[Libro] N.P.

Literatura

N.P. es North Point. Y es un libro ficticio de relatos que actua como motor de los personajes de esta novelita de la japonesa Banana Yoshimoto. Estamos con el proyecto de viajar a Japón dentro de unos meses, en la segunda mitad de septiembre. Y la cultura japonesa es demasiado extensa e inabarcable, tanto en una mirada diacrónica, a lo largo del tiempo, como sincrónica, en este momento. Pero algo hay que ir tanteando. Y no todo puede ser Murakami.

N.P.
Banana Yoshimoto; traducción de Junichi Matsuura y Lourdes Porta
Fabula, Tusquets Editores; 1994
Edición electrónica, 2013

Todo sucede alrededor de Kazami, una joven estudiosa de la literatura inglesa, que trabaja en una universidad tokiota, y que siendo adolescente tuvo una relación con Shoji, un escritor bastante mayor que ella, que se suicidó cuando traducía el relato número 98 de N.P., un libro de relatos del japonés residente en Estados Unidos Sarao Takase, y escrito en inglés. En su momento conoció a los hijos mellizos de Takase, la joven Saki y su hermano Otohiko, con quienes en el momento actual, años más tarde vuelve a relacionarse. Pero entrará en escena también Sui, hermana de padre de los dos anteriores, que ha tenido una vida difícil, y que mantiene una relación incestuosa con Otohiko, de la misma forma que la tuvo con su padre, sin saber que lo era.

Ababoles

Si algo voy conociendo de la cultura japonesa es su vinculación con la naturaleza, y especialmente con el paso de las estaciones. Estos ababoles van de la primavera, y el libro, del verano.

Ha pasado ya más de una semana desde que terminé de leer este relato, porque sentí la necesidad de pensar sobre él antes de ponerme a comentarlo. De lectura dinámica, fácil, hasta el punto que a veces casi parece que está tratando temas intrascendentes, superficiales, nos va llevando durante un verano por las relaciones que tiene la protagonista con el peculiar trío de hermanos. Y también por los sentimientos que van surgiendo en esta relación. Lo cierto es que es un libro que me ha cogido un poco fuera de momento. Los temas que trata pueden ser universales, en la medida que el amor, las relaciones y la familia lo son. Pero el punto de vista juvenil, casi adolescente puesto que la actitud de la protagonista parece más de alguien entre los 16 y los 20 años que de los veintitantos, me pilla un poco distante.

Castillo y árbol en flor

Mientras contemplo estas flores ante la silueta del castillo de Loarre, recuerdo haber leído que el nombre de la autora “Banana” no es su nombre real, sino su seudónimo. En honor a la flor del banano; no porque le gusten especialmente los plátanos. Que a lo mejor…

Obviamente, tiene un punto escabroso, la cuestión del incesto, entre hermanos de forma consciente, paternofilial de forma inconsciente, que es llevada con razonable elegancia y sin una morbosidad, que pienso hubiese sido innecesaria. Pero creo que ahí tiene algunos valores la novela que hace que merezca la pena, porque se hacen reflexiones de carácter general sobre los sentimientos y las relaciones, que trascienden los aspectos más difíciles. Otra cuestión es la parte más fantasiosa del libro. Esas muertes o suicidios asociados al relato 98, esa parte más sobrenatural,… que me convence menos.

No voy a decir que me haya parecido un libro imprescindible ni nada de eso, pero ha sido interesante, se llee rápido y sin problemas, con su estilo ágil y directo, y te da una nueva visión sobre aspectos de la cultura japonesa.

Trigales y aerogeneradores

Naturaleza y tecnología en las planas de La Muela; una combinación que también parece estar actualmente muy en voga en la cultura japonesa… A ver con lo que nos encontramos…