Orphan Black, serie que interrumpí hace un año tras sus tres primeros capítulos. Pero todo el mundo la pone por las nubes, y su protagonista es candidata a premios, y es ciencia ficción,… o no… Bueno. Voy a ver cuanto aguanto.

Por otro lado, alguien me recomendó Vikingshill, una serie sueca de misterio, a base de minicapítulos de 9 o 10 minutos. Los vi. De tirón. Para ver si la televisión nórdica está realmente tan a buen nivel como en otras ocasiones a parecido. Bah. No perdáis el tiempo. Un drama de instituto bastante flojo y poco creíble. A ratos, absurdo. Especialmente en su desenlace.

Tres series han terminado temporada estos últimos días. Bueno. Una de ellas se toma un descanso de casi un año para seguir con la temporada. Absurdo también.

En primer lugar, Modern Family ha terminado una nueva temporada de humor inteligente, con esta familia moderna que ya es como parte de la nuestra. Quizá a estas alturas ya es más difícil que nos sorprendan, como lo hicieron en sus primeras temporadas. Pero sigue siendo un sólido producto televisivo, divertido, entrañable, agudo, inteligente,… lo que queráis. Que siga todavía bastante tiempo.

Downton desde el ferry de Staten Island

Últimamente, si hablo de Mad Men, os traigo imágenes de Nueva York. Como no podía ser de otra forma.

Mad Men. ¿Qué se puede decir de Mad Men que no se haya dicho ya? Frente a los que la critican diciendo que nunca pasa nada, yo soy de los que opinan que no tiene desperdicio. Que hay que estar atento a todos los detalles. Que es sutil. Inteligente. Bien interpretada. Y desde luego esta primera mitad de su última temporada, que ha ido en un in crescendo maravilloso, nos ha dejado momentos memorables, terminando con la despedida de Bert (Robert Morse) en una escena absolutamente maravillosa. Mucha tristeza también en esa llamada a Megan (Jessica Paré), nunca tan guapa, nunca tan odiable. Aunque se le pueda comprender. Desesperado estoy porque la semana que viene no va a seguir. No sé en qué medida es bueno dejarnos así a los espectadores. Odio a los programadores, que nos han dejado una mini temporada que sabe tan a poco, más sabiéndose como se sabe que quedan tan solo otros siete episodios para despedirlos para siempre.

Y si los hombres de Madison Avenue es una de las joyas de la televisión actual, también lo es The Americans, que nos ha brindado una temporada magnífica, llena de interpretaciones estupendas, y con unas tramas, tanto la principal de sus protagonistas con su hija y el hijo de sus amigos asesinado, como la del agente del FBI con la espía rusa. Aquí habrá americanos y soviéticos, capitalistas y comunistas, o lo que queráis, pero no hay buenos y malos. Las categorías morales no valen. Sólo los actos de cada momento, el magnífico y coherente desarrollo de caracteres en el que todo son matices, no hay blancos y negros, nada es sencillo, ni para los personajes ni para el espectador. Un producto televisivo donde no tratan al espectador de tondo, donde no insultan su inteligencia. Y bien hecho. Cuánto se agradece.

Supongo que a partir de ahora, bajará el número de novedades semanales, y serán menos intensas. Pero algo habrá todas las semanas.

Trinity Church

Aunque como ha habido noticias luctuosas, pasearemos por el cementerio de Trinity Church.

[Libro] N.P.

Literatura

N.P. es North Point. Y es un libro ficticio de relatos que actua como motor de los personajes de esta novelita de la japonesa Banana Yoshimoto. Estamos con el proyecto de viajar a Japón dentro de unos meses, en la segunda mitad de septiembre. Y la cultura japonesa es demasiado extensa e inabarcable, tanto en una mirada diacrónica, a lo largo del tiempo, como sincrónica, en este momento. Pero algo hay que ir tanteando. Y no todo puede ser Murakami.

