TV – Otra de bailarines para quienes echamos de menos a las chicas Gilmore y las “bunheads”

Televisión

Fotografías realizadas en los alrededores del palacio Garnier, la Ópera, en París. Entrada publicada también en versión Substack.

En la década de los 2000 hubo una comedia familiar que gustó especialmente. A mí me enganchó mucho. Y como en la primera vuelta la vi de forma irregular, la vi otra vez años después, pues estuvo disponible en Netflix durante bastante tiempo. Incluso en ese momento, en 2016, Netflix osó traer de nuevo a sus protagonistas en una miniserie de cuatro episodios. Fueron las andanzas de las chicas Gilmore, creada por Amy Sherman-Palladino. Uno de mis series favoritas de todos los tiempos. Amable y divertida. Con personajes entrañables y diálogos rápidos e ingeniosos. Una serie que, en su factura, estaba a caballo entre las series de televisión de toda la vida… es decir, del siglo XX, y las series más cinematográficas del XXI.

En 2012, Sherman-Palladino intentó repetir la jugada con una serie con un tono muy similar, en la que Sutton Foster, que parecía un clon de Lauren Graham, era una corista de Las Vegas que se casaba y enviudaba en un tiempo récord, y acababa trabajando de profesora de danza en algún lugar de California. Algunos secundarios de la primera serie aparecieron por esta otra. A mí me gustó. No llegaba a los niveles de las Gilmore, pero estaba muy bien. Yo me divertía. Pero no triunfó. Y no pasó de la primera temporada. Lamentablemente.

Después vino la señora Maisel, otra serie excelente, pero que sin embargo no me enganchó. Aunque estupenda en sus dos primeras temporadas, y por lo que cuentan, en el resto, al llegar la tercera perdí el interés por ella. La historia de aquella ama de casa judía que quería luchar contra los prejuicios sexistas de los años 50 del siglo XX no supo mantener mi interés, por bien interpretada que estuviese, por bien ambientada que estuviese, por inteligentes que fueran sus diálogos. La abandoné. A veces se me pasa por la cabeza retomarla. Pero es que fueron un total de ocho temporadas, y no me veo.

Finalmente, a finales del año pasado, el matrimonio Palladino nos trajo Étoile, una serie en la que volvía al mundo de la danza, esta vez del ballet de las prima ballerinas y esas cosas, con un reparto internacional, norteamericano y francés, y ambientado a medias entre una prestigiosa compañía neoyorquina, ficticia, y la compañía de danza de la Ópera de París. Y en una temporada que fue de menos a más, terminando con un nivel excelente, acabé con ganas de ver más cuanto antes. Más adulta, divertida, con una mezcla de ironías y cinismos, pero con el buen rollo marca de la casa, tenía realmente ganas de ella. Pero, la han cancelado. Para las actuales plataformas de contenidos, esta es de Amazon Prime Video, la calidad es secundaria. Si no atraen a un número suficiente de espectadores, en una competición tremenda que creo que está haciendo mucho daño a las series de televisión, cada día me siento menos motivado por ellas, da igual lo buena que sea una serie. En fin. Una lástima. Es lo que hay.

[Cine] Black Swan (2010)

Cine
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Black Swan (2010), 20 de febrero de 2011

(Esta película ha sido vista en versión original y, por lo tanto, se presenta bajo su título original; en España se ha estrenado también en versión doblada bajo el título de Cisne negro)

Con el gran número de alabanzas que había recibido previamente la interpretación de su actriz protagonista, Natalie Portman,… Si tenemos en cuenta que su director, Darren Aronofsky, es realmente un realizador muy personal y arriesgado,… Échale el morbo de los comentarios por ahí sobre escenas de amor lésbico entre la protagonista y su “contrincante” en la pantalla, la guapa Mila Kunis,… Suma unas cuantas críticas positivas a la buena factura del filme en general,… Pues había que ver esta película, y cuanto antes.

Pero comentar este filme no es sencillo. Ya lo veréis.

Sinopsis

Nina Sayers (Portman) es una de las bailarinas solistas de una importante compañía de ballet en Nueva York. Vive con su madre (Barbara Hersey), soltera, que en su juventud fue a su vez bailarina de ballet clásico, aunque no llegó a pasar del cuerpo general de bailarinas. Vive obsesionada con la idea de que su hija alcance las cotas de éxito y prestigio que ella no consiguió.

Con motivo de una nueva puesta en escena del Lago de los Cisnes por parte del prestigioso y exigente coreógrafo del ballet (Vincent Cassel), se anuncia que la bailarina principal (Winona Ryder) se retira, y que entre las solistas se escogerá una nueva bailarina principal. Nina, obsesionada siempre con la perfección técnica, aspira al puesto; pero se ve amenazada por la recién llegada Lily (Kunis), mucho menos perfecta en su técnica, pero con mucha más garra y temperamento para las escenas del ballet de Chaikovski en las que la bailarina principal debe interpretar a Odile, el cisne negro.

Tras confirmar a Nina como la nueva bailarina principal comenzará un duro proceso de adaptación a las nuevas responsabilidades, en el que no desaparecerán las presiones que siente de su entorno, fundamentalmente del coreógrafo y de la madre, ni los miedos a ser desplazada por Lily.

