[Libro] La mirada de los ángeles

Literatura

Ya lo adelanté hace unos días. Como consecuencia de un “bloqueo de lector”, me hice en una oferta de 2×1 con dos libros de la escritora de novelas policiacas sueca Camilla Läckberg. Comentaba hace unos días el primero que lei de los dos, que coincide que es el primero de los de la serie de la escritora Erica Falk, cuyas aventuras también han sido llevadas a televisión, donde me familiaricé con el personaje.  Y este que comento hoy es el octavo de la serie, y por el momento último.

La mirada de los ángeles
Camilla Läckberg; traducción de Carmen Montes
Editorial Maeva, 2014
Edición en formato electrónico

Esta aventura policiaca nos va contando dos aventuras en paralelo. Una abarca todo el siglo XX, y parte de un terrible suceso de una asesina en serie de niños, cuya hija se supone que tuvo una aventura y una hija con el futuro número dos de Hitler, el aviador aleman Hermann Göring. La otra sucede en la Suecia actual, y en ella se mezcla el incendio provocado en la casa de un matrimonio que se está recuperando de la pérdida de su hijo pequeño, con posterior intento de asesinato por disparos de Ebba, la mujer, que resulta ser la única superviviente de la desaparición y supuesto asesinato de una familia 25 años antes, con una intriga de carácter político, en la que intervienen grupor ultras de extrema derecha.

Canales

Como en el anterior libro de las aventuras de Erica Falk visitamos Estocolmo, esta vez nos pasearemos por las calles de Gotemburgo.

Como podéis comprobar, un lío fenomenal que tiene por escenario el pueblecito de Fjälbacka, en la costa occidental sueca. Muchos de los comentarios que hice hace unos días para el libro anterior son válidos. Perteneciente al género de las whodunit, el libro es bastante tramposo ya que nunca da la suficiente información al lector para saber por donde van los tiros, incluso cuando insinúa que los protagonistas sí que disponen de ella. De capítulo a capítulo, juega mucho con cliffhangers, en ocasiones muy forzados. A pesar de todo, varios aspectos de la historia resultan predecibles, y su resolución no sorprende especialmente, dejándote un poco frío.

Protesta

En el libro nos hablan de la mujer chilena del catástrofico jefe de policía, y mira por donde, una manifestación en solidaridad con estudiantes chilenos.

Sí que llama la atención que en la trama política se plantea la posibilidad de un atentado ultraderechista, y el libro se escribió poco antes de los atentados en Noruega en 2011, por lo que el diagnóstico de la derechización y la aparición de actitudes xenófobas en los “idílicos” países escandinavos, parece que ya estaba hecho antes de tan terribles hechos.

En general, si el libro de la semana pasada me pareció entretenido y aceptable como lectura intrascendente, este me parece que está un escaloncito por debajo, y en el límite de lo pasable. Desde luego no me deja con ganas de volver a visitar a la escritora ni al personaje.

Subterráneo de la estación

Un 10 de agosto visité la ciudad a orillas del Kattegat, pero llovió e hizo viento como en pleno noviembre en Zaragoza.

[Libro] La princesa de hielo

Literatura

Definitivamente, si existe lo que se llama el bloqueo del escritor, también existe lo que se llama el bloqueo del lector. Comentaba hace unos días el fenómeno de los libros que, independientemente de su calidad, se me atragantan. En esta ocasión parecía que iba entrando en otro fenómeno que me sucede que es el bloqueo como lector. De repente, entro en una situación en la que me cuesta horrores concentrarme ante un libro y seguir adelante. La solución suele ser una lectura intrascendente y sencilla. De consumo fácil y digestión sencilla. Literatura de evasión. Aprovechando una oferta en Amazon hace unos días, en la que debido al lanzamiento de la última novela en España del último caso de Erica Falck según Camilla Läckberg, cogí dos libros de esta autora en formato electrónico por poco dinero. Y el primero de ellos, que es el primero de esta serie de libros policiacos, es el que comento hoy. Os recuerdo que hace unos meses fui viendo las adaptaciones televisivas de las aventuras del personaje.