N.P.
Banana Yoshimoto; traducción de Junichi Matsuura y Lourdes Porta
Fabula, Tusquets Editores; 1994
Edición electrónica, 2013

Todo sucede alrededor de Kazami, una joven estudiosa de la literatura inglesa, que trabaja en una universidad tokiota, y que siendo adolescente tuvo una relación con Shoji, un escritor bastante mayor que ella, que se suicidó cuando traducía el relato número 98 de N.P., un libro de relatos del japonés residente en Estados Unidos Sarao Takase, y escrito en inglés. En su momento conoció a los hijos mellizos de Takase, la joven Saki y su hermano Otohiko, con quienes en el momento actual, años más tarde vuelve a relacionarse. Pero entrará en escena también Sui, hermana de padre de los dos anteriores, que ha tenido una vida difícil, y que mantiene una relación incestuosa con Otohiko, de la misma forma que la tuvo con su padre, sin saber que lo era.

Ababoles

Si algo voy conociendo de la cultura japonesa es su vinculación con la naturaleza, y especialmente con el paso de las estaciones. Estos ababoles van de la primavera, y el libro, del verano.

Ha pasado ya más de una semana desde que terminé de leer este relato, porque sentí la necesidad de pensar sobre él antes de ponerme a comentarlo. De lectura dinámica, fácil, hasta el punto que a veces casi parece que está tratando temas intrascendentes, superficiales, nos va llevando durante un verano por las relaciones que tiene la protagonista con el peculiar trío de hermanos. Y también por los sentimientos que van surgiendo en esta relación. Lo cierto es que es un libro que me ha cogido un poco fuera de momento. Los temas que trata pueden ser universales, en la medida que el amor, las relaciones y la familia lo son. Pero el punto de vista juvenil, casi adolescente puesto que la actitud de la protagonista parece más de alguien entre los 16 y los 20 años que de los veintitantos, me pilla un poco distante.

Castillo y árbol en flor

Mientras contemplo estas flores ante la silueta del castillo de Loarre, recuerdo haber leído que el nombre de la autora “Banana” no es su nombre real, sino su seudónimo. En honor a la flor del banano; no porque le gusten especialmente los plátanos. Que a lo mejor…

Obviamente, tiene un punto escabroso, la cuestión del incesto, entre hermanos de forma consciente, paternofilial de forma inconsciente, que es llevada con razonable elegancia y sin una morbosidad, que pienso hubiese sido innecesaria. Pero creo que ahí tiene algunos valores la novela que hace que merezca la pena, porque se hacen reflexiones de carácter general sobre los sentimientos y las relaciones, que trascienden los aspectos más difíciles. Otra cuestión es la parte más fantasiosa del libro. Esas muertes o suicidios asociados al relato 98, esa parte más sobrenatural,… que me convence menos.

No voy a decir que me haya parecido un libro imprescindible ni nada de eso, pero ha sido interesante, se llee rápido y sin problemas, con su estilo ágil y directo, y te da una nueva visión sobre aspectos de la cultura japonesa.

Trigales y aerogeneradores

Naturaleza y tecnología en las planas de La Muela; una combinación que también parece estar actualmente muy en voga en la cultura japonesa… A ver con lo que nos encontramos…

[Cine] Big Bad Wolves (2013)

Cine

Big Bad Wolves (2013), 25 de mayo de 2014.

En esta temporada de primavera, y pronto verano, en la que el nivel cinematográfico suele bajar en lo que ser refiere al cine comercial, es un buen momento para intentar encontrar cosas interesantes en cinematografías alternativas. Que no es que lleguen a cascaporrillo a la cartelera zaragozana precisamente, pero alguna llega. En esta ocasión nos vamos a Israel, con esta película de asesinos en serie y venganzas dirigida por Aharon Keshales y Navot Papushado. Sí. Ya sé. Nadie ha oído hablar por estos andurriales de esta gente. Pero igual eso no tiene nada que ver con la calidad del cine que nos ofrecen.