St James's Park

Un cisne descansa al sol en St James's Park, Londres, Inglaterra - Canon Digital Ixus 400

Producción y realización

Todo el filme está puesto al servicio del personaje de Nina. De sus sentimientos, de sus obsesiones, de sus miedos, de la forma en que su mente van condicionando sus actos y sus percepciones. Formalmente, ésta es una película de miedo. Con la salvedad de que quien acecha a la protagonista no es un agente externo. No es un espíritu; ni un sociópata. Es ella misma, con sus inseguridades y sus percepciones distorsionadas. Conseguir reflejar esto en pantalla es realmente difícil. Y en este caso, Aronofsky lo consigue. Sin duda.

Hay un esfuerzo notable de producción en este filme, para que el director pueda mostrar en pantalla el complejo proceso que se da en el personaje principal. Por lo tanto, la evolución es progresiva. Desde la progresiva información que vamos obteniendo al principio de la película que nos permite entender que pasa después, hasta el dinámico último tercio de la película en el que la situación se resuelve, y Nina, de una forma u otra, que no puedo contar aquí, se libera y llega a su objetivo. He de decir que ese último tercio de película, en el que se intercalan las vivencias de la protagonista con las magníficas escenas del ballet en su estreno es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Un conjunto de escenas que precisan de una planificación metódica y precisa, para transmitir fundamentalmente sentimientos. Una iluminación espléndida, unos movimientos de cámara perfectos, un diseño de vestuario impecable, una dirección artística, en resumen, de primer orden al servicio de las claras ideas del realizador del filme.

Cisnes y gaviotas en el puerto

Cisnes y gaviotas en el puerto de Galway, Irlanda - Canon Powershot G6

Interpretación

Aquí vamos a uno de los puntos fuertes de la película. Y es que cuando todo gira alrededor de un personaje, es imprescindible que el intérprete de ese personaje esté en estado de gracia para que la cosa funcione. Y Natalie Portman da la talla sobradamente. En un personaje que lo mismo te cae bien, cuando simpatizas con sus tensiones y sus agobios, o te cae de pena, porque puedes pensar que no deja de ser una estirada perfeccionista a la que han metido un palo por el… ejem,… el caso es que no deja de mostrar con convicción las complejidades de la personalidad de Nina. Esto se ve acompañado por el evidente esfuerzo de adaptación de su físico al personaje. Portman está mucho más delgada de lo habitual, casi huesuda, con el fin de adaptarse a las exigencias físicas que se le suponen al personaje. Es muy difícil el reto, y sale más que airosa, y es normal que sea una de las favoritas a un “eunuco dorado”.

Respecto al resto del reparto, me gusta mucho como lo hace Barbara Hershey en su complejo papel de madre obsesionada. Está bastante bien Mila Kunis en un papel que se adapta muy bien a su físico y características. No acabo de encontrarme a gusto con la forma en que compone el personaje el francés Cassel, de quien esperaba algo más. El papel de Winona Ryder es reducido… pero de lo mejor que le he visto a una actriz que no es santo de mi devoción.

 

Acariciando los cisnes en Caernarfon, País de Gales - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Conclusión

Es esta una película muy compleja, lo mires como lo mires. Tan compleja como el personaje protagonista. Hay muchos elementos bajo los que juzgar las propuestas de este filme.

Por un lado, está el tono de la película. Como ya he comentado, a mí, y no sólo a mí, me parece que es una película de miedo. Un personaje que es aterrorizado por sí misma en este caso, frente a los agentes externos más propios del género de terror. Pero también lo comparo en este tenor con la primera idea que se me vino a la cabeza cuando comprendí lo que estaba viendo. Estamos de alguna forma ante una nueva versión de Jeckyll y Hyde. Y quizá desvelo demasiado al decir esto.

Por otra parte, está la diversidad de temas:

  • El perfeccionismo técnico frente a la libertad creadora del auténtico artista.
  • La represión sexual implícita constántemente por parte del entorno creado por la madre alrededor de la artista (una habitación infantil, con sus peluches; la falta de naturalidad a la hora de hablar de la pasión sexual; otros muchos detalles). Represión favorecida por la madre, que perdió su carrera por un desliz.
  • El conflicto con la comida y con el físico. Ya he comentado la transformación física de la actriz para realizar el papel. Transformación, delgadez, que es puesta de manifiesto por los planos de la actriz en ropa interior. No se hace referencia explícita a lo que come o deja de comer, pero el vómito como solución para liberar tensiones. El fantasma de la anorexia subyace.
  • El miedo al otro, probablemente como síntesis de todo lo anterior. Un miedo que alcanza dimensiones paranoides. El miedo a lo que dicen de ella. A cómo la miran. A cómo juzgan lo que está haciendo.

Es por lo tanto una película muy compleja, como he comenzado diciendo en esta conclusión. Y si he explicado todo esto es para resaltar el mérito de que todo ha encajado casi a la perfección en un filme en el que sólo puedo destacar como negativo el hecho de que a mí, me costó entrar en él. Pero una vez entré, realmente me encantó.

Calificación

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

Recomendación musical

Evidentemente, no estará de más escuchar alguna buena versión del Lago de los Cisnes de Chaikovsky. Pero tampoco está mal la propia banda sonora del filme, basada en la música del compositor ruso.

Rijksmuseum - El cisne

El cisne amenazado de Jan Asselijn en el Rijksmuseum de Amsterdam - iPhone