La princesa de hielo
Camilla Läckberg; traducción de Carmen Montes
Maeva, 2007
Edición electrónica

Stadshus

La prota, Erica Falk, tiene su apartamento en Estocolmo, aquí es “stadshus” o ayuntamiento.

Erica Falck es escritora. Escribe biografías de figuras femeninas de la literatura sueca. Ha perdido a sus padres recientemente y se encuentra en Fjällbacka, pequeño pueblo costero donde nació, poniendo en orden la casa y las cosas de sus padres. Y en un momento dado, descubre el cadaver sin vida de Alex, la que fue su amiga de la infancia, aunque se distanciaron al principio de la adolescencia. Con la apariencia de un suicidio, pronto se pondrá de manifiesto que es un asesinato, sobre cuya investigación se tomará especial interés el policía Patrick Hedström. Que además siempre ha tenido un “especial interés” por Erica. Esta decide varias cosas. Que no quiere vender la casa de sus padres, lo que le enfrentará a su hermana y su cuñado, que quiere escribir sobre la vida de Alex, lo que la hará entrometerse en la investigación del asesinato, y que Patrick también despierta un “especial interés” en ella, lo que hará entrometerse todavía más en la investigación. Investigación que se complicará cuando uno de los alcohólicos “oficiales” del pueblo, y que aparentemente mantenía una relación con Alex, aparezca muerto ahorcado.

Estamos ante el típico best seller de novela de crimen y misterio, siguiendo esta moda que ha puesto de actualidad a los autores nórdicos. Lo cierto es que estamos ante una lectura fácil. De fácil digestión, como he dicho antes. Erica adopta en la historia más que un papel activo y decisivo en la investigación, el punto de vista de la persona corriente de la calle. Tiene preocupaciones similares a cada hijo de vecino. Y supongo que eso provoca la empatía de los lectores. De hecho, como novela de intriga es tramposa. Sabes en todo momento que los personajes tienen más información que la que la escritora suministra al lector. Por lo tanto, no estamos ante el juego de intentar descubrir quién es el asesino. Pero los personajes, como ya he dicho generan razonable empatía y la lectura avanza rápida y cómoda.

Skeppsholmen

Y aunque Estocolmo también tiene ambiente marinero, aquí una vista desde Skeppsholmen, parece que añora las costas de su natal Fjällbacka.

Dicho lo cual, el libro “goza” de algunos de los defectos de otras obras de autores nórdicos más o menos famosos. Es excesivamente larga. Sin econonía alguna en las descripciones, me pregunto para qué narices será importante que te explique el recorrido que hay que hacer para ir desde un lugar a otro de la ciudad de Gotemburgo, cual réplica del navegador de Google Maps. Y otros detalles similares. Probablemente, podría haber ganado la misma historia, que no está mal aunque es relativamente previsible, con un poco más de agilidad, de concisión, y dejando al lector que participe más activamente de la resolución del caso. Un aprobado holgado, pero en absoluto una obra notable. Probablemente, la novela que la acompañaba me la meriende a continuación para dejar de lado estas historias y, si se me ha pasado el bloqueo del lector, pasar a lecturas más estimulantes.

Skansen

Que tal vez tenga casitas de madera típicas como estas que vemos en el parque etnológico de Skansen, también en la capital sueca.

[Televisión] Cosas de series; viajando por el Yukon y nuevamente por Suecia

Televisión

Pocas novedades en esta semana en la que además he ido siguiendo la programación habitual con irregularidad. Pero por lo menos os puedo hablar de dos series, o algo así, con principio y final. Seré breve, que no ando muy sobrado de tiempo hoy.