Y es que estamos en Israel, donde un brutal asesino anda violando, torturando y decapitando niñas. Y un policía, Micki (Lior Ashkenazi), sospecha de Dror (Rotem Keinan), un profesor de religión, aunque no consigue pruebas e intenta que confiese dándole una paliza, que alguien filma, y dificulta todavía más la investigación. Por otra parte Gidi (Tzahi Grad), padre de una de las víctimas, decide tomarse la justicia por su mano, devolviendo dedo por dedo, uña por uña,… cabeza por cabeza,…

En torno a la casilla

El domingo, después del cine, nos fuimos a hacer unos kilómetros al coche; para cargar la batería y esas tontadas. Nos fuimos por Movera.

Curiosa producción que nos ofrece casi a partes iguales comedia, crítica social, intriga de crimen y misterio, y violencia. Todo ello con una realización directa, sin artificios, con ritmos, y con una historia con mucha mala baba y guiños a todo tipo de géneros, incluido el western. Policías que rayan la idocia absoluta, padres de familia convertidos en máquinas de torturar, y un profesor de religión que no sabemos si es una víctima y una bestia. Que no quede ningún palo sin tocar. Todo ello relativamente bien cocinado, y aderezado con las convincentes interpretación de actores desconocidos por estos lares pero que se desenvuelven perfectamente.

No voy a decir que hayamos encontrado el peliculón del siglo, ni siquiera el del año, pero desde luego la encuentro más estimulante que casi cualquier otra propuesta que aparece en estos momentos por la cartelera desde los ámbitos más comerciales del séptimo arte. Impagable la escena con el palestino a caballo y el iPhone.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
En torno a la casilla

Paramos por el paraje donde vivían mis tíos y mis primos, en la casillo del guarda del termino de Urdán. Muchos años hace que no pasaba por allí. Estuvo con tormentas y esas cosas. Sólo nos faltó un buen arco iris.

[Fotografía] La semana fotográfica – 18 al 25 de mayo de 2014

Fotografía

Como todas las semanas, un breve resumen de lo que ha sido mi semana fotográfica y que encontraréis con amplitud e imágenes en carloscarreter.es.

Entre la fotografía y el vídeo, gracias a Nana Trongratanawong, una fotógrafa de naturaleza tailandesa.

Un recuerdo al director de fotografía Gordon Willis, a quien debemos entre otros trabajos la iluminación de la trilogía del Padrino y algunas de las más célebres películas de Woody Allen.

Una interesante exposición de fotografía en el Centro de Historias de Zaragoza sobre las fallidas primaveras árabes, y alguna cosa más.

Montemolín

Un paseo por paisajes suburbiales en el barrio de Montemolín o del Bajo Aragón.

Y hoy mismo, mis recomendaciones semanales con fotografía científica en el mar y en el espacio, fotógrafos inspirados por este último, la descontaminación radiactiva según Yuki Iwanami, el muro atlántico de los nazis según Stephan Vanfleteren, los inicios en blanco y negro de Martin Parr, los paisajes de Steven Brooks, las gentes de Nagaland según Christian Cottu, las mujeres de la inmigración por Abel Ruiz de León Trespando, los mundos oníricos de Darius Klimczak, y la sección bostoniana de las Hermanas de la Perpetua Indulgencia tal y como las ve Meg Birnbaum.

Estación de Miraflores

Una estación con aspecto absurdo, la de Miraflores. Su puerta principal se alza varios metros sobre el ras de la calle. Tal vez algún día, sólo tal vez, se acometa la reforma urbanística que de sentido a esta disposición.

[Fotos] Pasaos de vez en cuando por deviajeconcarlos.tumblr.com

Fotografía, Fotografía personal

Hoy es jornada de reflexión ante las elecciones al parlamento europeo que se celebran mañana en España, mientras se van celebrando también en otros países de la Unión Europea. Por un momento me he sentido tentado en comentar algo al respecto. Me he dado cuenta que no serían más que unas cuantas tonterías más a sumar a las miriadas de ellas que entre políticos, prensa y demás marisabidillos de lo político y social han ido soltando estos días. Así que me he sentado a esperar a que se me pasase.

Pero Europa no es un concepto vacío. Con todos sus defectos, con todas sus cuestiones históricas no resueltas que tanto ennegrecen su porvenir, es también un lugar de belleza, cultura y gentes muy estupendas. Lastima los cretinos que de vez en cuando surgen entre ellas. He tenido la suerte de ir conociendo este pequeño subcontinente que cuelga del extremo occidental de Eurasia. Muchas de las fotografías que he ido tomando de él se encuentra en mi TumblrDe viaje con Carlos. Sólo fotos sin más comentarios. Pasaos de vez en cuando. Algunas son majas.

Como voy en ciclos de fotografías entre 1989 y la actualidad, en estos días están apareciendo fotografías del año 2006. Las que ya han aparecido o van a aparecer os las muestro también aquí, hoy. Por Europa, y este rinconcito del viejo continente en la vieja Península Ibérica en el que me ha tocado vivir.

Estación de Esquí de Artouste

Un lugar en el que los europeos conviven bastante pacíficamente son las estaciones de esquí. Como esta pequeña pero bonita en Artouste, en los Pirineos franceses.

Cerezos en flor (marchita)

Ese año 2006 recorrí bastante mis alrededores, el antiguo reino de Aragón, que también puso su piedrecita en su momento en la construcción de la identidad europea. Se puede pasear en primavera entre los cerezos en flor alrededor de Boleo y Loarre.

Ermita de los Santos Gervasio y Protasio

También se puede caminar en primavera al caer la tarde ante la portada de la ermita de los Santos Gervasio y Protasio en Maluenda.

Llanos de la Violada

Contemplar los ababoles crecer entre los trigales de los llanos de la Violada, cerca de Almudévar.

Cabezo de Alcalá

O pasear entre los restos arqueológicos del poblado íberorromano del cabezo de Alcalá en Azaila.

Aerogeneradores

O contemplar los vientos de la modernidad, entre los aerogeneradores de La Muela.

Orquídeas silvestres

Si nos salimos de Aragón, la Península Ibérica es mucho más rica en detalle de lo que muchas veces pensamos. Y podemos admirar unas diminutas orquídeas no lejos del Royo, en la provincia de Soria.

Plana de Zaragoza

El patio trasero de Zaragoza nos da algunas sorpresas, desconocidas para muchos de sus habitantes, como los pinares y los paisajes de la Plana de Zaragoza, al sur de la ciudad.

Recreación de batalla - guerra de la Independencia

Se conmemoran de vez en cuando las riñas entre vecinos, y en aquel 2006 pudimos ver la recreación histórica en Cariñena de una batalla entre franceses y españoles durante las guerras napoleónicas.

Chinatown

Paramos por Londres, aquel año, una de las más tradicionalmente europeas con menos sentimiento europeo de la vieja Europa, en la que se mezclan las culturas de todo el mundo.

Alto de Alcubierre - vista

Y en la sierra de Alcubierre reflexionamos sobre las barbaries civiles que sufrimos de vez en cuando los cansados habitantes de estos lares.

Alto de Aguarón

Dura y agreste tierra la de los íberos, tan antiguos como los que más en Europa, refugio para muchos de los más antiguos europeos en los tiempos glaciares; eso se puede pensar desde los altos de Aguaron.

Cap Formentor

Pero también se puede disfrutar del dulce clima templado mediterráneo pasando la tarde en el mallorquín Cabo Formentor.