Parece que las cadenas televisivas que habitualmente se dedican a la divulgación y el documental están usando últimamente la ficción para tratar sus temas. Y en Discovery Channel van y deciden contar la fiebre del oro del Yukón a finales del siglo XIX en una miniserie de seis en tres episodios. Digo seis en tres, porque obviamente estaba pensada como seis episodios de 42 minutos, pero la han emitido en tres episodios de hora y media y en días consecutivos. Así que vista del todo. Y en esta miniserie, seguiremos las aventuras de dos petimetres de Nueva Inglaterra, que tras terminar sus estudios, se dirigen a Dawson City para hacer fortuna si hay suerte y pillan un buen yacimiento de oro entre los sedimentos del río Klondike que da nombre a la serie, que se llama así Klondike. Todos los tópicos del “western” y la frontera trasladados al norte del Canadá. Los buenos, los malos, los pillos, las prostitutas, la tía buena de carácter y, eso sí, en vez del shérif y sus ayudantes, la Policía Montada del Canadá. La verdad es que la serie está realizada técnicamente muy bien, con buen ambientación, y unos paisajes impresionantes. Pero el exceso de tópicos, un ritmo no demasiado acertado (la historia no da para mucho más de hora y media de película), y un protagonista muy poco carismático (Richard Madden), a quien habíamos visto más o menos igual de soso en Game of Thrones, hace que la cosa me haya parecido entretenida pero floja. Anuncian al principio de cada capítulo que habrá violencia y sexo, pero luego se queda en las balaceras tradicionales de las del oeste y algún culete que otro. Y aunque le pongan una sintonía que recuerda a la de los Tronos,… pues se queda en un espectáculo para párvulos en comparación. Al parecer, basada en hechos y personajes reales.

Amanecer en el valle de Tena

Viendo los paisajes nevados del Yukón (en realidad la serie está rodada en Alberta, en la proximidad de Calgary), me doy cuenta que hecho de menos los días de esquí en los Pirineos. Muchos de ellos, en Formigal, al final del Valle de Tena.

Como ya sabréis quienes seguís estas entradas, hace unas semanas seguí las aventuras de Erica Falk en los Crímenes de Fjälbacka, protagonizada por la actriz sueca Claudia Galli. Pero previamente a esta serie, que está basada en los caracteres creados por Camilla Läckberg, pero que son argumentos creados para la televisión, no como adaptación de sus novelas. En ella, la protagonista era la mencionada Erica Falck, escritora de ficción con gran capacidad para entrometerse en la resolución de la enorme cantidad de asesinatos que se dan en la pequeña localidad sueca, y dar con la clave para resolverlos. Pero antes de esta serie se realizaron cuatro producciones previas, que funcionan bien como una serie de cuatro casos divididos en dos episodios cada uno, o como cuatro largometrajes. Aquellas cuatro producciones sí que eran auténticas adaptaciones de los libros de la escritora sueca, y en ellas en realidad el auténtico protagonista es Patrick Hedström, primero novio y después marido de Erica, que tiene un papel más secundario, aunque eventualmente se ve involucrada en los casos y en las tramas. Tiene un tono más dramático que la serie más moderna, y a mí me parece que tienen algo más de calidad, sin que sea tampoco para tirar cohetes.

Bueno, ya vale, que entre unas cosas y otras me está costando escribir esto tres horas. Por diversas interrupciones propias de los 30 de enero. Cosas que pasan cada año.

Punta Escarra

Pero cuestiones familiares durante unos años, y un menisco tocado en la actualidad, me tienen en secano a este respecto. Y hecho de menos la luz de primeras horas del día en invierno, por ejemplo, asomados contemplando la característica figura de Punta Escarra.

[Televisión] Cosas de series; adiós al paraíso, más misterios suecos, y alguna cosa más…

Televisión

Se acerca la navidad, y eso implica que las series con temporadas cortas van a ir cerrando etapa, las de temporadas largas se irán poco a poco de vacaciones, y va a haber pocas novedades. En su momento, durante los días de las fiestas ya animarán el cotarro algunas series británicas con sus especiales navideños.

Tengo en “stand-by”, a la espera, la serie española El tiempo entre costuras. Con varios capítulos grabados que nunca encuentro el tiempo o las ganas de ponerme a ver. Son demasiado largos para lo que ofrecen. Me había propuesto terminar de verla. Darle una oportunidad. Ya veremos si durante la escasez de los días navideños entran. Pero me está costando mucho. No sé.