Isola Bella - Lago Maggiore

Encrucijada de las culturas mediterráneas y germánicas, los grandes lagos del norte de Italia me traen recuerdos imborrables, y nunca me canso de evocar el paseo entre las islas Borromeas en lago Maggiore.

Alquézar

También confluyeron otras culturas como la islámica, que también, pese a lo que les pese a muchos, contribuyeron a construir Europa, como atestiguan las construcciones que dejaron en Alquézar.

Cerca de Belchite

En un atardecer de diciembre, no lejos de Belchite, otro de los sufridos rincones del solar ibérico y europeo, me despido de vosotros. Ya sabéis donde encontrarme.

[Televisión] Cosas de series; en medio del recital entre Mad Men y Game of Thrones, se van despidiendo otras de sus temporadas

Sin categorizar

Pues sí. Tanto los hombres de Madison Avenue como los aguerridos y taimados personajes de Westeros están en racha, y vienen ofreciendo, cada cual en su estilo, una serie de recitales de cómo se hace un episodio de televisión, de cómo se hace cine aunque sea en pantalla pequeña, de cómo se cuenta una historia. Sea el baile que se marcan “a su manera” Don Draper (Jon Hamm)Peggy Olson (Elisabeth Moss), bien sea “le pas de trois” en torno a la Puerta de la Luna que se marcan Littlefinger (Aidan Gillen)Lysa Arryn (Kate Dickie)Sansa (Sophie Turner), esto es televisión de la buena. Aiggg… y qué poco nos van a durar, por lo menos por este año.

En las calles de Zurich

Uno de los personajes clásicos de Grey’s Anatomy se nos va; cambia Seattle por Zurich.

Así que entre estos recitales televisivos, el comentar los finales de temporada que nos han deparado los últimos siete días resulta casi banal. Insustancial. Más cuando dos de ellos se podrían considerar guilty pleasures. Esos placeres culpables, como esos bombones o esas longanizas que nos engordan, o ese último cubalibre que sabes que te va a dar dolor de cabeza, o cuando remoloneas dejando para mañana esa tarea en el curro… te sientan de maravilla pero luego lo lamentas.

Así es Arrow. Sacada de los tebeos de héroes enmascarados, ha seguido en la misma tónica que en su primera temporada. Con unos intérpretes malísimos aunque estén buenísimos, con unos diálogos de chiste, con unas tramas totalmente previsibles, pero que resultan muy entretenidas y que te permiten relajarte antes de irte a dormir, con la ventaja de que te despejan la cabeza de otros rollos, y ayudan a conciliar el sueño. No más trascendencia. Es esta como podría ser otra. Así que quedáis avisados. Si buscáis televisión de la buena, aquí no está. Y cumplen el axioma de que en televisión, cuanto más macizo/maciza es el tipo/tipa, peor actúa. Pero entretenimiento sin complicaciones, a raudales.

Otro carácter tiene Grey’s Anatomy. Inexplicablemente me he merendado la décima temporada y pronto hará una decenita de años que empezó la serie. Y sigo enganchado. Desde luego no tiene la frescura de los primeros tiempos, y las catástrofes ya no nos sorprenden de la misma forma. Eso de coger con la mano una bomba en el interior de un tipo mientras operas o cosas así… O dos que se quedan unidos atravesados con una barra… Pero bueno, parece que algunos de los personajes maduran. Lo que suele ser indicativo de que abandonan la serie. Que siempre ha sido como una de adolescentes en el instituto, pero con adultos y en un hospital. Por cierto… cuántas hermanas le pueden llegar a salir a Meredith Grey (Ellen Pompeo). ¿O es que está pensando en dejar la serie y hace falta una Grey para justificar el título de la serie? Ya veremos. Eso sí… ya van quedando menos históricos.

En las calles de Zurich

Lo cierto es que la ciudad suiza, la de los banqueros, es muy agradable. Uno poco fría en invierno, supongo.

Finalmente, hemos despedido la séptima temporada de The Big Bang Theory. Los friquis y la maciza están absolutamente consolidados como la serie de más éxito de la televisión americana. La más vista digo. Quién lo iba a pensar de una serie que parecía destinada a un público selecto, bien friqui. Pero es así. Lo cierto es que siguen siendo muy divertidos. Y sobretodo, han aprendido en esta serie a diversificar y a repartir protagonismos, evitando cansar por cargar las tintas en los mismos personajes. Ya no es cosa de cuatro más una. Ya son seis, más algunos secundarios de lujo. Especialmente Stuart (Kevin Sussman) que se está haciendo un hueco en nuestros corazones a marchas forzadas.

Y con esto me despido… bueno, quiero compartir otra cosa. Aprovechando que la cartelera está mucho más despejada y sin agobios, estoy volviendo a ver desde hace unas semanas las tres temporadas de Veronica Mars. Y realmente fue una serie muy divertida. Especialmente, la primera temporada que tiene momentos geniales. Luego va bajando de nivel.

Mas cierres de temporada la semana que viene. Y a ver si puedo contar alguna novedad…

En las calles de Zurich

Pero a principios de julio, es un lugar estupendo para pasear por sus calles, bien ambientadas.

[Arte y cultura] La colección en línea del Met

Arte, Cultura

Un museo es un lugar de conocimiento y aprendizaje, de belleza e inspiración, de relax y de estímulo. Un museo es una institución depositaria del saber y la creatividad del ser humano a través de las obras de arte o de lo que sea que esté dedicado el museo más destacadas. Los museos deben ser depositarios de obras que están en el acervo común cultural de la humanidad. No deben convertirse en propietarios cicateros de las mismas, poniendo trabas a la adquisición del conocimiento o la vivencia de la experiencia según sea mejor entendida por el visitante o el usuario de las dependencias del museo.

Por supuesto ha de haber unas reglas. Unas reglas orientadas a la mejor conservación de las obras y a que ningún visitante estropee la experiencia de cualquier otro usuario con su actitud o comportamiento.

Visitando el Met (Metropolitan Museum of Art)

El Met es un museo muy abierto, en el que puedes tomar fotos, apuntes, dibujos, hay niños aprendiendo,… la cuestión es no molestar y no dañar las obras expuestas.

No entiendo por tanto, no creo que sean justificables, las prohibiciones. Prohibido hacer fotos, prohibido difundir el material sin permiso, prohibido… pero muchos tienen la salida por la tienda para hacer caja.

Por eso, es agradable comprobar que son muchas veces los mejores los que marcan tendencias en el libre acceso a la cultura. Visité hace unos meses el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, conocido habitualmente como el Met. Un lugar prácticamente inabarcable. Pero donde sientes mucha libertad en el recorrido por su salas. Tiene ese aire de institución muy abierta que me gusta, y que muchos otros deberían copiar.

Visitando el Met (Metropolitan Museum of Art)

Uy, claro… si hay una copia de una de mis esculturas favoritas, la “Bailarina de catorce años” de Degas… llevo cuenta de los museos en los que hay copias de la misma o bocetos.

Ahora nos informa de una iniciativa. Pone a disposición de las entidades y de las personas que tienen como objeto la difusión de la cultura y el conocimiento imágenes de las obras que tienen en depósito y que suponen en el dominio público de forma libre y gratuita. No son libres y gratuitas para aquellos que buscan obtener réditos comerciales de su explotación. Lo cual es normal. No todo lo que tiene un museo puede estar en el dominio público según las leyes de los distintos países. Si está cedido, en depósito, y hay terceros que pueden reclamar su propiedad y sus derechos… pues a “sanjoderse”. Pero bueno. Estamos hablando de imágenes de casi 400.000 obras de arte, de alta resolución. Ahí es nada.