Tengo que anotar no obstante una incorporación a la cartelera. Recientemente Canal Plus ha habilitado un canal exclusivo para series. Y entre las que emite está una serie sueca dedicada a una de las muchas sagas de investigación de crímenes que nos llega desde allí. Se trata de Los crímenes de Fjällbacka de la escritora sueca Camilla Läckberg. En IMDb no aparece como una serie propiamente dicha. Cada episodio aparece con una ficha propia como una largometraje para televisión independiente. Pero bueno… Y según el orden en que aparecen rodados, parece que en este nuevo canal no están respetando el orden de filmación. El primer telefilme que vi era Fjällbackamorden: Havet ger, havet tar (Los crímenes de Fjälbacka: El mar da, el mar quita), que parece ser el cuarto de los filmados. No sé. Igual me perdí algo. Ya veré como avanza. Tengo programada la grabación de la serie. No es que sea para tirar cohetes, pero tiene sus cosas entretenidas, y la protagonista Erika Falck (Claudia Galli), que es una especia de Jessica Fletcher en joven, me parece una monada de señora. Si es que no es de extrañar que nuestros antepasados de la hispanocaspa se pirriaran por la suecas. Así que la cosa tiene su punto de “guilty pleasure”. Ya veremos como evoluciona.

Puerto de Gotemburgo (Götteborg)

Mucho ambiente marinero en la pequeña población de Fjälbacka, en la costa sueca no tengo claro si del Skagerrak o del Kattegat, donde algo más al sur encontramos la bastante más vistosa ciudad y puerto de Gotemburgo (Göteborg).

Se nos ha ido de vacaciones The Mentalist, que tras el desenmarañamiento de la trama Red John está comenzando una nueva época que todavía no tengo ni idea de donde va a ir a parar. Incluso parece que se han quitado de en medio algunos de los habituales para sustituirlos por otros. A mí, si me quitan a Van Pelt (Amanda Righetti), no se lo voy a perdonar. Y eso que últimamente estaba bastante sosa. Aunque imponderablemente guapa. Qué se le va a hacer. También se ha ido de vacaciones Bones. Estos están realmente sosos. Estoy por borrarlos de la cartelera. Ya no son lo que eran.

Y tras una segunda temporada de ocho episodios, se ha despedido por un tiempo la gente de The Paradise, esos grandes almacenes de algún lugar del norte de Inglaterra en el siglo XIX, basados en Au Bonheur des Dames de Zola. Reconozcámoslo. La chica, Denise (Joanna Vanderham), es una monada. Reconozco que en origen fue lo que más me enganchó de la serie. Como “buena moza” y como personaje. Pero tanto ella como Moray (Emun Elliott) han estado francamente sosetes en esta temporada. Y los que han sostenido con dignidad la cosa, tras la elipsis de dos años (tiempo de ficción) fuera de escena, han sido los “malos” de la serie, el retorcido Jonas (David Hayman), el aspero e implacable nuevo dueño de los grandes almacenes Tom Weston (Ben Daniels), y la pija, caprichosa y rencorosa Katherine Weston “née Glendenning” (Elaine Cassidy), que tiene unas posibilidades tremendas, y que es realmente estupenda cuando se pone borde. Incluso Clara (Sonya Cassidy) tiene sus momentos, aunque ya no sea fácil incluirla entre los “malos”. Por cierto… estados últimas actrices no parecen estar emparentadas a pesar de la coincidencia en el apellido. Bueno. En cualquier caso, alejada ya la serie televisiva de la truculencia del realismo de las novelas de Zola, se ha convertido en un culebroncillo de época muy agradable de ver. Y como las temporadas son cortas, pues no cansa. Hasta el año que viene. Espero. Porque puede que no esté confirmado todavía el regreso.

En fin. La semana que viene, cierres de temporada sustanciales que merecerán un comentario, y algunos cuelgues navideños de temporada que también. Poco quedará de qué hablar durante las fiestas.

Vista de Helsinborg

Ya en la salida al Báltico, donde termina el Kattegat y comienza el Öresund, podemos pasear por las calles de Helsingborg, también en la costa sueca, frente por frente de la shakespeariana Elsinor (Helsingør) danesa.