Por ejemplo, aquí traigo la siguiente fotografía:

Se trata de una fotografía de Penter Henry Emerson, tomada entre 1885 y 1886, presumiblemente en el dominio público por su antigüedad, titulada " An Eel-Catcher's Home" (El hogar de un pescador de anguilas), donada al museo en 2008 por Joyce F. Menschel.

Se trata de una fotografía de Penter Henry Emerson, tomada entre 1885 y 1886, presumiblemente en el dominio público por su antigüedad, titulada ” An Eel-Catcher’s Home” (El hogar de un pescador de anguilas), donada al museo en 2008 por Joyce F. Menschel.

Entiendo que el uso en este blog está permitido porque mi interés no es comercial, sino el de compartir mis vivencias culturales en el tiempo libre, y promover que otras personas sientan interés por la cultura, y específicamente por algunas de sus manifestaciones como la fotografía.

Así que nada. Ya sabéis dónde tenéis una abundancia de imágenes para conocer y utilizar siempre que lo hagáis con la buena fe en su utilización que propone la iniciativa del Met. Todavía creo que debería haber más libertad para acceder y usar los fondos de los museos para usos no comerciales. Pero poco a poco.

Visitando el Met (Metropolitan Museum of Art)

Y hay que salvaguardar el medio ambiente. Nada de tirar la pegatina que te identifica como visitante a la salida. Se deja pegadita en el tablero, y así no hacemos tanta basura.

[Cine] Ain’t Them Bodies Saints (2013)

Cine

Ain’t Them Bodies Saints (2013), 18 de mayo de 2014.

No parecía nada claro que esta semana pudiésemos escaparnos a la salas de cine, pero al final pudo ser. Aunque no elegí yo la película. Me adapté. La vimos en versión original y por eso conservo el título en inglés de esta película dirigida por David Lowery, pero en la cartelera española también puede ser encontrada con el absurdo, tópico y vulgar título en castellano de En un lugar sin ley.

Con 96 minutos de duración, estamos ante una historia pequeña, con un tono intimista. Tras llevar a cabo un atraco, y después de una persecución y un tiroteo con la policía, Bob Muldoon (Casey Affleck) es llevado a prisión mientras protege a su novia embarazada Ruth Guthrie (Rooney Mara) asumiendo todas las culpas a pesar de que ella tambíen ha participado. Algunos años más tarde, Ruth lleva una vida tranquila en el pueblo con su hija, bajo la protección del viejo comerciante Skerritt (Keith Carradine) y del policía Patrick Wheeler (Ben Foster), que está enamorado de Ruth aunque no sabe que la herida que recibió cuando capturaron a Muldoon se debió a un disparo de la mujer. En un momento dado, se sabe que Muldoon ha escapado de prisión. Y todo el mundo, RuthSkerritt, la policía, y algunos cazarrecompensas, saben que irá a buscar a su chica y a su hija.

Anillo verde del río Gállego

Esta entrada la acompaño con un poquito de blanco y negro tradicional, de película con sales de plata.

La realización es formalmente estupenda. Una fotografía y una puesta en escena estupendas, que nos trasladan sin problemas al profundo sur de los Estados Unidos en los años 60 o 70, lo que equivale a decir a un lugar intemporal o atemporal, que podemos identificar con el medio o lejano oeste tradicional. Tenemos a una serie de intérpretes en estado de gracia, que interaccionan entre ellos de maravilla y sin aspavientos. Y tenemos una historia, que lo mismo te recuerda Badlands de Malick, que te hace pensar en una nuevo Ulises con una moderna odisea en busca de su Penélope. Pero de alguna forma, al director se le escapa algo para llegar a conformar la gran historia de acción, violencia y amor que tenía entre sus manos, para quedarse en un cuentico que está bien, que se ve bien, pero al que le falta algo. No conseguimos entrar plenamente en la sensación de odisea que Muldoon tiene que pasar, que queda hilvanada pero no desarrollada, ni el duelo final tiene el climax previsible, ni saltan delo todo los plomos en el aspecto romántico. Y eso que tenemos a una Rooney Mara casi perfecta en su contención y extraña mezcla de fuerza y delicadeza.

Anillo verde del río Gállego

Un paseo exploratorio por el anillo verde de Zaragoza en su recorrido por el río Gállego.

Probablemente pasará desapercibida en la historia del séptimo arte, porque esta historia era merecedora de más. Y le daré el aprobado por sus méritos. Pero podría haberse quedado en las dos estrellas por las oportunidades perdidas. Qué peliculón podría haber salido de aquí. Eso sí, pena de muerte al que le puso el título en castellano, por crimen de lesa humanidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Anillo verde del río Gállego

Habrá que volver a seguir descubriendo rincones y paisajes por esta zona.

[Libro] La mirada de los ángeles

Literatura

Ya lo adelanté hace unos días. Como consecuencia de un “bloqueo de lector”, me hice en una oferta de 2×1 con dos libros de la escritora de novelas policiacas sueca Camilla Läckberg. Comentaba hace unos días el primero que lei de los dos, que coincide que es el primero de los de la serie de la escritora Erica Falk, cuyas aventuras también han sido llevadas a televisión, donde me familiaricé con el personaje.  Y este que comento hoy es el octavo de la serie, y por el momento último.

La mirada de los ángeles
Camilla Läckberg; traducción de Carmen Montes
Editorial Maeva, 2014
Edición en formato electrónico

Esta aventura policiaca nos va contando dos aventuras en paralelo. Una abarca todo el siglo XX, y parte de un terrible suceso de una asesina en serie de niños, cuya hija se supone que tuvo una aventura y una hija con el futuro número dos de Hitler, el aviador aleman Hermann Göring. La otra sucede en la Suecia actual, y en ella se mezcla el incendio provocado en la casa de un matrimonio que se está recuperando de la pérdida de su hijo pequeño, con posterior intento de asesinato por disparos de Ebba, la mujer, que resulta ser la única superviviente de la desaparición y supuesto asesinato de una familia 25 años antes, con una intriga de carácter político, en la que intervienen grupor ultras de extrema derecha.

Canales

Como en el anterior libro de las aventuras de Erica Falk visitamos Estocolmo, esta vez nos pasearemos por las calles de Gotemburgo.

Como podéis comprobar, un lío fenomenal que tiene por escenario el pueblecito de Fjälbacka, en la costa occidental sueca. Muchos de los comentarios que hice hace unos días para el libro anterior son válidos. Perteneciente al género de las whodunit, el libro es bastante tramposo ya que nunca da la suficiente información al lector para saber por donde van los tiros, incluso cuando insinúa que los protagonistas sí que disponen de ella. De capítulo a capítulo, juega mucho con cliffhangers, en ocasiones muy forzados. A pesar de todo, varios aspectos de la historia resultan predecibles, y su resolución no sorprende especialmente, dejándote un poco frío.

Protesta

En el libro nos hablan de la mujer chilena del catástrofico jefe de policía, y mira por donde, una manifestación en solidaridad con estudiantes chilenos.

Sí que llama la atención que en la trama política se plantea la posibilidad de un atentado ultraderechista, y el libro se escribió poco antes de los atentados en Noruega en 2011, por lo que el diagnóstico de la derechización y la aparición de actitudes xenófobas en los “idílicos” países escandinavos, parece que ya estaba hecho antes de tan terribles hechos.

En general, si el libro de la semana pasada me pareció entretenido y aceptable como lectura intrascendente, este me parece que está un escaloncito por debajo, y en el límite de lo pasable. Desde luego no me deja con ganas de volver a visitar a la escritora ni al personaje.

Subterráneo de la estación

Un 10 de agosto visité la ciudad a orillas del Kattegat, pero llovió e hizo viento como en pleno noviembre en Zaragoza.